NOS HACE FALTA ALGO, ALGO QUE DEJAMOS ATRAS.

Nos hace falta magia en este, ahora triste, mundo. Ya se fue difuminando entre el ser un ser humano e intentar parecerlo, en tiempos comenzamos a perderla. Se nos escapó entre aceros, cementos, prisas, envidias, egoísmos, ambiciones desmedidas, la ausencia de sonrisas, sobre todo la ausencia de verdaderas sonrisas y estruendosas carcajadas. Pero ahora nos hace mucha falta, mucha.

Hay que prestar atención a la vida, a la que vivimos, sí, la que vivimos, esa otra, la que nos vive, es otra cosa. Es la ladrona. La que nos roba los colores y los amores.

La que olvidamos, la que no nos dejó ver quien se sentó a tu lado, ni quién pasó por tu vida y ni la vimos, porque estábamos haciendo planes para vivir, y mientras, esa vida pasaba rauda a tu lado, moviendo el bies de la camisa.

Tenemos, no, debemos dejar salir esa magia, cada día, con cada palabra, escrita, cantada o hablada, con cada gesto único, con cada preciosa sonrisa. Esa magia, la divina, la que estalla con una lágrima de alegría, esa magia que aparece y te pone agradablemente nervioso. Esa magia que te da una suave caricia  que  es capaz de calmar el alma.

Esa magia, debemos de volver a sentarnos con ella, a soltarla por doquier, debe de notarse su música en el aire, debemos de reinventarla, recuperarla de las sórdidas y ridículas  luchas para ser cada día mas feliz.

¿Más feliz?, ¿comparado con qué, con quién y porque?. Es que ya se es feliz, entre problemas, y es que la felicidad, está entre los problemas, que también son parte de esta vida. ¿Alguien nos dijo, en algún momento, que toda esto sería fácil? Todo este encantador follón de vida.

Y es que buscando la felicidad, constantemente, no vemos que perdemos la vida y esa magia de la que hablamos, he ahí el misterio.

Los sabios dicen que, la magia, se inventó allá por cuando eramos enanos, cuando los muebles de casa eran enormes. No llegábamos a coger las galletas. Cuando las manos eran grandes y te protegían.

Aquella magia que, cuando te dormías en el sofá de casa, o en el pecho de papá, aparecías al alba en tu cama. ¿Quien no sueña con aquella bendita magia?. Hay que soñarla porque no se fue, esta escondída, entre las arrugas de nuestro tiempo.

Nos han borrado la sonrisa mil veces y mil veces hemos intentado sonreír de nuevo, y a veces lo conseguimos, pero giramos la cabeza de nuevo a las tristezas y a los estúpidos momentos.

Vamos a coger el sendero rodeado de recuerdos y así recuperarla para volver a aprender a sonreír, a ser capaces de reconocer el puro olor a la lavanda, entre los mil olores inventados, que no nos sirven para nada y el aroma del romero, que invade las estancias de nuestra juventud

Hemos de recoger de debajo de nuestra antigua cama, esa magia, que nos llevó hasta estos días, la que nos hará recordar, que una vez fuimos felices, sin necesidad de ninguna ayuda.

Pero de verdad.

©Javier Sánchez febrero de 2021

3 comentarios en “NOS HACE FALTA ALGO, ALGO QUE DEJAMOS ATRAS.

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