Enero de 1984. Relouded.

Hace ya 37 años, en 1984, como la película, si hombre esa que se llamabaaaaaa… “1984”. Una fría mañana de enero, ya se que es un auténtico topicazo, pero es que hacia frío. En aquellas fechas me estaba sacando el carnet de conducir y estaba haciendo las clases practicas de conducción.

El teórico, el test ese de los cuadritos, ya cayo rápidamente, bueno, mas o menos. Después de quince exámenes fallidos. Renové tantas veces los papeles, que ya no me hacía las fotos, Loli, la chica jovencita de la ventanilla de renovaciones de “CASOS ESPECIALES”(osea los lentos de mente), tenía una en su cartera, junto con la de su novio (por cierto feo como un pecao el pobre) y asi no tenia que hacermelas cada vez. Después de cada examen me acercaba a ventanilla y hacia como los yankys en las películas de polis cuando hay alguien tirado en el suelo (con un tiro en la frente con salida por la coronilla) le toman el pulso y se dirigen a uno que es el que está siempre de pie y niegan con la cabeza, en lugar de decir “la ha palmado”, “ha cascao”. Pues eso, Loli ya sabía que tenía que poner en marcha la maquinaria de papeleo repetitivo mongoloide modo Javier Sanchez.

Pero bueno un buen dia lo conseguí, increíble pero cierto, joder, y eso que había unas preguntas jodidas y yo con las cruces o el tache usted con una x o peor tache lo que proceda o lo que no proceda, pues que no me aclaraba Patxi la hostia, la verdad, además la catorceava vez me deje las gafas. Y no veía, y puse x fuera del papel, estaba toda la mesa llena de x. Pero al final aprobé. Joder aprobé.!!! No me lo podía creer.

Algarabía, gozo y fiestuqui por todo lo grande en la DGT, (Dirección General de Tráfico), hasta Loli me pidió matrimonio, pero no quise, error, años después me arrepentí, fue ministra, vicepresidenta del gobienno. Bueno, creo que era ella.

A la semana comenzaron las prácticas de conducción, pues nada, cada día con frío o calor, yo me levantaba a las 6 de la mañana, iba a mear y me volvía a la cama hasta las 8, que debía de salir de casa. Me esperaba Antonio Parrado Wheel, mi profe del alma.

Llevaba aproximadamente unas 98 prácticas de coche. Antonio, ya era como de la familia, venia a casa a cenar, me hacia la compra y algún finde iba a la torre que se había comprado, con mi dinero. Además también me hizo padrino de Cristina, la niña mayor. Una niña guapisima, creo que no es de su mujer, me suena a cuernos. Esto que quede entre nosotros, que los blogueros sois muy boca grande y lo Cascais todo.

Pues eso, calculad, 98 prácticas, a tres veces por semana, a unas 2000 pelas cada una, me iba a costar el carnet mas que el coche. Bueno de hecho me costo, el carnet, mil pesetas más que el coche.

Me compré un Renault 5 GTS, tenia menos relojes que una charcutería, pero es a lo que me llegaba el dinero. De relojes y marcadores uno de los que más gracia me hacia era el de la velocidad, que marcaba, 190 km/h CA, que yo no sabia que era el CA, estuve mucho tiempo para averiguar qué coño era aquello de CA, tened en cuenta que no había Internet, hasta que un dia conocí a un tio que trabajaba en la Renault y me dijo que era lo de CA, que cabrones, significa Cuesta Abajo. El tío se descojonaba, que cabrón.

También tenia el de la temperatura, que siempre marcaba 80 grados centigrados, (los del circulito pequeño), aunque estuviera parado, en invierno, en verano, en Alaska, en Gobi, daba igual, siempre marcaba 80 grados centígrados.

