El «reloj»

Me han regalado un reloj inteligente de esos conocidos como smartreloj para deportistas, gente de negocios y gente rara de esas. Me lo ha regalado mi amigo José Jacinto Lavinia, que se dedica a diseñar y programar estos artilugios modernos, este modelo se llama «Sarcastic Watch» y pertenwce a una línea de relojes llamada «Sarcastic clock for lazy people», no sé qué significa pero como ahora le ponen a todo nombres en inglés para vender más caro… Pero me encanta el modelo (sobre todo porque es gratis) y oye que, según el libro de 387 páginas, hace de todo. Controla el ritmo cardiaco, tensión arterial, agenda, despertador, tiene conexión a todas las redes habidas y por haber, se conecta a mi móvil, a la tele, controla las calorías que consumes, también controla las que cagas, lo que andas, el tiempo que estás en reposo, lo que no veo es donde está lo de la hora pero el «reloj» está muy bien.

Mi amigo me ha dicho que lo ha programado exclusivamente para «moi» Ole, olé. Estoy muy contento porque nunca me han regalado nada, ni me ha tocado la lotería ni nada de eso y me lo he puesto de inmediato para ver como me queda, qué hace y que sorpresas me trae.

Bueno pues nada, de momento, ya para empezar llevo tres horas y veinte minutos para configurarlo y he conseguido poner la alarma que a partir de hoy sonará a las 5.15 am y será para siempre porque no se quitarlo y ponerlo a las 8 am que es cuando tengo que levantarme para ir a trabajar. He configurado el calendario, que me he equivocado y he puesto uno raro que pone que estamos en el año 5783, yo alucino debí de haber puesto modo Blade runner o algo así.
Aunque me he dado cuenta que he puesto el calendario Judío, me cago en todo.
He pasado a la sección de «Health» y ahí ya ha sido el colmo, madre del amor hermoso, vaya follón de parámetros que me pide:
«Ahora vamos a configurar parámetros para controlar su salud»

Nombre y apellidos, peso, altura, anchura, si me falta algún miembro, si estoy operado de fimosis, la edad, la edad de verdad, si hago deporte o no, si tengo dinero, cual es mi sueldo, si mi padre era calvo, color de ojos de mi abuelo, si mi madre es abogada, si he matado a alguien, distancia que recorro cada día, cual es mi meta en pasos y en la vida, no sé oye una cantidad de datos que para que te cuanto Mari Carmen.
Y al final me indicaba:
«Seleccionar nivel de sarcasmo»
Hostias!! Eso me ha dejado anonadado pero como soy muy curioso and chafardero le he puesto el máximo, el nivel 5.
Y ya terminando me ha dado el OK y un mensaje
«Final de la configuración, te ha costado ¿Eh?, Madre mía qué torpe»

Me he reído, pero me he dicho para mis interiores de adentro: : «Mira que gracioso el cabrón del reloj»

Pues nada he continuado con mi vida habitual con mu super peluco en la muñeca, me he preparado la comida y me he sentado en el sillón de la sala para comer viendo la tele.

Me he cocinado una papas fritas unas croquetas y un café con sacarina.
Mensaje del reloj.
«Cuidado que lo sano no mata, ya te vale colega y sacarina después de las papas y las croquetas, muy coherente»
Me he quedado un poco cortado pero vamos que me he comido las papas y las croquetas.
Mensaje del reloj.
«Has dado 19 pasos en tres horas, ojo al dato, cuidado no vayas a tropezar»

Será cabrón el puto teléfono lo que me controla. Después del agape me he puesto una película alemana de esas que sirven para dormir y me he dicho:
Media horita y me levanto.

Joder, casi era de noche, me he planchado la oreja 2 horas y cuarto. Me ha costado 20 minutos conectar las dos o tres neuronas que me quedan. Seguidamente he hecho el gesto de levantarme.

