Ese rincón.

En la arena, lejos de la luz, en la paz del oscuro silencio. Oigo tu respiración que acompasa el sonido del corazón de la vida. 
En la paz de ese rincón, el mar invisible, vestido  de espuma blanca, el origen de la vida nos habla, al ritmo del latido de mi alma. Y tu cara en mi pecho, escuchando a ambos pálpitos, abrazados fuertemente.

En esa paz,  hay una roca, y en ella un escondite, donde duermen dos almas. Donde viven dos almas, dos almas que no se encuentran. 

Es el refugio de los días duros, luces al fondo, refugio de días tensos. Donde sentarse a mirar al cielo. A mirar al azul y hablar con él.

El oráculo, que huele a nos, que posee el secreto de nuestros fantasmas y de nuestras fantasías. Porque se lo ofrendamos día a día, cada dia,  para que los guarde y nunca los perdamos.

Ese rincón que es el refugio de lágrimas, de recuerdos, de deseos, de añoranzas, de tiempos. Donde se encuentran dos auras mezcladas, dos olores, dos manos, dos miradas que se hablan constantemente, de lejos, sin poder verse. Dos almas separadas, pero atadas por un poderoso vinculo intangible, sobrenatural.

Ese rincón, que se ha convertido, sin que nadie se de cuenta y nadie lo cuente, en algo sagrado, todavía hoy, pasado tanto tiempo.

En la arena. Lejos de la luz. En la paz del oscuro silencio. Oigo tu respiración acompasando el sonido del corazón de la vida.



©Javier Sánchez junio de 2021

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Salir /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Salir /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Salir /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Salir /  Cambiar )

Conectando a %s