También tenía una radio, de esas de antes, extraíble, que me duró un mes, me la robaron. Puse otra y me duró quince días. Al final decidí comprarme una de esas de pilas grande y un ventilador. El verano en Barcelona es muy duro. Y en aquella epoca el aire acondicionado, la verdad, no había. Los puse en los asientos traseros. También me lo robaron

Eh… Pero, poca broma, una caña de coche en aquella época. Aún lo tengo en el garaje de casa. No funciona, pero le he quitado todo lo de dentro, he puesto tierra y me he plantao unas lechugas y demás hortalizas. Saben un poco a metal, pero están buenas.

R5 GTS Cochazo de la época.

.
Ahora no me puedo acercar a torres de alta tensión por que me quedo pegado, la última vez fueron dos días Me quedé solo, en medio del bosque, y al pasar al lado de una torre de alta tensión me quedé pegado (por lo del metal, pa los cortillos. Nota del autor). Dos días aguantando cagadas de pájaros, hasta que pasaron unos picoletos de esos que se ocupan de dirigir el tráfico en el bosque y me rescataron. Que cabrones, con un palo que había en el suelo. Vaya tela. Que vergüenza y que risa con los picoletos.

Pero… eso, que me enrollo, pues aquella mañana me subi al coche de practicas y nada mas subir mi Antonio me dijo.

– El lunes vas a examinarte.

– No jodas, yo quería hacer una mas. No estoy muy seguro.

– Y un huevo, te sabes Barcelona mejor que un taxista. Ni una mas.

– Joderrrr, vale Antonio, subiré. Pero una creo quee…

– Que no joder!!!

– Vaaaaleee, hostia que genio!!!

Joder que mala hostia, llevamos casi un año y medio juntos y mira como me trata. Creo que esta hasta los cojones de mi. O eso creo yo. Estoy seguro.

Pues nada, que alli estaba, el lunes 14 de enero de 1984, a las 5 de la mañana. Tenia que estar a las siete, pero es que estaba mas agobiado que Spiderman en un descampao, y leí mal la hora del puto reloj de la mesita de noche. No se porque le llaman “mesita de noche”, yo la uso de día también. Lo sé, es una chorrada, es para rellenar.

Hacia un frío que se me empañaban las gafas. Y encima me estaba meando. Que con frío es una putada, porque te da la impresión de que te meas mas. No se si es así de verdad, no lo se. Bueno que me estaba meando toa entera.

Me cago en mi calavera, a ver si abre el Bar Pepe y me tomo un carajillo de queroseno. Estoy superhelado. Al rato vino Pepe, por fin abrió, a las 5.30am, hora zulu.

– Pepeeeee, por fin.!!!!

– Pero chico que haces aquí a estas horas, joder que susto me has pegado.

– Mira, me gusta madrugar, soy así, tengo súperpoderes para madrugar. Y tio abre que me meo toa. Por favor.

Pepe me miró raro y abrió. Entré en el bar con todas las luces apagadas todavía, me caía la gotilla ya, madre mía que no llego… que no llego…

Luchando contra mi próstata llegué al wc. Joder que frío que hacía alli. Pegue una meada que casi pierdo el conocimiento, a oscuras busque el papel para limpiarme el mindunguillo, siempre hay que limpiarlo. Puse la mano a la derecha y toque lo que parecía una botella.

Coño una botella? Que coño hace una botella en el baño.

Moví un poco mas la mano y había una lata. Madre mía. Donde coño me he metido. Madre mía, me di cuenta de inmediato. Hostias, estaba en el frigo/nevera del bar.!!!

Encontré la luz al lado de una lata de olivas y le di al interruptor. Mire donde habia meado, joder, todos los botes de mayonesa, y las cajas de hamburguesas!!! Y las pastas congeladas!!!

Todo meado.!!! Hostias, madre mía!!! Voy a morir. Y encima no dejaré un bello cadaver, porque soy del y pobre.

El pánico me invadió por todo el cuerpo, es que Pepe mide metro noventa y tiene unas manos como tapaderas de water. Me mete una hostia que me caigo tres veces al suelo. Y después me la corta.