Mensaje del reloj.
«¿Te vas a levantar? Cuidado que ya estás mayor no te vayas a marear»

Y aquí, he cometido mi primer error, he comenzado a entablar conversación con el reloj.
-Si que pasa, voy a mear que hace horas que no meo.
Mensaje del reloj.
«Claro, claro, así estás, retienes más líquidos que la presa de Asuán»
-Vete a la mierda cabrón.
Ya en el baño pues me he dispuesto a orinar.
Mensaje del reloj.
«Jajajajajaa, eso que es ¿Un anacardo?»
– Serás asqueroso, pero bueno un poco de intimidad joder.
– Mensaje del reloj:
«Que intimidad idiota si me llevas en la muñeca»
– Bufff por dios…
Me he callado para no seguirle la corriente al aparato.
En eso que me ha llamado mi amiga del alma Sian, para ver qué hago, etc. Le he dicho que iba a bajar al super a comprar y que luego quedábamos para tomar algo.

Mensaje del reloj:
«Al super, ohhhh! ojo no te rompas, que está a 50 metros, mejor llama que te lo traigan o llévate el oxígeno»
– Voy a comprar al sitio más cerca idiota.
Mensaje del reloj:
«Sian si que vale, hace deporte y está en forma, no como tú»
– Oye déjame tranquilo, que he de hacer cosas. Voy a tomarme un cortado antes de bajar.
Mensaje del reloj:
«Eso, ojo no te vayas a desmayar por el camino…y cargado de café que tienes la tensión que parece un marcador de un partido de baloncesto»
– Si, si si si. Que te calles.
Ma cago el la madre que parió al puto reloj, deje el cortado sin tomar, cogí el carro de la compra y me diriji al super.

Al entrar en el super saludé a las y los cajeros de siempre.
-Hola chicas y chicos que tal va hoy?
-Bien Javier aquí trabajando.
Mensaje del reloj:
«Hola chicas y chicossss soy el smart reloj del zampabollos este»
– La madre que te parió callate ya o te meto en la máquina de cortar pan.

Fui directo a la zona de verduras y frutas y pasé de largo y directo a las galletas y pastelería.
Mensaje del reloj:
«Lo sabía zampabollos»
– Hola Rita ponme medio kilo de magdalenas de chocolate y…
Mensaje del reloj
”Esooo tragapuertas, pide un kilito más de pasteles de crema pastelera, que te irá muy bien»
– Vete a la mierda
– Javier – me dijo Rita – un poco de respeto coño.
– Perdón, perdón, perdón no es a ti es que llevo los auriculares y estoy hablando con un amigo…
Mensaje del reloj
«Tienes el pulso muy acelerado, pareces un perro en agosto, siéntate y respira hondo»
– Eres tú qué me pones de los nervios y donde coño me siento si esto es un super, no hay sillas… Joder, me estoy poniendo malo.
Voy a comprar verduras y me voy para casa algo malo me pasa…

Mensaje del reloj
«Ahora tu pulso es normal comparado con una ameba y la tensión ahora la tienes baja, que deterioro de ser»
Ni caso. No le hice ni caso. Compre verduras y doce cervezas y ya para casa, estaba muy mareado.
Al rato llegue a casa.
– Buff, estoy agotado…

Mensaje del reloj
«Agotado? hoy has dado 150 pasos, voy a llamar a una ambulancia por si acaso»
Porfavor que agonía de trasto y que no se calla. Voy a sentarme un rato.

Mensaje del reloj.
«Si.si,si,si. Siéntate no te vaya a dar algo»
Ya no aguanto más voy a llamar a José…
– José mira que te digo: el reloj cabrón este no lo quiero, es una mierda, no aguanto más. Vienes a buscarlo o lo tiro por la ventana.
– Jajajajajaja veo que he hecho bien el programa. Bajalo al uno el nivel de sarcasmo o al cero. Seguro que como eres un chafardero y no has leído el libro lo has puesto al cinco.
– Vete a la mierda mierdisima José Jacinto.
Mensaje del reloj:
«ojo no te alteres, ya tienes el pulso alto»
– Bufff que hijo de puta de cacharro…

Moraleja, bonito barrio de Madrid, pero no os compréis relojes raros. Los relojes son para que veas la hora y nada más.

Mensaje del reloj:
Por dios que moraleja más «original»


© Javier Sánchez enero de 2023

Mi amigo el de la cerveza artesana.



