No puedo olvidarte

Tener tus manos, tus manos entre las mías, solo un momento, solo eso, para saberme, sentirme más humano y que tú me guíes en ese mundo que necesito, de caricias, cariño y bondad.

Rozar tu cara con la yema de mis dedos. Para darte, para ofrendarte todo mi ser, el que guardo en la profundidad de mis recuerdos.

Sentir tu mirada tan solo una vez mas. Esa mirada que me transporta, la que me complica la existencia, que me atrapa de madrugada, aunque la prefiero antes que olvidarla.

Y susurrarte al oído.

– Amor mío, no puedo olvidarte.

©Javier Sanchez enero 2021

Cuando hablábamos.

Te vi en aquella sala, mal momento para volver a verte, después de tantos años. Años amontonados en una esquina de la memoria.

Me temblaron las piernas. Mi estómago paseó por todo mi cuerpo.

Y es que echo de menos el

– He de hablar contigo, necesito tu consejo.
– En el bar de siempre.?
-Cenamos…?
-Si, cenamos.?

Era cuando, la amistad era tan directa, que te dolían los golpes que la vida daba a tus amigos.

Era cuando ocultabas los sentimientos para no doler a tus amigos.

Era cuando la risa y la sonrisa nadaba entre la tristeza que pasabas.

Cuando la musica y la palabra era el medio de mirarse y entenderse.

Era cuando.
– Te vas a casar.?

Era cuando aparecieron ellos.
– No te preocupes, yo me quedo con los críos.

Era cuando
– Llámame, mañana necesito hablarte.

Era cuando
– No puedo mas, que hago?

Era cuando llorábamos sentados y reíamos por todo.

Era cuando los sentimientos afloraban y erizaban el bello.

Era cuando la vida, la amistad, no es que fuera mas simple o mejor, es que era mas de verdad, mas pura, mas visceral.

Era más, tomamos café en tu casa o comemos todos en la mía.

Pero no temás nada se pierde, todo eso esta escondido en un rinconcito de nuestra alma, de nuestra memoria y a veces de nuestro presente.

Nada se pierde nunca.

©Javier Sánchez enero de 2021

Diálogos extraños

El niño estaba en el comedor estudiando física quantica aplicada a la cocina moderna y le pregunta a su padre.
– Oye papá, ¿que significa huraño?
El padre que estaba, en su sillón, “ocupadísimo” viendo la tele, le contesto
– Te voy a contestar con mi educación y sabiduría innata de hace ya tiempo. “Huraño” es una unidad de tiempo.
– ¿Eh? ¿Seguro papá?
– Que si, coño. Te voy a poner un ejemplo:
“Desde que tú madre y yo no separamos hace huraño que no he follado ni una vez.”
– Ah… bueno, pues vale. Y… oye, otra pregunta ¿Y estaño?
– Buena pregunta, pues hijo de mis entrañas, estaño va a ser que tampoco.
– Vale papá, cuanto sabes.
– Lo sé hijo, lo sé…

© Javier Sánchez enero de 2021

Cuatro leyes de esas raras y cotidianas.

Existen una serie de “leyes” no escritas (ahora sí que las he escrito yo) cotidianas que no prestamos la debida atención ni el análisis pertinente que merecen. También es que me aburro como un submarinista en un descampado y mi mente no está quieta. Os pido perdón de antemano por su no os gusta el escrito. Lo digo más que nada por que hay unas 200 leyes de estas. Gracias.
Ley de Antoine y Mclean :

“No importa lo que salga mal, siempre hay alguien que lo sabía”.

Más conocido como “el listo
Vamos, un enterado de la vida, el fantasma de las reuniones, es el que todo lo sabe, su frase es:
“Eso ya lo sabia yo
Vamos a ver, si “ya lo sabías”, pues cojones, dilo y podríamos haberlo evitado.
APLICACIÓN PRÁCTICA:
La primera vez que se aplicó está ley fue al finalizar la segunda guerra mundial, en las trincheras que defendían Gibraltar de los nazis. Pues que allí había un imbécil, un tal Jon Doe, de 32 años, Capitán del Tercer Regimiento de Paracaidistas de ejercito del aire de EEUU (paracaidistas de la brigada de submarinos no hay), que le dijo a su compañero de trinchera:
“Es que eso ya lo sabía yo que se iba a liar…”

Hay que joderse que guantazo con toda la mano abierta tenía el pavo.
El “listo” murio diez años después de un ataque severo de caspa, caspa que le producia unos estornudos muy violentos, de esos que mueven sillas y mesas, y lo que paso es que, en uno de ellos, se dio con el canto del armario alto de la cocina, falleció en el acto, mas concretamente en el segundo acto de la opera en lenguaje de signos para sordos “Tristeza y semblanza de amor muy triste oye“, una comedia de aquellas art Mode, que ya despuntaban en aquellos años, de un tal Calixto Roger de la Crua. Vamos un truñaco.