Localicé unos rollos de cocina e intenté limpiarlo todo. Tras la puerta de la nevera, a lo lejos, se oía a Pepe,

– Javiiii estas bien.???

– Si Pepe, si, ya salgo!!!

Joder use todo el papel de cocina y conseguí más o menos secarlo, lo que llegamos a mear los humanos. El papel mojado lo puse debajo del estante más bajo, al fondo de todo. Creo que había pan congelado o algo así. Bueno no podía hacer otra cosa, mira oye pan con sal. Hay que ver cuánto líquido, es como cuando esté vuelca el cubo de fregar, es una hecatombe, no se, en el cubo caben siete u ocho litros, pues cuando cae se convierten 1.376 litros. Pues lo mismo.

Bueno, y salí…

– Hola Pepe, que como va, hostias que frío no?

– Si chico, quieres tomar algo, un café y un carajillo.

– Marchando.

…Con el rollo, me tome cinco carajillos de coñac Galopero, que sepáis que el Galopero es un coñac totalmente polivalente, sirve para carajillos, para cubatas, para limpiar la barra, te deja la cafetera como una patena nueva, para limpiar carburadores y motores de tractor, también me comí un donuts. Que creo que fue el donuts el que me sentó como el culo.

Existe el coñac Galopero.

.
Los carajos aún me sentaron bien, como os digo, el donuts, terminó de matarme, era de esos de pastelerías “Pasteles Jose Carlos, los bollos mas bollardos”, esto existía de verdad, nunca he sabido que significaba lo de bollardo, pero nada, que mas malos y siesos que un bocadillo de tofu.

Y así se me pasó el rato hablando con Pepe y carajo va carajo viene. Y que si oye que esto, que si oye que lo otro, al final cogí una torrija que pa’que te cuento. Ya ves, hablando de fútbol (que nunca he tenido ni puta idea), también de jardinería, de álgebra, todo esto yo solo, porque Pepe ya no me hacia ni puto caso, el iba a lo suyo, haciendo las croquetas con las sobras del cocido del otro día.

Y yo bla bla bla bla. Y ponme un carajillo y una magdalena (ahora mufyyns)

Ya llegaba el momento de estar mareado como una sopa, que nunca he entendido eso, ¿la sopa se marea?. ¿Que tiene oído interno de esos?

Todo esto, imaginaros que lo hablaba con Pepe, que no estaba y yo llevaba. 20 minutos diciendo sandeces. Yo solo.

Llame a Pepe…

– Pepeeeeeee ande tas metíooo!!!

(yo antes hablaba muy mal, era muy cateto, ahora también pero disimulo).

– Voy al frigooo.!!!

– Valeeee,…. ¿Que? ¡¡¡hostias!!! Nonononoo ¿¿¿para que vas???

– Tengo que sacar cosas coño, ¿¿que te pasa??.

– Nada, nada….

Me cogió un escalofrío, que casi me meo otra vez. Yo no sabia que hacer, si me voy, aun queda media hora, y voy a morir congelado, si me quedo y Pepe asocia, me va a matar. Estoy muerto haga lo que haga.

Me quedo en el bar, así me muero calentito.

Al segundo se oye…

– Me cago en la madre que parioooo!!! Que se me han meao aquí en el frigo!!!! Pero quien a meado? Parece un escape de agua, esta todo lleno de meaos. Y mira, miraaaa.!!

Los papeles aquí debajo, dos rollos que han gastadoooo!!!

Me oyes Javiiii!!!!

Yo estaba blanco, me sentía desfallecer, vamos lo conocido como el “jamacuco inminente.”

– Sisisissisisdshisisi joder Pepe, pero que clientela tienes macho que se te mean en el frigo. Que gentuza tio.!!!

Al rato, ya se acercaba con una caja de pimientos y cebollas…

Con la cara desencajada..