Tengo un amigo, es muy amigo y todo lo que es de amigo lo es de totalmente plasta y monotemático. Aunque esta a punto de pasar al nivel inferior de “amigo de los muy plastas” al nivel ”a punto de enviarlo a la mierda”. Él fabrica cerveza casera o artesana y la verdad es que me tiene hasta los mismísimos figuliyos. Mi amigo se llama Musgo, me explico, realmente antes se llamaba Leoncio Carlos, pero se ha convertido al perro flautismo y el atontao se ha cambiado el nombre. Su compañera (llevan casados por la iglesia ultracatolica 15 años), no le puedo llamar su mujer ni a él su marido, pues pillan unos mosqueos que pa’que te cuento. Bueno pues ella se llama Caléndula, manda cojones. No os digo los nombres de los niños porque son menores todavía. Emmm, por cierto, ella se llamaba Isidora Dolores de los Santos. Pero oye, que es mi amigo y ella también, bueno ella menos, porque no me puede ni ver, pero también lo es, aunque ella no los sepa. Mira que bonito para el titulo de mi próximo poema.

Pues eso oye, que cada vez que voy a su casa, arrastrado por la calle por mi compañera, Laura, que tira de mi como si fuera un perro cabreado y voy agarrándome a las farolas y fingiendo infartos para no ir, de verdad que lo paso muy mal y contra mas mayor me hago, que voy perdiendo el filtro educacional y diplomático pues peor.

Pues nada que llegamos a la casa, y nada más abrir un pestazo a patxuli y a sándalo que se te revuelven las tripas. Allí en la casa hay de toda clase de gente invitada, perro flautas, carnívoros, veganos, omnívoros, runners (anteriormente tontolchandal, pero ahora con pasta), un heavy, unos cuantos influencers y demás fauna al borde de la extinción, por mi o de manera natural. Pero sobre todo hay de todos estos que he nombrado, que son buena gente oye pero no les entiendo, perro flautas anti todo, pero con todo (ojo a la frase que esto lo veremos mas adelante, o no, aunque lo mismo me olvido). Aviso que este capitulo es largo como una meada en una cuesta o bajada, depende donde estés es cuesta o bajada, eso es de primero de filosofía. Bueno ya me entendéis. Explicado es más caro.

Pues después de un abrazo y un como estas, el tío (sin preguntarme que tal estoy) me explica cómo  ha hecho el envasado de la puta cerveza, cosa que ya me contó el mes pasado y el anterior, que no me molestaría, pero si fuera un poco selectivo, es que me lo cuenta todo desde que compra la cebada, la tostada, la semi tostada, la ecológica (¿?), esto ultimo no lo he pillado de las cien veces que me lo ha explicado, ¿las otras cebadas son de plástico? Bueno que me lo cuenta todo y encima después de todo el monologo de tres cuartos de hora (45 minutos para los que ven Tele 5) de lo buena que es la cerveza artesana, llega el sublime momento de que la tengo que probar.

Música de película de terror, por ejemplo la de “psicosis”, ponedle imaginación. No hay salida, el tío, en pleno mes de agosto me da una cerveza de las que tiene en la habitación de fermentar (¿?), una habitación que tiene en un rincón de la casa, que hace un calor espantoso, parece una panadería incendiada, me trae un botellín lleno de polvo o más claramente mierda, caliente como un bollo recién salido del horno, la abro con una abridor ecológico, de madera y le pegó un sorbo, oye que me entran unas arcadas que me quiero morir de un ataque de caspa pernicioso. Y me dice:
-¿A que está bien así? Así, de temperatura ambiente se perciben más los sabores y el bouquet que te deja en el paladar y en fondo.
-Madre mía, me va a dar algo, entre el calor que hace aquí y los inventos del asesino gastronómico este, voy a morir como un esquimal en el Sahara en una mala tarde se sol.

