Amiga mia. Antigua compañera de otra vida

Amiga mia. Antigua compañera de otra vida. Recuerda…

Cada día, mándame un beso desde el quicio de la puerta. No te olvides. Lo pillaré al vuelo, entre techo y suelo, de ahi no escapa y enviame una sonrisa desde el fondo del pasillo, esa sonrisa tuya que cambia cuando te veo.

Se que no sé puede hacer mas, solo sonreir. No temas, no temas, nunca te pediré más. Porque si no, se que no se vive. De todas formas, tengo una ventaja, un hilo rojo y que ya viví contigo cuando los tiempos eran otros, en otras vidas.

Y, por favor, encuentra tu amor, pero el verdadero, no el mejor, ni el mas atractivo, sino algo más sencillo y vital, que sea el adecuado. Que sea el que te cuide, el que te sonría, el que sepa cuando te duele el alma, el que recoja la lagrima que se desliza en tu mejilla y la guarde como un tesoro, el que sepa hacerte reir y lo entienda como una victoria diaria, el que nunca te abandone en plena guerra, nunca en plena guerra, el que te explique todo lo que le pasa por la cabeza, sin paños calientes. Ese es. Ese será.

Pues es que me dices que no me entiendes cuando te digo que te quiero con palabras extrañas.

Y recuerda amiga mía, nunca te faltare, aunque pese veintiún gramos.

Pues esto es mi te quiero.

© Javier Sánchez 2019

Anuncios

Idea

NO OS RIAIS… LA IDEA ES MUY BUENA!!! O ESO CREO.

COLOCAR LOS ANCIANOS EN LAS CáRCELES Y A LOS DELINCUENTES EN LAS RESIDENCIAS DE ANCIANOS

DE ESTA MANERA…·

Nuestros ancianos tendrían acceso a una ducha todos los días, al ocio, paseos, medicamentos, exámenes dentales y médicos regulares.

· Recibirían sillas de ruedas etc.
· Recibirían el dinero en vez de pagar por su alojamiento.
· Tendrían derecho a la vigilancia continua por video, por lo que de inmediato recibirían la asistencia después de una caída u otra emergencia.
· Sus camas se lavarían dos veces a la semana, lavada y planchada la ropa con regularidad.
· Un guardia vendría cada 20 minutos y les llevaría sus comidas y sus bocadillos directamente a su habitación.
· Tendrían un lugar especial para recibir a su familia.
· Tendrían acceso a una biblioteca, sala de ejercicios, terapia física y espiritual, así como la piscina e incluso la enseñanza gratuita.
· Pijamas, zapatos, zapatillas y asistencIa jurídica gratuita bajo petición.
· Habitación, privada y segura para todos, con un patio de ejercicios, rodeado por un hermoso jardín.
· Cada hombre y mujer tendría derecho a un ordenador, televisión, radio y llamadas ilimitadas.
· También dispondrían de una habitación para sosiego sexual como medida terapéutica.
· Tendrían una “junta directiva” para escuchar las quejas y los guardias tienen un código de conducta que debe respetarse!

Mientras…

· Los delincuentes tendrían platos fríos, se quedarían solos y sin vigilancia.
· Las luces se apagarían a las 20: 00 hrs.
· TENDRíAN DERECHO A UN BAñO A LA SEMANA, VIVIRíAN EN UNA PEQUEñA HABITACIóN Y POR LA QUE TENDRíAN QUE PAGAR AL MENOS 1.500 EUROS POR MES, SIN ESPERANZA DE SALIR CON VIDA!

De esta forma habría justicia para todos!

ABUELO/A ANTES DE IR A LA RESIDENCIA MATA A UN POLÍTICO.

© Javier Sánchez 2019

Vidas

Tiempo, en otros tiempos, ellos vivían entre flores de lavanda, violetas y azahar, en aquella playa de arena oscura bellisima, un mar azul y verde, mañana o tarde. En aquella preciosa casa, de piedra, blanca y azul, de vidrios viejos y ventanas de madera.

El sol entraba sin permiso en la habitación, despertandola a ella, que se levantaba de un brinco, ya con la sonrisa puesta. Siempre fue así, hasta sus últimos días. Cosa que a él le encantaba.

– Princesa, a pesar del paso de los años, no cambias. Esos brincos al alba, para ver amanecer… llevas cincuenta años haciéndolo, y siempre me sorprende.

Hacia muchos años, iniciada su juventud, se conocieron, se miraron después de años de cruzarse sin mediar palabra. Él era mozo de las caballerizas, un parlanchín indomable y ella, la hija de los señores,. A ella le gustaba escribir, poemas y cuentos, que ansiaba que se convirtieran en realidad.

El arte, la pintura, todo le llevaba a un mundo que deseaba. Era simplemente feliz. Quería serlo.

Y un día, un día como otro cualquiera, se encontraron en el corredor que iba del abrevadero a la puerta de las caballerizas. Algo realmente misterioso les empujó a hablar, como si se conocieran de toda la vida, como si hubieran tenido una conversación pendiente, incluso, porque no, de otra vida anterior.

Él, el mozo, se enamoro al instante de ella, ella lo supo, lo notó de inmediato, hasta que a preguntas, él se lo dijo, sin paños calientes. En aquellos tiempos no era normal, ni aceptable, que un hombre y menos un sirviente, le dijera tan claro a su señorita que había quedado prendado irremediablemente de ella.

Al poco tiempo y por encima de todo y todos, marcharon lejos, en medio de guerras y violencia. Entre todo aquello en contra, ellos levantaron su propio mundo, en aquella casa.

La casa de al lado del mar. Tiempos pasaron. Y todavía les encantaba el sonido del mar, las tormentas, el viento, el olor a salitre, a violetas y lavanda que ella siempre tenia bajo la almohada, el olor a perfume, esencia que ella misma fabricaba, cuando la lavanda estaba fresca. Les gustaba dormir, solo dormir, estar en cama escuchando la vida fuera de casa. Disfrutaban de ello.

Y ya avanzada la edad, la edad en la que él se fue. Ella le dijo poco antes de la partida.

– No temas amor mio, nos volveremos a ver, lo sé.

Y el partió, al tiempo ella se apagó lentamente…. y quedó la casa, los escritos, los perfumes y sus vidas en aquella casa de piedra blanca y azul.

En aquella empresa, impersonal y anodina, paseaban los dos sin verse,solo saludos durante años. Hasta un día, que ella, por un impulso, entró en su despacho y hablaron, pero como si tuvieran una conversación pendiente, del día anterior, como de otra vida. Al corto tiempo, apreciaron que entre lugares, edades y tiempos, siempre habían estado cerca el uno del otro. No era empatía, era algo más increíble que no llegaban a entender, por muchas cabalas que hicieran.

