El reencuentro

Manuel bajo del taxi, el zapato de 800 euros, pisó un charco, Manuel se cabreó, tenía el dinero suficiente para comprarse mil pares, pero no le gustaba eso, era su zapato y le gustaba cuidar sus cosas, hasta la obsesión. Así le enseñaron.

El dia seguía nublado, después de tres días de lluvia persistente y empezaba a lloviznear, de nuevo. Aunque Manuel siempre llevaba un paraguas, negro por supuesto, y comprado expresamente en Londres. Manuel siempre decía, “hay que viajar y adquirir lo que la mayoría usa en el pais, este paraguas es de Londres, allí es como un bastón de paseo, siempre se necesita en cualquier momento”

Metro ochenta de hombre, 42 años, esbelto, traje negro, camisa blanca con gemelos de oro en forma de clave de sol y corbata gris perla. Serio, muy serio, la vida le hizo serio.

Se giro y pago al taxista. Estaba en la puerta del edificio de la Compañía de Seguros Marc SL, una de las más importantes de la ciudad de Barcelona.

Entró el el vestíbulo de aquel moderno edificio y se dirijo a la mesa donde estaban los guardias de seguridad del edificio.

Preguntó, al primer uniformado que vio
– Buenas tardes caballero, tengo concertada una visita con el señor Jesús Santolaria… (Mentía, pero sabía que debía de ser así)

-Piso diez y pregunte en atención al cliente de recursos humanos, allí le indicarán. – Le dijo el guardia, sin si quiera levantar la cabeza.

Manuel, se le disparó el corazón, no soportaba la mala educación.

– Oiga, ¿sabe de que color soy? ¿Sabe decir buenos días y levantar la cabeza? Podría entrar aquí con un bazooka y ni se enterarían. Vaya usted ensayando hoy en el baño. Le servirá en la vida.

Y se fue camino al ascensor.

El resto de visitantes se quedaron estupefactos por la reacción de Manuel. Tal vez a ellos no se les había ocurrido nunca recriminar tal actuación.

Manuel, no soportaba la mala educación, ni la dejadez del buenos días, ni la amabilidad.
Siempre decía.

– Es más fácil ser amable que ser un cabrón, sonreír que fruncir el ceño. Hay que ser más persona y menos mala gente. La mala gente te destroza la vida. A sabiendas.

Él había sufrido en sus propias carnes la mala educación, de jefes, la crueldad de amigos.
Y aquello le había marcado a fuego en su forma de pensar y actuar para siempre.

Manuel estaba aliviando su vida, su adolescencia y su juventud. Todo junto y de una vez.

Tomó el ascensor y se dirigió a la planta que le indicó el individuo de la entrada.

Salio del ascensor y justo frente a la puerta encontró a un joven en una mesa/mostrador que indicaba,

INFORMACIÓN RRHH. (Atención al cliente)

– Buenos días, ¿el señor Jesús Santolaria?
– Buenos días señor, ¿tiene usted cita?
– No, pero dígale por favor que esta aquí Manuel Romero de “Aceros Romero S. L.”

El joven se levanto y se dirigió a un individuo delgado con pelo blanco, y que de inmediato se le puso a gritar al joven…

Manuel, vio que era él, era él, y de inmediato se levanto dirigiéndose hacia donde procedían los gritos.

– Disculpe, el señor no tiene ninguna culpa, la culpa es mía, que he venido sin cita.
– Es que no se quien es usted.!!
Manuel pensó, eres el mismo hijo de puta de siempre.
– Supongo que el caballero, que estoy seguro que es muy diligente, se lo habrá dicho, pero vamos, se lo repito.
Manuel Romero Jódar de “Aceros Romero S. L.”

Y le tendió la mano, la cual quedó en el aire, ya que aquel individuo no le devolvió el saludo.

– Sigo sin saberlo y estoy muy ocupado, pida cita.
– Instituto Juan Antonio Parera. Vamos recordando?

El individuo palideció. Quedó mirando largo rato y de pronto…

– Coño ¿Manuel? ¿Manuel Romero Jódar? ¿Manolito?
– Eso le he dicho. Ahora me recuerda.
– Siiiii, tu eras el pringado aquel,, que…., bueno perdona, pasa.

-Y tu – dirigiéndose al joven – ya hablaremos.!!.

– Te aseguro que no hablaras con el chico.

– ¿Que..?. Veo que has cambiado poco.

Manuel no contestó. Se sentaron. En el despacho del individuo. Jesús puso las piernas encima de la mesa con aire socarrón y le dijo.

– Bueno y que quieres, después de tanto tiempo, te veo muy bien. Más hecho. Veo que te fue bien la vida.

