En un entierro que estoy oye.

Ayer fui al entierro de la madre de mi amiga Encina, si, se llama Encina, su marido se llama Abeto y sus dos hijos Chirimiri, la niña y el niño se llama Champiñón, pobrecillos.
Es una tía muy rara, bueno ambos dos son raros y siesos como un bocadillo de pan rallado. Pero oye, a mi amiga me la quiero mucho, tampoco mucho, la aprecio así más o menos. Bueno, me sincero, total no me lee nadie, la verdad es que a veces me da vergüenza ir con ella con la corona de plantas y las camisas de saco de cacahuetes, pero vamos hay que aguantar. Como dijo Sadam Hussein “La amistad es lo primero, después de mi”

Pues lo que pasa es que según la religión de los zumbaos estos es que cuando fallece alguien se muerte, deben de llevar al cementerio a una vidente para mediar entre los mundos del Pakagupaya (el cielo de ellos) y Pakagupaca, que es el cielo de nosotros, los mediovivos, así nos llaman los atrofiados estos.

La medium no dio ni una, no conectó con el Pakagupaya, ni con el cielo de los Indios Tabajaras, pero si con una cadena de radio los 40 principales de Barcelona, pero de la fallecida y sus amigos los muertos, ni papa.

Después de tres horas de conexión fallida, pasó al siguiente evento, que es el
saber quien va a ser, de los presentes, el próximo en morir.

Llegado ese momento, la vidente se concentró y dijo con voz de pito, como la anciana pequeña esa de Poltergueist:

– “Queeeee digo queee el siguiente en mooooriiiiirrrr será el primero que salga del recinto del cementerio, ve hacia la luz Carolanne” o algo así dijo. Yo, es que tenía sueño.

Y nada que, visto lo visto, aquí estamos todavía todos. Os escribo sentado encima de una lápida, que estamos jugando al dominó.
Estamos bien, Hemos pedido pizza, una birras y café. Los cincuenta estamos aqui. Ni la vidente se ha ido.

Ya os iré diciendo que tal vamos.

Hala hasta luego.


© Javier Sánchez mayo de 2021

Mala noche, mala mañana.

Anoche salí a cenar con los amigos, risas, bebidas, bailoteo y amnesia anterograda, más que nada por que no recuerdo nada más después de un cubata que me trajo un amigo borroso.

Esta mañana, desperté a la 9 de la mañana y a las 11 terminé de conectar todas las neuronas. Me levanté y a mis obligaciones, primero a pasear al perro.

Mi compañera, Laura, que no se porque se reía tanto cuando salía de casa, me dijo:

– Yo te acompaño cariño, que te haré alguna foto. Así me doy un paseo… jajajajaaja

Que jodía, siempre está riendo. Yo no me acuerdo, pero ella cuenta que hablaba con desconocidos, paré un taxi y luego le dije que no, bebía de las fuentes y pedí un café en una farmacia. Me ha dicho que nunca se lo había pasado tan bien. Ah! Y que el perro lo había sacado ella de mañana. Tiene fotos de todo, se pasa el día riendo a carcajadas.

El experimento

Me comentaron en una tertulia de cuñaos que uno de mis cuñados conoció a un amigo del hermano de un estudiante a monje Lama, Jose Mari de Los Rios, natural de Albacete y que este pavo le pregunto a su maestro:

– Maestro ¿A qué situación le tiene más miedo la gente?.

Y le miró fijamente a la cara del lama, que tenía sospechosamente los ojos cerrados. Dos horas después el lama contestó, es que el Lama estaba en trance, vamos que estaba roncando como un caballo desbocao.

– A la oscuridad, estimado estudiante, la oscuridad es lo que el ser humano más teme.

Y volvió a caer en trance, pero ya para siempre.

Lama Yuan Yaai.
1936-2021

Aunque me cueste admitirlo, (y vaya por delante que no me creo eso de que mi cuñado conozca a nadie importante) creo que lo que dijo el difunto lama es muy cierto, en la oscuridad viven nuestros miedos y duermen nuestros secretos. Descansan nuestras batallas diarias, en un rincón, esperando el día, mentras el alto el fuego diario nos deja dormir.