Él llegó a enamorarse de ella, al momento, en aquel instante, y a preguntas de ella se lo confesó. Ella le contesto, curiosamente una frase.

-¿Sabes? Es que no quiero hacerte daño, pero no es lo mismo.

“No es lo mismo”. Increíble. Ya no era lo mismo. Lo mismo que qué….

Aunque los dos siguieron sonriendo, llorando y compartiendo afinidades, el mar, el azul, el olor a violetas y lavanda, jugando a evitarse, y consiguiéndolo a veces. Sintiendo lo que cada uno sentía, aunque no estuvieran juntos. Viviendo en un extraño conocimiento cuasi absoluto de los dos.

“No es lo mismo”, no es lo mismo que qué. Curiosa historia , ¿Verdad?

© Javier Sánchez 2019

Que anda escondida. No temas

La juventud, aquella juventud, que con el paso del tiempo, a veces se esconde, se oculta entre grises. Pero no se pierde nunca.

Nunca.

Hay que buscarla en el fondo del alma, esta allí, entre el que dirán y el no puedo, o en el bies de la camisa. Y hay devolverla, de vuelta a la cabeza. En lugar de irla relegando y supliendo por la edad.

A esa cabeza que no paraba, que te decia que te faltaba el aire, cuando te atravesaba el ansia, como miles de agujas, ansia de hacer cosas. Y todas a la vez.

Cuando no veías la hora empezar a arreglarte para salir a la calle a comerte el día o la noche. O el dia y la noche, todo junto.

Hay que cojer todo eso, que esta dentro, juntarlo, amasarlo y darle forma. Aunque la forma sea lo de menos.

Abrir los brazos y dejar que pase un ratito a través de ti y volver a ser quien eras y eres en realidad. Porque, aunque no lo creas, siempre ha estado ahi. Nunca se fue. Y aun eres, aquello que quieres.

Porque a traves del océano del tiempo, con mariposas en el estomago y ese peso inexplicable en el pecho. Eso es juventud.

Que no se pierde, es solo que anda escondída.

© Javier Sanchez 2019

El beso en el escaparate

Ayer vi en el cristal del escaparte de una tienda, la huella de unos labios. Un beso en un cristal. Que bello.

Un beso preso, anulando la transparencia de aquel crstal, la huella de un cariño recordado de repente, de esos que te vienen de la memoria profunda.

Quede prendado de aquellos labios que besaron aquel cristal. Pensando, que hay que amar de una poderosa forma, cuando vas paseando y ves el reflejo, a tu lado, de quien amas, en un vidrio y en ese incontrolable impulso, corres a besar el vidrio.

La bella impronta de un amor. Y es que los besos son asi.

©Javier Sanchez 2019

Aclaración

Todo pasa por que ha de pasar, nunca dejará de pasar, aunque le des mil vueltas a la situación a evitar. Escondiendote, vas a evitar la posibiidad o la probabilidad. Pero también evitarás que suceda lo que querías hacer. O es que lo que tenía que pasar era que te escondieras.

Si te apetece, o quieres, o necesitas, o te hace ilusión hacer algo, hazlo, no lo dudes nunca, hazlo, nunca olvides que cada momento es único, único, lo que pasa ahora, no volverá a a pasar jamas. Si una mirada te sonrie, sonriele, pues habra otras pero nunca igual que la de ese momento. Jamas sera igual.

Si decides subir a un árbol, no temas que pueda haber un mono mirandote, porque realmente no podrás evitar que el mono este en la copa del árbol. Es su hábitat. Alli estará, o no. Nunca lo sabras si no subes

Pero tu decides el subir, porque quieres, porque es el momento, por que haces lo que te hace falta. Por que tomas lo que la vida te ofrece por sorpresa. La oportunidad de subir al árbol. Lo demás carece de importancia. Aunque lo pienses mil veces.

Aprovecha el dia, porque ese dia solo pasará una vez. Y esa, tu decisión, es única e irrepetible. Y puede cambiar tu vida, aunque sea por un instante. Y puede ser el más bello de tu historia.

Aprovecha el momento. Vívelo. Piensalo pero no lo dudes.

Nunca. O no. Pero haz algo.

©Javier Sanchez 2019

El beso. Un beso.

Un beso, un beso, define un futuro, incierto o no, e invita al sueño. Una prueba, un presente dulce y cautivador.

Un beso, un beso es como un abrazo, una abrazo sin brazos, sin cuerpo, que se algolpa en la cabeza, acelera el alma, el pulso y los sentimientos.

Un beso, un beso cómo suave mano que acaricia los labios. A veces da miedo besar.

Un beso, sin edad, sin forma, inocente o no, con intención de besar. Solo eso, un beso.

Un beso, un universo sin el limite de las estrellas. En el azul de tus ojos. A veces da miedo besar

Aunque, un dia te besaré

©Javier Sánchez 2019

Si no lo digo reviento

Vaya por delante que se, porque lo se que hacer deporte es bueno para la salud. Para no ofender a ningún purista.

Lo decidí y dije venga p’alante y me acerco al gimnasio (ahora GYM), me dije bueno vamos a ver que esto que esta tan de moda (cool), que veo que van hasta niñas y niños que tienen un cuerpo 10 y no es por el gimnasio, error, es por que son jóvenes, y es que van a machacarse cada día, en vez de estar de palique con los amigos.

Entro, en el gimnasio, recepción.

Pavo atlético, hiperactivo, me recibe como si fuera su primo el de Soria que no ha visto desde hace 5 años.

– Hoooola ¿que taaaaaaaal como estas?? ¿¿Vienes a apuntarte??(???) pensé, no, vengo a tomar unas copas y unos callitos.

-Si vengo a apuntarme , para ver que tal va esto. – A esto, el pavo sin parar de moverse, yo creo que tenia almorranas o peor almosapos.-

-Bueno ¿como te llamas?, ¿me dejas tu DNI?. ¿Has estado en algún otro gimnasio?. ¿Practicas algún deporte?. ¿Para ponerte en forma o mantenimiento?

– Eeeeeeeeeeehh, para, para, para, que ya me he cansado con solo con verte y el interrogatorio que me haces. Simplemente vengo al gimnasio y …

– Ah vale y que te gustaría hacer, 

ZUMBA, BODYJAMB, ODYATTACK, BODYCOMBAT, CICLO, BODYSTEP, STEP, SH’BAM, BODYPUM. GLOBAL TRAINING, SPARTANS, PILATES, TAI-CHI

– Joder, para, para, vengo a hacer gimnasia, pero que pasa, ¿voy a tener que ir a la escuela de idiomas para saber lo que hago.? ¿Pero estáis chalaos?. Gimnasia. Ejercicio. Mover el culo y poco mas.

