Un finde de esquí, en el infierno. Capitulo 3 de 4.

En anteriores capítulos...

CAP 1

https://laspalabrasdejavier.wordpress.com/2018/03/13/un-finde-de-esqui-en-el-infierno-capitulo-1-de-2/

CAP 2

https://laspalabrasdejavier.wordpress.com/2018/03/16/un-finde-de-esqui-en-el-infierno-capitulo-2-de-2/

CAP 3

….Y me puse a llorar otra vez. Si soy de lagrima fácil, que pasa. Algún problema?

Empecé a bajar las escaleras.
Y ahora te miro y hablo contigo lector.
Si, si, Si, a ti que me lees. Si no, no serias lector, coño.

Querido lector yo soy un hombre de lagrima fácil y cuando me pasa algo así como este precioso viaje, se me va el lacrimal las patas pabajo. Lloro como una magdalena, (de chocolate que me encanta).

Os cuento algo de camino al bar. Así no me aburro.

Sabéis, yo tengo o tenía una amiga, si, si, ya sé que no es el momento, pero como el que escribe soy yo. Pues a joderse.
Bueno fue mucho más que una amiga, pero ahora es amiga, lejana, muy lejana, por decisión mutua, es que los dos tuvimos un problema, porque los dos nos reíamos de todo y llorábamos por todo. Vamos que nos llevábamos demasiado bien. Y diréis pues vaya tontería, pues no. No es una tontería.
– Coño que me caigo!! , es que hay hielo en el suelo.
Es la única mujer, que ha sido capaz, en toda mi vida, con sus lágrimas, sinceras por cierto, vencer mi alma, (joder que bien me ha quedado no?). No soporto verla llorar. Me hunde en la miseria más absoluta. Y ahora, ahora estamos muy, pero que muy distanciados. Ni hablamos. Hace meses. Y a días la tristeza me embarga, cuando pienso en ella. También me embarga el Banco de Santander, porque tengo la tarjeta temblando. Pero así es. Y llegará el verano y el tiempo dicen que lo cura todo. Mentira. Eso es conformismo. El tiempo no cura una mierda. Mentiras de los filósofos.

Pero bueno, me hacia ilusión y os quería explicar esto, y que me encantaría volver a ver esa risa, pura, cuando se pone las manos en la cara para reír. Pero todo eso… Ya todo pasó, ella está bien, supongo, seguirá con su sordeo. Ay!! De esto tengo una anécdota. Bueno ya os la contaré que ya llego al bar queridos. Luego sigo si eso. O no. Bueno, no sé. Ya veré lo que hago.

Entré en el bar, “Bar Borja Mari”, no puede ser, bar Borja Mari, será del fopas?.
Me cago en todo, y el otro bar que yo recuerde está al otro lado del campo este de concentración pija. Además hacía bastante frio, y ventisca, y yo había bajado de macho ibérico, solo con la sudadera.
Joder, venga Javi, que tu puedes. Entra al recinto del diablo.

Entré , abrí la puerta, bueno lo intente, tire de ella, y no se abría, y volví a tirar… era para adentro, ósea “empujar” como ponía en el cartel, rojo con letras blancas.
La gente que había dentro ya se quedo con mi careto.

– Mira es el tonto la aba al que Borja le había zurrado.

Y de pronto apareció Judith delante de la puerta, demasiado tarde ya había abierto, le metí un portazo en toda la cara, que casi se desmaya, y yo también, pensando que vendría superfopas a reventarme la cabeza, otra vez
Por suerte Judith, llevaba la bufanda y eso paro el golpe. Me dijo.
– Hola Javi!!!
– Judith, perdona, te he hecho daño?… Como me has llamado?
– Javi, te llamas así no?
-Siiiiiiiiii, – y me abrace a ella- te has acordado!!!!
-Siiiiiii que guay no??

Mi instinto arácnido se disparo.
-Hostia no estará el fop.. tu novio no??
– No, Borja se ha tenido que ir. Se ha incendiado su empresa de telas y le han llamado, y se ha ido hace unas horas. Bueno no es suya es de su padre.
– Vaya que mala suerte – por dentro pensaba, que se joda el fopas, machito mongolo, así se le queme el coche cuando llegue y los bomberos se queden sin agua. – tranquila todo irá bien. Ya lo verás.

– Ah, me da igual, estas por aquí tú y eso me gusta. Eres divertido, un poco gordo, pero me caes bien.
– ehhhhhmmmm… Judith has de aprender a no ser tan sincera, a vivir un poco en la mentira, a veces es divertido.
– Perdona te entiendo.- neneeeeeee!!! Anda ven que vamos a pedir!!!
Hostias casi me da un ictus (otro), estaba llamando al camarero.
– tú qué quieres tomar
+ es que no he cenado Judith
– ah pues vamos a cenar.

No me lo podía creer, después de todo lo que había sufrido desde ayer y en parte también por culpa de esta loca, al final parecía que era un encanto y por fin alguien no veía un gordo, que le pasaba de todo, era alguien que me veía.

(Joder que bonito me ha quedado este párrafo, estoy que se me saltan lo puntos de la cesárea. Llorando sobre el papel, es lo que tenemos los gordos y encima feos, que lloramos mucho, y no lloro sobre el papel, es un teclado de última generación, ergonómico, teclado para gordos, pero queda bonito, soy todo un romántico, joder, cagon la puta).

Vino el camarero, un tío de mi altura (esa no la sabréis nunca, tensión) y era como yo regordete, con cara de pan de pueblo, iba con el uniforme del restaurante, con un Jersey de cuello de esos llamados de cisne, pero a él le oprimía tanto el cuello que se le salían los ojos, estaba colorado como un tomate, y hablaba como si le estuvieran estrangulado, encima el pobre iba con una especie de jersey que le iba estrecho, creo que no pensaron en él cuando decidieron el uniforme del restaurante este. Se llamaba Camilo.
Además en el restaurante hacía un calor insoportable, estaría puesta la calefacción en modo crematorio, y sudaba como yo cuando subo una cuesta.

– Hola que tal. Hola Judith, no te había visto, oído si, pero visto…
– Jajajajajajaaj que gracioso que es mi peluchón regordete. Gracias.

