The Psicologo

Mi nombre es Alberto Lose, pero todo el mundo me llama Javier Sánchez, la policía me conoce como el «come papas», es que estoy gordito y mi pareja llama «oye tú»

Como sigo sin encontrar trabajo, (los que me siguen en este blog sabrán de mis desventuras buscando trabajo) pues una mala tarde que estaba aburrido en casa, oyes un calor, no sabía ni dónde ponerme, en el sofá, que es de esos de tela y esponja por dentro, joder casi me absorbe la vida. Me tire en el suelo, joder que dolor de espalda, me puse con las piernas para arriba apoyadas en la pared y la faena fue mía porque luego no podía andar, se me habían dormido y parecía un caracol borracho arrastrándome por al salón de casa. En vista de que estaba a punto de tirarme por la ventana y no me hubiera hecho nada pues vivo en una planta baja. De repenente, de reojo me fije en mi super ordenador, esperé a que las piernas despertaran y me acerque a la maquina diabólica, le di al botón de power y me fui a cocinar, es que tengo Windows 95 y tarda unos 45 minutos en arrancar. Después de haber cocinado un cochinillo y comido me acerqué al ordenador y acababa de iniciarse la pantalla de inicio (valga la redundancia).

Entré en la red de redes y entre toda la mierda que había se me ocurrió buscar cursos, oye y, casualidad de la vida, vi uno que me pareció interesante, un curso de una escuela online que se llama «Psicólogy barating of the dead for losers», la escuela es muy buena, más que nada por las fotos que mostraba la web, el ordenador me bajaba una cad 3 minutos, poco a poco. La academia tenia la apariencia de una típica escuela Británica, de esas con jardines, gente bebiendo, tirándose por los balcones y jugando al cricket, que es como el baseball, pero jugando por el suelo y vestidos del siglo XVIII.

La publicidad de la web rezaba:

«El rincón de Doña Ana Academy» Especialidad en «Psicología» y «Flamenco al natural».

Una academia genial, me gusto mucho, ya cuando acabo de cargarse toda la web, 25 minutos después me suscribí. A los días hice un examen de acceso que suspendí y a los más días otro, este ya pagando al profe, con este ya aprobé. Al tiempo realicé el curso intensivo de 800 horas, en 20 semanas. A unas 8 horas cada día, de lunes a viernes. Los sábados y domingos los dedicaba a estudiar y a llorar, es que soy muy empático y si me lloran pues lloro. Cuando termine la meteórica carrera, con un Cum Lauden, yo no, un amigo, un tal Manuel  Cascorrila de la Fuente, que ya me contaras lo bonita que va a quedar la placa en su consulta con ese castigo de nombre, alquilé un despacho en la planta 32 de la Torre Mapfre de Barcelona, Aquello era precioso, unas vistas acojonantes de la ciudad y un viento que de verdad que acojonaba, lo bonito eran las vistas al mar, yo no las veía porque a mi las ventanas me daban hacia la parte contraria, pero me lo contaban los vecinos, la cabrona de la Agente me tomo el pelo. Es que soy muy simple y me lo creo todo. Pues ya instalado, con mi diploma firmado por el Rey, el MH President de la Generalitat de Catalunya y Paloma San Basilio, cantante, mis libros de pega de esos que están vacíos por dentro, mi ambientador de patxuli de los chinos y mis palitos de esos de sándalo y… comencé a recibir pacientes.

Y a tenor de todo esto os voy a contar el día que casi pierdo mi supuesta vocación de psicólogo. La verdad es que salí de la academia tocado, muy tocado, pues nos hacían hablar con gente extraña, escritores, blogueros y políticos, administradores de fincas, gente rara de cojones, todos necesitados de loqueros y psicólogos, me dio mucha pena, pero ya por la tarde se me pasó y me fui de copas con el único amigo que tengo, mi amigo invisible Pepe, otro día os hablaré de él. También me fijé que en las prácticas que hice vi que la poca gente va al psicólogo y los que van están muy mal, la verdad. La mayoría me enviaban a la mierda y los otros me decían “Qué vas a saber tú de lo que a mi me pasa”, «Que mi vecina la Loli, me ha dicho que ella no va al psicologo nunca, que pa’que, que sois unos sacacuartos» y otras lindezas de gentuza que va al psicólogo y que piensa que sabe mas que el o ella.

Bueno, os cuento, pero no puedo decir nombres, ni leeros historiales pero recuerdo con cariño al primer zumbao que me visitó y le clavé 120 pavos por 2 horas. Era un hombre de unos 60 años, Un hombre de 1.80, un poco grueso, culto, con barba canosa y gafas, que padecía de asimetrofobia, callefobia, esposafobia, fobiafobia y alopecia perniciosa. Era, según decía él, de Buenos Aires, Argentina. Su nombre Alejandro Jaramillo Cuesta.