En ella no nos sentimos cómodos, nunca, es un sentimiento ancestral, la oscuridad no es nuestro medio. Nunca lo fue ni lo será. Siempre ha producido miedo, inseguridad y sobre todo, golpes en el pie con la pata de la silla o mesa de IKEA.

Hay un experimento muy acreditado, lo leí en una revista científica, creo, “Que me dices oyes” se llama, y decía tal que así:

“Probad a apagar luces, y dejad en silencio toda la casa, si es posible o al mínimo posible.

Y sentaos, es la manera más cómoda y segura. De pie se sufre más. Y esperad acontecimientos.”

Os lo aseguro. Estas más expuesto. Lo hice. Y…. experimente lo siguiente:

Al momento el cerebro comienza a acelerarse, estado de alerta DEFCON 4, y los sentidos se acentúan asombrosamente, como consecuencia de lo mismo, el ritmo cardíaco se acelera poco a poco, sin problemas, pero se va acelerando. Lo notaba.
Y comencé a “oír” el sonido de la circulación de mi sangre, a oír ruidos que antes no oía. La sensibilidad de mi cuerpo se acentuo de forma asombrosa. El bello de mi cuerpo, como el de todos, es sensible a cualquier movimiento del aire lindante y circundante.

El cerebro comenzaba a captar cosas, a procesar cosas incomprensibles, cuestión de la aceleración cardíaca y la hiperoxigenacion del cerebro. No es que te vuelvas más listo, o tengas superpoderes, no os hagáis ilusiones. Simplemente se oxigena más.

Hasta que llega el momento, en plena locura sensitiva, entre los latidos de mi corazón partía, la sangre circulando, el puto grifo de la cocina que gotea, el portazo del imbécil del vecino de abajo y los vecinos de al lado que están echando un polvito, que senti que algo pasaba por mi lado, moviendo el aire y el bello de mi brazo se erizó el minúsculo bello de mi cara lo notó. Y ese algo lo sientes a tu lado. Y casi me desmayo.

Esa sombra oscura, que estaba oculta en la oscuridad, que surge de los más profundo de un abismo insondable que mi cerebro habia creado en el pasillo, debajo de la foto de mi suegra y activó el miedo irracional. Como mola esta frase.

Y todo mi ser entró en lo que se llama ataque de pánico (del latín me caguorum pata abajum o algo así) y me levanté como un resorte a encender la luz, nuestro moderno y amado medio. Acto seguido me oriné encima. Poco a poco me giré para ver que es lo que me estaba aterrorizado, lo más fácil hubiera sido echar a correr, pero no podía.

Y mi hijo me dijo:

– Hola papa, que haces aquí a oscuras?? Hay leche.???

Así es el miedo. La oscuridad. Asi es el cerebro y así es el cabrón de mi hijo que se sentó a mí lado, en pleno ataque del terrorífico experimento, sin decir nada, como un puto ninja.

Esto es lo que se ve en la oscuridad.

©Javier Sánchez mayo de 2021

Una entrevista

De un tiempo a esta parte, he hecho como unas doscientas entrevistas, no me han cogido en ninguna, es realmente desesperante, en todas me echan antes de empezar a currar e incluso antes de acabar la entrevista. Y todavía no lo entiendo, no captó que hago mal. Os cuento de qué va y lo que me pasó en la última…

Entré en la sala de espera de aquella oficina toda llena de títulos y cuadros abstractos, de esos que hay dibujado un punto y el precio ronda los 200.000 €.. Y digo “el precio”, el que le ponen los “que saben” no es que lo valga ¿Eh?

Había entregado un CV (currículum vitae) en aquella empresa hacia un año y medio por lo menos, el cargo por el que me habían llamado era de “Accounting advisor”, vamos en idioma menos gilipollas, “Asesor contable”, el conocido como “el numeritos” de toda la vida.

Todo esta situación viene de que estaba y estoy en paro e iba asiduamente a la oficina de empleo, donde había un funcionario que le llamaban “el cursillos”, esta aventura, la de aquella catástrofe de búsqueda de empleo, la cuento en mi famosísimo “Best Seller Bloguer Award” (o como se escriba) de este mismo blog llamado “Buscando trabajo”.