– Ya Javier, pero estas modalidades se llaman así.

– Que modalidades ni que pollas, es gimnasia, el ejercicio de toda la vida, lo que pasa que le cambiáis el nombre para cobrar mas.

El tio ni puto caso.. le daba exactamente igual lo que le estaba diciendo.

– Y que javier, corres, ¿haces alguna carrera a la semana?

– Ya estamos… Pues no y acabas de perder un cliente. Y allí deje a Paco el hiperactivo hablando solo… – Hey Javier vuelve cuando quieras ¿eh?, aquí estamos para ayudarte a perder esos kilitos. Pensé, sera cabrón el Flash Gordon y encima me llama gordo.

Pero que pasa en este país, si no corres cinco mil kilómetros al año, eres un matao, un asocial. Si no haces una trail, también, y alguna maratón. Pero que os pasa. Si yo entiendo que el deporte es sano, lo admito, de veras, es lógico, pero la locura que le ha pillado a la gente con correr y carreras y trails por montañas, tener infartos, todo esto, se esta saliendo de madre. Le llaman superación. A ver, superación es sobrevivir a la vida, hipotecas, alquileres, compras, alimentarse, trabajo, intentar estar cómodo contigo mismo (no forzar a estar cómodo contigo mismo, no es lo mismo), eso es superación.

De todo esta movida empece a darme cuenta en algo muy cercano a mi. Mis amigos. Mis amigos fueron mutando. Desde el que no corría ni para huir de un atracador y el que perdía el autobús por que estaba a 3 metros y ya cerraba las puertas y te decía. “hay buses a patadas.” 

Pues bien todos estos se convirtieron en los que si no hacen 40 km a la semana. No viven. Les da algo. Sindrome de abstienecia. Y en realidad es una enfermedad, psicologica. Podriamos profundizar pero es que tengo que merendar. Tiene un  nombre, Correfilia o corro por que huyo de no se que y tu eres un despojo.

Además, lo malo, lo peor de todo, es que se convierte en monótema en cualquier reunión. Entre todos han dado la vuelta al mundo 20 veces. De maratón en maratón. Pasando por la de Grecia que sale precisamente de Maratón. Sin saber ni siquiera, el qué. Sin ver nada.

Tíos que se bebían los cubatas como si no hubiera un mañana, ni una tarde. (que no digo que sea bueno, pero coño, te alegra) Ahora se ponen hasta el ojete de productos extraños, azúcares, proteínas, ácidos hialuronicos para las articulaciones, lejía venida del futuro, ah! y no olvidemos que apuntarse a una carrera, tiene un precio. Dinero me refiero. etc…, que algunas parece que te van a llevar el limousina.

Y no hablemos de los aperos. Todo de marca, a cojón la pieza. 

Camiseta técnica, pantalón marca huevos o rajilla, calcetines especiales, zapatillas que valen hasta 300 euros. Unas para cuidad, otras para montaña y otras para salir a cenar. Un huevo de pasta. Y luego no tienen ni para caldo de gallina. Eso sí. Yo me voy el domingo a correr por ahí y el que quede en casa viendo la tele que le den.

Osea que el famoso tontolchandal de antes se ha convertido en un astronauta en pantalón corto. Con más gatgets que una navaja Suiza. Luego, pasa, que sales con tus amigos mutantes y tu te apretas un filete al roquefort y ellos se comen arroz y patatas. Agua, nestea 0% azucar y de postre …. nada.

Joder solo les falta el gotero, y eso unos tres meses antes de la carrera que están preparando, los X MEN.!!!

Posteriormente la sobremesa, para mi, lo mejor de una comida, se esta convirtiendo en mono tema, pues yo he corrido tanto en tanto tiempo. Y ahora me he apuntado a una trail Himalaya – Naranco de Bulnes, pasando por Despeñaperros. Y todos… hostias y ¿cuanto vale? ¿Hay que llevar anorak? ¿Anbolizantes?Proteinas? ¿Acidos? ¿Geles de glucosa.? ¿En silla de ruedas se puede? ¿Que, que….?

La verdad, en mi humilde opinión se está llevando a un extremo que al final van a hacer guetos para los mataos que no hacemos carreras, ni nada de eso…Y otros campos para gente que esta todo el día corriendo, p’arriba y p’abajo. Bueno, no se, mañana os explico mas del tema, que me canso.

Ah! Y otro día hablaremos de los bicicleros, y su cacareada petición de “educación hacia ellos, mientras yo hago lo que me sale de la polla, me salto semáforos, rotondas, voy por la acera como un descerebrado, por la montaña por donde no debo, y apártate que paso yo, eso si cuidado no te me acerques, ni me toques”

También hablaremos de las maxibarba y los moños, que creo que algunos no se miran al espejo nunca. Y que de nuevo y cool, nada de nada, eso ya se hacía hace treinta años. Tino Casal, por ejemplo. 

He visto chicos guapos, atractivos, que la verdad. Que pena. Y esto es todo por que uno que es mas feo que un chorro de mierda en un espejo, se le ocurrió taparse el careto con una barba de chivo y un moño chino. Y hala, todos como borregos.

Y así iremos desgranando (con humor, o no) estos movimientos cuasi sectarios, libres por supuesto, pero también susceptibles de crítica. Joder que bien hablo. 

Ah! No me apunte al gimnasio. Ahi estan todos locos. 



©Javier Sánchez 2019

¿La vida, ser feliz? Pequeño pensamiento. Pequeño, lo prometo.

La vida….que no cunda el pánico, no os asustéis, no voy a hacer una disertación sobre la vida. Y su entorno socio económico, ni su coyuntura cultural, ni os voy a explicar la película “21 gramos”. Que casi pierdo el conocimiento viéndola, una tarde de verano con el aire acondicionado roto.

La vida, lo que llamamos “la vida”, no es aquello o eso. Definido por sociologos, filosofos, psicopatas y demás asesinos en serie que corren por ahi a joderte la vida con una frase que no la entiende ni él, y peor, que no se la cree ni él. La vida es nuestra capacidad de mangonear y digo mangonear, que no cambiar. Man-go-ne-ar. 