Yo pensé este lo ha pillado, ha asociado que he entrado y me voy a comer los pimientos y la caja.

– Mira tío, todo meao. Y ahora que hago con esto.

– Joder Pepe que asco, si chorrean todavía. No se, pues haz una escalibada y no le pongas sal… que ya tiene.

Y me dio la risa tonta,

– jajajajajaajaja, no? Lo pillas? Jajsjsjsjsshsjajsj, – casi vomito. Vaya taja que me estaba subiendo.

– Tu eres gilipollas, como pille al tío le arranco la cabeza con un tenedor. Me cago en tó.

– Si es verdad Pepe, que cabrones.

Me temblaban las piernas…

Se fue para adentro, menos mal.

Ya quedaban quince minutos solo, y yo con la taja todavía.

Oi el coche de la autoescuela. Salí.

– Adiós Pepeee, y siento eso de la meada, vaya putada tío!!!

– Adiós Javi, ti si que eres buena persona. Suerte en el examen!!!

– Si, si, gracias, hasta luego!!!

Salí a la calle y allí estaba, Antonio con una individua. La examinadora.

Yo con la papa, había perdido contacto con la realidad y la veía guapísima, pero en realidad, me contó el profe, era mas fea que un plato de arroz con tomate, de esos que te haces cuando no has has comprado y no te queda otra. Esos platos que parece que has vomitao después de una mala noche de juerga.

Le llamaban en la DGT, la “no la mires” fíjate si era fea. Contaban que su ángel de la guarda no quería dormir con ella ni nada, pobre tía. Y yo con toa la papa la veía guapa. Si coño que la veía guapa. El amor es ciego. Pero ciego. Eh!! Ojo!! Que yo también soy más feo que un pecado, que no soy un Adonis, eso debe de estar sacado de la colonia aquella, soy calvo, gordo y gafotas. El kit completo. Ah! Y sin dinero, que oye, si tienes pasta lo otro se atenúa, pero no.

Antonio me la presentó, Javier esta señorita es Rosa… es…

– Es guapísima señoria, con todo el reparo hacia usted eh?

La chica, un poco alucinada, me dio las gracias

Antonio se quedo de piedra pómez. Se me acerco y me dijo,

– Pero que te pasa ¿estas de choteo? ¿Señoría? ¿Con todo el reparo…?

– No tío, quemenamorao.

– Eh? Javier!!! Estás bebido cabrón!!! – me dijo susurrándole al oído.

– Nonono, solo alegre.

– Miraaaaaaaa, mira!! , hostias, pasa siéntate y no hables.

La examinadora se dispuso a entrar al coche, le abrí la puerta, y le dije – Pase usted belleza de Alejandría – . Antonio me hacía gestos de calla coño!!

Me senté en el asiento, puse todo en su sitio y me dispuse a conducir.

– Cuando usted quiera y donde usted diga señorita, la llevo donde quiera, le hago….lo…

Antonio intervino.

– Vale vale, ya te ha entendido. Rosa cuando diga.

– Por favor salga y dirijase a la primera calle que pueda gire a la derecha, siga recto toda la calle hasta la primera rotonda y allí coja la tercera salida y siga recto.

Joder, casi me da un ictus, yo no podía almacenar eso en mi cerebro lleno de Galopero, miré a Antonio, que ni me miraba. No se atrevía.

Me dispuse a salir y me dije – que sea lo que dios quiera -.

Coloque el retrovisor de dentro del coche y lo oriente para la belleza de examinadora. Seguía viéndola bellísima, se lo decía a Antonio. En voz baja

– Antonio, esh guapñisima verdad??

– No, cabrón, tío es un orco, pero que has tomado?. Tío concentrate por favor.

– Rosaaaaaa señoria es usted mas bella vista por el retrovisor.

– Gracias señor Javier, pero salga ya por favor.

– Si bellísima dama, con todos los respetos, estoy bien ¿eh? , es que tomo antibióticos para la caspa y me han sentado mal.

