Un esguince en la L3

A ver, os cuento el porqué de que tenga un esguince en la L3.
Estoy que no puedo mover un dedo sin que me duela el alma astral. Me duele muchísimo, esperar un poco que voy al baño a llorar y ahora vengo.

…………………..( Casi 10 minutos de llanto desconsolado)

Bueno, ya estoy aquí.

Pues cuenta la leyenda que entré en el bar de la calle del barrii a tomar un refresco con alcohol, vamos, un cubata de toda la vida.
Entré en el bar, me encantan los bares de barrio, llenos de mierda.
– Niño!!! un pelotazo de Ginebra con cola!!
– Marchando!!!
– Con un cubito de hielo ¿Eh?, que tú me pones esos mazacotes que parecen icebergs y al rato solo es agua.

¿Es que sabéis que pasa? es que odio esos cubos de hielo que te meten en los cubatas, esos que caben justos en el diámetro del vaso y pasa poco líquido por los lados y pasa que cuando va por la mitad del cubata el hielo hace de tapón y debes de inclinar mucho el vaso de tubo y llega un momento que es cuando el hielo cae como esa bola enorme de Indiana Jones y te revienta con todo el líquido en la nariz y en la cara… hace, clink!!! y Coca-Cola y Ginebra te caen por toda tu cara, descienden hasta el cuello y después de tener toda la cara empapada, llega ese momento de violencia reprimida que matarías al camarero veinte mil veces porque te has manchado la camisa de Zara de 4€ que era la mejor de la estantería y la única que me quedaba bien, curioso, porque había de la misma talla que me quedaban grandes y otras pequeñas. Manda cojones lo que es eso de ser pobre.

Bueno pues nada, charlando, charlando, me apreté entre pecho y espalda tres cubatas y una bolsa de patatas. Y, la verdad, me estaba meando (orinando, mingitando). Apretón importante, me dirigí al excusado.

Entré en aquel antro o zulo de baldosas blancas, estanterías llenas de lejía, jabón de lavavajillas, trapos, y demás líquidos. También había botellas de licor, papeles de servilletas y demás enseres del water. Por dios, parecía aquello un colmado en lugar de un WC.

Me meaba….

Me acerqué a la taza del water, que asco, ¿porque le llamarán taza? Subí la tapa y automáticamente cayó de nuevo.
Joder, estamos bien. Me desbroche los pantalones para poder sacar el pájaro y mear. Es que ya me estaba saliendo la gotilla. Puse la rodilla de la pierna izquierda en la tapa del WC, para que no bajara… En ese momento intentaron abrir la puerta.

– Me cago en to, que está ocupado.!!
– Ah… Perdone usted…

Me cago en todo. Ya me ves allí, con el pájaro fuera, los calzoncillos con una mano para que no me estrangulara el pájaro. Al paso, con la rodilla que aguantaba la putísima tapa del WC, para que no se bajara, también acerque el pie de la pierna derecha atracando la puerta para que nadie la abriera.

Joder, iba a morir de meada contenída o me iba a partir por la mitad como las vacas en un matadero, joder y en aquel zulo/almacén, y me estaba meando, osea que inicie la maniobra de apretar y dejarme ir para orinar.

Comenzó la descarga. Ohhhhhhh!!!! Y de pronto se apaga la luz, el temporizador. Y yo en aquella posición y mingitacion, madre mía.

Estaba claro que llevaba tanto rato intentando, aguantar la tapa, atrancar la puerta y sujetarme la parte superior de los gayumbos, que no caí en la maldita luz.

Instintivamente levante los brazos meneando las manos y haciendo los aspavientos de rigor. Consecuencias, me mee encima, con los gestos empecé a darle a los materiales que había en los estantes que comenzaron a caer encima de mi humilde y maltrecha persona. Solté la tapa que sujetaba la rodilla, yo seguía meando, me cayeron encima las botellas de licor, los paquetes de papeles y dos botellas de lejía. Caí al suelo, mojado, meando, lleno de jabón, coñac papeles.

– Me cago en mi vida, esto solo me pasa a mi. Y me puse a llorar… – me cayó otro paquete de vasos de plástico en la cabeza.
– Toc, toc toc, Está ocupado?
– No, no, no, ya salgo, dije en susurros, intentando levantarme.

Abrí la puerta, con la cabeza llena de jabón olor a Marsella y papeles, higiénico y servilletas, con los pantalones meados y oliendo a coñac “El Galopero”, le dije al hombre…
– Pase caballero, cuidado que hay jabón en el suelo.

El tío se quedó pasmado
– oiga es seguro entrar ahí?
– Ahora si…

Salí del baño, pase por delante de la barra y cruce todo el bar, salí a la calle y miré al cielo y grite.

– Ahhhhhhhhhh me cago en mi puta vidaaaa!¡
Paso un coche que me atropello.
Diagnóstico, esguince discal en la L3. Contusiones en la cabeza, costillas, brazos y cara.

Puta vida.

© Javier Sánchez febrero de 2021

La tontería del dia: Desistir de ser un C.O.C (Chafardero Obsesivo Compulsivo)

Ayer por la tarde me acerque a la ferretería de mi barrio, estaba abierta pues tiene 399 M2, y como las autoridades sanitarias dicen que solo pueden abrir los locales de inferior superficie a 400 M2, pues ellos podían abrir.

Allí, detrás del mostrador había un empleado manco, vaya por delante, que el que os escribe, osea, yo, soy muy chafardero y preguntón. Yo lo soporto todo menos eso de preguntarlo todo, es algo superior a mi. No os pongo ningún ejemplo porque no se me ocurre nada. Y también, oye, que no me cachondeo de los mancos, pero ¿que hace un manco en una ferretería?, es raro. Pero bueno, Cervantes también era manco y mira las esculturas que hacía.

Sigo que me disperso.

El hombre, como ya os he dicho, era manco de la mano derecha, bueno esto es normal que sea manco de una mano, no puedes ser manco de un ojo, eso se llama tuerto, de la oreja orejerto, de la pierna, piernerto y así todas las extremidades y órganos colgantes, excepto de un testículo que se le llama monohuevo.

Bueno como os decía, yo estaba detrás de dos o tres personas, haciendo cola, y observaba que el hombre manco estaba muy nervioso y colorado como un tomate, veía que constantemente se agachaba por debajo del mostrador y se levantaba con un soplido. Pensaba

¿Que hace ese tipo, agachándose a cada momento? ¿Hará flexiones? ¿Será una promesa a la Virgen del camino seco? No sé, estoy flipando.

No veía el momento que terminaran la gilipollas se había delante. Hasta que, por fin, me tocó el turno. Me acerque un poco más y vi que llevaba un reloj en su muñón izquierdo y lo que sucedía era que cada vez que cogía algún artículo y bajaba la mano del muñón, se le caía el reloj. Una y otra vez…, Eh! Pero una y otra vez, alucinante.

Yo estaba que petaba por la curiosidad que me comía todos mis órganos internos como una marabunta de termitas borrachas. Y llegó el momento de hablar. Y, por supuesto, se lo pregunté.

– Póngame 200 g de queso manchego. ¿Oiga caballero, porqué no se pone el reloj en la mano derecha? Así no se le caera cada vez que haga algo con esa mano, la verdad que es no me lo quiero imaginar en el WC.

– A ver tío “listo”, si me lo pongo en la otra mano como me lo abrocho. ¿Eh?

Y así, como os lo cuento, desde ayer por la tarde a las 18:21 pm, fue cuando decidí dejar de preguntar estupideces a todo el mundo que ni me van ni me vienen, aunque se hunda el mundo o se hiele el infierno.

Por cierto ¿Sabéis algo del Trump ese? ¿Todavía es de color naranja?

Uy! Perdón…

© Javier Sánchez febrero de 2021

Enero de 1984. Relouded.