Mangonear la vida. Y no hacer o seguir a pies juntillas lo que un maestro chino, vestido de calipo de naranja y que vive a cinco mil metros de altura, que no le riega el cerebro, por la falta de oxígeno y mas aburrido que un lagarto en un cristal, nos dice con palabras que ni el mismo entiende, o si, sobre nuestra existencia y nuestra cotidianidad. O sea… nuestra vida. Esa cotidianidad que nos atonta, agobia, aburre, nos hastía. Hasta que ve que no le escuchas y te da las bendiciones, un kilo de curry y te pide la voluntad, nunca menos de diez mil rupias. O los coach, con trajes de 2000 euros, que te dicen que la única felicidad es la que te fabricas tú. La felicidad, la vida, tiene multitud de connotaciones externas, sin ellas moriríamos de aburrimiento. No se es feliz ni se vive plenamente con una piedra enm la mano que te cuenta chistes. Y te piden dedicación, que si estas deprimido es porque te falta algún aliciente y fuerza interior. Ni puta idea. Ya me gustaría dedicarme a hacer el gilipollas con vídeos de auto ayuda y disertación de lo que es la vida. mintiendo a todos. No los aguanto. A mi tampoco me aguantan ellos.

Pero es que tampoco hay que ponerse bajo la lluvia y extender los brazos y empaparse de agua hasta el culo, eso no es, porque luego lo que te van a extender es una receta para la pulmonía que vas a pillar por atontao. Eso tampoco es la vida.

Ni salir a la calle o a la ventana a gritar, te quieroooooooo cariñooooo!!!!! , 

Pues si, es muy bonito, pero vamos, hay países que te pueden pegar un tiro y otros un…

– Callate gilipollas, que mañana trabajo.!!! 

Tampoco es ponerse tan dulce con tu chica que os tengan que ingresar en urgencias por una hiper glucemia. No hay que ser tan plasta coño. Deja que pase. O se mas normal.

No se, es algo mas sencillo, es simplemente hacer lo que puedas para estar bien, así de simple. Y posiblemente tampoco es lo que he comentado, y no sirva para nada este escrito, puedes hacerlo, o todo lo contrario a lo que he comentado. No se, haz lo que quieras. O mejor y mas sencillo, lo que puedas. 

Solo hay una palabra que me encanta de la vida. Y en mi opinión de humilde humano con tres carreras, barco, casoplon de tres plantas, con guia, por que me pierdo dentro, mayordomo, entrenador personal, terapeuta, psicologo y un tío que corre por allí que no se lo que hace. No se… Ah si y un Ferrari. Y es. La naturalidad, bueno son dos palabras, pero es que hay que poner un artículo. También podía escribir… “Naturalidad”. Bueno si queda bien, pero me quedo con la primera. 

La naturalidad, la naturalidad es lo que se puede llamar el mangoneo de la vida, esa es la verdadera vida. La auténtica pata negra. (lo siento por los vegetas, no conseguía, no me viene, no me viene, una frase guay) 

La vida del taparrabos y corbata, la del tanga y jersey de lana. Esa es la vida. Extraña, si. Pero tela lo que te ries. 

La de cada uno, la tuya y la mia, que no son iguales, ni por asomo. Ni falta que hace. Todo ha de ser diferente y normal. Pero sobre todo diferente y natural. 

Pues como decía, mangonear la vida, es vivirla. Y somos capaces de hacerlo. Todos. Aunque pensemos que no. Eso es la vida. Eso es la felicidad que tanto buscamos y lloramos por ella, es lo que sucede entre problemas. Entre un problema y otro, tenemos momentos inolvidables, se llama felicidad, no la tenemos de forma continua, que rollo, la verdad, lo que pasa es que esta prorrateada, como las pagas, y no nos fijamos, solo recordamos lo malo que nos pasó hoy.

Otros son super héroes, los políticos, que mangonean la suya y la nuestra, eso si que es capacidad de vivir. Pero ellos no son humanos. Ni personas.

Bueno pues eso, sentido del humor, y mangoneo. Y como os iba diciendo, he comprado en el super 100 gr de jamón york y un kilo de manzanas. Que está a muy buen precio. De verdad. 

©Javier Sanchez 2019

Por la calle blanca

Por la calle blanca, salia cada día, de ventanas de a pie, de rejas de retorcida belleza. En cada una se detenía y daba los buenos días, con el tartamudeo que le acompañaba, hacia ya tiempo.

– Bu, Buenos día seña Juana, ¿puedo?

– Claro que si, claro que si, buenos días.

Con su camisa, que un día fue blanca, aquellos pantalones traídos de mejores tiempos, a los que amarraba un delgado cinturón, atado a su escuálida cintura.

Alargaba la mano y con la delicadeza de un ángel cogía la flor permitida.

De ventana en ventana, de saludo en saludo se iba formando el sueño a lo largo de la calle blanca. Lo que él buscaba, cada día.

Al final de la calle blanca su sonrisa ya estaba dibujada en su cara. Una triste sonrisa que acompañaba a todos los buenos días. Y al ramo de flores, de preciosas flores blancas y azules.

Terminando la calle blanca, empezaba el camino de tierra, entre los grandes árboles que vieron pasar a todo el pueblo durante tiempos.

De inmediato, en un recodo, la pequeña cancela. Se le iluminó la cara, antes de cruzarla, arreglo el ramo de flores y se arreglo él, y dio el paso por el estrechito camino de piedras húmedas. Llegado al fondo, se acerco a la pequeña lápida, al pie de la cual todavía había un pequeño ramos de flores frescas, blancas y azules.

Las retiró con ternura y las beso, y con otro beso deposito, con delicadeza infinita, las que había recogido a lo largo de la calle blanca.

Con ojos vidriosos el anciano se tocó los labios y traslado el beso a la cruz de la lapida.

– Hasta mañana Luisa.

Volvió camino abajo, entre arboles y recuerdos, con el ramo de ayer en sus manos.

Por la calle blanca bajaba el anciano, devolviendo las flores, cada flor a su ventana, sin error alguno, y dando los buenos días a todos.

– Buenos días seña Juana y muchas gracias.

– Buenos dias, gracias a ti.

la seña Juana le devolvio el saludo con el alma en un puño.

La calle blanca, era un río precioso de amor, que el anciano creó, desde que ella se fue día a día, año tras año. De subida y de bajada.

Esa preciosa calle blanca.

.

©Javier Sanchez 2019

Queridos Reyes Magos

Por favor queridos reyes magos de mi infancia y los de hoy.

Os pido caricias que alimentan mi alma.

Os pido a alguien que me mire cuando no miro

Os pido amigos que no sean amores.

Os pido salud

Os pido amor

Os pido unas manos que me ayuden cuando me crezca un bastón en las mias.

Os pido gente buena. Gente buena. Solo eso.

Os pido la oportunidad de luchar

Os pido consejos mirando a los ojos

Os pido sinceridad a oscuras

Os pido cariño.