– Nada en especial, he iniciado un pasacuentas vital, y tu eres el primero, y el líder de aquellos cabrones, vengo a pasar la factura de la juventud que me hicisteis sufrir en el colegio y en el instituto. Llevo 25 años preparando esto. Y veo que eres el mismo hijo de puta que eras.

El individuo palideció.
– Como que… Pero que dices… Estas loco… Eramos críos.
– No, tu eras un psicópata, un maldito hijo de puta y veo que lo sigues siendo.
Y, ¿Sabes?, Vamos a arreglarlo, vengo para poder dormir, a partir de hoy.

Del bolsillo interior de su chaqueta Manuel saco una foto, en la cual estaban todos los de la última clase del último curso. Y había cuatro círculos rojos.

Se la enseño
– ¿Los conoces? Seguro que si…, Eso es bueno, a partir de hoy podré dormir.., Y tu harás lo que yo te diga.

– Llama a los tres, que vengan aquí, en una hora. Apañatelas, diles que estoy aquí, o no, como quieras. Y no hagas tonterías. ¡¡Llama, a que esperas!!

Jesús cojio el móvil, temblando y empezó a buscar.

Mientras Manuel cerraba la puerta y le daba la vuelta, para si, a la pantalla del ordenador.

– Hoy va a ser movidito. ¿Recuerdas la frase? Es tuya, la decías por la mañana cuando tu mente psicópata planeaba joderme el día.

– Yo, yo Manuel…

– Calla y llama.

Jesús estaba como loco buscando, en el móvil, el numero de su primer amigo a llamar, la verdad es que se veían los tres muy a menudo en casa de Rafael que tenia una gran casa en Sant Cugat, poblacion cercana a la ciudad de Barcelona.

Rafael, Alberto, Alfonso y Jesus terminaron siendo inseparables desde el colegio. En aquellos tiempos fueron la pesadilla de delgados gordos, gafotas, empollones, bajitos … toda clase de niños que no eran de su agrado, que no eran el patrón que sus mentes retorcidas habian creado. Los cuatro eran un poco mas corpulentos que los demas para su edad, y de ello sacaban partido para humillar, dar palizas y robar a los demás. Eran los matones del colegio y posteriormente del instituto. Unos psicópatas protegidos por el silencio y el miedo.

Con Manuel hicieron un trato especial, cada dia, de cada semana de cada mes. Era una guerra de guerrillas. Manuel era un crio que llevaba gafas desde los 7 años. No tardaron en atacarle. No tardaron en robarle, en humlllarle cada dia. El ataque constante de aquellos tres malditos piscopatas

Manuel lloró lo que nadie podria imaginar, noches de medio duermo, y caer rendido por la tarde del otro dia, nada mas llegar dem colegio. Y llego un día, que, en un ataque de furia descontrolada, tiró las gafas por la ventana de su habitación, en una bella tarde de primavera.

Su desesperación, acabo cuando terminó el último curso del instituto, cuando dejaron de verse, cuando los vándalos se repartieron entre sus vidas. Todos empezaron a trabajar en los negocios de sus padres excepto Manuel, que fue a la Universidad de Barcelona, estudio Física y Quimica, notable alto. Y posteriormente Económicas, cum lauden. Era libre físicamente de aquella jauría que había maldecido su adolescencia y juventud, pero repuso confianza y marchó hacia adelante. Pero no psicólogicamente, sin olvidar nada. Nada de nada. No podia.

Y es que Manuel aquella tarde que tiro las gafas por la ventana, se juro, gritando delante del espejo de su casa que lo pagarían, pagarían los 10 años de sufrimiento. Sin piedad.

Mientras Jesús intentaba localizar a sus amigos, Manuel, se puso unos guantes negros muy elegantes, e iba cerrando parsimoniosamente las persianas de las tres ventanas del despacho, apagó la mitad de las luces y trabo la puerta con una silla y la mesita de la pequeña sala recepcion del despacho.

– He visto que no tienes camaras y aqui tampoco, creo que hoy va a ser movidito – repitió con una sonrisa triste en la boca y mirando de reojo a Jesús.

Jesús temblaba, eran las 10 de la mañana, y aquel, ahora hombre, había aparecido de su oscuro pasado. Intentó ganar tiempo…

– Manuel, no encuentro los teléfonos…

– Que me cuentas cabrón, que no tienes los teléfonos. Os veis fin de semana si y fin de semana no, y entre medias os vais los tres a tomar copas y de putas. Llamalos de inmediato o te reviento la cabeza aquí mismo. Yo te doy los teléfonos.

