CAMBIO DE CHIP – CAPÍTULO ONE.

“Detective privado”, es es lo que soy oye, “Private investigator”, lo he puesto así, en dos idiomas, en una placa dorada, en el vestíbulo del edificio donde he alquilado la oficina. Con aire acondicionado, un ordenador y una lupa.

Y en mi despacho, al lado de mi foto fumando una pipa, el título de “Detective Privado”, firmado por el Rector de la Universidad y el Ministro del Interior, enmarcado en un marco de esos dorados, un euro que me costó en el super del chino de al lado de casa, pero da el pego.

He cambiado mucho, ya no busco un cargo importante, me reinventado, estoy probando suerte con esta profesión, lo de TÉCNICO EN TRATAMIENTO DE RESIDUOS URBANOS, no salió bien, una larga sucesión de problemas no me dejó que llegara a conseguir el puesto, además, no era lo que yo pensaba. Vamos que fue una mierda.

A consecuencia de aquellos días aciagos cai en una depresión importante, no comía casi nada, solo comía bollicaos, mira me dió por ahí y toque fondo, pero que muy mal que estuve, hasta me hice vegano, budista y terraplanista, de esto último me quité, por qué los zumbaos querían ir al borde de la tierra y saltar, “para ver dónde caemos”, ya les dije que fueran saliendo que yo pillaba un taxi y les alcanzaba, como un cencerro.

Tiempo después, ya en el apogeo de mi depresión cree mi propia secta iluminada “LA TIERRA ES CONCAVA PORQUE SI”, los desvaríos me llevaron a pensar que todo el mundo sabe que la tierra es cóncava con un agujero enorme que es el que mantiene toda el agua de los océanos y de la lluvia por allí, o algo asi. Duró un mes, solo eramos 10 feligreses, mi primo José Jesús y otras personas de la sala de psiquiatría, una pena. Bueno, mira oye, fueron malos tiempos, pero levanté la cabeza y tire p’alante, también es que se me acabó el paro y hacia tiempo que vivía de trapicheo, vendía de todo, fruta, embutidos, ladrillos, sacos e cemento, Paracetamol, de todo, hasta abri un blog de recetas de cocina, para ver si sacaba algun dinero, pero la gente está de los blogs son gente muy extraña y competitiva. No se, no me caían bien y eso que tuve mucho éxito me seguían 22 personas, entre ellas mi amigo Luis Carlos Norberto de los Llanos de Luna, buen chico.

Pero en esta profesión, en este nuevo paso en mi vida para encontrar mi camino, creo que triunfare, me he pegado un año en la Universidad de detectives privados, divertido y culturizante, la verdad es que me lo pasé muy bien.

(Fundido en negro)

(Voz de esas que no se ve el tío que habla con un poco de eco, pero soy yo ¿eh?, pero que eso, que no se ve)

En las afueras de Barcelona, entre unos bosques de plataneros, ficus tropicales y secuoias canadienses está la Universidad de Detectives Privados y Conductores de Camiones de reparto de cajas de cerveza. Una universidad, la de detectives, preciosa con su lema en romano y todo.

“Credere vel non, id quod tu facis. Aut aliquid.”

Que significa, literalmente: “Aunque no lo creas, se lo que haces. O algo así.”

Yo pertenecía a la hermandad, la de los becados, era la hermandad Beta, como los vídeos aquellos que se dejaron de hacer y que muchos gllipollas aún tienen en casa, diciendo que se ve mejor que el DVD, que tampoco lo ve nadie ya. Pero bueno que entró en bucle.

Dos años de fiestas, todo el día con la gabardina y el periódico, haciendo prácticas por el campus, no es que la universidad tuviera jardines como en la americanas, que tienen hasta Metro, el campus era un jardín que estaba frente al Manicomio y alli practicábamos espiando a los majaras. Todos con sombrero, gabardina, gafas de sol y un periódico con dos agujeros en medio para mirar sin ser visto. Recuerdo que había uno, Luis Carlos Noriega Palacin, un hipster de esos que llevan moño y barba de chivo, que se negaba a llevar periódico y llevaba una tablet, que se le veía toda la cara, veinte tablets se compró el gilipollas, a todas les hacía dos agujeros para mirar o ver a través de ella. Lo echaron de la universidad, a los cinco meses por quemar el aula de “PRÁCTICA CON EXPLOSIVOS”, nos quedamos sin tejado dos meses por culpa del gilipollas ese.

(Voy al baño, seguiré en el capítulo two)

© Javier Sánchez 2019