Hace ya 37 años, en 1984, como la película, si hombre esa que se llamabaaaaaa… “1984”. Una fría mañana de enero, ya se que es un auténtico topicazo, pero es que hacia frío. En aquellas fechas me estaba sacando el carnet de conducir y estaba haciendo las clases practicas de conducción.

El teórico, el test ese de los cuadritos, ya cayo rápidamente, bueno, mas o menos. Después de quince exámenes fallidos. Renové tantas veces los papeles, que ya no me hacía las fotos, Loli, la chica jovencita de la ventanilla de renovaciones de “CASOS ESPECIALES”(osea los lentos de mente), tenía una en su cartera, junto con la de su novio (por cierto feo como un pecao el pobre) y asi no tenia que hacermelas cada vez. Después de cada examen me acercaba a ventanilla y hacia como los yankys en las películas de polis cuando hay alguien tirado en el suelo (con un tiro en la frente con salida por la coronilla) le toman el pulso y se dirigen a uno que es el que está siempre de pie y niegan con la cabeza, en lugar de decir “la ha palmado”, “ha cascao”. Pues eso, Loli ya sabía que tenía que poner en marcha la maquinaria de papeleo repetitivo mongoloide modo Javier Sanchez.

Pero bueno un buen dia lo conseguí, increíble pero cierto, joder, y eso que había unas preguntas jodidas y yo con las cruces o el tache usted con una x o peor tache lo que proceda o lo que no proceda, pues que no me aclaraba Patxi la hostia, la verdad, además la catorceava vez me deje las gafas. Y no veía, y puse x fuera del papel, estaba toda la mesa llena de x. Pero al final aprobé. Joder aprobé.!!! No me lo podía creer.

Algarabía, gozo y fiestuqui por todo lo grande en la DGT, (Dirección General de Tráfico), hasta Loli me pidió matrimonio, pero no quise, error, años después me arrepentí, fue ministra, vicepresidenta del gobienno. Bueno, creo que era ella.

A la semana comenzaron las prácticas de conducción, pues nada, cada día con frío o calor, yo me levantaba a las 6 de la mañana, iba a mear y me volvía a la cama hasta las 8, que debía de salir de casa. Me esperaba Antonio Parrado Wheel, mi profe del alma.

Llevaba aproximadamente unas 98 prácticas de coche. Antonio, ya era como de la familia, venia a casa a cenar, me hacia la compra y algún finde iba a la torre que se había comprado, con mi dinero. Además también me hizo padrino de Cristina, la niña mayor. Una niña guapisima, creo que no es de su mujer, me suena a cuernos. Esto que quede entre nosotros, que los blogueros sois muy boca grande y lo Cascais todo.

Pues eso, calculad, 98 prácticas, a tres veces por semana, a unas 2000 pelas cada una, me iba a costar el carnet mas que el coche. Bueno de hecho me costo, el carnet, mil pesetas más que el coche.

Me compré un Renault 5 GTS, tenia menos relojes que una charcutería, pero es a lo que me llegaba el dinero. De relojes y marcadores uno de los que más gracia me hacia era el de la velocidad, que marcaba, 190 km/h CA, que yo no sabia que era el CA, estuve mucho tiempo para averiguar qué coño era aquello de CA, tened en cuenta que no había Internet, hasta que un dia conocí a un tio que trabajaba en la Renault y me dijo que era lo de CA, que cabrones, significa Cuesta Abajo. El tío se descojonaba, que cabrón.

También tenia el de la temperatura, que siempre marcaba 80 grados centigrados, (los del circulito pequeño), aunque estuviera parado, en invierno, en verano, en Alaska, en Gobi, daba igual, siempre marcaba 80 grados centígrados.

También tenía una radio, de esas de antes, extraíble, que me duró un mes, me la robaron. Puse otra y me duró quince días. Al final decidí comprarme una de esas de pilas grande y un ventilador. El verano en Barcelona es muy duro. Y en aquella epoca el aire acondicionado, la verdad, no había. Los puse en los asientos traseros. También me lo robaron

Eh… Pero, poca broma, una caña de coche en aquella época. Aún lo tengo en el garaje de casa. No funciona, pero le he quitado todo lo de dentro, he puesto tierra y me he plantao unas lechugas y demás hortalizas. Saben un poco a metal, pero están buenas.

R5 GTS Cochazo de la época.

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Ahora no me puedo acercar a torres de alta tensión por que me quedo pegado, la última vez fueron dos días Me quedé solo, en medio del bosque, y al pasar al lado de una torre de alta tensión me quedé pegado (por lo del metal, pa los cortillos. Nota del autor). Dos días aguantando cagadas de pájaros, hasta que pasaron unos picoletos de esos que se ocupan de dirigir el tráfico en el bosque y me rescataron. Que cabrones, con un palo que había en el suelo. Vaya tela. Que vergüenza y que risa con los picoletos.

Pero… eso, que me enrollo, pues aquella mañana me subi al coche de practicas y nada mas subir mi Antonio me dijo.

– El lunes vas a examinarte.

– No jodas, yo quería hacer una mas. No estoy muy seguro.

– Y un huevo, te sabes Barcelona mejor que un taxista. Ni una mas.

– Joderrrr, vale Antonio, subiré. Pero una creo quee…

– Que no joder!!!

– Vaaaaleee, hostia que genio!!!

Joder que mala hostia, llevamos casi un año y medio juntos y mira como me trata. Creo que esta hasta los cojones de mi. O eso creo yo. Estoy seguro.

Pues nada, que alli estaba, el lunes 14 de enero de 1984, a las 5 de la mañana. Tenia que estar a las siete, pero es que estaba mas agobiado que Spiderman en un descampao, y leí mal la hora del puto reloj de la mesita de noche. No se porque le llaman “mesita de noche”, yo la uso de día también. Lo sé, es una chorrada, es para rellenar.

Hacia un frío que se me empañaban las gafas. Y encima me estaba meando. Que con frío es una putada, porque te da la impresión de que te meas mas. No se si es así de verdad, no lo se. Bueno que me estaba meando toa entera.

Me cago en mi calavera, a ver si abre el Bar Pepe y me tomo un carajillo de queroseno. Estoy superhelado. Al rato vino Pepe, por fin abrió, a las 5.30am, hora zulu.

– Pepeeeee, por fin.!!!!

– Pero chico que haces aquí a estas horas, joder que susto me has pegado.

– Mira, me gusta madrugar, soy así, tengo súperpoderes para madrugar. Y tio abre que me meo toa. Por favor.

Pepe me miró raro y abrió. Entré en el bar con todas las luces apagadas todavía, me caía la gotilla ya, madre mía que no llego… que no llego…

Luchando contra mi próstata llegué al wc. Joder que frío que hacía alli. Pegue una meada que casi pierdo el conocimiento, a oscuras busque el papel para limpiarme el mindunguillo, siempre hay que limpiarlo. Puse la mano a la derecha y toque lo que parecía una botella.

Coño una botella? Que coño hace una botella en el baño.

Moví un poco mas la mano y había una lata. Madre mía. Donde coño me he metido. Madre mía, me di cuenta de inmediato. Hostias, estaba en el frigo/nevera del bar.!!!

Encontré la luz al lado de una lata de olivas y le di al interruptor. Mire donde habia meado, joder, todos los botes de mayonesa, y las cajas de hamburguesas!!! Y las pastas congeladas!!!

Todo meado.!!! Hostias, madre mía!!! Voy a morir. Y encima no dejaré un bello cadaver, porque soy del y pobre.

El pánico me invadió por todo el cuerpo, es que Pepe mide metro noventa y tiene unas manos como tapaderas de water. Me mete una hostia que me caigo tres veces al suelo. Y después me la corta.

Localicé unos rollos de cocina e intenté limpiarlo todo. Tras la puerta de la nevera, a lo lejos, se oía a Pepe,

– Javiiii estas bien.???