– Vale, vale mire hacia adelante por favor, y gire a la derecha.

– Si señor.

Antonio, el profe, quería morirse. Solo miraba a su retrovisor y luego a mi con cara de, que le pasa a este cabrón la que me está liando.

Gire a la derecha y seguí recto…

– Hasta la rotonda ¿verdad?

– Si, vaya hasta allí y gire a la izquierda.

– Vale vale, es que no eso, esso, que no me acordaba.

Ya en la rotonda entre por libre, sin ceda el pasoooo ni nada y a 60 km/h o mas, girando. El coche un seat 127 se la época , se doblaba como el titánic con la ola aquella.

La chica con los brazos abiertos se agarraba a lo que podía. Antonio me miraba con cara de loco…

Y yo, a mi rollo…

– Yeeeeepaaaa, casi se me va eh??

Dicho esto se me resbaló el volante de las manos.

Hay que pensar que en aquella época los volantes no eran gruesos como ahora, eran de una circunferencia muy delgada, de plástico liso y de dirección asistida ni hablar.

Entre eso, la calefacción a tope y que me sudaban las manos, pues se resbaló. Y hacia el bordillo de la salida que íbamos.

– Cuidado cuidado!! El volanteeee!!! Por el amor de Dios!!

Antonio, alucinaba. Cogí el volante y enderece al coche. Con un contravolante, que había visto en las películas de la tele.

La chica, se desmayo, y Antonio, me quería matar, me cogió del cuello y me decía

– ¡Jooputaaaaaa! ¡Para, paraaaa!

– Ehhh….. No me me chiles, que me desconcentro. Mira la Rosa se ha dormido….

– No se ha dormido gilipollas, se ha desmayado, estas como una cabra. Mira vamos a hacer una cosa. Volvamos a la academia y ya allí le decimos que se ha desmayado y que lo has hecho muy bien, y que se ha mareado de la calefacción.

– Vale, vale, es que me parece que no me encuentro muy bien.

– Que no te encuentrss bien? La madre que te parió.

Dimos la vuelta, y nos dirigimos a la academia.

Al llegar allí, aparqué, mal claro, y empezamos a despertar a la Rosa.

– Rosa, Rosa, Rosa.!!!!

Se despertó.

– Que ha pasado, me he mareado, bufffff, ¿ya estamos aquí?

– Si, si, hemos hecho una pequeña ruta y Javier lo ha hecho perfecto. – dijo Antonio –

– Vale, vale, jolin como me duele el hombro y la cabeza. Esto de la tensión baja es una porquería.

– Si, si Rosa – Le dije – eso dice José Manuel, mi amigo que es electricista dice que la tensión…

– Calla Javier!!! – dijo Antonio, retorciendo las manos como para darme un puñetazo.

– Valeeeeeeee, joder no se puede decir nada. Bueno señorita, gracias y nada, dos besos eh?

La chica, alucinaba, me dio dos besos y se marcho dando tumbos.

Antonio, me miro, y yo pensaba que me iba a matar. Pero se puso a reír.

– Estas como una cabra. – Y me abrazó – anda, ya lo tienes. En un tiempo, escribe esto en tus memorias, porque la que me has hecho pasar, es para matarte de verdad.

Los dos lloramos, el porque me perdía y yo porque me encontraba muy mal.

Salió Pepe del bar.

– Antonio, mira pasa, mira lo que me han hecho en la nevera, que hijos de puta, se me han meado en el frigorífico!!!!

Antonio me miró…. Y miro al cielo con las manos abiertas….

Yo le miré y sonreí….

Tiré calle arriba hacia casa, para dormir la tontería. Pero ya tenía mi carnet de conducir.

.

©JAVIER SANCHEZ 2021

Dedicado a mí profe de autoescuela Don Antonio, nos reíamos mucho. EPD.

Gracias profe.

6 comentarios en “Enero de 1984. Relouded.

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