Manuel le pasó una hoja…

Rafael Lopez Juberias
METAL JUBERIAS S.A.
Empresa de carpintería metálica.
Vive en
casa en Sant Cugat
Bien posicionado.
Mujer Luisa
Dos hijos.
669885566

Alberto Casas Rios.
Foods creative Catering S.A.
Cadena de caterings
Vive en
Barcelona centro
Bien posicionado
Mujer María
Un hijo.
876553321

Alfonso Rozas Garcia
ELECTRODOMÉSTICOS ROZAS S.A.
Tienda de electrodomésticos famliar
Vive en
Barcelona centro
Sobrevive
Mujer Ana
Una hija
987542627

Jesus Santolaria Perez
Responsable de RRHH
Dep. Atención al cliente.
Empresa Seguros Marc SL,
Vive en
Barcelona centro
Sobrevive
Mujer Rosa
Una hija.
986765789

Esto es sólo un pequeño detalle, para que veas que esto va en serio. He pasado mucho tiempo observando. Procura que estén aquí a las 11 de la mañana. Y piensa, que todavia no te he amenazado.

Jesús palideció, de inmediato contacto con el primero.

– Hola Alberto, ¡calla! Has de venir a mi oficina antes de las 11, cállate, te lo ruego, esto es muy serio. Tu ven, y directamente a mi despacho ¿Vale?. Si, si rápido. No te lo puedo decir coño!. ¡tú ven!

– ¡Muy bien Jesús! Veo que tienes poder sobre esos cabrones, aunque seas el más mierda del grupo. Venga llama, llama, te quedan 45 minutos

Jesús citó a los tres amigos y los tres obedecieron.

Manuel se sentó delante de la puerta, cogió su bolso de piel y sacó cuatro carpetas. De color marrón, cada una tenía el nombre de los individuos e incluso sacó una última que tenía su nombre.

Jesús se echó hacia atrás e su sillón de mesa. Le temblaba todo.el cuerpo. Su cerebro iba a mil por hora entre recuerdos y lo que le daba más miedo, lo que se avecinaba, pues veía a Manuel y poseía una tranquilidad que le producia verdadero pánico.

A las 10.45 se escucharon unas voces y sonó el teléfono de Jesús, le informaron de que sus amigos estaban allí.

– Hazles pasar. Gracias.

Entraron los tres en tromba…

– Que pasa Jesús, que significa esto, para que nos llamas con la tontería. – dijo Alberto.

– Estas pálido como. ¿Que pasa ? Comento Rafael.

Alfonso se quedó mirando a Manuel. Extrañado y sorprendido, de pensar de que conocía a aquel hombre tan elegante y serio.

– Os presento a Manuel Romero de Aceros Romero SL .

Los tres se quedaron mirando, si reaccionar, no asociaban ni recordaban a aquel hombre.

– Manolito, el que puteabamos en el cole… joder…

Y los tres a la vez..

– Ah coño Manolito!! Que Tal!!!

Le tendieron la mano. Manuel miró fijamente a los tres y les dijo.

– Sentaos , hoy va a ser un día movidito. ¿verdad Jesús?

Los tres dijeron – ¿que?, ¿como? ¿que?

– Que os senteis, ya!!!

Los tres individuos se sentaron a ala vez sin mediar palabra. Estaban estupefactos y más viendo a Jesús pálido y sudoroso.

Manuel habló.

– En breve tiempo, a esta misma hora habré pasado cuentas con todos vosotros, por mi y por todos aquellos crios y no tan crios a los que les hundisteis la adolescencia y la juventud. Y a otros, a algunos a los que habeis jodido su vida entera.

Hablaban en barullo los tres , Jesús callaba.

– Pero que dices éramos unos críos… éramos jóvenes… todo era un juego…

– Silencio!!

Manuel cogió las carpetas y le dio a cada uno la suya.

– Abridlas – dijo Manuel con una calma que les espantó.

Abrieron las carpetas. Todos abrieron los ojos como platos. Todos se echaron las manos a la cabeza y a la boca, mientras pasaban hojas y fotos, una a una.

– Pero esto es nuestra ruina Manuel.

– Esto es una locura.

– Esto no es justo – dijo por ultimo Rafael.

– Ah.! ¿No es justo Alberto? ¿Entonces piensas que puede haber algo mas justo?, que me quieres decir. ¿Que entonces crees que hay algo que juzgar?

– No, no, pienso que …

– Callate.!! Vuestros crimenes, si, crimenes, contra los demás y contra mi merecen que lo pagueis. Habeis sido toda la vida, hasta el dia de hoy una caterba de parasitos sociopatas. Y, ahora, lo vais a pagar. Por contra si os negais, vereis el infierno en vuestras vidas tan de cerca, que igual os quemais.

En las carpetas, de cada uno de ellos, habia desde fotos compremetedoras, desfalcos a sociedades, despidos de trabajadores amañados, prostitucion, pruebas de traiciones entre ellos. Todo perfectamente documentado y ordenado. Mas una hoja final en la cual indicaba como se debia de solucionar todo.