– Si Pepe, si, ya salgo!!!

Joder use todo el papel de cocina y conseguí más o menos secarlo, lo que llegamos a mear los humanos. El papel mojado lo puse debajo del estante más bajo, al fondo de todo. Creo que había pan congelado o algo así. Bueno no podía hacer otra cosa, mira oye pan con sal. Hay que ver cuánto líquido, es como cuando esté vuelca el cubo de fregar, es una hecatombe, no se, en el cubo caben siete u ocho litros, pues cuando cae se convierten 1.376 litros. Pues lo mismo.

Bueno, y salí…

– Hola Pepe, que como va, hostias que frío no?

– Si chico, quieres tomar algo, un café y un carajillo.

– Marchando.

…Con el rollo, me tome cinco carajillos de coñac Galopero, que sepáis que el Galopero es un coñac totalmente polivalente, sirve para carajillos, para cubatas, para limpiar la barra, te deja la cafetera como una patena nueva, para limpiar carburadores y motores de tractor, también me comí un donuts. Que creo que fue el donuts el que me sentó como el culo.

Existe el coñac Galopero.

.
Los carajos aún me sentaron bien, como os digo, el donuts, terminó de matarme, era de esos de pastelerías “Pasteles Jose Carlos, los bollos mas bollardos”, esto existía de verdad, nunca he sabido que significaba lo de bollardo, pero nada, que mas malos y siesos que un bocadillo de tofu.

Y así se me pasó el rato hablando con Pepe y carajo va carajo viene. Y que si oye que esto, que si oye que lo otro, al final cogí una torrija que pa’que te cuento. Ya ves, hablando de fútbol (que nunca he tenido ni puta idea), también de jardinería, de álgebra, todo esto yo solo, porque Pepe ya no me hacia ni puto caso, el iba a lo suyo, haciendo las croquetas con las sobras del cocido del otro día.

Y yo bla bla bla bla. Y ponme un carajillo y una magdalena (ahora mufyyns)

Ya llegaba el momento de estar mareado como una sopa, que nunca he entendido eso, ¿la sopa se marea?. ¿Que tiene oído interno de esos?

Todo esto, imaginaros que lo hablaba con Pepe, que no estaba y yo llevaba. 20 minutos diciendo sandeces. Yo solo.

Llame a Pepe…

– Pepeeeeeee ande tas metíooo!!!

(yo antes hablaba muy mal, era muy cateto, ahora también pero disimulo).

– Voy al frigooo.!!!

– Valeeee,…. ¿Que? ¡¡¡hostias!!! Nonononoo ¿¿¿para que vas???

– Tengo que sacar cosas coño, ¿¿que te pasa??.

– Nada, nada….

Me cogió un escalofrío, que casi me meo otra vez. Yo no sabia que hacer, si me voy, aun queda media hora, y voy a morir congelado, si me quedo y Pepe asocia, me va a matar. Estoy muerto haga lo que haga.

Me quedo en el bar, así me muero calentito.

Al segundo se oye…

– Me cago en la madre que parioooo!!! Que se me han meao aquí en el frigo!!!! Pero quien a meado? Parece un escape de agua, esta todo lleno de meaos. Y mira, miraaaa.!!

Los papeles aquí debajo, dos rollos que han gastadoooo!!!

Me oyes Javiiii!!!!

Yo estaba blanco, me sentía desfallecer, vamos lo conocido como el “jamacuco inminente.”

– Sisisissisisdshisisi joder Pepe, pero que clientela tienes macho que se te mean en el frigo. Que gentuza tio.!!!

Al rato, ya se acercaba con una caja de pimientos y cebollas…

Con la cara desencajada..

Yo pensé este lo ha pillado, ha asociado que he entrado y me voy a comer los pimientos y la caja.

– Mira tío, todo meao. Y ahora que hago con esto.

– Joder Pepe que asco, si chorrean todavía. No se, pues haz una escalibada y no le pongas sal… que ya tiene.

Y me dio la risa tonta,

– jajajajajaajaja, no? Lo pillas? Jajsjsjsjsshsjajsj, – casi vomito. Vaya taja que me estaba subiendo.

– Tu eres gilipollas, como pille al tío le arranco la cabeza con un tenedor. Me cago en tó.

– Si es verdad Pepe, que cabrones.

Me temblaban las piernas…

Se fue para adentro, menos mal.

Ya quedaban quince minutos solo, y yo con la taja todavía.

Oi el coche de la autoescuela. Salí.

– Adiós Pepeee, y siento eso de la meada, vaya putada tío!!!

– Adiós Javi, ti si que eres buena persona. Suerte en el examen!!!

– Si, si, gracias, hasta luego!!!

Salí a la calle y allí estaba, Antonio con una individua. La examinadora.

Yo con la papa, había perdido contacto con la realidad y la veía guapísima, pero en realidad, me contó el profe, era mas fea que un plato de arroz con tomate, de esos que te haces cuando no has has comprado y no te queda otra. Esos platos que parece que has vomitao después de una mala noche de juerga.

Le llamaban en la DGT, la “no la mires” fíjate si era fea. Contaban que su ángel de la guarda no quería dormir con ella ni nada, pobre tía. Y yo con toa la papa la veía guapa. Si coño que la veía guapa. El amor es ciego. Pero ciego. Eh!! Ojo!! Que yo también soy más feo que un pecado, que no soy un Adonis, eso debe de estar sacado de la colonia aquella, soy calvo, gordo y gafotas. El kit completo. Ah! Y sin dinero, que oye, si tienes pasta lo otro se atenúa, pero no.

Antonio me la presentó, Javier esta señorita es Rosa… es…

– Es guapísima señoria, con todo el reparo hacia usted eh?

La chica, un poco alucinada, me dio las gracias

Antonio se quedo de piedra pómez. Se me acerco y me dijo,

– Pero que te pasa ¿estas de choteo? ¿Señoría? ¿Con todo el reparo…?

– No tío, quemenamorao.

– Eh? Javier!!! Estás bebido cabrón!!! – me dijo susurrándole al oído.

– Nonono, solo alegre.

– Miraaaaaaaa, mira!! , hostias, pasa siéntate y no hables.

La examinadora se dispuso a entrar al coche, le abrí la puerta, y le dije – Pase usted belleza de Alejandría – . Antonio me hacía gestos de calla coño!!

Me senté en el asiento, puse todo en su sitio y me dispuse a conducir.

– Cuando usted quiera y donde usted diga señorita, la llevo donde quiera, le hago….lo…

Antonio intervino.

– Vale vale, ya te ha entendido. Rosa cuando diga.

– Por favor salga y dirijase a la primera calle que pueda gire a la derecha, siga recto toda la calle hasta la primera rotonda y allí coja la tercera salida y siga recto.

Joder, casi me da un ictus, yo no podía almacenar eso en mi cerebro lleno de Galopero, miré a Antonio, que ni me miraba. No se atrevía.

Me dispuse a salir y me dije – que sea lo que dios quiera -.

Coloque el retrovisor de dentro del coche y lo oriente para la belleza de examinadora. Seguía viéndola bellísima, se lo decía a Antonio. En voz baja

– Antonio, esh guapñisima verdad??

– No, cabrón, tío es un orco, pero que has tomado?. Tío concentrate por favor.

– Rosaaaaaa señoria es usted mas bella vista por el retrovisor.

– Gracias señor Javier, pero salga ya por favor.

– Si bellísima dama, con todos los respetos, estoy bien ¿eh? , es que tomo antibióticos para la caspa y me han sentado mal.

– Vale, vale mire hacia adelante por favor, y gire a la derecha.

– Si señor.

Antonio, el profe, quería morirse. Solo miraba a su retrovisor y luego a mi con cara de, que le pasa a este cabrón la que me está liando.

Gire a la derecha y seguí recto…

– Hasta la rotonda ¿verdad?