Yo alucinaba aquel pavo se dejaba decir regordete y peluche, por la majara esta. Yo me habría levantado y me habría ido. O me habría quedado sentado.
Le dije…

– Judith, esa sinceridad te queda muy mal, el que tu estés delgada no quiere decir que seas mas ser humano que Camilo. Esta regordete, si, más que eso, esta gordo, cebollero, tiene unas lorzas que alucinas, y mas con ese jersey ajustado, y el cuello cisne, que le va a explotar la cabeza, ¿es feo? si, mucho, pero no por eso se le debe de apartar del resto de los humanoides de gimnasio que te rodean a ti.
Camilo tiene sus emociones y su corazoncito, bueno uno de buey pero corazoncito. Y sentimientos, o así
– Gracias Javier, por la PUNTUALIZACION – hijo de puta que estoy aquí-
Dijo en voz baja
– Hay es verdad nene. – dijo Judith. – Perdona Camilo, no te diré regordete mas.
– Te lo agradezco Judith, me sentaba muy mal – ¿verdad Javier? Menos mal de tu amigo. ¿Psicólogo no eres verdad?
– No no, yo no trabajo. Tengo empresas. Bueno pues ya, esta, ya hemos hecho las paces los gordos y las canijas.
– Jajajajajajajaaj waaaaajajajaja.
Por el amor dios que risa, me quede aterrorizado, tenia risa de psicópata.

Camilo, retrocedió un paso y se puso a sudar mas. Parecía que acababa de salir de una piscina, hasta creo que se meo encima.
¿Que secreto había en aquella espantosa risa?

¿Había una Judith, la del cuerpo más o menos guay, mató a treinta hombres y un periquito??
¿Por qué a los peces no les pican los ojos en el mar y a mi si??
¿Eh?

Después de estos pensamientos, que se oían como una voz en off, con eco y todo, y la gente me miraba, como si me oyera. Me asuste mas todavía. Y probé sonido pensándolo.
– oeeeee!!! Oeeee!!!
Joder!! Se oía como con eco!!
O me estaba emparanoiando.
Bueno no sé, Camilo se acerco de nuevo, Judith, acabo de reír y todo el bar continuo a lo suyo.
– Yo, Camilo una tortilla de patatas, pero bien gordita eh?, perdón se me ha escapado, con pan y una copa de vinito.
– Y tu Judith?
– Pues mira yo una tabla de quesos.

Hostias de quesos!!! , pero es que todo me tiene que pasar? Quesos a mí, que odio el queso más que un día en la nieve. Es como si le dieran a Falete una hamburguesa de tofu. Joder que ascazo por favor.
– Ah nen!! Y ponme cabrales que me encanta.

Toma, si no quieres café, dos tazas llenas. Dios mío, a mi me da un asco terrible el olor a cadáver que produce el Cabrales.
Parece como si estuvieras en una morgue, o casado con una forense.

– Vas a querer vino Javi?
– Si, blanco y una botella de primperan.
– Jajajaajajajaaj waaaaajajajajajs. Que gracioso que eres.

A Camilo le temblaban tanto las piernas que le sonaba la calderilla del bolsillo. Y volvió a poner cara de espanto.
Algo pasaba en aquel campo de concentración mega pijo. Y yo tenía que averiguarlo.

Pssst.!! Hey lector, Si, tu querido lector, en realidad me encantan los misterios, aunque soy un cagao, yo soy de los que van a mear y se las apañan para estar de cara a la puerta, ósea que meo mirando para atrás y el pito para adelante.

Aun así me puede la curiosidad, hablare con la loca y el gordo (yo puedo decirlo soy el que escribe) a ver si saco algo en claro.

Continua en mi próximo libro.

“La extraña vida cotidiana vista desde mis ojazos azules”

©Javier Sánchez 2018

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Un finde de esquí, en el infierno. Capitulo 2 de 4.

Pero estoy aquí y voy a esquiar aunque sea encima de la acera.

Porque a la casa maldita no vuelvo hasta la noche.

La cola estaba llena de los esquizoides estos, todos contentos de que iban a hacer SOLO dos horas de cola.

Estamos locos de verdad, hay que ser gilipollas, a casi 26 grados, un sol de justicia, a casi 2000 metros de alturas, con el puto mono de esquí, que me tenía los huevecillos al rojo vivo, el gorro, los guantes, la braga (la de la cara,), las gafas estas que se te clavan en la cara. Y las putas botas de esquí. Que me hervían los pies. Parecía que íbamos a invadir Alaska.

Me estaba subiendo un papo que para que te cuento. Empecé a quitarme cosas el gorro, los guantes, la braga y las putas gafas me las baje al cuello. Y el mono me lo baje a la cintura.

La chica que iba delante, (bueno chica, calzaba ya cuarenta largos) con todos los cocino manos que habían por allí, me habló, bueno, lo poco que entendí.

– Hola me llamo Ruth y tú te llamaaaaaasssss.???

Juan – no, José – no – Robert, siiiii, Robert es que tienes cara de inglés. Verdad, oye? Le dijo a otra cocotera.

Enumeró unos cincuenta nombres hasta que llego a Borja y por ahí no paso.

– Me llamo Javier. Mi nombre es Javier. Y soy de la antigua Barcino.

– Ah!!! Que bonitooooo, me encanta Javier… Barcino? Que es de la costa?

Pensé esta tía es gilipollas, ni que fuera el nombre de un perro. Y todo esto dando saltitos.

– Siiiiiii graciaaaaaassss. Me encanta mi nombre !!! Y si, Barcino está al lado de Pals

Le contesté imitando sus saltitos.

– ayyyy y en qué hotel estas.??

– No, no, estoy en el…. mi apartamento, es ese de ahí, le indique señalándole el apartamento.

– Ah si, que guay tienes un apartamento ahí, pero que súper no.?

– Que?? – joder es que no la entendía y encima yo sordeo un poco de la oreja derecha

Tengo una amiga que también sordea de esa oreja, o de la otra, no me acuerdo y nos reímos mucho cuando hablamos de ello

– Que súper.!!!

– Ah coño.!!! Sisisissi súper. Hay una hija de… Si que súper. Súper mega fashion.

Y se giro para hablar con los cocainómanos. Y me miraban como si fuera un marciano vestido de lagarterana.

Siguió la cola, yo quería morirme, llevaba una hora de cola, y habría perdido 10 litros, me estaba fundiendo.

Los saltarines no se habían quitado nada. No quería ni imaginar lo que había por allí dentro.

Por fin llegó a la taquilla, me busqué el forfait y se lo enseñe al prisionero de aquella cabina.
– Perdón caballero, ese forfait no vale.

– Que.? Porque? Lo saque ayer de internet.

– Si señor y le ha quedado el recibo muy bonito pero es para la semana que viene.

A mí me cogió casi una lipotimia de me muero todo entero, me temblaban las piernas, le cogí el forfait y lo mire.

Pues si, la cague en la fecha.

Me cago en Internet, en Bill Gates, el Google, en HP (mi impresora) y en todo lo que se menea.

He puesto la fecha de la semana que viene.

– Bueno y que vale uno aquí ahora.