Pues oye, como te digo, que le dio un ataque implacable de sueño y cayó del palco abajo, a platea. Falleció en el acto, nunca mejor dicho, también fallecio un político que estaba allí durmiendo (la costumbre), ni se entero el hombre, Jon Doe tampoco.
La esposa de Jon Doe comento “es que ya lo sabía yo, siempre durmiéndose en todos los sitios”. Ella tambien murio quince días después al ponerse un supositorio para la conjuntivitis, “le ha sentado mal” dijo el medico. Que ya le vale tambien al doc, doce años estudiando para decir semejante estupidez.

Otra de las leyes es una de las más comunes en los hogares. Y es:
Ley del “vaso en el borde de la mesa” de Alfons y Serapio (primos lejanos de Antoine y Mclean)
APLICACIÓN PRÁCTICA:
Cuando pones un vaso en el borde de la mesa. Siempre está el atontao, de turno, que saca a pasear el comentario agorero.
– Cuidado que puede caer al suelo.
Vamos a ver, porqué tiene que caer el puto vaso, ¿es que se marea al estar al lado del precipicio insondable y pierde el conocimiento?. ¿Es un vaso depresivo? ¿Es de IKEA? ¿Tiene instintos suicidas? .
El vaso si no lo tocas y/o lo empujas al precipicio insondable, no cae. Es imposible. Salvo terremotos, bombardeos o que pase mi suegra que parece un panzer desbocao o algo asi, sino, el puto vaso no se cae. Pues nada el agorero lo pondrá en medio de la mesa, “por si acaso”. ¿Que no?.

Ley de “Vamos siete días de vacaciones pero como si fuéramos a invadir Andorra” De Loreto Valverde y Araceli Smith. (hermana de Antoine, la Loreto).
APLICACIÓN PRÁCTICA:
Haciendo las maletas, y digo “las”.
Mi compañera grita desde el fondo de nuestro enorme piso de sesenta metros cuadrados.
– Cariiiiiii, llévate cinco calzoncillos más por si acaso.
-Pero bueno si ya llevo 22 para diez días, donde vamos ¿a “Laxante Village Vip*.?, ¿Que me voy a estar giñando por las piscinas, toboganes, bosques y altas montañas de todo el complejo?
– Sisisisisisi cari, – (ese “Sisisisisisi”, es sinonimo de que no te escucha) -Ah! y una Rebequita para la noche que lo mismo refresca.
– No me jodas…. ¿En Tarragona? ¿La primera quincena de agosto? ¿Que vamos a ir también a la ruta de los Tanatorios?
– Tu llevátela coño, que lo mismo… pues eso. Que te la lleves!!! Y ponme el chandal ese grueso….
Ah! Ojo al dato, vamos a una casa rural en Tarragona y llevamos comida y ropa como para colonizar Marte.

Ley “Tapa la botella de gel, que eres un descastao” . Ley de Gerard de Moussel.
APLICACIÓN PRÁCTICA:
– No has tapado la botella del gel, joder, siempre igual….
– Pues no lo entiendo María de los Dolores, ¿Pero que pasa? ¿Que pierde el efecto espuma? ¿Pierde alguna de sus propiedades curativas contra la lepra o la tuberculosis de tobillo? Porque si no no lo entiendo, iluminame cariño, vida mia de…
– De una hostia te voy a iluminar, que la tapes!!!
(es que es muy tierna ella).

Ley “eso es malo para el colesterol” del Doctor Evans y Jacinto LeMans.
APLICACIÓN PRÁCTICA:
Vamos a comer unos amigos a un restaurante, uno vegetariano, otro vegano y otro que le llamamos el camion de la basura, es el que se come todo lo que dejamos en los platos.
– Pues yo me pido, algo ligerito, unas patas de cerdo, con un poco de oreja y foie gras.y me sueltan…
– Yo no como de eso que es malo para el colesterol.
– Coño pues si es MALO para el colesterol, me lo como, asi lo elimina, ¿no?
Silecio sepulcral, todos me miran, menos el vegeta y el vegano que estaban casi potando…
No se, en la frase algo falla. También es que tengo sueño.
Continuará, hay muchas más, unas 200, pero es que tengo que tomar la medicación. Y me estoy meando.

©Javier Sanchez enero de 2021

Así es la vida

A veces, la vida te arrolla como un tren desbocado y lo hace de tal manera, que en la embestida, te revuelca, te arrastra y con una graciosa voltereta te vuelve a poner de pie dispuesto a sonreírle y a provocarla, para que te vuelva a arrollar de nuevo. Y así todas las vidas, las anteriores y las próximas.

.
Es que… así es la vida, no es mala gente. Solo le gusta hacerse ver.

.
© Javier Sánchez, enero de 2021

Diálogos extraños

– La verdad, Luis Fernando, es que hay algo que no entiendo en esta vida.
– El que Javier
– Pues no entiendo a la gente, a esa que estudia derecho y luego estudia criminología
– ¿Y eso? ¿por?
– No se, es que luego no matan a nadie, ni atracan bancos ni nada. No sé, es un poco como perder el tiempo así por asin. ¿No?
– ¿Eh? Pues si, no sé. Javier, estooo…. hoy no te has tomado la medicación ¿no?
– ¿Eh?
– Nada, nada.