Pues eso, que “el cursillos” me indico que hiciera un curso a distancia de contable para empresas y lo hice. Fue agotador, porque lo que yo no sabía es que el puto curso iba de números y cuentas y más numeros de cuentas, un mareo constante. Joder, yo pensaba que era para contar cosas en empresas, para relatar cosas, cuentos y todo eso. Vamos lo que hacen los coach estos, que te lo venden todo de color bonito, pero claro, todo es si te esfuerzas y trabajas 10 horas al día por 1000 €, tu también llegarás a tener un yate de 80 m de eslora y tonterías de esas, en la siguiente vida claro. Pero no, era más complicado, bastante más complicado, luego si me apetece os lo cuento. Que seguro que será que no, más que nada porque soy muy vago y por eso no tengo un yate (sarcasmo). Si eso, ya sabéis, lo leéis en el presente blog, no la dejo el link porque me da palo, buscadlo.

Pues terminado el maldito curso me eche a la calle a entregar CVs por todos los sitios. Entregaba en los puntos de venta de la ONCE, en charcuterías, hasta en las oficinas de los ministerios, que me echaban a patadas, por cierto, se ve que allí esto de que les lleves la contabilidad no les sienta muy bien. Sobre todo en Obras Públicas. Que curioso

Pues como os decía, que me llamaron de esta empresa, la empresa se llamaba “Sausages Sánchez and Brothers”, vamos “Salchichas Sanchez y hermanos”, pero es que en inglés mola más. Y aquí estoy, en la sala de espera, esperando.

– Señor Sánchez, Javier Sánchez….

Mira ya no espero más…

Y pase al despacho del pavo de RRHH (Recursos Humanos) , que suena a ONG pero todo parecido con la realidad es pura coincidencia.

– Pues tengo muy pocos defectos, señor, y muchisimas virtudes. Soy responsable, emprendedor y me gusta, sobre todo, el trabajo en equipo.  – Le dije al pavo que me recibió con la desgana de un cazador de mejillones.

Un tío flaco con el pelo engominado, José Serapio Buendía, que manda cojones con el nombre. Alto, gafapasta y una vocecilla de esas como cuando te pillas un dedo con un cajón de la cocina, como muy gritón, no acompañaba a la.envergadura del individuo. Vamos de esos tipos que le dabas un guantazo, así porque si.

– Muy bien eso nos gusta.- me dijo el largo –

Y le contesté estoicamente, que no se lo que es pero lo he leído a un bloguero de estos que sigo.

– Si, es que así le puedo echar la culpa a los otros. Pero soy una persona muy seria, formal y me ducho casi siempre.
– Hombre lo de echarle la culpa a otros no es muy de trabajo en equipo ¿No cree?
– Como que no, mire, es como el fútbol, si te viene un defensa grande, de esos de dos metros, así como usted pero bien hecho, que te va a partir por la mitad si te coje, ¿Que haces? oye pues se la pasas a otro. Pues eso, trabajo en equipo. Tampoco es tan difícil de entender oyes. O es que entre los jugadores millonetis del fútbol está permitido y entre la chusma no.
– Bueno , ehem, vale, joder nunca me lo había planteado así… Aquí dice que estuvo en la universidad de medicina. Muy bien, alguien con conocimiento sanitarios nos iria…
– No, no, no, jajaja, no es así. He puesto que estuve, no que hice la carrera, se me hizo muy cuesta arriba, es que me desmayaba con la sangre y los muertos me dan miedo, yo quería ser médico de la seguridad social, los de las recetas y todo eso, pero no me salió bien.
– Vaya tela oiga, menudo elemento está hecho usted

Me dijo el gafapasta mirando el CV de nuevo.

– También me indica que ha sido usted, reponedor en Mercadona, profesor de “Filosofía y economía sumergida, detective privado, calibrador especialista de lentejas… ¿Joder eso qué es?
– Pues mire, yo trabajaba sentado en una línea y miraba las lentejas que pasaban por la cinta y las grandes las quitaba. Es que tengo vista fotográfica oiga.
– ¿En serio? No me lo puedo creer…
– Noooo, es broma, no tengo vista fotográfica. La verdad es que no hacia nada, eso sí, me mareaba con tanta lenteja pasando, fue un enchufe de mi cuñado, pero me echaron por falta de productividad o algo así.