– ¿Pero como..? ¿Como vamos a solucionar todo esto?

– Veo Rafael, que sigues siendo el mismo gilipollas que eras hace veinticinco años, te leo, os leo la hoja final, que veo que ninguno os habies fijado en ella.

Las fotos que veis en cada una de vuestras carpetas, estan depositadas en un sobre en la oficina de un Notario. Este notario, a mi orden enviara por correo ordinario y por email todas las fotos, que veis, de cada uno de vosotros a cada miembro de vuestra familia y a la de los otros.

La documentación, que es copia, que os entrego de todas vuestras fechorias, saldrán dirigidas, a mi orden a todos los estamentos e implicados en cada uno de los delitos y malas praxis que hayais cometido.

Teneis a partir de hoy 2 de octubre de 2019, a las 18:00 pm, tres dias para solucionar, indemnizar y lo que sea procedente y conveniente , todos los problemas, delitos, humillaciones y demás repugnancias que vuestras asquerosas personas hayan producido en otras. Tened en cuenta que, al igual que vosotros, las tengo relacionadas por orden de importancia. A saber, primero resarcireis debidamente a las personas que hayais dañado, despues a las empresas y despues a la administración. Me importa bien poco, como lo hagais pero, en ese plazo, tiene que estar todo hecho y solucionado, si no lo esta, el Notario, tiene la orden de enviar todas las documentaciones ubicadas en sobres individuales, con el nombre de cada uno de vosotros, a quien corresponda en cada caso.”

Los amigos estaban sin credito de lo que estaba sucediendo. Ninguno dijo nada, solo pasaban los documentos una y otra vez y miraban a Manuel. Asombrados, espantados, aterrorizados. Manuel se levantó y dijo:

– Solucionadlo, de vosotros depende ahora el futuro de vuestras familias, el que habeis negado a otras, de vosotros depende enmendar el daño y toda la mierda que habeis esparcido por vuestro mundo. Hasta la vista, espero que no tengamos que vernos nunca mas.

Manuel salio del despacho y del edificio. Recibio una llamada.

– ¿Señor Romero?

– Si, digame

– Recuerde que el vuelo a Sidney lo tiene a las 22 horas, aprovecho para informarle de que sus enseres personales ya estan en la casa de Sidney y su esposa e hijos han llegado al aeropuerto sin problemas, ahora mismo estan viajando a su nuevo hogar. La Señora Sara me ha comentado que a las 18 h, hora nuestra, contactará con usted. Bueno Señor Manuel, espero y deseo que su nueva vida en Australia sea plena y excelente para ustedes.

– Muchas gracias señor Fran, es un honor tenerle en nuestra empresa, y aunque este en la otra parte del mundo, estaremos en contacto necesariamente, se le necesita y usted sabe mas que nadie de nuestro trabajo, es usted un genio de hostelería, nuestros hoteles y restaurantes nunca hubieran triunfado sin usted, le dejo al mando aqui en España, se lo agradezco. Ya voy de camino hacia el aeropuerto, no he de coger nada más, lo que tenia que hacer ya esta hecho. Recuerde llevar los poderes al notario para que destruya toda la documentación que le deposité y que le entregue la fe de la destruccion documental. Estoy seguro que todo esta atado. Le espero en Sidney cuando usted quiera o cuando deba Señor Fran. Agradecido por todo.

Empezo a llover de nuevo, Manuel paró un taxi – al aeropuerto – y se alejo con el, hacia una nueva vida, dejando atras, todo lo mejor que pudo. Aunque en la carpeta que llevaba su nombre, estaban los escritos e imagenes de aquella vida… una copia, para otra vida.

© javier sanchez 2019

10 comentarios en “El reencuentro

  1. De alguna manera, he querido hacer pagar lo que mi hijo sufrió en la escuela. Era más largo, pero he pensado en condensarlo para no perder la esencia. Te aseguro que cuando veía a mi hijo llorando cada día, sufría como nadie ha sufrido. Ya tiene 30 años. Pero mi odio hacia aquellos chicos persiste. Gracias por tus palabras.

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  2. El abuso en cualquiera de sus formas, a chicos o grandes, es algo que no debería existir. Todos somos personas con sentimientos, necesidades y carencias y el hecho de que haya muchos allá afuera tratando de mostrar una supuesta superioridad es algo horrible. Esa gente al final es la más infeliz de todas.

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  3. Qué pedazo de historia, Javier! Siento mucho que tu hijo haya sufrido ese ruin comportamiento. Es triste, pero muchísimo más común de lo que imaginamos. Ojalá mejore según el ser humano es consciente y lo rechaza. Ahora hay mucha más información en los colegios… Pero leer tu historia hace imaginar que bien podria haber ocurrido!!! Un abrazo

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