Asesino, CAP 1

Capítulo 1
«El origen»

Mi nombre, bueno, no importa, Llamadme como se llama un amigo mío. Es un poco gilipollas el chico y no creo que lea esto. Escribe libros y en blogs, no sé, es un tío muy raro. Y además come tofu. Bueno pues, mi nombre inventado es Sánchez, Javier Sánchez, sé que es un nombre, vulgar y más clásico que la botella de litro, pero es lo que hay, tengo muy poca imaginación, la verdad. Pongamos que soy nacido en Barcelona allá por el año 1963, vamos que calzo 58 años o algo así. Me dedico a solucionar, de manera taxativa, los problemas que causan a los demás la gente de mal vivir, esa clase de gentuza que hace la vida imposible a los seres humanos, que son unos cabrones vamos y la verdad es que sin mucho, pero peor es robar en super mercados, a señoras mayores o lo peor de todo, ser político de profesión

Como ya he dicho, tengo 58 años, más o menos, soy calvo, bueno tengo los pelillos esos que salen a los lados y por detrás de la cabeza, que me quedan fatal y me hacen más mayor de lo que soy, aparento unos 59 más o menos. Poseo una barriguita tamaño medio, metro setenta y ocho, ojos marrones color miel o eso me dicen y pelos en las orejas. Ah!, Dato importante, soy rubio, por las partes que hay pelo por lo menos, doy fe tengo fotos de cuando era joven. Estudié derecho y me saqué el título en 12 años, si lo sé, me cuesta estudiar, no me concentro y llegó un momento estaba harto de tanto estudiar, a ver, estudiaba álgebra, ya me contarás para que me servía el álgebra en derecho, ojo y derecho romano, joder, a mi que me importa lo que hacian los romanos hace dos mil años. Pues no había manera, hasta que un día glorioso del mes de septiembre encontré un método infalible, amenacé a todos los profesores que no me aprobaban su asignatura (o sea, todos) y aquel mes los reuní en la sala de anatomía práctica de medicina y sólo tuve que enseñar un cuchillo de grandes dimensiones de mi madre, hacer como si tuviera un tic en mi párpado derecho y sorber aire entre dientes como Hannibal Lecter. El ambiente también ayudaba, con las mesas de los cadáveres. Oye, mano de santo, todo aprobado en un año, igual que el político ese del PP. Sólo tuve que decir «Este año me aprobais todo, que estoy muy loco» moviendo el párpado y haciendo el ruido ese con la boca.

Salí de la uni y trabajé solo en un bufete de abogados «Federico Monegros and Brothers» Un año que estuve en aquella oficina, me echaron del colegio por ir ebrio a un juicio por atropello. Es que me aburría muchísimo. Escribio un relato un atontao de esos que escriben en blogs, «EL JUICIO» se llama el relato. Me pidió permiso y se lo di, a cambio de 69,36 €
Bueno ya en la calle (despedido) y después de un lardo tiempo infructuoso de búsqueda de trabajo, no conseguí nada y decidí trabajar de esto de «solucionador problemas». Se me ocurrió viendo «El rey león» , no me preguntéis porqué, es muy escabroso como todas las películas de Disney.

Sigamos…

Pues actualmente vivo con mi madre, que la pobre esta en una silla de ruedas y está más sorda que un pez de goma, pero tiene una buena pensión oye, que eso ayuda mucho a los que no hacemos nada. Vivimos en un piso del Eixample (Barrio de Barcelona, denominado El Ensanche en castellano). El eixample es un barrio del centro de la ciudad de Barcelona, es el más grande, el que haya estado en Barcelona lo reconocerá de inmediato (no tengo fotos, lo miráis en internne). Se caracteriza por sus manzanas (cuadras para los que no son de aquí) hexagonales. En un principio un tal Cerdá lo diseño como que las partes interiores que formaban las manzanas serían destinadas a espacios lúdicos, garajes, etc. Evidentemente, esto es España y no ha lugar a eso, procede más la especulación del terreno y demás chanchullos. Bueno, lo dicho, mirarlo en internet que me pongo de mala leche.