– Si, vaya hasta allí y gire a la izquierda.

– Vale vale, es que no eso, esso, que no me acordaba.

Ya en la rotonda entre por libre, sin ceda el pasoooo ni nada y a 60 km/h o mas, girando. El coche un seat 127 se la época , se doblaba como el titánic con la ola aquella.

La chica con los brazos abiertos se agarraba a lo que podía. Antonio me miraba con cara de loco…

Y yo, a mi rollo…

– Yeeeeepaaaa, casi se me va eh??

Dicho esto se me resbaló el volante de las manos.

Hay que pensar que en aquella época los volantes no eran gruesos como ahora, eran de una circunferencia muy delgada, de plástico liso y de dirección asistida ni hablar.

Entre eso, la calefacción a tope y que me sudaban las manos, pues se resbaló. Y hacia el bordillo de la salida que íbamos.

– Cuidado cuidado!! El volanteeee!!! Por el amor de Dios!!

Antonio, alucinaba. Cogí el volante y enderece al coche. Con un contravolante, que había visto en las películas de la tele.

La chica, se desmayo, y Antonio, me quería matar, me cogió del cuello y me decía

– ¡Jooputaaaaaa! ¡Para, paraaaa!

– Ehhh….. No me me chiles, que me desconcentro. Mira la Rosa se ha dormido….

– No se ha dormido gilipollas, se ha desmayado, estas como una cabra. Mira vamos a hacer una cosa. Volvamos a la academia y ya allí le decimos que se ha desmayado y que lo has hecho muy bien, y que se ha mareado de la calefacción.

– Vale, vale, es que me parece que no me encuentro muy bien.

– Que no te encuentrss bien? La madre que te parió.

Dimos la vuelta, y nos dirigimos a la academia.

Al llegar allí, aparqué, mal claro, y empezamos a despertar a la Rosa.

– Rosa, Rosa, Rosa.!!!!

Se despertó.

– Que ha pasado, me he mareado, bufffff, ¿ya estamos aquí?

– Si, si, hemos hecho una pequeña ruta y Javier lo ha hecho perfecto. – dijo Antonio –

– Vale, vale, jolin como me duele el hombro y la cabeza. Esto de la tensión baja es una porquería.

– Si, si Rosa – Le dije – eso dice José Manuel, mi amigo que es electricista dice que la tensión…

– Calla Javier!!! – dijo Antonio, retorciendo las manos como para darme un puñetazo.

– Valeeeeeeee, joder no se puede decir nada. Bueno señorita, gracias y nada, dos besos eh?

La chica, alucinaba, me dio dos besos y se marcho dando tumbos.

Antonio, me miro, y yo pensaba que me iba a matar. Pero se puso a reír.

– Estas como una cabra. – Y me abrazó – anda, ya lo tienes. En un tiempo, escribe esto en tus memorias, porque la que me has hecho pasar, es para matarte de verdad.

Los dos lloramos, el porque me perdía y yo porque me encontraba muy mal.

Salió Pepe del bar.

– Antonio, mira pasa, mira lo que me han hecho en la nevera, que hijos de puta, se me han meado en el frigorífico!!!!

Antonio me miró…. Y miro al cielo con las manos abiertas….

Yo le miré y sonreí….

Tiré calle arriba hacia casa, para dormir la tontería. Pero ya tenía mi carnet de conducir.

.

©JAVIER SANCHEZ 2021

Dedicado a mí profe de autoescuela Don Antonio, nos reíamos mucho. EPD.

Gracias profe.

CODIGOS SECRETOS PARA CHATEAR ENTRE LOS QUE YA TENEMOS “UNA EDAD”

Los que tenemos una edad, o dos, tenemos que actualizarnos. Y lo hemos conseguido.

Y yo como soy un cotilla y de naturaleza bocachancla, os paso una parte de los códigos secretos con los cuales nos comunicamos entre los que tenemos una edad (ya avanzada).

Sirve para cualquier chat, para hablar no, porque a veces hay algunos que la dentadura postiza se nos clava en el paladar o, en su defecto, se nos despega y no se nos entiende y la verdad puede ser muy peligroso, te puede parecer entender el código MAM, que significa “mátame ahora mismo” y ya hemos hecho el día.

Hala pa que lo sepáis. Si os portais bien, el mes que viene os cuento algunos más. Saludos a todos menos a uno.

Sitios

EEM: En el médico.
EOM: En otro médico
EFA: En el funeral de un amigo.
EFDOA: En el funeral de otro amigo
EEP: En el parque
VO: Viendo obras
CHEB: Chateando en el baño.
EEB: En el bar.

Situaciones chungas

MM: memeao
NEN: No encuentro nada.
MCAV: Me estoy cagando ahora vuelvo
NHP: No he podido (Incluye sexo)
Jlh?¢^Bhs: No encuentro las gafas.
NELL: No encuentro las llaves.
TTRNS: Taca taca roto, no salgo
NED : No encuentro la dentadura

Estados de ánimo

VT: Viendo la tele
TVT: Todavía viendo la tele
MACM: Me aburro cosa mala
B: Bien
R: Regular
RR: Osea, más o menos
J: jodido
MAM : Mátame Ahora Mismo

Memoria / conversación

QTED: ¿Qué te estaba diciendo?
ABB: Audífono batería baja
QTVA: Quien tuviera veinte años
AA: Amos anda!!
(Nombre)+ : Sa muerto
Q: Que?
NLS: No lo sabia
PNMA: Pos no me acuerdo
TQE: Tu quien eres.
HES: Hostia el Sintron

HHL
Hala hasta luego

© JAVIER SANCHEZ diciembre de 2020

Las luces de las narices

A ver, este escrito lleno de letras es para los que ponen la luces de Navidad en los balcones y ventanas, que parecen discotecas o que nos atacan los marcianos.

Pero fuera de bromas, os hago un ruego a vosotros los hiper iluminados.
¿Podeis evitar las luces de color azul brillante y parpadeante?

Es que cada vez que paso con el coche al lado de una de esas locuras lumínicas, me da la paranoia y creo que es la policía. Y oye que tengo que ponerme el cinturón de seguridad, tirar el móvil a cualquier lado, (ya he perdido tres), esconder la lata de cerveza, tirar el porro y la bolsita marihuana. De verdad que lo paso muy mal, es muy estresante. Oye, no sé, es que hay más colores, pues por ejemplo, el verde, el rojo, el azul turquesa suave, el verde griego, el amarillo huevo frito etc.

A ver si mañana que salgo de fiesta, a la vuelta ya lo habéis cambiado y puedo llegar a casa son derrapar creyendo que me persigue la poli.

Graciaaaassss.

© Javier Sánchez Estresado noviembre de 2022, no 2020, perdón.

Una vez que me morí.

Tengo cincuenta y tantos, y todavía no me he muerto, bueno, miento, una vez si que me morí, pero vamos nada importante. Solo me fui y volví.

Oyes, ni luces blancas, ni giratorias como en las discotecas, ni puertas blancas con muchas nubes, ni nada de nada de todo lo que se comenta, a ver, a mí no me lo han enseñado, ello no quiere decir que exista gente que lo haya visto. Pero vamos aburrido que te mueres, (joder que bien traído). Ah!! Tampoco musicas de arpas ni trompetas, ni clavicordios electrónicos.

De lo que me pasó para llegar a tal evento es que un coche de esos electricos pequeños, se me hecho encima, en silencio, como una pantera muda. Me dio un golpe y nada más, fundido en negro azabache. Que cabrones que son esos coches, es que no se oyen.

Y ya paso a recordar a un tío vestido de verde pegandome calambrazos con dos planchas y decía…


-Se nos va, se nos va.
Y yo pensaba, que coño me voy a ir, si no me puedo mover. Este tío es tonto.

Fundido en negro.

