Pensamiento 152

Todos aclaman, todos elevan al Olimpo de los dioses un beso en la boca, en los labios, vamos un morreo con un abrazo y retorcimiento de cuerpo hasta la contractura lumbar.

Pero, ahora en serio, nada más bello que un precioso beso en la frente con los ojos cerrados.

© Javier Sánchez 2019