Carta a mi amiga.

¿Sabes? , amiga, compañera, No podré solucionar todos los problemas que surgen en tu vida, pero si te ayudaré y te apoyaré para encontrar la salida y la solución a todos ellos, a todos los que podamos, porque siempre te he dicho que casi todo tiene solución y que la buscaremos entre los dos.
Pero has de saber que tampoco tendré, en mi bolsillo, todas las soluciones para todas tus dudas y temores, pero si que podre sentarme a tu lado y escucharte, apoyarte y buscar hasta el alba si es necesario, hasta llegar a ver la luz, siempre junto a ti. A tu lado, mientras la vida me de vida.

Nunca podré, ni deberé, cambiar ni tu pasado ni tu futuro. No soy nadie para ello, nadie lo es. El pasado, pasado esta y el futuro, el futuro que tu desees, ese, solo llega de vez en cuando, pero cuando lo pretendas, si me quieres, allí estaré. Aunque sea arrastras, allí iré y lo crearemos aunque sea a patadas, entre llantos y risas, como hemos hecho siempre. Yo sólo podré alegrar tu presente ya ya sabes que siempre lo haré.

No podré evitar que tropieces con las piedras que la vida pone en tu sendero. Pero si que te ofreceré mi mano para acompañarte en el camino. Caminar, aunque sea tropezando. Por que amiga mía, las piedras no son malas, las piedras también forman parte del camino, ten por seguro que las aprovecharemos.

Tus alegrías, son solo tuyas, y nada mas que tuyas, pero se me llena y se me llenará el alma de alegría cuando te vea feliz.

Nunca juzgaré las decisiones que tomes en la vida. Yo, como tu amigo y compañero de vida, incondicionalmente, me limitare a apoyarte, a ofrecerte mi mano para acompañarte en ese camino. Nunca te indicaré, con el dedo índice, por donde se va, yo te acompañaré por él, hasta el final.

Amiga, no puedo impedir que estés lejos de mí y yo de ti. Pero si sabré hacer que me sientas siempre a tu lado. Que te sientas acompañada y protegida. Aunque sé y tu sabes que puedes con todo.

Nunca podré poner límites a tus actuaciones, tampoco puedo ni debo, pero sí te ofreceré un camino lo más llano posible, para que puedas superarte en la vida y asciendas sin parar. Con una sonrisa en la boca, intentare evitar tus sufrimientos. Y me pondre la nariz de payaso cuando las lagrimas asomen.

Y… con problemas, como todos, como todo el mundo. Pero siempre acompañada y repartiéndonos cualquier lagrima que te ahogue. Los problemas entre dos, son menos problemas.

Me será imposible evitar tus sufrimientos cuando la pena te llene el alma, pero yo, tu amigo y compañero de vida, me quedare sin lágrimas contigo y recogeré los pedazos de tu alma para recomponerla y ponerla delicadamente de nuevo en su sitio.

Nunca te diré qué, ni quien deberías ser. Sólo e incondicionalmente te querré como eres. Sólo como eres y siempre.

El paso el tiempo me enseñó qué es tener una amiga, una compañera de viaje. El valor de entender lo que es tener un alma gemela. Un alma que apareció de repente, entre las bambalinas de este teatro, de una obra que nos hace sufrir y nos da alegrías. Lo haremos los dos, sufriremos y nos alegraremos y entre los dos entenderemos el porqué de todo. por que hay mucho que comprender.

Sé que tener en la vida a alguien como tú, cuidar de alguien como tú , es cuidar de mi vida.

A mi amiga del alma.



© Javier Sánchez octubre de 2021

Amores de miedo.

Hace unos meses, conocí a un chica, tiene diez años menos que yo, guapa y muy inteligente, me enamoré al instante. Oye, quedé con ella y se lo dije después de una cena. Ella me miró y me comentó de que si, que sentía una especie de atracción química hacia mi que no entendía pero que le gustaba. Yo me quedé un poco raro, no sabía si levantarme e irme, ponerme a llorar o intentar sonreír. Opte por lo último, ella sonrió, solo un poco y sigui cenando.

Lo que sucede es que es muy fría y con esto no me refiero que tenga temperatura corporal más baja de lo normal, me refiero a que es poco o nada dada al romanticismo, es una mujer calculadora y oye que me tiene desconcertado. Su nombre es Luna Tica López, es de Barcelona, como yo, y la verdad nuestra relación es extraña, pero bonita muy bonita, pero extraña, o eso creo a estas alturas de la relación.