– ciento setenta euros.

– Ciento setenta,? Pero llegará para esquiar en el Himalaya no? Pero si por internet costaba cien!!!

– Aquí vale eso señor, lo va a comprar??

– joder, joder, si claro, que remedio. Admiten tarjetas…

Que amable el cara pasillo.

Pagado ya y arruinado para todo el mes, me puse en la cola del teleatrastre.

Y no me acorde de mi problema hasta que lo vi girar,.

– Hostias.!!! No no no no no no, despacito. Por favor….

Me pego un tirón que pensaba que me estaban operando de fimosis sin anestesia. Y subí gritando toooooodo el tele arrastre hasta arriba, la gente que bajaba por la pista me miraba espantada. Así unos seiscientos metros de grito continuo.

Cuando iba llegando el chico que ayudaba a bajar me miro asustado.

– que le pasa, que le pasa señor!!!!????

– quita, quita, quita coññoooooo que me tirooooo.!!!!! Aaaaaahhhhhh!!!!!

Y me tire cuando el tele arrastre gira, el mono se me engancho y se rajo por la sisa, me fue bien porque la nieve entraba por el agujero, los esquís se clavaron en la pared de la taquilla del teleatrastre, las gafas y la gorra en la cara de una tía que estaba allí mirando. No se que, por cierto.

Me quedé en el suelo tirado, con los intimisimi pegados a la nieve, me aliviaba.

El chico se acerco, – está bien? – Me dijo

– Si gracias, pero déjame aquí un poquito porfa.

– vale, si me necesita dígamelo y vendré, hay que ayudar siempre a la gente mayor. No se preocupe.

– Gracias, hijo puta, – le dije por lo bajini – a la gente mayor dice el cabron, así tengas que doblar turno un mes entero, a veinte grados bajo cero.

Al rato me levante, el fresquito de la nieve hizo su trabajo, ya no me escocían, pero los tenia helados.

Arranque los esquíes de la pared de la taquilla y me dirigí a la pista, iré poco a poco, me dije, vamos a por una verde que es más tranquila.

Había un palo con tres carteles verde, negra y roja. Seguí el camino de la verde…

Y apareció la cocainomana…

– Hola Danieeeeellll

Hostia saltaba hasta con los esquíes…

– Vas a esquiar,???

– Javier, me llamo Javier, poca retención eh? No me comprado unos zapatos así, claro que voy a esquiar, estooooo Ruth.

– Ay jajajajaaja, pensaba que me tomabas el pelo, qué gracioso eres. Venga vamos.

– Yo voy por aquí, – y salto cuesta abajo y desaparecía.

Yo fui detrás, pero al momento me di cuenta que algo no iba bien, vi un letrero, así de reojo, que ponía “pista negra precaución”

– Hostia puta, tuuuuuu saltimbanqui, o como te llames paraaaaaa.!!!! Que esto es una negraaaaaa.!!!!

Maaaadre mía si parece que estoy en año nuevo, esto parece lo de los saltos de esquí, joder que inclinadooooooo!!!!

Socorrooooooooo.!!!!!

La idiota aquella estaba más abajo dando botes y quiebros y gritando como una loca.

– uhhhhh!!!! , wawwww!!!!! Vengaaa Danieeeeell !!!!!

Yo iba en línea recta, dando unos botes tremendos y se me estaba rompiendo el mono por la sisa me entraba nieve cada vez que me agachaba, era un suplicio.

La loca, se paró, y me dije, menos mal me va a ayudar, pero pase a su lado como una bala… Con los brazos abiertos, pidiendo ayuda.

– Danieeeelll…!!!! Detenteeeee.!!!

– Hija putaaaaaa donde me has metidooooooo..!!! Y quien dice detente en el 2017, esta tía es rarísima.

No había terminado la frase y ya la tenía al lado.

– Hola Danieeelll.!!! Vas bien.!???

– Javier, me llamo Javieeeeerrr, tanto cuesta de entender? Quiero parar Judith ayúdame por favor.

– Vale tu tranquilo me pongo delante y tu ve frenando de lado, yo iré haciendo la nieve más blanda delante de ti. Todo lo que pueda…

– Vale gracias eres un encanto – loca los cojones – dije para mis adentros.

Y ella empezó a moverse en zig zag delante de mí, me estaba tirando toda la nieve por encima, que se me colaba por el ya enorme agujero del mono, por la nariz, los oídos, me ahogaba, por el amor de dios me estoy helando los cojones, y las piernas y los pies. Y todo.

Yo intentaba hacer zig zag pero me costaba frenar. Era difícil con la puta nieve en la cara y la que se me colaba por el agujero del mono.

Poco a poco conseguí frenar y, por fin, pare, a veinte metros de la valla. Y con cien personas mirándome, y la loca al fondo saltando.

– bieeennnn, lo conseguimossss.!!!!

Estaba todo lleno de nieve, de la cabeza a los pies, helado, no podía ni hablar. Y tenia los cojoncillos llenos de nieve que me caía por las rodillas, hacía los pies ya helados.

Por favor ni la teniente O’Neill, en un día malo, lo paso tan mal. Maldita la hora que salí de casa para venir a la puta mierda esta blanca.

Estaba de pie sin poder moverme, ni articular palabra y así como al fondo oí:

– Bien Danieeeeelll..!!! Lo conseguimos..!!!

– Javier me llamo Javier – dije escupiendo nieve por la boca e intentando sacarme las gafas para ver algo.

Se acerco Judith

-Javieeeeerrr, como estas? Ay pobrecillo que mal lo has pasado verdad? Es que los de la costa no estáis muy acostumbrados a esto. Vamos al bar y te tomas un café calentito.

– Si si – tiritando de frío y del terror que había pasado – llévame por favor Judith.

Parecía buena chica, podía ser una asesina en serie, pero me daba igual, me dejaría llevar por Hannibal Lecter y que me comiera el cerebro, solo para entrar en calor.

– Aquí es, Javier, deja los esquíes aquí fuera entremos y estarás mejor.

Dentro hacia un calorcillo muy agradable, me sentí revivir. Judith, en el fondo, era un encanto, fue a por un café con leche después de dejarme en la mesa sentado.

Al rato, tomándome el café Judith, ya se le veía mas calmada…

– Y que, que te ha pasado, porque te has tirado por la negra, porque no has ido a una verde… Si no controlas bien…

– Pues porque has venido como un torbellino y te he seguido. Y había un letrero verde y cuando me tire, aquello no era verde.

– Claro nene, es que es la misma entrada tenias que haber ido a la izquierda, la negra esta hacia la derecha, ayyyyy jajajajaja,!! Que gracioso eres.!!!