Y apareci en no se donde, no lo puedo explicar, no lo reconocía. Empecé a caminar, y nada de hacía la luz ni hostias. Por una calle. ¡¡¡Por una jodida calle.!!!

Tanto rollo lo de la pelicula Poltergeist, de Carolane ve hacia la luz!!!
Y la enana, no no vayaaaaasss!!!! O si!!! No se, espera que llamo a mi prima!!!!
No me extraña que la niña estuviera hasta el mismisimo de ves aqui, no no, ves para alli. Naaaada mentira todo.

Pues eso que de luciérnagas nada. Segui paseando por la calle esa. Curiosamente, pues me encontraba bien, no me dolia nada, ya sabeis que a partir de cierta edad está el nuevo estado se salud conocido como “SINOFUERAPOR…”

Eso es una patología endémica entre los tenemos los de una “cierta edad” , y pasa que cuando nos preguntan el “Como estas” Siempre contestamos, “Estoy bien, si no fuera por…” (Esta información es de relleno, es que me han castigado a 10 páginas por los dos lados)

Pues eso, iba paseando por esa agradable calle, todo de color azul, por cierto que es mi color preferido, y poco a poco iba apareciendo gente, también paseando, como no.

Alli habia toda clase de gente, altos, bajos, feos, guapos, hablando de feos, joder si me cruce hasta con Franco!!! , que me saludo con la manita asi como un muñequito diabólico, como hacía siempre. Llevaba unas tijeras, supongo que sería para inaugurar algún pantano.
Le dije
– Eeeehhh Paquito cabrón, que haces por aqui.
Paso de mi. Iba saludando a todos.
Y yo me dije, ¿que hará el pavo este por aqui?

De pronto me asusté, joder, a ver si va a ser esto el infierno, joder, joder, joder, que vengo con jersey, Anorak North Face y calzoncillos de cuello alto. Ostias, me voy a fundir. Además, que narices, que he sido bueno toda mi vida, bueno toda no, pero casi…

Pero no, no debia serlo, por que vi a mucha gente mala, mas mala que un bocadillo de tofu. Dictadores, asesinos, blogueros, políticos, allí había lo mejor de cada casa.

Segui andando y vi a amigos mios, pero no me podia acercar, yo lo intentaba, pero no había manera, ¿sabéis eso del pasillo largo que corres y no llegas al final? Pues así, pero para los lados. Lo sé, un poco cutre, pero oye, que era así.

Pues alli estaba Luís, Roberto, Ana, Angel, Mauricio, hostia, Mauricio, ya decia yo que no me lllamaba, y…, por dios, María, mi María, mi amor de juventud. La mujer, la jovencita que revolucionó mi infancia, adolescencia y juventud. Y luego desapercio. Alli estaba, riendo y preciosa, hablando con nuestro amigo Jorge. Joder Jorge también ha dejado lana. Pues me debia cien euros, que cabrón. Es que ya no me cuentan nada coño.

Y yo queria hablar con ella, con María, pero era imposible, me estiraba como si fuera de goma, pero no habia manera. Me esforce al máximo, apretando todo el cuerpo, casi me cago encima y consegui rozarle la mano y se giro… y me sonrió, dios mio mi Maria, me había sonreido. Como siempre, con esa sonrisa que hacía que me temblaran las piernas.

Pero en cuanto toque su mano un chasquido de luz me saco de alli con violencia, y volví a ver al pavo vestido de verde y ya volvía a dolerme todo, pero todo. Y el de verde sonreia, y chocaba las manos con las enfermeras.
– Conseguido, lo hemos conseguido, give me five!!! Menos mal, creia que se nos moría….

– Give me five, give me five!! Este tio es gilipollas, – pensaba yo para mis adentros interiores- . Que sabrá el si ha conseguido algo. Eh!! Que me he morido?, pues curiosamente me acordaba de todo, de la calle, de mis amigos, de mi amor, Maria. Es increíble.

¿Que sería aquello.?
¿Donde fui?
¿A la sala de  embarque hacia donde sea?
¿O solo era algo que realmente no existia, ni existió, ni yo que se.?

Fundido en negro, pero negro se verdad.

No sabria contaros mas de aquello, estuve en coma cuatro dias y desperté, mire a mis flancos y vi que parecía una pared de gotelé, todo enyesado, tenía hasta pintadas.

Ufff!!! Estaba hecho polvo. Pero me puse a reir, me dije si yo estoy asi, el mierda de coche ese estara para desguace. Me estaba descojonando. Entraron corriendo las enfermeras, todo alborotadas y un enfermero cachas, enorme, que parecía que se había comido a su hermano mayor, me puso un calmante.
Jodeeeeeer

Fundido en negro…. otra vez…

©Javier Sanchez octubre de 2020

Noche de ronda

El otro día fui a un restaurante supermegafashion de la muerte. Si hombre si, esos que tienes que ir vestido raro, con barba de chivo y moño a lo Samurai, y un sobrecito de Almax y primperan, por si acaso.

En los primeros tiempos, ya sabréis porque lo de los primeros tiempos, me puse en manos de un logopeda. Un mes, cada lunes y miercoles y mucho, mucho entreno para la dicción, de:
– “Pero que bueno esta esto, pooor favooorr”
(Aunque te estés cagando en la putísima estampa del cocinero alquimista terrorista y tengas arcadas).

Por cierto, os explico, es que la historia viene de muy, muy atrás. Pasó que para reservar mesa en esto, contacté hace tiempo, creo que era cuando gobernaba Aznar y en el restaurante me aceptaron la petición para proporcionarme fecha y hora más adelante, pero no me dijeron nada de nada más, los muy imbéciles.

Bueno pues dicha comunicación y confirmación de fecha y hora la recibí hace unos días, en plena second wave de la puta pandemia, que me dije, espero que me hagan una rebaja, más que nada por peligrosidad y tambien espero y deseo, por el bien de la integridad del local y de la población de Barcelona que este bien. Si no, lo quemo todo, el local y la ciudad. Más que nada porque después de casi doce años ya les vale a los payasos estos.

El restaurant mucho mas fashion que el Bulli. Más fotos, una virguería, no se veía mucho, también son gilipollas las podían hacer de día, pero en definitiva me encantó. Tres estrellas Michelin, dos o tres tenedores de oro, un Goya (esto no lo entendí) y no se qué más, es que hace tanto que no me acuerdo ya.

Pues nada, que llego el gran día, estaba más agobiado que spiderman en un descampao, mas que nada, y eso es cierto, por que ya ni me acordaba del evento culinario y no encontraba nada de donde me indicará donde coño estaba el restaurante. Se me había olvidado por completo. Lo mire en internet, y en el Google maps salía, joder menos mal, salvado. Pero claro…. con otro nombre….

Llamé a Pili, que ahora ya estaba casada, con un amigo mío y tenia gemelos (surtió efecto mi maldición), y le dije, que si se acordaba del asunto de la cena. Éramos novios por la época que hice la reserva.
Al principio ni se acordaba de mi, luego cayó,
– Ah si hombre Javi, el gilipollas…
Y le dije,
– no vienes no??
– No.

Bueno, a ver si te caen ahora trillizos y así tienes un full.
Contacte con otra amiga, que decía que si a todo, amiga de toda la vida, simpática, con conversación, un alma bellísima y muy buena persona y fea como un pecao, igual que yo.

– Serapia!! Te vienes a cenar? (se llama Serapia la pobre, me la quiero mucho, pero nunca se la presento a nadie, ella a mi tampoco.
– A onde!! Gratis?
– Siiiii, gratis.
– Vale, pásame a buscar, pero dame un rato que me tengo que arreglar.

Arreglar dice…. Madre mía, madre mía, lo que puede salir de ahí. Vamos que entre los dos, lo mismo no entramos, por que yo soy feo con ganas. Mi hermano que es un poco cabrón, me dice que cuando me muera me velaran boca a bajo…. Yo también le quiero mucho.