Os pido ser solo buena persona. Solo eso

Os pido justicia y que no sea divina

Os pido vida para quien no la vive

Os pido dos sillas y una mesa, para hablar.

Os pido libertad

Os pido humor

Os pido papel y lapiz

Os pido cultura

Os pido cajas de sonrisas

Os pido besos.

Os pido la aplicación de “Imagine”, al pie de la letra.

Os pido noches tranquilas y noches para la historia. Y días esos días que recuerdas al llegar la noche.

Os pido abrazos quitamiedos

Os pido aquella mirada que me marea

Os pido mas musica y menos estruendos

Os pido que mateis la maldad.

Os pido que os burleis del dinero

Os pido dormir

Os pido la risa de un bebé

Os pido el olor de mi infancia

Os pido la abolición del sufrimiento.

Os pido que nadie viaje a la fuerza

Os pido…

Os pido poder pedir.

Os pido que me leais, que me escucheis. Y que el año que viene completéis la lista.

© Javier Sánchez 2019

Voy andando por mis sueños, el tiempo justo para no perderme.

Voy andando por mis sueños, el tiempo justo para no perderme.

Me he perdido tantas veces que me he comprado un sombrero de Indiana Jones, para que haga juego con mis despistes.

Siempre mirando a los lados, con el paso justo para que nada se me escape.

Nada se pierda entre brumas y murmullos incoherentes.

Hay quien se empeña en solo mirar al frente. Hacia adelante. Por que es lo que firmaron y formaron. Pero hay maneras, hay formas de viajar entre sueños.

Entre vidas.

Si miras siempre adelante no veras los arboles, las flores, los campos vestidos de verde para la ocasión. Las montañas blancas, el mar, preciosa cuna de la vida. Nunca sentirás la compañía de quien esta a tu lado y no lo sabias.

Por que no miras a los lados.

A quien va delante, no le alcanzaras y el que va detrás, en el camino, nunca le veras.

Si siempre miras al frente, hacia lo establecido, hacia lo que indican e indicaron los ancestros, solo veras lo que esta preparado, nunca podrás variar, ni disfrutar del libre albedrío, nunca verás lo que tienes ni a una vera, ni a otra. Donde albergan los olores, calores, fríos, sabores, caricias, besos, bellos ojos, voces maravillosas, risas, lagrimas, nubes, soles y estrellas, miles de sentimientos diferentes, que van pasando como cuando vas en tren.

Cuando se vive de verdad, cuando se quiere, hay que observar todo, para eso esta ahi, sentir, tocar, oler, probar, bailar bajo la lluvia, bajo el sol, hablar bajo estrellas y soles, abrazar, mirar a los ojos, a esos ojos que tienes al lado, aprender a amar, dejarte amar, ser, ayudar, vivir para, desvivir por.

Dejar que te atraviese, esa vida, esa vida que creemos tan sencilla y segura, que te atraviese como millones de agujas y se te suba a la chepa como una enredadera, haciéndote cosquillas por todo el cuerpo.

Voy andando por mis sueños, el tiempo justo para no perderme. Me he perdido tantas veces que me he comprado un sombrero de Indiana Jones, para que haga juego con mis despistes.

Siempre mirando a los lados, con el paso justo para que nada se me escape.

Por que es que, aunque no me doy cuenta, se me acaba la vida, muy rapido, mas de lo que quiesiera, el tiempo se acorta y tengo prisa, no quiero terminar, este espléndido viaje, sentado en un sofá viendo una ventana de colores. No quiero rendirme a la monotonía de una pared, de un murmullo mañanero tomando un café.

Quiero vivir cogido de una mano, y no la que yo elija, sino la que quiera coger la mía hasta que mi luz se apague.

Quiero ser un ser vivo. No un ser viviente, un sobreviviente.

©Javier Sánchez 2018

Nadie como tú, fue. Ni será

Aún, y todavía con el alma cortada, me siento solo, terrible, solo entre tanta gente padre. Porque necesito tu presencia. Necesito tus palabras. Necesito ver  esos ojos, brillantes y cansados. Necesito esas arrugas arropando mi vida.

Necesito tu mano en mi hombro. Siempre calmando mi vida con tus palabras y ese don tuyo de saber lo que pasaba sin estar. Necesito tu tranquilidad, el amparo de tu seguridad. Necesito tu tos, tu respiración, aunque fuere aquella crepitante y espantosa. Necesito tu cansancio, tu olor. Necesito tu forma de andar, con la mano izquierda en el bolsillo, andando tranquilo. Sintiéndolo todo.

Necesito la última vez que te vi. Pues mi vida, se fue contigo padre. Y no regresa, cada día se va un poco más rápido. Más rápido. Y tú me lo dijiste.Y cada día te necesito, cada hora y cada minuto. Hace veintisiete, a poco veintiocho años que me dejaste.

Padre, siempre me decias, Javier, “Di siempre lo que sientes, no escondas nunca nada a nadie”. “Y piensa que en esta vida hay gente con clase y clase de gente”.Y asi lo he hecho siempre y así lo hago, y así te lo digo, todavía me duele el alma por tu ausencia. No ha existido nadie como tú. Nunca.

Nunca nadie me ha enseñado lo que es la bondad como tú lo hiciste y cumpli con tu máxima idea de la vida, “solo se buena persona, es lo mejor que pueden decir de ti, lo demás carece de importancia y tu hijo, tienes ese problema de las personas buenas”. Nunca entendí eso, hasta pasados los años.

Pero lo intenté y sigo haciéndolo cada día.

Y es que te siento tan cerca y a la vez tan lejos, que a días me vuelvo loco. Me invade una tristeza, que me arrasa como una llama de fuego helado. Me llena de arena el alma. Y caigo en profundos pozos.

Y lloro con una simple canción. Con una simple persona que me sonria. Lloro con los problemas de los demás. Y todo ello lo pago. Pero es algo que no puedo explicar, tenías razón, se lo que no debería saber.

Agujeros en el alma tengo, después de mas de un cuarto de siglo, que no están llenos. Me dejaste medio vacío. Y no tengo forma de llenarme.

Nadie como tú, fue. Ni será. Padre, nadie fue, ni será. Nunca.

Gracias.

©Javier Sanchez 2018

LO QUE INTENTARON HACERME UNOS MALHECHORES AQUELLA MAÑANA DE VERANO, SOBRE LAS DIEZ.

Y llego un día, un tiempo que…

Arrancaron lágrimas de mi sonrisa, pero… no consiguieron borrarmela.

Rompieron mi corazón, mil veces y en mil pedazos, pero… no pudieron partirme el alma.

