El mal humano.

Cada día, cada día que pasa, se está perdiendo la bondad, la amabilidad, la empatía, entre guerras y negocios, entre humillaciones y el egoísmo más exacerbado. Y una sonrisa tenebrosa planea por este mundo, la que la gente confunde con la alegría.

El ser humano, se está convirtiendo sólo en ser, la humanidad se va perdiendo por el camino, mientras se convierte en algo sórdido, que ni en las peores circunstancias recupera la belleza de la humanidad.

Y esa sonrisa, esa tenebrosa sonrisa, falsa y malvada va contaminando el alma humana.

Yo, la he visto.

Y no nos damos cuenta.

© Javier Sánchez junio de 2021

Será.

Será que a través de los tiempos sigue viviendo, inexplicablemente, un te quiero.
El te quiero que esos tiempos no entendieron, que nadie entiende, pues aún sin verte, te siento a mi vera, en cada último momento que paso en esta vida.

© Javier Sánchez junio de 2021

Memoria

Agosto de 2020, por la tarde, una fría tarde de verano, es que trabajo con mi cuñao en nuestra empresa de ultracongelados y conservas de pescado. Y aquel aciago dia me dijo mi cuñao:

– Javi, cuidame el coche porfavor, llevalo a mi garaje y lo tapas con la lona que está tarde marcho de viaje fuera de España un tiempo largo.

Le contesté ambiente, como siempre, sin hacerle mucho caso:

– Valeeee cuñao, tu tranquiii, aqui me tienes para lo que quieras. A fuegoooo, Hey!!!

Junio de 2021, mi cuñao viene mañana.

– Oye Javi, mañana en el aeropuerto a las 10 de la mañana, vente con mi coche porfa.

Se me olvidó, mi memoria no da pa más. A ver mañana cómo se lo explico, que se me olvidó. Sudores fríos y la imagen del coche me vino a la mente.

Me he desmayado… mi compañera alucinando. Que te pasa Javi, que te pasa!!! Le dije, María, haz más maletas que nos vamos…

“El coche de mi cuñado, hay que ver.”

© Javier Sánchez junio de 2021