Pues después de la cata de diferentes birras con fondo de albahaca de la Antártida y manzana del norte del Serengueti y después de tomarme tres antiácidos y un poco de yeso de las paredes se acerca el evento perroflautero de la barbacoa, «barbakiu» que dice esta gente, que manía con darle a todo acento y/o pronunciación inglesa. Madre del amor hermoso y todo ello… con cervezas artesanas.
-Chicos – dijo Musgo – todo es de kilometro 0, ecológico y todo es artesano.
Joder, yo con el calor que hacía, quería morirme; kilometro 0 dice, eso es que lo ha ido a comprar al supermarket que esta aquí a 100 metros y ya por ello le llama km 0. Ojo que también ha sacado dos hamburguesas veganas. Algo que no entiendo ni entenderé nunca. Me he acercado y sutilmente le he dicho a la oreja “Oye que el Tribunal de la Haya ha prohibido llamar hamburguesas a los vegetales aplastaos que has sacado”. Se ha reído y ha pasado de mí. Caléndula, (Isidora) su mujer, me ha mirado en modo “Katana que te parto por la mitad”

De reojo, es que cuando estoy en casa de Musgo he de estar alerta como si fuera un ninja petao de coca, he visto que traía una caja llena de cervezas (artesanas), esta vez frías, pero vamos que estarán igual de malas, pero por lo menos estarán frías. Joder, estoy mas agobiado que un girasol en una cueva, mi rápida mente de abogado mafioso huido de la justicia ha actuado de manera automática. No me ha quedado más remedio que decirle que me he convertido al musulmanismo. Y le digo:
-Allahu Manzil – y él me dice.
-Será Allahu Akbar o algo así.
-No es que soy de la rama fundamentalista inmobiliaria del musulmanismo en si mismo, por ello lo de manzil, que significa casa en…
El atontao ya había desconectado y estaba hablando de sus putas cervezas con unos runners que había por allí, oye que estaban saltando y ¡estirando y todo!, piernas, codos, hombros, etc., esta gente no esta bien… Ha vuelto Musgo y me pilla a traición, mi instinto ninja no ha funcionado otra vez, tal vez por que me estaba comiendo un trozo de fuet que me he traído a escondidas de casa y andaba distraído masticando con deleite semejante delicatesen. Joder, me vuelve a dar una nueva botella de cerveza, esta vez es una botella limpia y muy fría, eso si, con la etiqueta de una vaca meando con una etiqueta que ponía Poisonous Beer”.. Mira me ha hecho gracia lo de la vaca, lo de poissonus no tanto. He pensado para mis adentros interiores le voy a dar una oportunidad al pavo cervecero, amigo de toda la vida.
– Mira Javi, esta es sabor a maracuyá y fresas con fondo de mostaza y heno.
Joder, joder, joder, ya me ha matao. Por el amor de Allah, esto debe de estar asqueroso a más no poder. He bebido un poco, ¡¡hostias!! Y le he espetado (esta palabra, espetado, la he aprendido hoy)
-Tío te soy sincero o con cero, me da igual, esto es una mierda. Para limpiar cafeteras debe de ser muy buena, o para cocinar culebras de charca, pero para beber en pleno mes de agosto a 35 grados a la sombra, que por cierto ya podías haber puesto alguna sombrilla colega, pero vamos que la cerveza es una mierda… Además tengo ganas de matarte pesao, que eres un pesao. He dicho esto porque Musgo ya se había ido y estaba hablando con un perroflauta y un Heavy, un heavy que es vegano, antisistema y lo peor e incongruente, concejal de VOX (partido español y muy español de la ultra derecha mas rancia de la historia de este país). Vamos no me jodas. Por cierto lo del Heavy bebiendo esta mierda no lo pillo. Luego se lo pregunto.

Dos horas, dos, de comer ensaladas, tofu, tofu ahumado, tofu con sales del Himalaya (hacendado) y demás cosas extrañas. Me he zampado el fuet, así a secas, pues tampoco hay pan, el pan no les gusta, me dice Caléndula que engorda y que me lo tengo que mirar que estoy fondón. Será idiota la floripondia que parece la radiografía de un silbido, si estoy fondon y que, ya me moriré pero no de hambre.

