Aquella canción

La primera vez que escuche esta belleza, tenía 25 años. Os explico, a mí me impactan las piezas tan melódicas, con acompañamientos que llenan todo, con pequeños detalles, con preciosas caídas melódicas y la belleza de la voz de George Michael. Y hay canciones que todavía alteran mi alma. Las personas que me conocen bien, lo saben, que Javier se queda extasiado con alguna canción en especial.
Hoy por hoy sigo haciendo lo mismo que hacía en aquellos tiempos. Busco una canción, o es más y mejor, a veces la reencuentro, como esta, y entonces la disfruto, cierro los ojos e intento escucharlo todo lo que suena, todo. A veces un par de veces pera buscar los pequeños y bellos detalles. Así me empapó de aquella historia, sólo mía.
Tal vez sea que me dediqué a la música en mis preciosos tiempos de juventud y, ahora, me dedico de forma no profesional a componer para mí y alguna pieza para amigos y amigas.
Esta canción me recuerda a ti, me recuerda a ella. A los ojos cerrados de aquel tiempo, al tiempo de la piel suave, de sonrisas amplias. Me recuerda al no te vayas porfavor, quédate cinco minutos más. Al “si hubiera doblado una esquina diferente, nunca te hubiera conocido”. A “eres la única que detiene mis lagrimas”, como dice la canción. Bellísimo.
Y es que la belleza existe, de veras, os lo aseguro, yo, siendo una persona poco agraciada, tal vez por ello tengo la ventaja de encontrarla por todos los sitios, pero al fin y al cabo no hay que ir muy lejos, ni tener un bello semblante, de veras.

Solo cierra los ojos, antes, durante y después de la canción, respira hondo, y deja que llegue, a tu mente, todo aquello que crees que se perdió, veras como te inunda algo placentero por el cuerpo que llega a tu alma, que te corta la respiración e incluso humedecera los ojos. Eso es belleza
Veras la belleza de cerca.
Me contáis….

© Javier Sánchez octubre de 2020

Con lo que sabemos hacer…

Cuando entrégamos el alma, pintamos armonías, sentimientos y los elevamos a la divinidad.

Cuando se escapa la bondad, el ser, el alma pura, nos dedicamos a hacer el mal, a destrozarlo todo y con una sonrisa en la boca.

Pero… Cuando queremos hacerlo bien, entrégamos el alma, pintamos arte en la tierra y elevamos la belleza más allá de las nubes.

© Javier Sánchez 2 de agosto de 2020

Por favor, utilizad auriculares o un buen equipo de sonido. Merece la pena.