El lunes pasado le regalé un ramo de rosas, llamame clásico, y me dijo que le encantanban las Magnoliopsidas de la familia de las rosaceae, o algo así, tampoco entendí muy bien lo que me dijo, porque eran sedosas y su nivel oloroso cercano a 9 puntos en la escala Nasso. A veces pienso que me toma el pelo. Y a veces me da miedo y pienso que no.
Todavía tenía una parte del ramo en mi mano temblorosa, el papel de celofán del ramo hacia ruido de la agitación de mi mano, me quedé a cuadros. Esbozó una ligera sonrisa y me beso, poco, pero me besó, cogió el ramo y puso las rosas en una especie de probeta de cristal gigante y les echo varios esprays, de los cuales me comentó:
– Es que sirven para la coloración y para mantener el perfume, más de una semana, que es lo que durarían en ese estado antes de secarse, morir y descomponerse.
Joder, me dejó anonadado, no sabía si admirarla o echarme a llorar.

Realmente estaba preocupado pero aquella mujer me tenía obnubilado. Era algo muy curioso, con lo maniatica y extraña que era, cuando nos poníamos a besuquearmos y todo lo que conlleva la resolución del besuqueo era una mujer fogosa, era algo increíble.

Un día que andaba inspirado, porque por la.mañana ella me sonrió, le escribí un poema, más que nada para variar un poco, ella solo leía libros de química, libros de filosofía lógica, de física y lo que más me preocupaba, de criminología y patología forense. Manda cojones. Pues como os decía, le escribí un poema para intentar suavizar aquella personalidad tan, a veces poco o nada cariñosa. Le dije ven cariño quiero leerte un poema que te he escrito. Ella contesto con los ojos cerrados.
– Vaya…
Eso ya me dejó un poco mal, pero reuní fuerzas, cuando amas a alguien intentas por todos lo medios dar lo mejor de ti. Y comencé a leer.

Hay estrellas que se asemejan
a tus ojos en la mañana
Como el trigo amarillo
a tu pelo rubio como el oro

Y…

Me interrumpió.
– Mira cariño, eso de las estrellas no creo que sea posible, hay algunas que están tan lejos, a tantos años luz que posiblemente no existan. Y si se asemejan a mis ojos en la mañana, va a ser que no, pues por la mañana cualquier efecto lumínico del espacio profundo queda anulado por la presencia de la luz del sol y lo del trigo, por estés fechas el trigo está a medio crecer y es de color verde. Por cierto mi pelo no es rubio, es teñido con mechas y no como el oro más bien como el trigo pero ya maduro. No es por chafarte el poema de veras cielo.
– Mira mejor no sigo, creo que no lo entenderías como hay que entender un poema pues…
– Es que un poema la.verdad es que no se entiende, está lleno de tonterias extravagantes, de frases sin sentido y de oximorones puestos para solucionar una frase que queda curiosa, pero que no tiene sentido en la vida real.
– Mira Luna, te estoy cogiendo un asco que lo flipas, es como si saliera con Stephen Hawking pero sin silla de ruedas. Por lo menos aquel hombre estaba enamorado y…
– Mira Javi, estar enamorado es un desequilibrio químico que produce un pasajero sentido placentero y una gran ansiedad. No es bueno para la salud.
– Entonces para que coño estás conmigo!!!
– Es que haces unos bocadillos de tortilla muy buenos, al fin y al cabo las parejas de juntan por interés, alimentario, sexual o para manejar mejor la soledad pasajera.

Silencio de 15 minutos…………..

– Mira Luna, creo que debemos de separarnos , yo lo he dado todo, te quiero mucho, hoy ya bastante menos, pero esto no funciona como debe de ser.
– Si Javi, es lo correcto, ademas he conocido a un hombre, no como tú, este es guapo, es físico y filososfo. Me trata como a una reina, aunque yo sea republicana. Es detallista, no como tú que me agobias con esas cosas raras de las flores, no me lee poemas y me hace el amor como un caballo cocainómano desbocao, vamos que me pone las hormomas a tope. Es ideal.

Madre del amor hermoso, solo faltaba que pasara por el apartamento un tanque y me arrollara y con las cadenas llenas de mierda de perro.

– Si Luna, mejor que te vayas con tus paranoias, tus fórmulas y tus intentos de asesinato. Sinceramente te digo, la verdad es que no padecía de insomnio, es que te tenía miedo. Aunque sepas que siempre te amaré, se me pasará, supongo que mañana o pasado mañana. Se feliz y espero que tengas 10 o 12 niños todos rubios y con ojos marrones todos y uno con el pelo rizado. Ah! Y un poeta, como yo.



© Javier Sánchez septiembre de 2021

Poseído.

La gente es chafardera que te mueres, está mañana he bajado al súper a comprar comida para perros. Una bolsa de cinco kilos, estoy que me salgo desde que cobro el paro.

Y ya en la micro sociedad de la cola de las cajas, una señora, ya de avanzada edad, unos 50 o 52, años me pregunta que si tenía un perro.(¿’?)