Pues eso, que me disperso, queeeee…. Ah sí!! Que la pase a buscar a Serapia y raudos (esta palabra la aprendí de Góngora, el pintor ese tan bueno) pedimos un taxi y nos encaminamos para el “Restaurant-Laboratorio le ou ferrat”, emmmmm, mal asunto con el puto nombre, porque cuando lo reserve, se llamaba “Restaurant Le fontaine de l’alcantarille”, alta cocina francesa, ahora con la mierda de la evolución culinaria, se llama lo del laboratorio ese.

Ya íbamos mal, mosqueado ya, y ya metidos en el taxi, no había escapatoria. Y con mi amiga Serapia, la que nunca dice que no a una cena gratis, peor. P’alante y que sea lo que Dios quiera.
Llegamos el local, un señor con camisa lila y pantalón blanco, muy guapo por cierto, nos recibe
– Buenas noches señores, ¿todo bien?- yo asentí con la cabeza y una sonrisa, pero pensé, de momento si… después ya veremos. Pero debía de ser positivo. Quería ser positivo.

Entramos en el local en cuestión…

Diseño bonito y moderno, luces de esas lilas que te acentúa lo blanco, o sea que se me veía toda la caspa en los hombros de la chaqueta negra, cabrones, en vez de chaqueta negra, parecía que llevaba un jersey jaspeado en negro blanco.
En la zona de papeo (el comedor), una luz tenue, muy tenue, vamos, tan tenue, que yo no veía una mierda, tropecé dos veces, y el de la camisa blanca me decía – cuidado señor, no se haga daño.
-¿Ostras pero no eras un chico? Joder tía poner mas luces, que parece esto Altamira. – Oye que me habían cambiado el camarero y ahora era una chica, me lo habían cambiado en el pasillo oscuro y ni me había enterado. La chica me miro, y sonrió, supongo, y que lo de Altamira, no le sonaba. O si…, o pensaba que menudo gilipollas paleto nos ha venido está noche, que es lo mas probable, no se, estoy muy susceptible hoy.

Nos aposentaron en el fondo del comedor, detrás de unas columnas. Es lo que hacen con los feos, nos esconden al fondo de todo de la sala para que no nos vean. Pues la señorita nos acompaño a la mesa y nos acercó, amablemente, la silla para que nos sentaramos. Bueno silla, una silla rara, pero rara de cojones, parecía que la habían traído del Museo de la Inquisición, allí de Santillana.
Pues es que la jodía silla tenia en reposa culos tirado para atrás y en un ángulo, no compatible con la vida y si me recostaba en el respaldo, que era como un palo, me caia por los lados y encima no llegaba a la mesa. Si me acercaba la mesa hacia la silla y mi persona, parecía el de “Mar adentro”, me quedaba a la altura de la barbilla. La única forma de llegar a la mesa era sentándome en el borde de la silla, me cago en la calavera del que la diseño. Seguro que en su casa, no las tiene. O habrá fallecido, pobre. (Cabrón).

Pues nada allí estaba yo, con mi amiga, sentado en el canto de la silla , que me tenia el culo hecho una pena, que la raya ya me había hecho una cruz y además se me están durmiendo las piernas…. y el culo… y los pies, ambos dos pies. Pensé, que para salir, tendrían sillas de ruedas. Porque yo ya no sentía nada de cintura para abajo.

Bueno, pues al momento de dormírseme los pies, vino el camarero o camarera, no se lo que era, es que no veía bien, y me trajo la carta.
Una carta en un pergamino. Todo pintarrajeado. Pero era original, no se entendía la letra… incomodo para leer pero bueno, era original.
Estaba pensando. Que si vuelvo, cosa que dudo, vendré con un frontal. Serapia me miraba rara, creo que quería matarme con una katana.
Pues nada, me pongo a leer la carta como pude, madre mía, yo no entendía nada, había desde deconstrucción de tortilla de patatas con cebolla caramelizada y lacasitos castellanos, hasta bistec de vaca japonesa en su cuerda (¿?), con sal del Himalaya (que sabe a huevos fritos, os lo juro, mi amiga Montse es lo primero que dijo una noche que fuimos a cenar…. bueno ya os lo contaré), también había Callos Madrileños al chocolate suizo y de postre , mandarinas a la mostaza de djon.

Me dio un bajón de azúcar, me maree un poco. P’a mear y no echar gota. Esto no es un menú, es la lista de la compra de un esquizofrénico, sociópata, paranoide. Fui a lo seguro
Pediré el bistec. Algo mas seguro que el resto de manjares (?)

Mi amiga, después de mirar la carta y mirarme varias veces… la pobre tenia los ojos como platos….
– Javi, esto que narices es, donde me has traído – y tras varios insultos cariñosos, llego a la misma conclusión que yo.

Al rato, nada unos veinte minutos, vino un tío trajeado, pero con pantalón corto, tipo bermudas y zapatillas deportivas, con calcetines blancos hasta la rodilla. Hostia puta, vaya cuadro, que me dije.

-Este pobre no ha dormido bien y se ha olvidado los pantalones. Y se me ha puesto las polainas esas blancas por si cuela.
– Buenas noches, mi nombre es Carlos Federico Lauren Barbero De La Crua y seré su primer camarero.
– Muchas gracias – conteste educadamente- Señor Carlos.
– No, no señor, es Carlos Federico Lauren Barbero De La Crua
– Ah! Disculpe usted, Señor Carlos Federico Lauren Barbero De La Crua. Muchas gracias – pensé, este tio es gilipollas, o me esta vacilando. Seguro que lo segundo. A mí me vacila todo el mundo.
Y el tipo del traje raro me pregunto:
– De primero que va a ser…
– Nos pondrá “El bistec a la cuerda” a los dos. – y me quise hacer el gracioso – pero atelo bien que a mi me gusta poco hecho eh??, y esboce una sonrisa…. Carlos Federico Lauren Barbero De La Crua, paso de mi, como de comer mierda y me quede con la sonrisa tonta en la boca.

-Y para beber que desean los señores,
Y le dije:
-La señora me ha indicado que un vino adecuado, a su criterio, y a mi me trae un gin tónic de esos vuestros que tienen hasta col lombarda y así ya me como la ensalada….
El tipo me miro raro, como pensando -menudo paleto que se nos ha colado.-
No lo entiendo, mi compañera, se descojonaba, y el Boy Scout, no había manera. Pase de él olímpicamente, no te rías, que te den, tú te lo pierdes, que eres más soso que un bocadillo de tofu.

Vino otro camarero todo de negro, que parecía batman y nos trajo un gazpacho, según él, era el aperitivo. En un vasito que parecía un tubo de ensayo. Y unas patatas fritas con sabor a pera de agua. Yo estaba alucinando. Miedo me daba el bistec, ya me lo veía mas pequeño que una albóndiga.
Pasó un ratito, bebí el gazpacho y el de Serapia también, las patatas las tiramos a una maceta que había al lado mismo de la mesa y, por fin, nos trajeron los bistecs.

Manda cojones, tanta mandanga y bomborrio y era un puto bistec atado a una cuerda, en una tabla de madera y un puñal del Yemen clavado en la misma. Allí estaba atado el bistec. Eso si, poco hecho. Al lado había una salsa de color azulado Star Treck, que no nos atrevimos a probar.

Nos comimos todo lo visiblemente comible, yo chupe la cuerda, cuando nadie miraba, por si acaso, nada, una puta cuerda con sabor a cuerda. Me comi la ensalada del gin tonic y me bebí el gin tónic, por dios, que asco, que sabia a brócoli y a no se que mas.

Charlamos un rato, más que nada, porque ya habíamos acabado y hala a pagar. Pues nada, 175,00 euros, sin café, sin postre, sin nada, ni pan pedimos, (por si acaso). Nos despedimos del alguien, porque no se veía nada y salimos de aquel antro de atontaos de la vida.