El gafapasta ya no me escuchaba, leía mi denso CV. Se tocaba las gafas con las manos temblando.

– Manda cojones, vaya tela.
Hostias! Madre mía, aqui en una esquina me ha dibujado un pene, honbreeee un poco de decoro.
– No se que significa eso de decoro, pero es que también soy pintor. Me nace asin oyes. Pinto cuadros, paredes y en folios. En cualquier momento. Es como un trastorno que tengo, mire usted, ahora mismo le dibujaba unas tetas en la frente, pero me contengo, soy buena persona.

El largo alucinaba, se me quedó mirando y me dijo con calma.
– Mire, larguese de aquí antes de que llame a la policía o peor, a mi suegra.
– Me voy, pero por qué yo quiero. Que desagradable y malahe que es usted.

Y me fui, tal y como entre pero al revés, me fui a casa a llamar a otra empresa, es que me he dejado el móvil. Y a pensar el porqué me echan de todas las entrevistas.

© Javier Sánchez mayo de 2021

Una historia paranormal.

Os voy a contar la historia de cuando me morí de muerte. Ya me había morido otra vez hace unos años, pero esta vez fue diferente. Es una sensación rara, como si te dieras un golpe en el dedo meñique cuando vas con las chanclas esas de dedo, que son una mierda, feas, de choni y antieseticas de la muerte y además sucias, porque cuando llevas una rato andando se te llenan los pies de mierda y porquería de la calle y luego lo manchas todo en la cama. Es que yo no me ducho por las noches, aunque vuelva de ayudar en un incendio en el bosque. Y claro se pone todo de mierda que plantas lentejas en las sábanas y agarra seguro.

Bueno pues eso, pues que me morí así de la manera más tonta, claro creo que también algo tuvo que ver aquel autobús, que venía a toda leche, ehhhh!!!, os lo habéis creído ¿eh? Pues lo esquive!!! y en el regate fui a parar a darme contra el semáforo, me di un leñazo importante en un brazo, oye un daño que pa’que te cuento y en eso que del daño me mareé y caí al suelo, en el viaje al suelo, me di, en la cabeza, con una farola y allí me quedé sin conocimiento viendo gente entre tinieblas. Un tío que pasaba por allí pensó que me había dado un infarto en todo el corazón, el atontado, y empezó a prácticarme una RCP, que no es ningún partido político, es Reanimación a Cardio Puñetazos, porque el tío era un animal de 140 kilos y 1.90 de altura, yo entre tinieblas vi como se acercaba la sombra de aquel orco e iba diciendo.

– Apartarsus que soy médico de medicina de esas, que se de que va esto oigan, hagan sitio, hagan sitio!!!

Yo en mi semidesmayo estaba alucinando y acojonado, más si cabía. El gigante verde comenzó a la reanimación, me daba unos apretones en el pecho que yo creía que me partía por la mitad, ostias que daño!!. Y cuando le iba a decir que se equivocaba, que yo estaba bien, me morreaba, creo que hasta me metió la lengua y todo y oye que me soplaba, joder y no me dejaba respirar pues me tapaba la narizy yo que me ahogaba, unos soplidos que se me hinchaban hasta los pies. Bueno así hasta que me salvaron los de la ambulancia. Y se me llevaron al hospital. Yo le decía al sanitario:

– Déjameee que le meto!! Casi me matas atontadoooo!!! Te volveré a buscaaaaarrr!!! Aunque sea lo último que hagaaaa.!!!

Y el largo me saludaba y reía. Y la gente le aplaudía y le daba la mano. Yo me decía para mis adentros, me cago en el largo cabrón, encima le aplauden y casi me mata.

Pues con tantas ostias, morreos y soplidos, la verdad es que me desamye o me morí o algo así…

Pues oye, pues si, joder pues que me morí, otra vez. Puto larguirucho de mierda. Y esto de morirme me sentó fatal. Porque tenía cosas que hacer, pintar el comedor, poner una lámpara, tener un hijo, uy perdón que ya tengo uno, escribir un libro, y plantar un árbol o dos, esto último ya lo hice en otra vida, pero mola plantar un árbol y verlo crecer, y que algún cabron lo queme, pero eso es otra historia. Ah.! También quería ver la última película de Tom Cruise.
Una muy buena que sale corriendo, bueno de hecho siempre está corriendo el tío ese, y es espia, pero sobre todo unas carreras que pa que te cuento. Hace unos sinpas que te mueres, pillalo al pavo… También quería cómprarme unas botas Panamá Jack. Que llevo media vida queriendolas. Ah! Y… Ah no eso era de otra cosa del divorcio.