Me robaron muchas, muchas ilusiones, pero…no consiguieron mis sueños.

La vida, ha logrado ponerme arrugas en la cara,  pero nunca, nunca, conseguira envejecer la juventud de mi corazón.

Ni mi arrebatadora sonrisa, por supuesto.

©Javier Sánchez 2018

Desde el puente viejo

Desde el puente viejo te veo, apoyado en el muro de piedra, musgo y tiempo bajo mis pies, vigilante del valle frondoso, de verde profundo y montañas sentadas, que cuidan de nosotros. 

Por el serpenteante camino del rio te acercas, con el cestillo de mimbre, el de tu madre, lleno de frutas y queso. Te veo, a lo lejos, al tornar el recodo, enviando el sonido del agua que va hacia ti. 

Por el camino del rio, el que tantos amores han recorrido, danzas con tu esbelta figura, sonriendo, con la brizna de hierba en tu preciosa boca. Vestido blanco, alarga tu figura, y tu pelo negro se mueve al capricho del viento. 

Todos te observan, al agua a su paso, los arboles se inclinan al oir tus pisadas, las criaturas del bosque lindero, se asoman discretamente a mirarte, moviendo la cabeza a tu paso. 

Desde el puente viejo, de tierra antigua y adoquines, de piedras alisadas por la historia. Bendito puente, bendita historia, bendito camino que se convierte en el puente viejo. 

Y aquí te espero, mirando como él canta a tu belleza. Y se me acelera el alma, cuando levantas la mano para decirme, ya llego. 

Desde el puente viejo, te veo subir la pequeña cuesta, que te acerca a mi mano. Sonriendo, como cada dia. Cogiendo mi mano con la suavidad de una pluma y abrazandome. 

En el puente viejo, donde cada día te espero a que recojas , entre tus bellas manos, mi vida, que es tuya. 

©Javier Sanchez 2018

El sueño

Me he despertado, he soñado con … no lo recuerdo, no se donde estoy, he llamado, eeeeh. Despacito…, Estoy al borde de la cama, no se donde ir. Ha venido la señora que me cuida y sonríe y me ha acompañado a la salita de la casa. Ese olor me pone nervioso y me da hambre. La señora me ha traído pan con eso rojo y mantequilla. Ese olor me hace sentir bien.

No se que hago aqui. Estoy sentado en la mecedora, en el porche de casa. Miro al vacío. Mi hijo no esta. Me siento vacio, percibo ese vacio que me invade y me deja atado. No reconozco nada, hace un rato estaba en casa ahora no, ni el cielo.

Ah.! Esas estrellas son preciosas. Tengo frio, creo…

A veces, cuando intento levantarme, las piernas me fallan y no me acompañan, desfallecen sin avisarme, no me llevan a donde quiero, van ellas solas y me desespero, no puedo dar el paso que quiero, o no llego a darlo, y cuando me llevan ya no me acuerdo a donde voy y aparezco en medio de la sala entre los muebles de casa. Y aparece Maria me mira, me coje la mano y me lleva al sofá. Me dice, sientate cariño y descansa.

Cuando le voy a dar las gracias me enervo, y sudo frio, algo que se y conozco, y se me pierde en el tiempo. Me quedo parado, cierro los ojos para exprimir mi maldito cerebro, pero él ya me ha olvidado. Y lloro, sin lágrimas, no me salen, ya no se llorar por fuera, no se.

Y esa señora me sonríe y me acompaña a donde la mecedora, a ver las estrellas. Me encantan las estrellas. Vuelve el silencio a mi cabeza, vacia de risas y lágrimas, a ratos. Imágenes, sonidos. O todo junto, a la vez.

Cuando se hace oscuro aparece Maria, que reconozco en unos segundos y el pecho me da un brinco, pero al momento me quedo con el corazón a cien y aquella señora sigue sonriendo. Y me dice que vaya a cenar, que la sopa ya esta hecha y se enfria.

Me da la mano, muy suave por cierto, y me acaricia la cara, y siento algo que dentro de mi que me hace llorar, pero de alegria, aunque no termino de entenderlo.

Y de pronto me dice que coma la sopa, este plato de sopa, que no se que hacer. Tengo una cuchara en ka mano y ella me la pone en la boca, esta caliente y buen sabor, hay dias que ne atragantó, se me olvida que hacer. Me da pánico, no lo entiendo y tengo sueño. Y Ella me sonríe. Es hermosa, rubia y de ojos azules. Es la que me dice constantemente cariño.

Música, suave preciosa, y me vuelve a dar un ahogo en el pecho, María está de pie delante de mi, con lagrimas en los ojos, me dice que ella que tambien.

– tú también que… cariño.

Y mi Maria se tapa la boca y rompe a llorar, no lo entiendo, no entiendo porque llora. Y me asusta.

– También te quiero. Vida mía estás conmigo.!!!

– Que? – le he dicho que le quiero y no lo recuerdo, por dios – Siiii.!!! Cariño, baila conmigo por favor, antes de que olvide tu cara y nuestra canción.

María rompio a llorar y a reír a la vez, se abrazo a él y bailaron…

– Bailemos cariño, bailemos.

© Javier Sánchez 2018

DEDICADO 

Este tiempo va dedicado a los que van de zen, a los que se llenan la boca de frases bonitas, repletas de bondad, de palabras de tíos muertos que vivian en el tibet, tocandose los huevos todo el santo dia. A todos estos que a la espalda, para que no se vea la realidad, llevan un bate de baseball.

De sociólogos, psicólogos, periodistas, psicoanalistas, sociopatas, tertulianos fantasmas, izquierdistas de cuenta de banco lleno, que no tienen ni puta idea de lo dura y real que es la vida. La real. La que duele.

Del famoso coach o coach manager, el alentador, el de tres millones de palabras para decir nada, que no cree ni en el mismo. Y solo te dice lo que se acaba de inventar o ideas de otro. O métodos inviables e incompatibles con la vida real.

Si, si, si lo conoceréis, el del famoso:

“el limite te lo pones tu”

Y una mierda, el limite me lo pone el banco, el inutil que hace de jefe, la factura de la luz, del gas, del agua, del ibi, la compra diaria (si se puede), los amigos de verdad, no los que huyen, los apoyos, el trabajo (si lo puedes tener), el alquiler, los hijos, el jefe, el pelota del jefe, y los mil condicionantes que tienes que superar dia a dia. Ese es el limite. Y no lo pongo yo.

A los que dicen con frases de otro, a los de, dime que te escucho, y luego te juzgan sin saber. Por que no te han escuchado. Ni un segundo, ni una palabra.

