LA OTRA MONEDA

El mito de tirar monedas a las fuentes, nace de la maravillosa fuente de la Fontana de Trevi, y a posteriori de muchas fuentes, (bueno la mierditas esas de las calles no sirven, los caños esos del campo tampoco, no, los grifos de casa tampoco). La gente tira monedas, en crisis también, a excepción de los ricachones que tiran American Exprés y cheques. Este hecho, sin precedentes en la historia de la humanidad, se cree que nació con la película

«Tres monedas en la fuente», (1954) del famosísimo director

Jean Negulesco.

2 Oscars: Mejor fotografia color, canción.

Sindicato de Directores (DGA): Nominada a Mejor director

La creencia, leyenda o como le queráis llamar dice lo siguiente:

Si arrojas una moneda:
Se dice que volverás a Roma.

Si arrojas dos monedas:
Que encontrarás el amor con una atractiva italiana (o italiano).

Si arrojas tres monedas:
Pues que te casarás con la persona que conociste.

Aquí hay algo raro y es que si es acumulable, lo de “volverás a Roma», «encontrarás el amor con un Italiano/a» y «te casarás con la persona que conociste”. Pues mucho ojo esto no me cuadra porque para que sea «la persona que conociste» debe de ser de nacionalidad Italiana, si nos atenemos a la moneda dos. Si tiras una, volverás a Roma pero no encontrarás el amor con una italiana/o, pero si no tiras la 3 la 2 no vale, y si subes a un sexto sin ascensor llegarás hecho una pena. Bueno que me lío, que cada uno haga lo que quiera y tire las monedas que crea oportunas y suba donde quiera.

Bueno pues según estudios de la Universidad de Gina Lollobrigida, de las mejores universidades de la Toscana y alrededores, consiguieron con unos documentos escritos y fotos en blanco y negro, lo que pocos saben. Por cierto por qué les llamarán en blanco y negro, el blanco no es un color ¿no? ¿O sí? Bueno sigo…

A parte de que lo anteriormente escrito es cierto, que existen esos tres deseos, también demostraron lo siguiente:  Que hubo un tal Lucio Dargento di Napoli (mi héroe), un ferretero, soltero y fiestero, de Roma, que fue el primero en tirar las monedas aquella tarde de octubre de 1954, sobre las 4, después de apretarse cuarto birras peroni y dos calzone.

Lucio tiro las tres monedas y se inventó/formuló los tres deseos y como era un cachondo (cabrón) y fiestero desbocao, pues tiró la cuarta y esta última se la calló. Y es que con esa precisamente jodió a todo el mundo mundial, en ella formuló el deseo de que con ella, con la cuarta moneda, no se cumplieran ninguno de los tres deseos anteriores. Y claro está, nadie sabía, hasta hoy que lo cuento en primicia, LA CUARTA MONEDA.

Lucio murió a la edad de 86 años en su apartamento que compró aledaño a la Fontana de Trevi, («más que nada para reírme» dijo mi héroe), los médicos dijeron que murió de un infarto por ataque de risa continuado.

Lo que digo, mi héroe.

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© Javier Sánchez  septiembre de 2021

6 comentarios en “LA OTRA MONEDA

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