Sabes Daniel? Antes yo no era así, era muy tímida, y conocí a un tío, más o menos como tú, mayor, gordo y todo eso. -Yo pensé, pero que cabrona y no se corta un pelo. – Aquel tío era un torbellino, me enseño de todo, aprendí muchas cosas de la vida. Sobre todo a estar loca. Y vivir, pero falleció, y soy así por él, en honor a él. Y no quiero cambiar.

La madre que la pario, sentí un impulso asesino, pero se me pasó muy rápido, pero en esos tres o cuatro segundos, la mate de cien formas diferentes. Vi que hablaba en serio. Muy en serio. Y al fin y al cabo, lo que dijo tenía sentido.

Tuvimos una conversación encantadora, algún susto, porque se ponía a reír o a hacer waw.!!!

Como un cencerro vamos. Pero me gustaba.

Fui entrando ya en calor, aunque no me estaba dando cuenta, pero debajo de mis posaderas se estaba haciendo un charco enorme de agua, de la nieve que se estaba derritiendo. No me di cuenta pues tenía todo congelado. Hasta que vino el camarero, que pasó recogiendo vasos y la mierda que se dejaba la gente y resbaló, se metió una hostia en el charco que salpico de hasta agua en las ventanas y a las mesas colindantes (licencia literaria de autor) . Entonces me di cuenta, estaba todo el banco y el suelo de donde yo estaba lleno de agua, pero lleno y yo empapado hasta el pecho. La nieve, que arrastraba por kilos hacia estragos.

Madre mía que palo y que vergüenza. Y que hostia se ha dado.

En ese momento, cuando el camarero se levantó apareció el novio de Judith.

Manda cojones vaya pavo, parecía que se había comido a su hermano. Enorme. Y era su novio, desconocido para mí.
Y me dijo.

+ Oye tu que hafe cong mi novia… Porque sabef que Judif ef mi novia no?

Yo quería morirme era un zopas, de esos que hablan con la f y así como sacando la lengua. Le temblaba la mano y tenía un tic en la cabeza.

Por dios lo que me faltaba, a mí se me escapaba la risa y la vida. Ahora lo entiendo todo, el fopas estaba desquiciao de estar con la loca esta. Y la loca esta le miraba con amor y pasión.

Yo quería morirme, otra vez. Si, es que yo ya me morí una vez, pero salí bien del trauma y aquí estoy. Luego os lo explico. Bueno pues eso, quería morirme porque se me escapaba la risa y la vida, en breve. Solo me faltaba eso. Me estaba mareando, estaba agotado, escocido, con lo huevos helados y me moría por soltar una carcajada.

El fopas me insistía, que la loca era su novia.

Yo sonriendo, con una carcajada por dentro me decía zi.

– Si, ahora sí, pero no lo sabía perdona, pero la conocí en la cola del tele arrastre y hablamos y después nos vimos arriba. Tranquilo que no quiero nada con tu chica.

– Y que hafes aquí con ella.

– emmmm, que parte no has entendido de lo que te he explicado. No lo voy a repetir todo otra vez, atiende cuando te hablan y no te apretes tanto que te vas a cagar.

– Oye payazo al final te voy a fhar.

Ya no pude mas y me reí, pfffffff jajajajaja.

– es que hablas como si comieras avellanas.

Me metió una hostia que las gafas y la gorra me saltaron hacia la ventana. Solo. Me faltaba eso.

La loca dijo

– Borja por favor deja a Daniel!!!

– ahhhhhjjjjj se llama Borjaaaaaa.!!! Y me llamo JAVIERRRRRR.!!!!

Me ha pegado un Borja de dos metros. Por dios. Pero que pasaaaaa.!!!???

Me voy al apartamento maldito, ya no lo soporto mas.

Me levante y les dije adiós,

– ahí os quedáis, que estáis todos locos locoooossss.!!! .

Al levantarme cayó toda el agua acumulada en la bolsa que había causado el agujero del mono.

Chooooofffffff.!!! Tenía agua acumulada para llenar un pantano.

Carcajada sonora al unisono de todo el bar.

Baje la cabeza y sople. Agotado, hundido, hasta los huevos (nunca mejor dicho) Bufffffffff.

Al irme, la loca dijo

– Daniel, vendrás esta noche a la fiesta de los esquíes.???

La mire y sonreí. Por dentro pensé, ojala se te caigan todos los dientes esta noche, loca, locaaaaaaaaaa.!!! Pero encantadora loca.

– Si Judith, si puedo me acercaré.

Y el fopas sonrió, como si no hubiera pasado nada…. Bendito idiota

Vaya día…

Siguen en capítulo 7

Y el fopas sonrió, como si no hubiera pasado nada…. Bendito idiota

Vaya día…

Salí del bar de gilipollas, y automáticamente me quedé congelado, hacia aire, me quede como un calipo de menta.
Hostias, rápido hay que ir a la casa maldita y bajar al súper antes de que cierre, he de comprar leche o anticongelante, algo de comer. Para hipoteca… emmm para la hipoglucemia. Es una enfermedad que tengo, si no como azúcar me da hipo y lo paso muy mal.

Y luego si mi cuerpo da de sí bajare al bar a tomar algo, una tortilla de aspirinas o algo ligero. O iré al súper a comprar algo.

Me dirigí directamente a la casa maldita. Iba andando abierto de piernas, con las putas botas haciéndome resbalar. Estaba totalmente empapado, chorreaba agua como un trapo mojado. Joder que frio.

Llegue a la puerta del apartamento, con las piernas rectas, parecía el primo feo de Frankenstein. Como pude, tiritando, pasé por delante de la cerradura la llave ultra moderna de plástico negro. Y se abrió la puerta, como por arte de magia.

Entre en el apartamento, atemorizado para ver que podía pasar, lo mismo se conectaba una trampa con flechas a lo Indiana Jones. Pero no, no paso nada.
Fui directamente al baño, me quite el mono y fui a orinar (a mear, nota del autor).

Joder no podía, madre de dios, y cuando salió, fue como si meara sangre de Alíen el octavo pasajero, claro, tenía el pito (nabo, nota del autor) helado y al salir el pipi fue como si… ¿habéis puesto la mano fría en agua caliente?
Duele verdad? , pues ponerle imaginación.

Después de mear el ácido alienígena, me metí en la ducha.
Aaaahhhh que guay, calentita, que relajante, fue increíble, toda la puta lluvia aquella que me ahogaba, y yo no sabía cómo iba la mierda esa. Las tres rácholas de colores, me acorde de la película de Silvester Stalone, DEMOLITION MAN. Que trata de un poli que lo encarcelan y lo crionizan. No que lo hacen pequeño, que lo congelan vamos. Y despierta en el futuro. Y allí para giñar, se utilizan tres conchas, que en toda la película no se sabe de qué va. Pues la jodias tres ráchalas no sé cómo van. Y mira que las toco las sobo, con un dedo, con dos hacia un lado, al otro. Pero no hay nada que hacer. Siempre sale caliente y en modo tormenta tropical.