© Javier Sánchez enero de 2021

Colores en el alma

Y el payaso tomó asiento en el banco de aquel parque, a pleno día. Con aquella sonrisa exagerada y esa palidez en su cara. Pintura en los ojos, párpados azules cruzados con unas líneas blancas. Nariz, como no, roja, simpática. La guinda de la expresión. Que es un payaso sin su nariz roja, no es nadie.

Vestido de arlequín negro y blanco y zapatones azules eléctricos. Y un bombín, pequeño, a un lado de la cabeza. Guantes azules. Y un cigarrillo en la mano…

Javier vivía escondido tras ese muro de simpatía, de alegría. Javier, venia de un cumpleaños, con veinte niños y quince padres, todos miraban al payaso con simpatía y alegría, pidiéndole más cada vez. Ellos que sabían.

Entre globos, pasteles y risas, gritos y aplausos, aquella tarde, fue como tantas. Sacar lo que llevaba dentro, muy dentro de si, para que aquellos niños vieran la vida alegre y divertida y no la oscuridad que perduraba de hacia tiempo. Javier, el payaso, les proporcionaba, desde siempre, una sonrisa. Sin nada a cambio y no pedía dinero.

Javier vivía tras aquella protección de simpatía y sentido del humor, de alegría, pero aquella tarde, sentado en su banco del parque, con la cara mirando al suelo, estaba más triste que nunca, acaba de llegar del hospital, allí, en aquel hospital, también sonrió, como no, sin dudarlo, a aquella persona vestida de blanco, cuando le dijo

– Javier, un año máximo.

Javier llegó a casa y lloró durante dos horas. Se dirigió al baño y mirándose al espejo…

– Joder chico, toda la vida dando alegría, escondiendo llantos y… mira, mírate, ya ves, el premio, me tocó el gordo y ya ha pasado el sorteo. Siempre tarde Javier, siempre tarde.

Javier el payaso, secó sus lágrimas, suspiró y comenzó a pintar de nuevo su alma de colores. Blanco, azul, rojo… Le alivio pintarse la sonrisa de color rojo. Cuando acabó, se miró en el espejo y se dijo…:

– Hola Topi como estas… vamos que ellos nos esperan.

Y Topi salió a la calle… a ese mundo que tanto le debe.

– Hola niñoooossss.!!! Me han dicho que hay una niñita preciosa que cumple seis añitosssss.!!!!

Javier ya no hablaba. Topi lo dejó en casa.

Dedicado a todos los payasos, los que nos hicieron reír, los que nos hacen reír y alegran nos alegran la vida detras de esa alma de color blanco, azul y rojo. Bravo por todos ellos.

©Javier Sanchez enero de 2021

Bondad

Paseo mi vida entre humanos, entre polvaredas de ruidos y veo a la humanidad, perdiendo la humanidad, a pesar de incendios y catástrofes invisibles.

Y en aquel valle un ser humano me cuenta que, alla a lo lejos, dónde la gente reía, se sabe de otro humano que ha declarado una guerra a la bondad, una guerra.

Y pensé, que esa guerra otorgaba la verdad a la existencia de la bondad, porque la bondad existe, creo, y quiero creer en ella, aunque, ahora, sea tan pequeña tan escuálida, como esa, que se cree, gran humanidad.

© Javier Sánchez diciembre de 2020

Azul

Pues te quiero tanto
Que vigilo el cielo
Y las arenas de mi vida
Pensando en un palpito.

Pues te quiero tanto
Que descubrí que es una lágrima
Paseando por mi mejilla.
Cuando parte del alma.

Y descanso en la luna
Viendo tu tiempo girar
Blanco, verde y azul
Eterno, azul de los mares.

Pues te quiero tanto
Alargando el día y la noche
Para que me dejes vivir
Con risas y lágrimas, cuidándote.

Pues te quiero tanto
Que no dudo en admitir
Que si soy un ser humano
Que me siento parte de tu todo.

Y descanso en la luna
Viendo el tiempo girar
Blanco, verde y azul
Eterno, azul de los mares.

Pues te quiero tanto
Madre natura, la de los mares
La de vientos, montañas
La de las nieves, cielos y ríos.

Pues te quiero tanto
Hogar de mis ancestros
Cama de flores y hierba
Esfera que regalas la vida.

Y descanso en la luna
Viendo el tiempo girar
Blanco, verde y azul
Eterno, azul de los mares.

Madre, que mi llanto llegue
A tu alma azul, de bella vida
Pues sufro cuando te maltratan
Y cuando ensucian tu nombre.

Madre natura, miranos dignos
Enteros y verdaderos huéspedes
No nos borres de tu alma
Y te digo, pues te quiero tanto.

© javier Sánchez diciembre de 2020