Ah sí, ya no me acordaba!! Que había quedado con una amiga, que después de veinte años me ha dicho que si, no se a que, porque ya no me acuerdo que le pedí, pero me ha dicho que si. Creo que le dije que la quería y que estaba enamorado de ella, pero me envió de paseo por el cinturón de asteroides, por la tarde. Osea que tenía que ir a cenar con ella a un restaurante muy fashion. Estoy acojonado porque si no es ella voy a hacer el ridículo con lo del te quiero y el enamoramiento. Bueno ya si salgo de esta, ya veremos qué hago.

Y nada, que aquí estoy, en la camilla, todo muerto, blanco, bueno blanco ya soy, más blanco todavía. Y entre mis pensamientos raros me preguntaba tonterías, como que los negr… la gente de color se pondrá gris no.?? No se, es una intriga que hace tiempo que me consume. Bueno ya no, porque me he morido otra vez. Ya da igual.

Pues eso que vi la luz blanca esa. Muy chula, parece las luces molonas esas de los Audis. Que parecen Ovnis. Nada de túneles ni pijadas de esas. Una luz blanca que va de ojo a ojo, hasta marea y todo.

Bueno perdón oyes, que me disperso, de pronto sentí que me elevaba, guayyyyyyyy.!!!, parecía un dron, hice el viaje ese que se ve todo desde arriba, un viaje pastoral o pastral o algo así se llama. Joder que mal lo pasé, ya no me acordaba que tengo vértigo, unos mareos que paque te cuento. Echando toda la ectopapa encima de los médicos y enfermeros y demás auxiliares de clínica.

Pero molaba, flotando por la habitación, viéndole los perolos a las enfermeras, menos al orco de la enfermera jefe. Que era fea como un pecao. En el ectovuelo me clave dos veces la parte de arriba del gotero, joder pues aún duele, que curioso ¿no?, ¿si estaba muerto o algo así porque me dolía?pero oye que daba igual, ya se me estaba pasando el mareo y empezaba a disfrutar del viaje.

Bueno pues por allí volando, cual gallina, -¿Que? Ah perdón, mi cerebro me dice que las gallinas no vuelan- , pues como un colibrí o como campanilla o algo así, viendo a la gente todo alborotada alrededor mío.

Todos con aparatos jeringas, tubos, hasta había una persona de negro, con capucha y una guadaña, sentada en una silla jugando con el móvil. De vez en cuando levantaba la cabeza miraba a un aparato, miraba el reloj y movía la cabeza impaciente y seguía con el móvil.

– Lo perdemos, lo perdemos 19 miligramos de bisolvon dentro venoso (se dice intravenoso, me ha tocado un interno en prácticas, manda cojones que mala suerte) . Y un gélocatil se 1 MG por via rectal.!! – (Joder que hijo puta!!! Me va a meter un gelocatil por el culo!!) –

Los recortes pensé yo, me vais a salvar por los cojones. Y menos con este matarife, que no se entera de nada.

Vino un tipo y una enfermera, por cierto guapisima, llevaba un aparato de esos que dan descargas eléctricas, un RCP electrónico o como se llame, genial oye, me acordé del largo que me quería matar en la calle, la madre que lo parió al largo. Y el futuro doctor Menguele versión 1.0 conecto el aparato… me rompió la camisa, el pedazo cabrón, joder era del Zara y me costó diez eurazos, y me puso las pegatinas esas.

– Carga a 200. Tol mundo fuera.!!!

Y el muy gilipollas, se quedó solo en la habitación. Se fueron todos al pasillo, todos mirando desde la puerta.

Yo me ectomeaba de la risa… ya me ves allí agarrado al fluorescente descojonandome.

Me metió un cebollazo que casi se me saltan los ojos, pero me hizo bajar un poco. Me retumbó por toda la cabeza. Que hostia que tiene el medicucho de los cojones.