Entró en la consulta muy decidido, mirando para todos los lados, eso denotaba que era un hombre observador y que miraba para todos los lados. Se sentó en el sillón que tengo para los loc.., los pacientes y le pregunté:

– Bueno ……… hombre, que tal Alejandro.……»Que me cuentas, que problema tienes que te atormenta tanto”

Ojo, atentos que ahí, en ese preciso instante, salió de mi boca la ultima palabra durante la consulta, el pavo estuvo cascando 1 hora y 58 minutos, sin parar, me hablo de su mujer, de su otra mujer, de su trabajo de contador, que yo creía que trabajaba de contador de la luz y es que era contable el pavo, que sus hijos no le querían y que su abuela era soltera como su tía María, joder si  hasta me habló de Videla, que me dijo que lo había matado él, cuando todo el mundo sabe que se suicido mirando fijamente la televisión viendo Divinity de Argentina, la mierda de programa ese de los gemelos que reforman casas para ricos, eso no lo supera nadie, también me dijo que yo le caía mal… (¿?) Creo que me dormí un par de veces, lo sé porque me dolían las cervicales y eso es que pegue varios cabezazos disloca cuellos, me compre a posteriori un sujeta cuellos de esos de las ambulancias y cuando venia un cliente le decía que me había lesionado jugando al ajedrez por parejas. De lo poco que me entere, la historia de este hombre es un drama, no puedo explicarlo todo por eso del secreto profesional, pero vamos un drama importante.

A la hora larga de la consulta me desperté porque se me había dormido el culo y se me estaban empezando a dormir las piernas y los brazos, joder aquello era algo terrible, me estaba muriendo a trozos. Ya no aguanté más, lo admito se me fue la cabeza, y le dije:

– Madre mía, la virgen de los colores del arcoíris, menuda chapa me estas dando colega. No puede ser que seas tan desgraciao y tan pupas, ya está bien. “Que no veo mi futuro, que no veo mi futuro” “Que qué hago con mi vida”, vamos no me jodas, que tienes 60 tacos colega, si ya no lo ves, vas listo. Es que ya te vale, llevas casi dos horas de palique, de desgracia en desgracia, no he conocido a nadie como tú. Oye que no he metido baza, no me has dejado hablar para nada, he escrito dos libretas de notas y la otra a medias (será cuando me he dormido)

-.Oiga! pero bueno, como se atreve, ¡quiero otro psicólogo! Donde esta su superior.

– Yo soy mi superior. Aquí no hay mas loqueros, solo estoy yo y que vas a querer desgraciao, si no te va a coger nadie de consulta nadie, a lo mejor uno sordo… pero vamos, que también lo dudo.

– Oiga que quiero otro psicólogo que mi primo Carlo Anastio Pazzeti me ha dicho que puedo pedir un cambio de psicólogo cuando yo quiera.

– Lo que te voy a cambiar es la llorera de un guantazoa a ver si te callas coñooooo, ¡por dios que dolor de cabeza!! Que te vayas con tus penas a tomar por culo. ¡¡Fuera!! ¿Vas a pagar con tarjeta, en cash o en efectivo?

-.¡¡Vayase a la mierda!!

-.Encima mal educado. ¡Fuera de aquí plasta!

Y así fue como casi me quedo sin clientes, por qué el cliente, Alejandro Jaramillo Cuesta, vecino de Barcelona y Natural de Buenos Aires, Argentina, puso una queja en el colegio .de loqu… de psicólogos de Barcelona, dos años me ha costado recuperar “prestigio”, actualmente tengo 4 pacientes, a cada cual más zumbao, pero no hablan tanto como aquel, además me he comprado unos tapones de cera transparente y unas gafas con los ojos pintados así como abiertos.

Pues ya os he contado el día que casi pierdo mi vocación de loquero, perdón… de psicólogo.

Para más consultas e historias ilegales: 

web

lastonteriasdejavi.psicologiAfair.com

© javier Sanchez junio de 2022

10 comentarios en “The Psicologo

  1. Me he reído a carcajadas (sin exagerar) a cada párrafo de tu relato. Mi castellano no alcanza a ponderar lo gracioso que encuentro tu relato. Sé que sabes inglés, desde luego, por las visitas que haces en mi bloguito, que te agradezco. Tocas tantos temas en esta sátira, aquí me limito a comentar lo del ordenador, que evoca montón de memorias, dado que mi historia con Windows remonta hasta la version 3.1. Un saludo.

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