El hombre del metro

El hombre entró en el vagón del metro, pequeño, con barba de ya días, pelo revuelto, con un traje de lana antiguo, raído, con una camisa, que en si tiempo fue blanca. Aunque había algo curioso en él, su semblante, su cara era luminosa, de mirada limpia, con un brillo precioso, en sus ojos verdes. Sonriente

Los pasajeros ni le miraron, iban con sus móviles, sus tabletas, algunos durmiendo. Una humanidad distraída en los colororines de las ventanas pequeñas e importancia ridícula.

Más de cincuenta personas que ni sabían que el hombre del traje raído estaban allí. Tampoco sabían la existencia de las unas de las otras, mientras subían y bajaban en cada estación.

Otro más, pensaron colectivamente. Casi molestos por su presencia. Y casi el único pensamiento distinto al que les obligaban los aparatos.

El hombre del traje raído, situado en un extremo del vagón, levanto la cara, y les miro a todos. Abrió la boca y quedó unos segundos con la boca abierta, observando la indiferencia del resto de la humanidad. Ninguno le miraba. Algo que le asombraba. El había cambiado totalmente.

Y hablo…:

– Señoras, señores, no les voy a pedir nada, solo les voy a decir que me he enamorado y simplemente soy feliz. Y es por ello mi traje raído mi barba de días y mi pelo revuelto. Por que no puedo dedicarme a más, a nada. Es un sentimiento de una belleza extrema, es algo que es difícil de explicar. Pero es una sencilla maravilla, como la vida misma. Y solo venia a compartirlo con ustedes. Simplemente que estoy enamorado. Gracias por su atención.

El tren llego a la estación y el hombre del traje raído y el pelo revuelto sonrió dulcemente a la gente que le miraba asombrada, y bajo del vagón y corriendo fue al siguiente.

Los pasajeros levantaron la vista de sus aparatos y se miraron lentamente, cuasi avergonzados y con una oculta envidia. Y todos al unísono siguieron con la vista al hombre del traje raído, incluso hubo quien se levanto a acercarse a la ventana del vagón.

Y el tren partió de nuevo dirección a algún sitio.

©Javier Sanchez 2019

10 comentarios en “El hombre del metro

  1. Muy emotivo.
    Y triste, al mismo tiempo…
    Aunque me quedo con la belleza y la grandeza de un pequeño hombre con el abrigo raído y la barba de varios días al que nadie prestó atención al principio, y luego deslumbró a todos como una estrella.
    Me quedo con el amor…
    😊👍❤❤❤
    Gracias por tu historia, Xavier…
    ❤👏👏👏👏👏❤

    Le gusta a 1 persona

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