La fiesta continuó con la entrada de unos Hare Krishna Heavys. Yo no daba crédito a lo que estaba viviendo, mi amigo creo que había sido abducido por una secta de extraterrestres de Andrómeda o algo así.
Era surrealista ver a los Hare tocando con las guitarra raras esas y los cascabeles la «Highway to hell» de ACDC. Ojo y todos los invitados bailando como en trance y los Runners calentando también.
No pude más, me acerqué a mi compañera Laura, que me asusto por qué estaba bailando también y le dije:

– Cariño o nos vamos o me llevan a Alcalá Meco porque voy a cometer algo impensable y creo que me va a dar un ataque de algo.
– Tranquilo cariño, nos vamos, que he oído comentar a tu amigo que, como sorpresa de la noche, iba a sacar champán casero que es su nuevo proyecto. Te prometo que no te traigo más aquí.
– Madre del amor hermoso, vámonos de aquí. ¡Musgooooo! ¡¡¡Que nos vamos que Laura a roto aguas!!!
– ah! ¿Esta embarazada?. Pues tengo unas infusiones del Naranjo de Bulnes buenísima para el dolor. Espera que voy a buscarla….

No le dimos tiempo, saltamos por la ventana, como en la películas rompiendo los cristales. Caléndula nos gritaba algo, pero con la música de los Hare Chrisna ACDC no la oímos.

Pasamos mucho miedo. No hemos vuelto más a aquel antro extraño.


© Javier Sánchez diciembre de 2022

Después del covid. Una historia personal.

En marzo de este año me contagie de Covid 19, el bicho cabrón y asesino, creado por la madre naturaleza o por la naturaleza cabrona del ser humano, que se pasa la vida haciendo el gilipollas jugando a ser Dios o por simple maldad, que por cierto, es algo intrínseco en estos que nos hacemos llamar seres humanos.

Pasada la infección, enfermedad, tos, fríos, fiebre, falta de aire, gastritis obnubilación total de mi cabeza, ya de por sí un poco tocada ya, me quedaron secuelas. Si, secuelas, que he ido arrastrando durante meses, e iban in crescendo, día sí y día no. Hasta estos dos últimos meses, es que me estaban literalmente hundiendo.

Me levanto agotado y vuelvo a casa agotado. No duermo bien. En estos dos últimos meses, la falta de aire ha ido aumentando, incluso al hablar, al dar cuatro pasos, los episodios de dolor articular porque si, sin venir a cuento. La ralentización cognitiva, algo que ealmente noto, me cuesta localizar palabras, me cuesta escribir. Lo peor es la astenia constante, la falta de apetito, comiendo a deshoras y viendo cómo caigo en una depresión o dejadez causada por el estado físico y ya psíquico que no puedo recuperar. Es muy duro, los que lo padecen lo saben. La otra cara de la moneda son los que no lo padecen y que piensan (no todos evidentemente) que estás haciendo un drama de algo que no existe (¿?), Lo he tenido que oír. Y realmente lo es, es un drama.

Bueno todo ello hasta que llegó el día que no podía más y me dirigí a mi médico de cabecera, el cual, viendo mi estado, directamente me derivo a urgencias del Hospital. Allí llegué con una oximetria de 89 -90 persistente y la sensación de ahogo sumándole el cansancio terrible. Allí me quedé toda la noche, análisis, radiografías, etc, el pack completo. Noche de ronda en un box de urgencias, con la espalda hecha una pena pues las camas la verdad son muy incómodas, están hechas para faquires masoquistas.

A las 6 de la mañana después de las explicaciones sobre el tema me indican que el síndrome (o como se llame) post COVID me había afectado mucho, me dirigieron para visita a neumología y al equipo POST COVID. Vamos que no sabían que hacer, estaba estabilizado y era lo único a su alcance. De veras os digo que con estas secuelas se pasa muy mal pues no es nada definible y se te define todo en el cuerpo, en forma de brotes o simplemente durante días.

Pero lo peor de todo ello es la incomprensión de la gente, incluso de allegados que no entiende que lleves casi un mes que no levantas cabeza, con la información que existe hoy. El Covid ha dejado una huella muy honda en la sociedad, no fue (no es) una tontería, como tampoco lo es el sindrome post covid, esas secuelas que son realmente duras cuando te pillan de lleno y mirando al techo.

Pero vamos, seguiré escribiendo todo lo que pueda, más lento, pero lo haré. Ya hay preparados textos de humor y diversas estupideces de esas mías.

Pues sigamos… Y un saludo a todos.

© Javier Sánchez septiembre de 2022