La música de mi madre

Esta canción, cuando yo era bien pequeño, la oia cantar a mi madre siempre, pertenecía a un disco de mi hermano. Mi madre la cantaba al pie de la letra, madre no sabía inglés, yo tampoco, solo tenía 10 años, pero me decia, tiene que ser preciosa y tiene que decir algo bonito hijo.

A mi madre le encantaba la musica, toda la música, siempre tarareaba todas las canciones, igual que mi padre, hombre aragonés de poderosa voz. Pienso que de ahí salió mi instinto y devoción por la música, al igual que mi hermano, todos multiinstrumentistas.

Pero esta canción, al igual que la titulada L’appuntamento de Ornella Vanoni, son canciones que marcaron mi infancia. Gracias a mi madre.

Años más tarde, llegó un día que le mostré a mi madre lo que cantaba Paul.

Lloró. Y me comentó

– Te lo dije

© Javier Sánchez agosto de 2020

Tiempos

Canción: L’appuntamento (La cita)

Ornella Vanoni


Eran tiempos de colegio, de olor a lapiz, a goma de borrar olor a nata, a papel, a bolígrafo, a bata de rayas, a tiza. 

Tiempos a olor de  jabon lagarto. A lejía. A pan con chocolate, a tierra mojada, balon de cuero gris, pesado como una piedra cuando se mojaba. Tiempos de barro en las rodillas y amigos llenos de barro. 

Tiempos de madre danzando por casa cantando, con aquella preciosa voz, siempre con la radio a volúmen alto. Cantando, mientras padre dormia, porque el hombre trabajaba de noche. Habitación cerrada a cal y canto y dsitribuidor tambien. El duro trabajo acabo con él, nada más jubilarse.

Y aquella canción, aquella canción, que recién llegado al mediodía de colegio mi madre cantaba, y a mi me dejaba embobado, me quedaba tonto viendola y oyendola cantar, esta canción, mejor que Ornella. Se la sabia de memoria, como otras tantas, pero es que esta le encantaba. Era una belleza, mi madre y la canción Cada vez que la oigo las lagrimas asoman.


©Javier Sánchez 2020

JUSTO CUANDO MAS TE NECESITABA

Cada vez que la escucho, aparecen las lágrimas en mis ojos y mientras escribo este texto la estoy escuchando y se me hace un nudo en la garganta, se agolpan recuerdos encantadores, si encantadores, de los tiempos cuando la sensibilidad resbalaba por toda mi piel.

Esta preciosidad de canción fue, posiblemente, la primera que me hizo llorar en la esquina de mi habitación. La recuerdo como si fuera ayer mismo.

¿No os pasó nunca que una cancion os llevaba camino abajo, hacia al llanto desconsolado de un amor incomprendido, de una ausencia que te oprimia el pecho?

Gracias Randy, estés donde estés, por esas melodías encantadoras y preciosas que nos serviste en bandeja de oro a aquella juventud, la juventud que vivíamos intensamente la sensibilidad de tu música. Y sobre todo por esta cancion que me hice mia y hace viajar a mi adolescencia y juventud, cuando me enamoraba cada dia y me volvia loco de tristeza o de nostalgia cuando ella no estaba.

RANDY VANWARMER 1955-2004

 

 

© javier sanchez 2020