Pues nada, otra vez sin jabón. Salí de la ducha y me senté en el sofá, mire al techo y la hora, por si me caía algo encima, la cama, o el techo, o la cocina se convertía en coche. Estaba realmente preocupado. Pero me quede dormido como un bebe. Me despertaba y llorando cada veinte minutos.

Es que lo había pasado fatal, eso no era un finde, había sido un castigo divino. Pero estaba dispuesto a recuperarme.

Desperté al rato (dos horas) Me puse polvos de talco en los wikys, me vestí y baje al súper.

Como un pincel me vestí. Mis tejanos, mi camiseta de los Chichos y mi sudadera de camela…. , es broma, una camiseta negra y una sudadera.

Eran las seis de la tarde, y hacia bastante frio, me dirigí al súper. Quedaba a unos cincuenta metros, solo quería comprar unos huevos, un Frankfurt y cuatro tonterías. No me apetecía ir al bar.

Entre en el súper,

-hola amigo, hola que tal ¿bien?

Me gire y no vi a nadie, hostia un súper domótico pero este es paki. Un Domopaki. No me jodas

-¿Ya esquiado tú? No estar rojo ni moreno tu no esquiar ¿verdad amigo?

-Hola que tal, si, si he esquiado, dije mirando a mi alrededor.

-No tu no esquiado.

-Que si coño, mira no me alteres. Que no he tenido muy buen día y …. Eso. Donde coño estas, o quién eres, sal de ese cuerpo!!!

– estoy aquí amigo.

Entonces me fije y allí detrás de la caja registradora de cuando se separaron lo Beatles había un paki, de color entre ictericia y marrón verdoso. Ostias daba miedo.

Salió de detrás de la caja. Coño.!! Era un tío de metro treinta, parecía que estaba lejos. Le dije, si que he esquiado, pero vamos que no quiero hablar de ello, vengo a por leche, unos huevos, pan y un frankfurt.

– Vale amigo, yo te acompaña, veo que problemas para andar, tu caído no?

– Si me he hecho daño en la pierna.

Joder que tío mas pesao.

Me acompaño, por los pasillos llenos de cosas extrañas, el hobbit iba rapidísimo, parece mentira aquel hombrecillo tan pequeño lo rápido que iba, parecía una lagartija, cogimos las cosas y cuando llego al frankfurt me cogió unos de color blanco verdoso y le dije

-Eeeeeeeeeeeeeeehhhh eso que es paisa.

Y el hobbit me dice

-es un franfus nuevos de tofu.

-De tofu?? Venga no me jodas y en vez de mostaza que les pongo soja? Dame unos de persona coño. Tú has visto mucha soja en Alemania??

– frankfurt no es Alemania es de hacendado, bueno tú sabrás amigo, pero estas un poco gordito y he pensado que te iría bien

– Y tu eres un enano de los más cortos y no te he regalado unos zapatos de tacón. Tío no me jodas. Y estudia geografía. Que ya te vale

-No hubo más discusión, le pague al Frodo y me fui a la casa maldita, para hacerme algo de cenoteo.

Entre en el apartamento, rápido, dando una voltereta y poniéndome detrás del sofá.

Me quede unos segundos a oscuras, y no paso nada. Cuando me incorporaba. Una voz.

– detectada presencia, encendiendo luces y calefacción.!!!!

– ahhhhhh.!! – Me pegue un susto de muerte- hija de puta que susto me has dado.

– son las 20.00 conectando, servicio de cocina.!! Ya puede usar la vitrocerámica.

En la alfombra marrón (ahora) estaban los huevos, del susto volando voy volando vengo, a tomar por culo, al suelo.

Solo me quedaba la leche y los seis frankfurt.

– bufffff. Tendré que ir al bar. Joder, otro palo a la tarjeta.

Me senté en el sofá, y me quedé mirando los huevos, los de la alfombra me refiero.

De pronto de un respingo me levante, las 20.50….

– Ahhhhhh yunamierda, esta vez no me pillas. Jajajajajajaj japutaaaaaa.!!!!

Me quede sorprendido de estar hablando con una maquina. Hostia Javier, este viaje está acabando contigo.

Me arme de valor y me dije, Javier a peor no puede ir. Animo

Y me puse a llorar otra vez. Si soy de lagrima fácil, que pasa. Algún problema?

Continua en capitulo 3

©Javier Sánchez 2018

Un finde de esquí, en el infierno. Capitulo 1 de 4.

EDICIÓN COMPLETA EN TRES CAPITULOS O ASI.

Todo comenzó con una mala resaca….

Me arriesgue. Cogí los palos de esquí, los esquíes y me encamine hacia La Molina, estación de esquí, a unos 130 km de Barcelona. De las más antiguas. Tuvo el primer telesquí de España, osea que llegó la tele aquí antes que a los hogares españoles. Que cosas. De hecho funciona desde 1908, que todo era en blanco y negro, tenía que ser difícil esquiar así por lo blanco y lo negro para hostiarse.

(adjunto foto)

Estos son los primos de mi madre, de Ecija , que no conocían la nieve. Hubo muy mala suerte en aquel viaje, uno cogió una pulmonía, salia en manga corta a – 7 grados, decía que el pasaba mucha calor en Ecija y quería volver fresquito, el otro perdió un ojo con un palo de esquí, y el último lo atropello un coche, un coche en 1960…!!!

Que en aquella época pasaba uno cada dos o tres horas, pues ese, le pillo. Solo le partió una pierna, dos brazos y el dedo meñique. Pero vamos que se fueron contentos, según mi madre.

A lo que iba.

Coche nuevo, bueno va, la verdad, es de mi amigo Juan, el pastoso, os acordáis el que me llevo a aquella fiestalunchmeetimg para la venta de alcachofas en almíbar? Pues ese. Buena carretera, bien vestido vestido, cómodo, calzoncillos nuevos y una colonia que mi amigo se había dejado en la guantera y ponía, “Le criac de le Cloac (Paris)” , me dije esto tiene que oler de puta madre. Me voy a poner.

Dicho y hecho, mientras pillaba el volante con la mano izquierda, puse un poco con la derecha, aguantando el tapón para que cayeran gotillas, pero cogí un bache de la carretera, que parecía el lago Ness, y se me escapo de la mano el putisimo tapón de la putisima botella y como consecuencia de tal evento, me cayó media botella por todo el cuello, el jersey y los pantalones. Que me caló los leotardos hasta el escroto (los huevecillos).