A los y las que te dicen lo que hay hacer. Y en la vida real, o sea en el tú a tú, no lo harían ni locos.

A los que piden solidaridad para todo y para todos, pero en la puerta de tu casa, en la suya, ni soñarlo.

A esos, que son pura fachada. Demagogos y mentirosos. Que no son de verdad. Ni lo seran nunca.

Y un comentario acertadadisimo demi amiga M Carmen Alegría Sainz

“Y yo añadiría a los que nos cierran la puerta del empleo a los “mayores” o a los que no tenemos una imagen impecable (según los cánones). Y a muchos otros que desde sus confortables sofás ven en sus magníficas pantallas planas los desahucios y se permiten opinar que esa gente ha vivido por encima de sus posibilidades, cuando quizá hasta comer está por encima de sus posibilidades. Y a los que se niegan a ver y a los que miran a otro lado.”

A todos ellos, feliz navidad…

©Javier Sánchez 2018

Que no se note.

Vengo de un pasado sublime, si, sublime, pero ahora, encerrado entre carnes, alquimistas y galenos, que no liberan mi mente, ni curan mi cuerpo.

Ni el tiempo…

Y es que vengo de un pasado hacia un presente, que quiero, que deseo vivir. Con prisa y ansia. Y quiero situarme al haber de mi vida otra vez. Si me deja de una puta vez.

Poco a poco. Poco a poco.

Siempre estoy, aunque no se note, aunque parezca desidia o ausencia por mi parte. Y sufro, sufro porque no llego al pecho del balcón, para poder subir y mirar desde allí el campo de batalla. Para saber donde esta el enemigo y no ir.

Curiosa decisión, ¿cierto?, pero es que mi padre, sabio hombre, me dijo un día que localizando al enemigo, se sabe donde están los amigos. Y asi para poder vivir lo que la vida me de. Y luchar, día a día contra dragones para conseguirlo. Motivo candente de mi simulada ausencia.

La lucha…

Vengo de un pasado sublime, que me hace vivir el presente. Y me empuja a sentir lo que sentía. Difícil tarea, pero no imposible.
Nadie esta libre de bobear con los colores del arco iris, impávido bobo. Levantar la testa y calmar el alma, solo eso me hace falta.

Paciencia…

©Javier Sánchez 2018

Esa sensación de esos días.

Esa sensación de que se te acaba el mundo, de que las ganas de llorar te agarran por el cuello y no te dejan respirar. Y sonríes.

La sensación de que te falta vida, que tus piernas están a medias, flojean dia tras dia. De que todo te avasalla. Y das lo que te llega, solo eso. Y sonríes.

Esa sensación de que ya nadie te ve, de que te sientes solo y asustado entre multitudes, esa sensación de querer llorar explosivamente, solo porque lo necesitas. Que ya no quieres hablar con nadie, por que te cuesta una vida articular una palabra, e incluso el pensar en esa palabra. E intentas sonreír.

Esa sensación de que, cada dia, tu cuerpo tropieza con alguna herida nueva, cada dia un deterioro mas, una herida que no conoces y aparece sin avisar, hundiéndote en el sillon de tu casa, en la vida y otra vez llenandote de salud artificial. Cada dia. Sin descanso. Sin pausa. Si dejarte resuello.

Esa sensación de que todo te abandona y que te empuja a abandonar todo. Con la mano en el pecho, pues ya no funciona bien el reloj. Qué piensas lo que no debes. Que te equivocas. Cada día. Y ya no crees en nada ni en nadie.

Esa sensación, espantosa, de que ya todo lo haces mal. Y es que todo te duele. De que haces daño, hagas lo que hagas.

Esa sensación de que ya no quieres querer, porque ya es que te duele querer. Y, la verdad, es que ya… no sirves para ello.

Y una mañana, vas a tu espejo, el de las ojeras, el del que poco te ves y cojes la pintura blanca, embadurnas tu espíritu, de pintura azul, que llenan tus ojos, y pintura roja, para tus palabras, y sonríes, con el cuerpo lleno de magulladuras, al borde de la extinción. Y sonríes, porque debes, quieres y debes. Porque crees que para eso te hicieron. Y ya no puedes salir de la niebla blanca.

Esa sensacion de tristeza tapada por pinturas. No se va. Nunca se va y no se ve, tapada por pintura blanca, azul y roja, vida, cuerpo y alma, risa, sonrisa y rosas.

Que no se va y no se ve.

Si, todos los sentimientos componen la vida. Incluso la tristeza. Esa tristeza tan letal, que intentas tapar con silencios, sonrisas y pinturas.

Créedme, se lo que es. Conozco ese camino pedregoso y angosto.
Es como buscar nubes en la niebla.

.

NOTA:

La depresión es la peor enfermedad de la humanidad. Letal e invisible. Si veis, apreciais u ois una contestacion, una frase que indica, que algo no anda bien, no gireis la cabeza, ni deis palmaditas al hombro, ni el “traquilo ya pasará”, “que es una mal dia o mal tiempo”. Buscaos un punto de apoyo pues se avecina algo terrible y algunos creen que es algo sencillo. NO. Es una espantosa depresion, detectarla y sentaos a lado.
.

© Javier Sánchez 2018

El secreto del bosque

Al borde del bosque se oye una canción, entre ramas y hojas, que se tocan, se acarician. Son los árboles cantores. Dueños del lugar. Los del bosque verde, como tus ojos. Se huele por todo el bosque el aroma de las piedras, tocadas de musgo, encaramadas a la falda de tierra húmeda que envuelve el pie del los señores del bosque.

La canción, la canción de los árboles, suena entre los perfumes de la lavanda, de margaritas de cara amarilla, que sonríen al helecho, que mira sorprendido como cantan los arboles. Cómo si fuera la primera vez que los ven. Asi son los helechos.

Los árboles cantores, los que ofrecen al viento el profundo olor a resina, sangre de la vida, ojos de los mayores, ellos que han sentido la vida acariciando su copas, corriendo entre sus hojas, como el agua cuando llueve, se desliza entre las ramas, bajando por las arrugas del viejo tronco, durante siglos y siglos.

Suena la canción del viento y los árboles, silbando como cada mañana, dando la bienvenida a la historia de la vida.

Soplad y silbad, hojas y ramas, que ya llega el Hada, saltando de hoja en flor, de flor en hoja, silbando al compás de los arboles cantores.

Preciosa hada, de cabello de oro y trenzas de musgo. De piel blanca y delicadas manos. Sonrisa pícara y alegria en el alma, cantandole a la mañana, la musica de centurias, la de la vida. Guardando el secreto del alba.