Al salir nos fuimos a un bar de esos de siempre llenos de grasa a comernos un bocata de bacón con queso y una cerveza. Que me sentó como el culo, por cierto. Vaya mierda de noche.
Y ya…pues eso. Noche de ronda.

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©Javier Sanchez octubre de 2020

Deja vu

Entré en aquella discoteca y directamente me fijé en la barra. Allí había un tío raro, con el pelo blanco y vestido como los de ABBA, estaba subido a la barra, me sonaba de algo, como a una película, pero no sabía de que, me acerque y hablé con el. Después de tomar uno o siete cubatas, oye que me soltó una frase que también me sonaba muchísimo. Me dijo:

– Mira carapasillo, he visto cosas que nunca imaginarias, batallas más allá de Orión, gente que se hablaba con una mesa de por medio, gente que se daba los buenos días, cafés que duraban horas y conversaciones que duraban cafés. Allá por las calles de mi ciudad. En tiempos de las sonrisas.

Pague y me fui, ahí se quedó encima de la barra hablando con una tía que llevaba un pedo importante.

Que cosas más raras me pasan.

© Javier Sánchez septiembre de 2020

El taxista asesino

Esto que os voy a contar me sucedió hace unos días que tuve que coger un taxi. Y me da un poco de vergüenza, espero que no lo vayáis explicando por ahí, que los blogueros y escritores sois gente muy rara. Y las blogueras y escritoras también.

Os cuento:
(Es que no me puedo estar callado).

Era noche cerrada, bueno no, eso no que eso está muy sobao, queeeee… era muy tarde, estaba lloviendo y yo estaba muy cansado oye, me dolía el brazo izquierdo. Pero nada de infarto ni cosas raras de esas. Es que habia ido al cine con una amiga, a ver una película de terror, “Expediente Warren V, la reencarnación del charcutero cabrón de Connecticut”, película mala donde las haya, pero mi amiga es de esas (que también hay tíos por supuesto), que se agarran al brazo como si estuvieran al borde de un precipicio (con esto quiero decir que es como si se estuviera a punto de caer, no que en los precipicios hay gente borde, que también, pero eso, que ya me entendeis), vamos casi con gangrena que salí, los dedos azules. Oye, unos gritos, unos saltos en la butaca del cine, por dios, que vergüenza que pasé, me llamó la atención una anciana que estaba sentada detrás y solo hacia que reírse y mirar a los lados con los ojos muy abiertos y una sonrisa muy extraña. Daba miedo la vieja.

Bueno que me enrollo. Que cuando salimos del cine era tarde y después de hablar un rato nos fuimos cada uno a su casa, está última frase significa que me dio calabazas, otra vez, pero vamos, uno de acostumbra a ello. Dirigamonos a lo que importa de todo ello, oye.

En el complejo comercial del “La Maquinista” (ver google maps, de Barcelona), sobre las 00:30 am (antes de merendar), en aquella calle es que no había nadie, y yo que me sugestiono soplando la sopa (me resfrío y todo) y encima la lluvia caía cada vez mas fuerte, pues eso, en definitiva, que tiré la casa por la ventana y cogi un taxi.

El vehículo paro a mi lado, poniéndome perdido de agua, como no, siempre me pasa lo mismo, exepto en el Sáhara que allí no me pasa. ¿De que estábamos hablando?

Ah sí! entre en el vehículo, el taxista, hombre delgado, blanco como la leche, parecía que estaba mareado, estuve a punto de bajarme, daba miedo el tío, el taxi, por cierto, impoluto, parecía un quirófano. Música clásica, pero no clásica de hace dos siglos, clásica contemporánea, de esas que no hay manera de entender nada. “La muerte de la mosca de la fruta. Alegro en Do m de Laurencio Patillas” madre mía que suplicio, no es que yo sea un entendido, es que lo ponía en la pantalla de la radio.
Y el taxista sin mover un musculo.

-Buenas noches señor
-Buenas noches, usted dira donde vamos
-Vamos a la calle Sancho de Avila 42
-De acuerdo…

Ya no hablo mas el tío. El silencio era absoluto, eran las 00:52:45, mas o menos, de la madrugada, y por la calle sólo se oían las ruedas del taxi, deslizándose por el agua… Era uno de esos eléctricos, que se oye todo, lo de fuera, mas que lo de dentro. De esos me han atropellado tres ya. Es que no se oyen.

El conductor creo que pensó que yo era de Logroño o algo así, por que me empezó a dar una vuelta que casi vemos las nieve de los pirineos. Ya estaba cansado, quería llegar a casa, tenía mucho sueño, sabéis de esos que te ataca de repente, pues eso. Para distraerme comence a elucubrar que el tío ese debía de ser una asesino de viejas en serie, bueno lo de serie no diga de viejas hechas en serie, me refiero al asesino, me se entiende ¿no?Bueno pues eso soñaba que se las llevaba a dar vueltas por Barcelona y alrededores y las mataba en un descampado (que ya es difícil encontrar uno en Barcelona y/o alrededores). No sé, que me fue la cabeza, creo que me dormí.

Me desperté de repente y
se me ocurrió, el preguntar al asesino.

Para no ser incordiante ni que se molestara el taxista asesino de viejas, pensé en preguntarle…
que cuanto quedaba para la calle Sancho de Ávila

Y le toque el hombro…
-Oiga caballero, cuanto queda pa…

El taxista, levanta las manos con un respingo y un alarido que me pego un susto de muerte.
-Ahhhhh!!!!!!!
Y yo
-Ahhhhhhh!!!!!!, Que pasa!! que pasaaaaaa!!!!!
Y los dos
-Ahhhhhhhh!!!!!!

Una señora con rulos sentada a mi lado también gritaba.

– Ahhhhhh!!! No me mates!!!

– Pero señora que hace aquí!!

– No sé….

– Váyase!! Esto es entre el y yo.

Encogí las manos como si me hubiera dado la corriente, o me fuera a matar el cabrón ese, del susto que dio. Y me tire atrás al asiento gritando y me mee encima. Los dos gritando. Yo decía…

– No me mates, no me mates cabrón que yo soy joven!!!

El taxista, gritando como un loco, moviendo las manos para pegarme o asesinarme de muerte, perdió el control del coche, casi choca con un camión, se subió a la acera y nos metimos en una tienda de cristales haciéndolo todo pedazos. Todo muy pequeño y de colorines.
(Ya se que es un topicazo, pero paso así)

Por un momento no se oye nada en el taxi, solo algún jarrón que caía y se hacía añicos. Los dos, el taxista asesino y yo en estado catatónico. Hasta que el asesino se giro lentamente y me dijo con la voz temblorosa.

-Mire amigo, jamás, pero jamás, si usted me para, jamás haga eso otra vez! Casi me mata del susto!

Yo estaba alucinando, será cabrón casi me sale el corazón por el culo y me dice eso:

-Disculpe, lo siento, pero usted casi me provoca un infarto de muerte segura, no pensé que se fuera a asustar tanto si le tocaba el hombro.
El taxista le dice:

-Lo que pasa es que es mi primer día de trabajo como taxista y me ha tocado servicio nocturno.

-¿Y qué hacía antes?

– Fui chofer de coche funerario durante 25 años.


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©Javier Sanchez 24 de de 2020

Las gafas

Esta mañana, aprovechando que estaba aburrido, muy aburrido. Hecho este que aprovecho para no hacer nada. Oye que me aburro cosa mala. He hecho algo inusitado he conectado la tele, lo sé, lo sé, poca imaginación.

Estaban emitiendo el telediario de la mañana, joder, todo son tíos que se llevan mi pasta y viven como los dos reyes de España juntos. Asesinatos, corrupción, robos, más asesinatos y Matías Prats con lo del seguro.