Hostias!! Vaya tela, bueno calma, nada, pensé, esta es buena y no escocerá. No es la del Mercadona que te puedes quedar ciego si te cae en los ojos.

Jajajajajajaja…!!!!

Y un huevo (nunca mejor dicho) se desato el infierno en mis intimissimi. Por los dioses del Olimpo, provincia de Girona creo, tuve que parar el coche en un bar de carretera y salir volando y dando botes al servicio. Que, evidentemente la llave la tenía el cabrón del dueño, que se cree que se le van a llevar las baldosas o el wc. Idiota.

Cuando entré, me quite los pantalones, los leotardos, los gayumbos y me eche agua.

Agua fria.!! Lo peor…Como gasolinaaaaaa.!!!!

– Aaaahhhhhhh.!!!! (grito de espanto y horror, nota del autor)

Estaba a punto de llorar, pero un tío con un carro así, no llora.

Bueno si…

Me puse a gritar y a llorar como una magdalena (ahora muffy) parecía que me había poseído un cantaor se flamenco. Camarón, que en gloria este.

Al momento vino el encargado del bar.

– Pero que pasa, que pasa??
Y me vio allí con todo el excusado encharcado de agua, los pantalones, los leotardos y los gayumbos bajados. Y los huevos colorados como dos tomates pelaos, pero fosforito. Como dos semáforos, de esos, uno para ir recto y el otro para girar.
Y me dijo:

– que le pasa?… Joder que bien huele aquí, si siempre huele a mierda.
Y le conté lo que me había pasado. El cabrón, cuando ya se me paso un poco y me atendió, y ya me iba, andando como si hubiera o hubiese cabalgado doce días a caballo, me decía adiós y se oían las carcajadas de lejos.

Me presto un pañal de su bebe y polvos de talco.

Madre mía que mal que estaba. Que mal rato. Que escozor y encima ahora, una hora y pico sentado.

Me muero. Todavía me escocía como si me hubiera mordido una cobra. Y todavía estaba en Aiguafreda, me quedaban unos 100 o 110 km. Un infierno en aquel coche de 40.000 euros, no digo la marca porque BMW no me deja, pero es un carro que te mueres.

Bueno, pues con mi infierno en los huevos, seguí conduciendo. Y todos los baches… para mi. No os ha pasado que cuando os estáis meando, pillais todos los baches que existen en la carretera, que por cierto, poco antes de tal situación, la carretera estaba como el mármol.??

Me cago en toda la calavera del ingeniero de caminos que hace veinte años que no pasa por aquí. Iba esquivando baches, que parecían minas, joder vaya trago.

Pues poco a poco iba pasando el infierno.Ya casi me iba calmando y recuperando. Y de pronto.

¡Se requiere que reposte combustible. Gracias!!!

– Aaaaaaaaahhhhhhh!!!, quien coño habla.!!!

Mire el retrovisor y ya veía fantasmas.

¡Reposte lo antes posible combustible!!!!

– Aaaaaaaaahhhhhhh!!! Hostiasssss.!!!

Me fije en la pantalla de la consola de en medio, que por cierto era mas grande que mi tele de casa.

¡De allí salia la voz de la loca esa!
La madre que me parió, que susto me he dado, casi me salgo de la carretera.

Cuando mi ritmo cardíaco se normalizo, paré en una gasolinera
Voy a repostar (joder que bien hablo), todavía me escocian un poco los lichis, pero era soportable.

Me dirijo a donde estaba la puertecilla del deposito y allí no hay quien meta mano. No hay para abrir, no hay ninguna rendija, ni instrucciones de Jedi de “abrete, la fuerza te lo ordena”.

El encargado me vio dando vueltas al coche y salió….

– Buenas noches, o lo has robado o te lo han dejado y ni idea no?

– Cierto caballero, no se abrirlo.

– En el mando hay un botón, con un dibujo del logo de una gasolinera.

Yo quería morirme, y el cabrón del encargado se reía, por dentro, pero se reían.

– Cuanto le pongo.? Lleno?

– Si, si claro, cuanto cabe?

– Estos coches? Unos 80 litros.

– No jodas.!! No me llenes el portamaletas.!! Que va tio 40 euros y ya esta.

– Vale, vale, pero para la vuelta no le llega… Estos coches chupan que no te cuento.

– Bueno ya luego si eso…. que ya, que 40 euros.

Me cago en la puta, me va a salir mas caro que mi coche. Quien me mandaba a mi pedirle el coche al cabrón ese…

Después de dejarme 40 eurazos, en acariciar el fondo del depósito del BMW suprermegafashion de mi amigo

Entre en el cabrón del coche y lo conecte. Estaba empezando a odiar ese coche. Me recordó a cuando me compré el Seat Panda, el primer coche antivirus de la historia.

Era feo, como el Fary comiendo un limón.
Aquel coche mi primer coche, recién sacado el carnet de conducir, 98 prácticas que hice, mi profesor, Antonio, me dijo.

– Hostia Javier sube ya a examinarte, ya te conoces Barcelona como la palma de la mano, la gente te saluda al pasar, hasta la guardia urbana te saluda, sabes mas que yo.

Sube ya cohone!!!
– No estoy seguro Juanito, creo que hare unas diez mas.
– Y un huevo, el lunes te examinas. Y no hay mas que hablar.
Y asi fue, me examine y aprobé. Con algunos problemillas, pero aprobé.

El carnet me costó mil pesetas mas que el coche.

Negocio redondo.
Mientras pensaba esto…

– Recuerde.!!! Poco combustible en uno de los depósitos.!!!

La hijaputa de la pantalla, me había dejado como Paquirrin delante de una raíz cuadrada.

… Entonces cai…
– Queeeeeee???? Dos depósitos!!! La madre que me pario. Pero cuanta gasolina cabe en este coche. Por el retrovisor vi al cabrón del gasolinero, que se iba a su casa partiéndose de risa. Movi el coche. Y solo pensaba que, me vuelvo a Barcelona o sigo. Si me voy a casa no me arruinare hasta los cincuenta. Pero si sigo, solo podré comer nieve con sal y encima no ligare.

– Joder.!!! Que mala suerte que tengo. Es que se me va a aparecer la niña de la curva en una recta. Es que manda cojones.

Y seguro que me limpia el parabrisas. Que mala suerte que tengo coño. Me estoy agobiado, es mas ya estoy agobiado. Estoy mas agobiado que un barrendero en Tarifa.

Seguí por la nacional, casi llorando, pensando en los dos depósitos de gasofa de aquel avión con ruedas. Me quedaban 100 km por delante.