Hada del verde musgo de la piedra, que da la vida a la madera que sube orgullosa hasta allá a lo alto buscando el sol. Llenándose de vida para mañana, por la mañana, volver a cantar la canción de los árboles.

Esa canción y ese secreto que ningún humano verá nunca.

.

© Javier Sánchez 2018

Contemplemos el tiempo

Vamos a hacer un experimento, que nadie va a hacer pero por lo menos alguno lo leera para aprovechar el tiempo y ver de que color es.
Levántate un pelín antes, desperézate, y mírate al espejo, piensa, con humor.

-Hostias!! Vaya careto.!! Jaajajajaa, en un ratito lo arreglamos.

Calma, que no cunda el pánico. A todo el mundo le pasa. A unos mas que otros, pero pasa. Yo me levanto como si fuera el primo feo de Frankenstein.
Por cierto, cómprate un despertador normal, de los que tienen radio y demás artilugios, pero sobre todo radio. Prográmalo con tu emisora favorita o la que creas que por la mañana te gustaría oír. El móvil, en su sitio, ahí tranquilo. No le pasa nada. Su batería cargada, con todas sus actualizaciones, limpito y todas las tonterías que hacemos con el móvil. Nuestro amo y señor.

Así mismo, y básico, prescinde del despertador del móvil, eso evitará que ya que lo tienes en la mano, porque ha sonado la alarma, mires WhatsApp, Facebook, Twitter, y toda la retahíla de gilipolleces que suplen el, “nos vemos al café”…Te robara tu tiempo para cuatro pijadas que ya miraras luego mas tarde, mucho mas tarde. Hay cosas más importantes que hacer por la mañana. Para ti. Solo para ti. Y por ti.

Con la radio puesta, música o noticias, yo aconsejo emisoras de humor, que tratan las noticias desde otro punto de vista. Y no te amargan el día. Y al final te reirás. Y te veras riendo en el espejo y veras que cambio. Pues tampoco tengo tan mala cara. Después de reír o sonreír, la cara cambia. El que es feo como yo, lo seguirá siendo, pero … vamos… que te queda el puntito simpático y la cara mas relajada.

Con las manos libres, pues no tenemos el móvil pegado, nuestro café agradable y despejante. Si tienes la tensión alta, no. Unas hierbas o un vaso de leche. Es un consejo de la OMD. Y sin tele, sin la televisión te concentras mejor. La tele es un punto fijo. No la pongas. Te atraerá y no te dejara hacer nada y descubrirás un mundo nuevo. Tu casa,  verás tu casa, los cuadros y todo eso que hay por ahí. Que en su día pusiste y ya ni te acuerdas.

-¿Coño y aquel jarrón?, que feo, por dios.!! ¿Quien fue el cabrón que me lo regalo?

El tiempo es mas largo, cunde mas, no te distrae nada en un punto fijo. Y de paso, alguien te va contando lo que pasa y ha pasado en el mundo. Sin necesidad de leerlo en una ventanita de 5 pulgadas. Que a la larga te jode la vista. Veras cuanto polvo acumulado hay en la mesita de la tv. Hacia tiempo que no lo veías. Esta noche lo quito.

No pienses en Facebook, Twitter ni WhatsApp, ni nada de eso. El móvil sigue en el mismo sitio. Y no ha pasado nada grave, la gente ha dormido igual que tú. Si hubiera pasado algo grave, te habrían llamado. O hubieras olido el olor a quemado y los bomberos aporreando la puerta.

Las cosas importantes, las que realmente te pueden interesar con inmediatez, te las están contando los profesionales. Que para eso están y les pagan.

Los compañeros… a los compañeros de trabajo los veras en una hora aproximadamente, todos estarán allí cuando llegues, no necesitan saber si estas meando o que ya vas para allí. Los amigos, ya hablaremos luego con ellos. No hay prisa. Todos están bien.

Si todavía no te has duchado, dúchate coño!!, arréglate, esta vez con un poquito de tu música preferida, todos la tenemos, o en su defecto dejemos a los de la radio que nos sorprendan, ellos saben mucho de eso. O seguimos con las noticias, eso da igual.

Te sobran unos 15 minutos, o mas, el móvil, al bolso o al bolsillo, y sal a la calle, pasea 10 minutos. Es que sorprendentemente te sobran. Da una vuelta a la manzana. Te sobran cinco. Ve al coche o al transporte publico, tranquilo aun tienes 5 minutos de sobra. Tomamos otro cafelito en el bar y hablamos con alguien. (los de la tension alta no, lo del café, lo de hablar con alguien si lo puedes hacer).

¿Te has dado cuenta que no se ha parado el mundo por no mirar el móvil.?
Ni el Facebook se a hundido, ni tus “amigos” del Facebook lo serán menos.?
La gente del WhatsApp, sigue allí. Mirando a ver si dices algo. Luego les dices si eso.

Es más, tu mundo se ha puesto de acuerdo contigo y habéis pasado tiempo juntos. ¿¿Increíble no.??

Vamos a darnos un respiro y a mirarnos un poco más.
Nada se va a detener. Todo seguirá.
Mañana mas… O pasado… O no.


© Javier Sanchez 2018

La otra Navidad, o la misma.

Se acerca la Navidad, vamos a llevarnos bien, una noche, solo una noche, calentitos en casa. Vamos a comer hasta reventar, lo que nunca comemos. Vamos a regalarnos objetos carisimos, que porque no comprarlos cualquier otro dia y obsequiarlo con mas alma, con más cariño.

Vamos a ver a seres, que no vemos en un año o dos, y vamos a hablar de lo que no sabemos de él ni él de nosotros.

Vamos a querer a quien tenemos al lado, mas que nunca. Porque toca, aunque no te haya hecho caso en todo el año. Vamos a falsear las realidades individuales de cada uno.

Vamos a informar a todos, sin rubor, lo bien que nos va. Vamos a tener alegria obligatoriamente, porque hay que tenerla. Asi lo marcan los cánones, pero sin saber porque.

Y vamos a repasar de arriba abajo a las nuevas adquisiciones. A criticar cuando todo acabe y despedirse hasta el siguiente año. Eso si, quedando en llamarnos h en vernos mas a menudo.

Vamos a adornar las calles y dejarlas, brillantes, preciosas, poniendo arboles por doquier.

Vamos a pornerlas bien arriba, esas luces que tapan las estrellas y ocultan lo de abajo, las tristezas que duermen a ras de suelo. Para que no veamos, sus lágrimas, su mendrugo de pan, ni su alegría desbordante porque ha llegado la Navidad.

Feliz Navidad a todos. Pero a todos.

©Javier Sanchez 2018