“Perdone que le moleste”.

Tras un rato, se ve que han cambiado de gente o hacían entrevistas, o algo había pasado, pero me he dado cuenta, por el escándalo más que nada, que había tiros y la gente hablaba raro, he pensado, joder con el telediario que realista, se están pegando y todo. Me estaba asustando. Parecía el Congreso en una mala tarde entre Podemos y Vox.

Pero pensando, pensando en ello (lo hago poco, pero lo hago) ha sido cuando, mirando detenidamente la pantalla se mi smart TV de última generación, me he percatado que, es que no veo bien, bueno es que no veo nada de bien, literalmente, veo menos que un pez de goma. Pues oye que pensaba que estaba viendo el telediario, y no, por eso se pegaban, era una peli, “El padrino I”, Francisco Ford Fiesta Copola, no se mucho de cine lo siento.

Me fije bien, concentrando a tope toda mi energía en los ojos y ví que, ciertamente, no estaba equivocado, era esa peli, la del Padrino. Pero no veo bien, no. Y encima esa película, es que tengo el agravante que confundo a los actores, si, los confundo. Ya los confundía antes, aunque esto del Robert de Niro y Al Pacino, ha sido una constante en mi vida. Nunca he acertado a la primera. Y ahora que veo poco, ya nada de nada. Confundo a Brad Pitt con Denzel Washington, por el pelo los distingo oye.

Pues nada, pasado un rato, me he hartado y lo he decidido,me voy a la óptica. Dicho y hecho, me he vestido, es que por casa voy como mi madre me trajo al mundo, sin nada, en la vida cotidiana también, es que soy pobre. Pues me he puesto guapo y he bajado a la óptica.

Ya en la calle, me ha costado encontrarla, dos droguerías, una charcutería y dos farmacias y por fin he llegado a la óptica. Preciosa, toda blanca ella, me he dirigido a la señorita que estaba tras el mostrador.

Me he acercado a la mencionada chica, que por cierto tenia unas gafas con unos cristales que se le veía el fondo del ojo.

Y con mi gracia innata de calvo gilipollasimpático. Vamos que quise hacerme el gracioso, pero mientras lo iba diciendo iba pensando que no tenía gracia e iba atenuando el tono de la frase y borrando mi estúpida sonrisa. Pero es que soy así, que le voy a hacer.

– Hola, necesito una lupas como las tuyas, por cierto oyes a ti lo del fondo del ojo para la tensión te la hacen desde la puerta del consulta no.??….

Un minuto de silencio… Quería morirme. Dos veces. La había cagado, como siempre, debe de ser algo genético. La había cagado y con el agravante de que era a ella a la que iba a poner mis ojos en sus manos. Es que no pienso. Hablo sin filtro, joder.

– Oye, que es broma eh?? Es que soy así… Idiota. Pero de nacimiento. Yo también estoy como un topo, perdona de nuevo, frase poco acertada. Perdoname. Comeme Thor y escupeme en la Luna de Endor.

La chica ha sonreído, con una de esas sonrisas de ventrílocuo que te dicen, hijoputaojalatengas

almorranasdosañosseguidos.

– Jeje (risa que indica, que me quiere matar) Que desea señor (imbecil)

– Pos mira oyes, necesito unas gafas esas que vendéis para leer o ver de cerca.

La chica me ha dicho que tenia que pasar al ojologo, para que me midiera lo que no veo. Mi mente privilegiada de filosofo extraordinario, de inmediato ha calculado un mínimo de 500 napos. Y eso me ha sonado a caro de la muerte. Y le he dicho a la.muchacha.

-Mira, ya pasaré que tengo que ir a comprar un sifón de castañas, que me he quedado sin.

-Muy bien señor, aquí estaré. (cabron, volveras)

Hábilmente, me he encaminado al chino del barrio, es una tontería esto, por que hay 200 tiendas de chinos mas los bares que han colonizado. Pero bueno que os voy a contar. Me he acercado al de la esquina, y le digo al chino.

– Buenos días, mire quiero unas gafas de esas que vendéis graduadas.

– Ah si señor, yo llamar Lio Chuan, tenel muchas gafas gladuadas, si… Cual gustal.?, tenel todas a 15 eulos, por sel tu dejal en 15 eulos.

– Ah vale – ya empezamos, me esta vacilando el Lio Chuan este.- quiero una de 2 dioptrías en cada ojo…

– ah si, si, 15 eulos, que sel dioptlias.?

– joder, las que pone dos, aquí en la pegatina de la patilla.

– No, no, 2 no, valel 15 eulos.

– A ver Lio Chuan, yo te pago 15 euros y tu me das las que ponen dos dioptrias.

– No, no, tu no entendel, vale 15…

– Mira oye, yo es que… joder, podriais aprender un poco de castellano, solo un poco, o yo de chino, pero eso lo veo mas jodido, tu no me entiendes a mi.

Estas.!! – Le indique- Mira como te lo explico, tienen la etiqueta de dos dioptrías, una moneda especial que es igual que 15 euros. Lo pillas.??

– Ah si, si, si. Vale, vale, y cuanto no ver tu? Dos o tres tlias de esas.??

Aaaaaahhhhh.!!! Me dio un ataque de “ila”, perdón ira.

– Miraaaaa, mira, no me ponga nervioso por favor… , aunque sepas kárate te voy a arrancar la cabeza. Dame las de dos tlias de esas, que valen 15 euros.!!

– El kálate sel japonés tu no estudial mucho eh.? Quince euros las gafas.

Me subió por el canalillo del estómago, un no se que de asesino, que pude contener, mordiendo la cartera….

– Toma pedazo de… lo que seas, porque me parece que me estas vacilando desde que he entrado.

– No, no, no. Quince euros.. Yo no vacilal a cliente que no ve bien, nunca y necesita gafas de dos dioptlias

– Si, si, si, si, toma agonías. Me cago en to lo que se menea veintemil veces – dije en voz baja –

– Adios señol que no ve, yo tambien cagal mucho…

Pues nada me fui con las gafas de 15 euros, que casi me cuestan un infarto y un asesinato.

Llego a casa y me las pruebo… hostia puta, veo ácaros, partículas de polvo, y lucecitas. Conecte la tele y la veía como si estuviera dentro de ella.

Pensé que eso va a ser la tele. El cabron del chino me ha vendido el Hubble o como se diga. Y no me acuerdo de más. Me desperté, entre el sofá y la mesita, con la patilla de las gafas clavada en la oreja. Hostia puta, con las gafas del chino.!!! Me han matao… Que mareo por dios, me ha bajado hasta el azúcar y el ácido úrico.

Me las puse otra vez, para probar de nuevo, me miré la mano, me ví los capilares de los dedos y toda la roña de las uñas, joder y me acababa de duchar.

Me volví a despertar, al lado de la tele panza arriba, la pantalla de la lámpara de sombrero y la bombilla quemándome la mano.

Y me dije estas gafas no son muy buenas, me sientan mal. Que mareos, por dios que mal me encuentro, acto seguido vomité.

Después de recuperarme, casi dos horas me costó quitarme el mareo y los centelleos, como pude me levanté y volví a la óptica. Y allí estaba ella con la misma sonrisa que cuando me fui de alli y me dijo..

– Que, cuantas veces nos hemos caído?? Viene usted blanco como un folio A4 Jejejejeje…. Mareadito no?

Yo pensé, que cabrona, qué razón tienes. Pero antes muerto que admitirlo.

– No, no, mira, es que me han sentado mal los Donuts con el bocata chorizo. Anda porfavor mirarme las dioptrías y hazme unas gafas, que estas de mi padre no son muy buenas. Admitis tarjeta verdad?

– Claro caballero, quiere una biodramina?

.

Mira, queeeee, a cada uno lo suyo oye.

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©Javier Sanchez 14 de agosto de 2020