Me puse a pensar en que lo iba a pasar de maravilla, el apartamento del cabrón este, el hogar con el fuego, el bareto lleno de monadas enfundadas en su mono de esquí.

Mono de esquí.!!!!

Hostias u ostias!! me lo he dejado en su bolsa, con los guantes, la gorra y las gafas de sol pa esquiar.

No me lo puedo creer. Pero que pasa, esto son señales, algo que me dice que no vaya a esquiar, que no debo de ir, se me iba la cabeza e iba a 140 km barra hora, y la verdad es que ni se notaba, menudo cochazo.
Joder, joder que viaje, me estoy mareando, entre el pestazo a colonia y que ahora tendré que comprame o alquilar un mono, de esos que huelen a sabana Santa, estoy vendido, y veo luces al fondo de la carretera… Que se mueven, arriba y abajo, joder me va a dar un ictus. Voy a parar….

Paré en al arcén y vi las luces que se acercaban, me empecé a poner nervioso y de pronto estaban al lado de la ventanilla del coche.
Toc, toc, tocaron en la ventana.

– Caballero se puede saber que está haciendo.??

– Hostia los picos… perdón agente, estaba cansado y me he parado.

Joder era un control de la guardia civil. No puede ser. Que mas me puede pasar.

Abrí la ventana y el guardia, se retiró de golpe de la ventana del coche.

– Joder por dios, pero a que huele??? A bebido usted.??

– Ehhhh agente, huele a colonia cara de la muerte, francesa.

– Francesa? Pare mas adelante donde esta el otro agente.

Yo solo vi dos luces mas… – donde, allí donde las farolas que se mueven.??

Me sentía mareado, como borracho. La puta colonia…

– Si, si allí. Va a tener que soplar para comprobar el nivel de alcohol.

– Vale agente.

Avance varios metros y pare a la derecha, en Inglaterra a la izquierda. Y escuche.

– Juan que el caballero sople, me parece que no esta muy bien.

Se acerco el otro picoleto, llevaba los dos palos de luz en la mano y me dije – miralo parece el PicoJedi. Me entro la risa tonta, creo que demasiada tensión.

El guardia se acerco

– disculpe caballero deberá de hacer esta prueba del nivel de alcoholemia. Retire el plástico y ponga el aparato en el medidor, por favor.

A mi se me estaba yendo la cabeza o me había poseído algo, pero pensaba, como te voy a poner el aparato ahí, no llego por la ventanilla del coche, además vaya rollo, bajarme los leotardos y sacar el cimbrelillo, si, que pasa, la tengo pequeña.
Y se me escapo la risa. El picoleto se mosqueo y me dijo.

– Señor le invito a que baje de coche, haremos la prueba fuera de él.

Yo pensaba, ¿me invitas? Que también vale dinero bajar de este coche. Y se me escapo la risa
Mal asunto, el guardia me miro con cara de. “hoy todavía no he matado a nadie, no me provoques’ o eso pensé yo.
La noche se alargaba….

O eso me parecía a mi. Joder que marrón y que mareo.

El guardia, me dio un pito, o lo que yo creía que era un pito.

Con el pestazo de la colonia y el alcohol de la colonia, que supongo que desprendía y mi ropa, creo que pille un colocón del quince.

Pues eso, que no era un pito, era un tubito que tenía que poner en el aparato de soplar.

Lo puse a la primera, increíble, porque apuntaba hacia otro lado, pero lo coloque.

El picoleto me dijo.

– Ahora, por favor caballero, le proporciona la documentación del vehículo a mi compañero y procederemos a efectuar la prueba del nivel de alcoholemia.

Joder, no le entendía.

– Oiga por qué habla como Gongora

– Mire señor, se lo pido con educación

– Joder, pues digame como toda la vida, deme los papeles del coche!! . Es que me he mareado cuando me lo ha pedido.

– Mire!! No me toque los cojones, dele los papeles a mi compañero y sople, coñññññoooo.!!

– Ahí las dao, ahora nos entendemos. Dame el parato. Que soplo.

Le puse el tubillo ese y me puse a soplar…

El agente me decía, – venga, sople, sople, sople… – Y yo soplaba y soplaba, y pensaba voy a explotar como una sandía con gafas. Hijo de puta…. – vengaaaaa ya queda poco, sopleeee.-

Yo quería morirme, me va a dar un ictus….

– Vale ya ya….

Yo cogí aire como esos, de las películas que salen del agua después de estar un cuarto de hora subiendo de las profundidades.

– Uuuuuuhhhhhhhggggg.!!!!! joder que me ahogo coñoooooo.!!!

– Muy bien, lo ha hecho muy bien señor

Yo pensé tampoco es una raíz cúbica, es soplar, casi me muero, pero, vamos.

– Pues nada ha salido un 0.10,no hay problema.

Joder podía haberme puesto in nueve si lo he hecho tan bien…

– Mire señor, vamos a hacer una cosa, se va a quedar aquí con las puertas de coche abiertas para que se ventile y cuando pasen el mareo y el pestazo, coge uste y sigue su camino.

– Vale vale, así lo haré.

Tres horas.!!!! Tres horas y el puto coche todavía olía. El picoleto, entre risas casi me dijo.

– Pffff, mire vayase, vayase, porque esto no hay quien lo arregle, vaya con las ventanillas abiertas y despacio eh pfffffggjajajajaja, Huy perdone….

Me cago en la madre que pario al kiwi, que se iba riendo hacia otro coche. Y le decia

– deme los papeles coño!!! Pffffjajajajajajaa.El conductor alucinaba… ya no vi mas subí al coche, y me fui, con las ventanillas abiertas en pleno enero a la 7 de la tarde, a 3 grados. Que viaje, me cago en todo. Hacia La Molinaaaaaaa.!!!!

Al cabo de una media hora, me dije mira, este cabrón no deja fumar, pero me voy a apretar un purito pequeño que dejan un pestazo espantoso y así quito la de el eau de cloaca. Me puse el purito en la comisura del labio, que bien escribo coño, y hostias, se me cayó, no tenia sensibilidad en la parte izquierda de la cara, (en Inglaterra la derecha), con el frío me había cogido un golpe de aire. Intenté tocarme la cara y el brazo izquierdo no responde. Hostia puta, lo que decía mi madre del golpe de aire era verdad!!! No no no no no, otro problema más. Pero que pasa!!!Solo falta que me caiga en un charco. Paso un camión mientras me apartaba de la carretera y piso un charco, pero no un charco, sino EL CHARCO, creo que el más grande de toda Cataluña, parecia el lago. Ness, me puso perdido de agua, aceite, meaos de perro, barro, y la tapicería del coche quedó hecha una mierda. Me puse a reir.Jajajajajaajsjsjssjaaaaaa, que me puede pasar mas….