– Nada no hay pulso. Ehhhhh. – llamaba a los de fuera que estaban en la puerta mirando el espectáculo – entrad coño.!!! ¿Pero que haceis ahí??

Carga a 300, fuera.!! Y se le fueron todos otra vez de la habitación. Yo me agarraba al gotero me estaba descojonando y jajajaajajajaja, pero qué risa.

Otro cebollazo y ya me vi en la camilla. Me dolía la cabeza y el pecho, de reir y de los cebollazos de Menguele.

– Ya tiene pulso… Menos mal lo hemos conseguido.

Abrí los ojos y todavía me estaba riendo. El doctor me decía, de que se ríe, casi se muere.

– Joder doctor es que tenía que haber visto todo desde arriba, que risa. Nunca me había reído tanto. Por cierto, “endovenoso…doctor, se dice endovenoso”.

En cuanto salga me voy a hacer running borracho por el aeropuerto a ver si me da un jamacuco o me atropella un avion. Esto no tiene desperdicio.

Y eso es lo que me paso cuando me morí. Y quería compartirlo con vosotros, queridos amigos y amigas de mi infancia. Una tontería más de las que me han sucedido en mi agitada vida. Gracias por vuestra atención y despedimos la conexión desde Barcelona.

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©Javier Sánchez abril de 2021

La gasolinera.

Qué tiempos aquellos oye, en el que en las gasolineras te echaban la gasolina y solo eso. Un señor amable de uniforme se te acercaba… Y amablemente te decía.
– Buenos días señor, cuánto va a ser.
– Póngame dos mil pesetazas de gasolina. Hoy estoy que me salgo, sobrao que voy.
– Marchando caballero…

Mientras el caldo reserva de 98 octanos caía en el depósito vacío de tu coche, charlabas un rato con él del tiempo, de política y al final le dabas la pasta, que se guardaba en una riñonera, más una propinilla y el hombre te daba las gracias y el “que tenga usted un buen día”. Mira oye, habías echado gasolina, charlado un ratito y todo bien… te ibas contento al trabajo. Esto último se te pasaba al llegar al mismo, pero bueno, así era.

Ahora, en esta era:

Llegas a la gasolinera/ supermercado/ charcutería/ farmacia/ hospital/ universidad nocturna.

Primero, que no hay nadie, el personal que se ocupa de lo que se ocupe está dentro del super multifunción, que parece una nave espacial, llena de luces y cosas extrañas y desconoces lo que está haciendo el individuo.

Los 7 postes de la gasolinera están desiertos, pasa un gato y una planta rodadora de esas de las películas del oeste. Hay una sombra negra de un hombre en la esquina que te mira con maldad, o eso crees tú.
Y ya te empiezas a acojonar, miras en todas direcciones, más que nada para buscar camino de huida, por si acaso.

Te acercas al poste intentado elegir entre los combustibles que hay a la venta:

GASOLINA G98, DIESEL, BIODISEL, ECOCOM, DIESEL ECOVEGANO, BIOACEITE DE JAEN, aceituneros altivos, GASOIL MURCIA QUE BONITA ERES, ETC

…una locura y piensas, joder si solo quiero gasolina. Miras a tu alrededor… sigue sin haber nadie… ahora ya divisas al encargado o lo que sea que está en el super multifunción, tocándose los huevos y mirando la tele. La sombra de la esquina sigue mirándote con más maldad

Coges la manguera y te fijas en el letrero.

“Elija combustible y luego siga instrucciones.”

Sacas la manguera… Y seleccionas DIESEL NORMAL

¡¡¡HA ELEGIDO DIESEL ECOVEGANA!!!

– Hostias que susto, no chilles joder que no hace falta que lo sepan en 5 kms alrededor. Además no es ese el que…

SELECCIONE IMPORTE
Pones el importe, 20 euros.

¡¡¡Ha seleccionado 20€ de DIESEL ECOVEGANO!!!

Y piensas:

– Madre mía, todo los habitantes del pueblo este se han enterado que pongo 20€ en mi Seat Panda de última generación. La madre que los pario.