No sé, yo debo estar poseído por un diablo cabrón o algo parecido. La mire de arriba a abajo… Señora, rubia platino, peinado a lo reina de Inglaterra, con bata de boatine, zapatillas de felpa y chándal con la bandera de España, manda cojones. Menudo modelito que me llevaba la compañera
Y pasa que, no sé, ese demonio del choteo me puede, es mala gente, de veras, pero es que no me puedo resistir.
Así que por un impulso del poseído le digo:
– No, no tengo perro, ¿sabe usted señora? Es que estoy empezando la dieta de comida de perro otra vez,

A la modelo le dio un vahído y se tambaleo, sujetándose a la estantería de lo los vinos y licores a granel.
– Que mesta contando oiga, ¿y eso va bien?, ¿es muy caro?

– Pues no sé, la ultima vez terminé en el hospital, pero con 15 kilos menos!. Y eso me subió la moral.
Yo sentía como el diablo cabrón me poseía y me hacía como una cosquillas en mi maltrecho cerebro.
La mujer me miraba ojiplatica, también le he comentado que creía que era una dieta perfecta para perder kilos.

También os digo que los más allegados en la fila, o sea los de delante y dos o tres por detrás estaban alucinando. Había un señor regordete, muy cllorado y bajito, parecía un albondiguilla poco hecha, con cara de bonachón, que ya había cogido el móvil y estaba hablando con no sé quien de que le quitara al Rocky la mitad de la comida del día y asentía constantemente.

– Que si María que si, tu hazme caso. Que…. Lo he visto en la tele en el bar…si en el bar, que voy a hacer en el bar… pues tomandome un café María, porfavor que control, hazme caso por favor…

La modelo estaba alucinando y también muy asustada y me pregunto que si terminé en el hospital por lo de la comida de perro que me había envenenado?

Mi privilegiada mente diabólica contestó:
-No, no señora, me llevaron al hospital porque, en el parque, estaba en un banco y de un brinco salí corriendo para olerle el culo a un galgo irlandés guapísimo, pero no llegue porque me atropello un coche eléctrico, de esos asesinos que no se oyen.
La modelo alucinaba pepinillos, se le cayó la bolsa de macarrones y el albondiguilla, cogió el móvil otra vez, mirándome de reojo, para llamar, a la María supongo, estaba colorado como un tomate, no sé si de ira o de miedo. Y llamo a María…

-María que lo del Rocky…., que, si eso, que no, que no lo he oído bien en la tele y eso, que era un anuncio de purina o algo asin…. Si, si, oye que no, que no he bebido nada… que no María, de verdad… solo un café, te lo prometo…. Oye que no estoy con nadie. Vale ya voy, ya voy para casa, que siiiii….

Paso por mi lado y me miro con cara de asesino….
– Comida para perro…. Serás cabrón…

El chico que había delante, se estaba descojonado de la risa. Por debajo iba diciendo, pero que cabrón que es este tío… y me dijo algo que me sentó de maravilla.
– Cuando sea mayor quiero ser como usted.

Pues ya me tocaba, y allí deje a la modelo y demás seres escuchadores, unos mirándome y la modelo, vi de reojo que se metía otra vez para adentro del súper…. Para comprar comida para perros, seguro,

Salud a todos. Hay que reír un poco de vez en cuando, que no están los tiempos como para morirse si reír.



© Javier Sánchez septiembre de 2021

La mariposa blanca (leyenda japonesa)

Un anciano llamado Takahama vivía en una casita detrás del cementerio del templo de Sozanji, él anciano era extremadamente amable y querido por sus vecinos, aunque la mayoría de ellos lo consideraban un poco loco, ya que su locura al parecer se basaba en el hecho de que nunca se había casado o tenido contacto íntimo con una mujer.
Un día de verano se puso muy enfermo, tan enfermo que envió en busca de su hermana y su hijo, ambos llegaron e hicieron todo lo posible para brindarle comodidad durante sus últimas horas, pero mientras observaban que cuando Takahama se quedaba dormido por el cansancio de su enfermedad, una gran mariposa blanca volaba por la habitación y se apoyaba en la almohada del anciano.

El hijo trató de alejarla, pero regresó tres veces, como si resisten a dejar al enfermo. Luego la mariposa perseguida por el niño se alejo el jardín y del jardin al cementerio, para posarse sobre la tumba de una mujer y luego desaparecer misteriosamente.

Al examinar la tumba del joven leyó el nombre de “Akiko” escrito en ella, junto con una descripción que narraba cómo había muerto cuando tenía dieciocho años y a pesar de que la tumba estaba cubierta de musgo ya que tenía cincuenta años, el muchacho observó que estaba rodeada de flores, aunque ya casi marchitas.

