Mi paseo en el tiempo.

Hace unos meses, volví a un lugar de mi pasado. Los pasados tienen lugares y los lugares poseen, literalmente, esos pasados, siempre. De inmediato, me llené de recuerdos y bellos pensamientos de juventud. Paseé mi camino, de la mano de la memoria. Y durante ese caminar soñaba despierto.

Décadas después, vuelvo a estar en ese camino, me llevan mis pies sin duda alguna. No, no estoy huyendo, sólo quiero dar la vuelta a este mundo y empezar por allí atrás, aunque que me dicen que ya es tarde, que tengo una edad, pero es que todavía te siento atravesando mi cuerpo como esas cosquillas que se pasean por dentro de mi, caricias en mis manos, besos en mi frente. Continuo mi camino de aquellos años…

Todavía es tan bello como aquellos largos paseos nocturnos de mi juventud, cuando al anochecer, después de estudiar y trabajar, salía a caminar por los alrededores de la ciudad, en el cielo se ve el camino de Santiago lleno de estrellas, sigue siendo tan precioso como antaño. Acompañado del olor a tierra, el sonido de las piedras a cada paso, esa brisa nocturna única que te realza los sentidos. Al rato, sin casi darme cuenta, me detengo en el puente de San Martín y me asomo al Tajo, escucho pasar el río, el agua de la vida, se oye sin ver el chapoteo de las riberas, me quedo un tiempo escuchando, me fascina el paso del agua del río, es como el tiempo, que pasa y pasa…

Cuando ya me he llenado de vida sigo el mismo camino de vuelta a mi antigua casa, quiero ver dónde vivía en aquellos años, me dirijo como tal cual hacia antaño Se escuchan mis pasos al entrar en calle del Ángel, vuelvo a oler a pinturas y a horno de pan, a las cocinas con olor a tomillo

Todavia recuerdo a aquella pequeña de pelo rubio jugando con unas muñecas en un balcón o sentada en la calle, no lo recuerdo muy bien, es curiosa la memoria que todavía lo recuerde y al final de la calle, en la pequeña plaza, recuerdo a los críos jugando a la pelota, donde había un letrero de «Prohibido jugar a la pelota», del cual siempre me reía y me preguntaba cómo podía ser que se prohibiera a la infancia jugar, con un cartel tan ridículo.

Al final de.la calle se ve la Plaza de San Antonio, la pequeña plaza de mi juventud. Allí viví, se me altera la edad y me siento en el suelo a mirar la nada, esas nada que queda grabada a fuego. Llevo horas danzando por la ciudad, pero no hay prisa, me encanta sentir el silencio de las calles en las noches, cambiada, si, pero sintiendo que fue, parte de mi vida, hace ya…

© Javier Sánchez noviembre de 2021

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10 comentarios en “Mi paseo en el tiempo.

  1. Es hermoso para el Alma, cuando los buenos recuerdos vuelven a nosotros, recorriendo aquellos mismos lugares de hace muchos años, sintiendo esa vibración emocional que nos dice ¡La puta, vale la penaes estar vivo! Muy buena narrativa Javier. Saludos.

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