Terminas de cargar y se oye por el altavoz del poste:

¡¡¡SIN MOVER EL COCHE NI REALIZAR MOVIMIENTOS BRUSCOS, JURE SOBRE LA BIBLIA QUE HAY AL LADO DEL SURTIDOR QUE VA A PAGAR Y NO VA A HUIR, DESPUÉS PASE POR CAJA!!!

Te dirijes al súper, que es donde has divisado antes que está el “currante” y entras en la nave espacial.

Allí al fondo a la derecha está un tal Manolo Monaguillo, el encargado. Lo sabes porque hay una foto en la pared de “empleado del mes”, algo lógico porque es el único currante de la gasolinera.

El ente trabajador es un elemento de pelo rizado, barbilampiño, gafapasta de color rojo, con un moño de abuela y una trenza a un lado.
Manda huevos vaya ente.

– Hola, buenas noches. – le dices al pavo
– Hola, que pasa, ¿Que poste es?
– No se, es el único coche que hay ocupado ¿No?

El tío se te queda mirando, mira al coche y te mira a ti, vuelve a mirar al coche y te mira de nuevo... Y sonríe. Tu empiezas a alucinar.

Y el gafapasta te dice:
– El Seat Panda?

Tu le miras ya muy asustado y contestas.
– Si, claro…
– Pues 20€, ¿Tiene tarjeta? ¿Tarjeta de puntos me refiero?
– No
– ¿Tarjeta Cliente?
– No
– ¿Tarjeta Travel?
– N…No
– ¿Chicles? Están en promoción. 1€ un paquete 2€ dos paquetes y así… luego, pues eso.
– Que no.
– ¿Pan? Hoy hay un 2×1
– joder, joder, que no
– Quiere factura?
– Oiga…
– ¿Una Bola de Dragón?
– ¿Qué?
– ¿Sangre de mi primogénit..?
—LA GASOLINA, COOOOOÑO, CÓBRAME LA PUTA GASOLINA.!!!
– Vale, no se me cabree, son 20€, tarjeta?
– Si, tome
– Quiere garbanzos ? Tres botes 3 € si se lleva cinco botes son 6 €.
– Eh? Pero… bueno yo que se, cobreme porfavor.
– Valeeeee, Valeeeee.

Y el tío te devuelve la tarjeta y ya de camino hacia la salida de la nave alienígena y cabreado como un submarinista en el Sáhara, te dice…

– Oiga, quiere 1 bote de guacamole de 3 kg, está en oferta 17 euros. Dos botes 50€

Y desde el fondo tu mente ya enfermiza y desquiciada ves como crece, en tu mano, una Katana japonesa (de dónde vas ser si no, pues japonesa), y en ese sueño violento te acercas al gafapasta y lo conviertea en 39 trozos. Y en un momento vuelves en tí, asustado.

– No gracias, no gracias.

Y te vas sin saludar ni nada. Aunque la sombra del hombre malvado, sigue allí, en la esquina.

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© Javier Sánchez abril de 2021

DE CUANDO ME HICE DETECTIVE PRIVATE – (Trozo 1)

Es una prueba, si no os gusta la historia , me guardaré el resto para venderlo en el mercado negro de relatos.

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Prólogo

Hola.

TROZO 1

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“Detective privado”, es es lo que soy oye, “Private investigator”, lo he puesto así, en dos idiomas, en una placa dorada, en el vestíbulo del edificio donde he alquilado la oficina. Con aire acondicionado, un ordenador y una lupa.

Y en mi despacho, al lado de mi foto fumando una pipa, el título de “Detective Privado”, firmado por el Rector de la Universidad y el Ministro del Interior, enmarcado en un marco de esos dorados, un euro que me costó en el super del chino de al lado de casa, pero da el pego.

He cambiado mucho, ya no busco un cargo importante, me reinventado, estoy probando suerte con esta profesión, lo de TÉCNICO EN TRATAMIENTO DE RESIDUOS URBANOS, no salió bien, una larga sucesión de problemas no me dejaron que llegara a conseguir el puesto, además, no era lo que yo pensaba. Vamos que fue una mierda.

A consecuencia de aquellos días aciagos cai en una depresión importante, no comía casi nada, solo comía bollicaos y bocadillos de pan rallado, mira me dió por ahí y… toque fondo, pero que muy mal que estuve, hasta me hice vegano, budista y terraplanista, de esto último me quité, por qué los zumbaos querían ir al borde de la tierra y saltar, “para ver dónde caemos”, ya les dije que fueran saliendo que yo pillaba un taxi y les alcanzaba, vamos, como un cencerro.