Cuando el joven regresó a la casa se encontró con que Takahama había fallecido, se dirigió a su madre y le contó lo que había visto en el cementerio, “Akiko?” murmuró su madre y le dijo: 

– “Cuando tu tío era joven se iba a desposar con ella, pero Akiko murió poco antes de su boda, es por ello que tu tío, que quedó prendado de Akiko para siempre, nunca quiso casarse y decidió vivir siempre cerca de la tumba de su amor.

Durante todos estos años, tu tío, se había mantenido fiel a su voto, manteniendo en su corazón todos los dulces recuerdos de su único amor, por ello cada día fue al cementerio y oraba por su felicidad, dejando flores en su tumba, pero cuando enfermó y ya no podía realizar su tarea amorosa, fue cuando ocurrió este bello milagro. Akiko en forma de una preciosa mariposa blanca se hacia presente, cada dia, en su lecho para acompañarlo y ahora ya, han vuelto a reunirse para estar juntos por toda la eternidad.

Anónimo Japonés. 

© Javier Sánchez septiembre de 2021

El olor a pan, olor a ella.

Verano de hierba amarilla, de esas  espigas que acarician la cintura. Cigarras avisando del calor, grillos despertando la.noche.
En casa, la madera se dilata con el calor, cruje como una hogaza de pan recién hecha. Ese olor a piedra caliente y a la humedad de la bodega de casa que sube por el pequeño hueco de la escalera.

Muevo con quejidos mi cuerpo y me siento en el borde de la cama, hay que regalarle un poco de tiempo al tiempo, así te trata mejor. Me decido y subo por las estrechas escaleras a las golfas, a por grano para los animales, bajo y aparezco en el.clmedor de casa. Me cuesta bajar y subir, supongo que mañana más

Miro hacia la puerta de la cocina, la luz entra como por las ventanas de una iglesia. No veo a María, no grito ni digo nada, a María nunca le ha gustado que le moleste por la mañana. Nunca he sabido donde se mete, siempre he pensado que anda por la bodega, pero en tantos años nunca le he preguntado, es algo que le pertenece a ella, solo de ella. Así lo entendemos. Hasta el desayuno.

Fuera de casa sólo se oye algún perro, y algún grito animando a algún caballo a tirar cuesta arriba. Voy hacia la puerta de casa, y como siempre, me detengo allí, en el quicio de la puerta. Allí veo pasar nubes y, a lo lejos, las espigas moverse en el baile del viento.
Los caballos resuellan con el peso del carro cargado de paja, deseando llegar, para beber agua y lamer las piedras. No me equivoque al oírlo antes, todavía oigo bien.

Por el camino real, a media vista de distancia, veo a los dos pastores, padre e hijo, que vuelven de ir a buscar a las ovejas, para evitar el calor del sol, encerrarlas y comer un poco de pan con queso y un chato de vino. Y enganchar hacia el huerto para ver que tal anda.

Vuelvo a mirar al interior de casa, no veo a María, ella está levantada hace horas, eso es seguro y ahora estará, haciendo el pan, porque lo huelo desde aquí, para mañana y preparando la bolsa para hoy. Cerca estará, hoy salgo tarde, haré poco, me he levantado cansado, además, María no se encuentra bien hace días, y esta noche no hemos dormido gran cosa.
Me acercaré al huerto y veré que hay para traer, a las 12 viene el médico para verla. Le diré que se acueste, que no va a querer y que no tardo nada, ir y volver, sin más. Ya terminare el resto que haya que hacer en la casa. Y mañana acabo lo que sea del campo.

Y mirando de soslayo, al fondo del pasillo la veo pasar hacia la cocina y ponerse al lado de la mesa pequeña, parece cansada, hago la intención de ir hacia ella, como cada día, a darle un beso, pero me la quedo mirando como despacio cierra el hatillo. Me mira y sabiéndose observada, me mira y sonríe con esa belleza con la que le ha bendecido la edad y mis ojos acostumbrados. Y pienso, mientras la abrazo con mi mirada.

Tú, tú eres quien siempre mueve el trigo, hace que las cigarras avisen del calor y que canten los grillos para la noche. Tú, tú eres quien mueve este viejo cuerpo. Quien crea el alba y el ocaso cada día de mi vida, de nuestras vidas.
Y es que sin tí no soy más que un trozo de algo que va al huerto y mira por la puerta.

 
©Javier Sanchez agosto de  2021

Como eran, en realidad, las citas célebres, poemas, etc antes de ser famosas. Hoy : “Gustavo A. Bécquer”

“Borraran los curas colodrinas en un cojón sus idos y a cagar, y atraves del ala a sus cristales jugando mamarán.”

– Joder, joder, joder, con el puto corrector…!!!
– Gustavo, esa bocaaaaaa….!!!
– Si mamá, perdón.

By Javi