El piso lo ocupé, con mi mamá como ya os he dicho, despues de eliminar a su propietario, dueño de una empresa que producía pepinillos en vinagre, encurtidos y dulces de todos los sabores.
Un tipejo asqueroso que explotaba a sus trabajadores, humillandolos hasta extremos irracionales. Horas extras sin pagar, jornadas interminables, sueldos bajos y lo peor, les ponía todo el día, en el hilo musical de la fábrica, todo un repertorio de canciones de Raphael y comía tofu. Vamos un auténtico cabrón y mala gente.

Todo sucedió porque dio la casualidad de que en aquella época puse un anuncio en la prensa escrita, no había Internet.

«Se ofrece servicio impecable de Solucionador de problemas»
Llama al 555786432
Solo tardes – Discreción absoluta
Precios asequibles – se puede pagar en cómodos plazos.
Preguntar por Javier

Me llamó toda clase de degenerados sexuales y políticos de todos los colores, la gente estába muy loca y muy salida, proponiéndome toda clase de juegos sexuales, a algunos estuve a punto de acceder. Bueno. fue un año terrible, viviendo de la pensión de mi madre, no haciendo nada, sólo, todo el día, afilando las pistolas y limpiando los cuchillos. Era un desespero. Hasta que un día llamó uno de los trabajadores del cabrón ese y me pidió si podía «hablar» con él. Acepte mi primer trabajo de «solucionador». Hablar significa en el argot «sisino» que hablas tú y él no habla nunca más.

Y lo eliminé, limpiamente, sin sangre ni nada. Le di de su propia medicina. Le puse trescientas veces «Tubular Bells» (entero) en todas sus versiones y doscientas veces el Coro de jotas de Zaragoza cantando una interpretación especial de «Highway to hell» de ACDC, con bandurrias eléctricas y y voz con autotune. Creo que falleció sin sufrir, o no, la verdad es que no lo sé pues yo me fui de aquella espantosa sala, no soportaba aquel sufrimiento.

Como habréis deducido mi trabajo, es como bastante especial, soy un asesino a sueldo titulado o mejor como me gusta decir a mi, «solucionador de problemas». Llevo en la profesión unos veinte años. Bueno, ahora estoy todavía como en un ERTE, pero espero que esto mejore. Puta pandemia. Es que no se puede salir a ningún lado, tengo la mesa del despacho de asesino llena de expedientes de gente y oye que no hay manera de solucionar el tema. La gente me llama para saber si he «hablado» con tal o con cual. Que presión por dios.

Ahora se va despejando el asunto y voy saliendo, pero las primeras semanas y meses de 2020 era horrible, me cosieron a multas, no había manera de sacar beneficio, cada vez que iba a realizar un trabajo me pillaba la policía y me multaban. A veces salía a hacer trabajos y me costaba dinero, volvía con un par de multas y el trabajo sin hacer. Lo tuve que dejar en Julio de 2020, hasta hoy 5 de octubre de 2021 que voy a empezar a realizar los trabajos pendientes, por orden de fecha, oye, a destajo.
Lo decidí ayer que salí sobre las 3 de la mañana y la calle estaba petada de gente. Botellones , fiestas privadas, drogas, políticos, la gente potando, meando por la calle. Joder estaba alucinado parecía aquello sodoma y gomorra. Se ve que ya hacía tiempo que no había toque de queda y yo ni me habia enterado del tema. Eso es a causa de que como tuve que tirar la tele y la radio porque mi madre es sorda y tenía a los vecinos hasta los cojones, pues eso, que no me enteré. Pero vamos ya estoy en la calle.

Bueno aquí lo dejo. En el siguiente capítulo os explicaré mi primer trabajo post pandemia.
Hala, a disfrutar de la vida. Si es que no estáis en algún expediente.

Sigue en Capítulo 2




© Javier Sánchez, 4 de octubre, por la tarde, ahí sobre las 17 pm, hora zulú del año 2021

14 comentarios en “Asesino, CAP 1

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