Tiempo después, ya en el apogeo de mi depresión, cree mi propia secta iluminada “LA TIERRA ES CÓNCAVA PORQUE YO LO VALGO”, los desvaríos me llevaron a pensar que todo el mundo sabe que la tierra es cóncava con un agujero enorme con un tapón que te cagas de grande, que es el que mantiene toda el agua de los océanos, de los ríos, de la lluvia y de los lavavajillas por allí, o algo asi pensaba en mis desvaríos.

Duró un mes y medio más o menos, solo eramos 12 feligreses, mi primo José Jesús y otras personas de la sala de psiquiatría de la la Clínica Majarastoy de Barcelona, una pena. Bueno, mira oye, fueron malos tiempos, pero levanté la cabeza y tire p’alante, también es que se me acabó el paro y hacia tiempo que vivía de trapicheo, vendía de todo, fruta, embutidos, ladrillos, sacos de cemento, paracetamol, sacarina, de todo, hasta abri un blog de recetas de cocina, para ver si sacaba algún dinero, pero la gente esta de los blogs es gente muy extraña y competitiva. No se, no me caían bien y eso que tuve mucho éxito me seguían 22 personas, entre ellas mi amigo Luis Carlos Norberto de los Llanos de Luna, buen chico, pero me pidió 50€ el cabrón para seguirme. Ya sabéis cómo es la gente, que os voy a contar a vosotros que no sepáis.

Pero en esta profesión, en este nuevo paso en mi vida para encontrar mi camino, creo que triunfare, he de hacerlo, oye me he pegado un año en la Universidad de detectives privados, divertido y culturizante, la verdad es que me lo pasé muy bien…

(Fundido en negro azabache de esos que no se ve nada)…

(Voz de esas que no se ve el tío que habla con un poco de eco, pero que soy yo ¿eh?, pero eso, que no se ve)

En las afueras de Barcelona, entre unos bosques de plataneros, ficus tropicales y secuoyas canadienses está la Universidad de Detectives Privados y Conductores de Camiones de reparto de cajas de cerveza. Una universidad, la de detectives, preciosa con su lema en romano y todo.

“Credere vel non, id quod tu facis. Aut aliquid.”

Que significa, literalmente: “Aunque no lo creas, se lo que haces. O algo así.”

Yo pertenecía a la hermandad, la de los becados, era la hermandad Beca, curioso que la llamen como los vídeos aquellos que se dejaron de hacer y que muchos gilipollas aún tienen en casa, diciendo que se ve mejor que el DVD, que tampoco lo ve nadie ya. Pero bueno que entró en bucle.

Dos años de fiestas, todo el día con la gabardina y el periódico, haciendo prácticas por el campus, no es que la universidad tuviera jardines como en la americanas, que tienen hasta Metro, el campus era un jardín que estaba frente al Manicomio y allí practicábamos espiando a los majaras.

Todos con sombrero, gabardina, gafas de sol y un periódico con dos agujeros en medio para mirar sin ser visto. Recuerdo que había uno, Luis Carlos Noriega Palacin, un hipster de esos que llevan moño y barba de chivo, pantalón tejano de 300 euros y los tobillos al aire, con zapatos de tela de saco de café, que se negaba a llevar periódico y llevaba una tablet, que se le veía toda la cara, veinte tablets se compró el gilipollas, a todas les hacía dos agujeros para mirar o ver a través de ella. Le dije un día…

– Oye que tiene cámara la tablet y…

– Oye callate que estoy de incógnito, me van a suspender…

Con mucha educación y tacto le contesté.

– Vete a la mierda un mes tontolculo.

Lo echaron de la universidad, a los cinco meses por quemar el aula de “PRÁCTICA CON EXPLOSIVOS”, nos quedamos sin tejado dos meses por culpa del gilipollas ese.

(Voy al baño, seguiré en el capítulo two (dos))

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Continúa en Trozo 2, la semana que viene.

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© Javier Sánchez marzo de 2021 por la noche, mirando la mar Mediterráneo, tomándome un café en mi mansión de Malibú.