+ Poco combustible en uno de los depósitos.

– Hija de puta calla aaaaaaaaahhhhhhh Me puse a llorar como un niño. Allí parado en medio de la nada, con la luz de la pantalla y la cabrona de cepsa, mirandome…Me dije. Vuelvo, no puedo mas, esto es un sinvivir encima se me cae la baba, tenia la cara como acartonada, y el brazo helado pero ya reaccionaba. Entre en el coche y puse la calefacción, poco a poco iba entrando en calor y mi cara volvía a su sitio. Joder esto parece un viaje de esos del Calleja, pero sin nadie que te ayude. Al rato ya me encontraba mejor y tiré. Ya empecé a ver nieve, bueno era mas blanco que lo negro, por que era noche cerrada. La Molina 10 km

– Hostias que ha llegado casi.!!!

Oe oe oe oeeeeeee, oeeeee

Era una fiesta en el coche, puse la música a tope, “el Fary”, hostia puta el cagaflores este tiene al Fary!!!! Bueno da igual

” Ayyyy toritooooo, mi torito bravouuuuuu.!!!!!”

Y llegue al apartamento… 23 A, 5 A, el 23 A lo vi, el 5 A no lo vi bien. Aparque el avión en la plaza exterior del recinto prive y subí con las maletas. Su puta madre, el número estaba abajo, pero la entrada del apartamento estaba a unos 100 metros, venga para arribaaaaa.

Me dolían los huevecillos escocios, era terrible.

Llegue a la puerta y entro, 5 A

– Hostias es un quintoooooo y sin ascensor. Me cago en todo.

A subir, maletas, dos, esquíes, dos, palos, dos, botas, dos. Por el primer piso ya iba cuasi infartado.

Bajaban dos supermegafashiondelamuerte,

Anoraks de colores, pantalones armani, botas de montaña rosas, si, si rosas.

Pasaron por mi lado y como si no existiera, posiblemente por que estaba de rodillas, respirando como un jabalí con bronquitis.

– Gilipollas.

Y seguí subiendo, hasta el quinto, me cago en su puta calavera del cabrón este. Estaba sudando como pollo en una Panadería.

Entre en el apartamento, todo abierto, ventanas, balcón, todo, a 7 bajo cero.

Yo quería morirme me quede helado.

Encendí la luz y vi “aquello”, todo eléctrico, supermoderno. Una cocina americana, pequeña, muy pequeña,. De dos fogones, parecía una tablet, me gire, joder todo muy moderno pero esto es pequeñisimo, y donde esta la cama… Y el servicio? (wc)

Joder, en la mesa había un mando cuadrado y un sobre que ponía, instrucciones para usar el mando.

Joder el mando controlaba toda la casa, cerraba persianas, la tele, las luces, la puerta del apartamento, hasta la vitrocerámica (tablet), interné, peroooo….

No veia la cama.

Estaba agotado, helado, con los huevines todavía escocidos

Me tumbe en el sofá de una plaza y media encogido y puse la tele.

Y estudie el mando, todo estaba allí, hasta que vi, el logo de eso de los lavabos, un muñeco en forma de tío. Pulse…

Detrás mio en la pared se abrió una puerta escondida y de pronto una voz.

– Puerta de servicio abierta!!!!

– hostia que susto, la hija puta del coche.!!!

Pero no… No era ella.

No entre en el lavabo no podía moverme. Y me dolían los huevecillos todavía.

Seguí mirando y…. en una esquina del mando tres zetas.

– hostia.!!! Seguro que es esto.

Apreté el botón. El sofá donde estaba sentado se movió hacia el balcón, conmigo encima y del techo bajo la cama.

– bajando cama!!!

– hostias.!!! La camaaaaa.

Era mas feliz que Falete en un burguer.

Llego la cama al suelo y me metí con los pantalones leotardos, calcetines y escocido.

Y me dormi o me desmayé, no lo se. No lo recuerdo.

Mañana sera otro día

Desperté, como si me hubieran dado una paliza 15 jugadores de rugby, gente muy buena y caballerosa, lo digo en serio.
No podía parpadear, me dolía todo, pero el sol entraba por el ventanal, y me daba ese calorcillo que solo puede superar el de un ser humano, a excepción de algunas mujeres, que tienen los pies muertos, helados, sea verano o “invienno”.
Si, si, esas que te dicen, cariño calientame los pies, y te los pone en la entrepierna arriba, y no vuelves a tener una ereccion en dos dias. Mejor compro un lanzallamas la próxima vez, cariño.

Estaba tan bien en la cama aquella, era una preciosa mañana de febrero, realmente… cerre los ojos un momentito y se oye una voz,

– La cama se reubicara a las 9 horas 00, hora zulu según programacion cofigurada.

Atencion, atención.!!

La cama se reubicara a las 9 horas 00, hora zulu según programacion cofigurada.

Atención, atencion!!

– Hostia la de cepsa,…. Hija de puta, no me libro de ella…
Mire la hora, las 8.59
– me cago en la puta…..

Dong, Dong Dong.

La cama empezó a subir y yo estaba bajando de ella. Se me lio el pie en la sabana y me llevaba hacia arriba…

– Hostiaaaaaasssss.!!!

Intente por todos los medios soltarme, pero no podía, e iba subiendo hasta que tocó techo
– Reubicando sofá y mesita de sala.!!!

– Reubicando sofá y mesita de sala.!!!

– Callaaaaaaaa cabronaaaaass, te odioooooo.!!!!

Y yo colgado de la sabana del pie.

En el aire, que parecía Tom Cruise pero de Barcelona. Realmente parecía una sobrasada, estoy gordito, con el jersey y la camiseta por la cabeza.

Veía, por el agujero de ambos, el apartamento desde aquella altura unos dos metros y medio, cabeza abajo, cómo se reubicaban el sofá y la mesa.

– Jodeeeeeerrrr, tendré que calcular caer en el sofá.

Todo era como un tente, desde aquí arriba se veían las poleas y mecanismos que desde abajo no se apreciaban. Pensé – que cabrón, se lo ha montado bien. No hay nada como tener pasta y ser soltero y guapo. Como yo, pero yo solo tengo el “Nada como tener”.

En mis cavilaciones boca abajo, con la sangre bajando, toda a la cabeza oi…. :

– sabado 13 de febrero, hora 09.05, detectada presencia humana, conectando cafetera, porfavor, deposite recipiente jarra numero 01 L para su llenado.
– queeeee??, Nooooo japuta, pero bueno, esta mierda de casa es todo automático?

Automaticamente (nunca mejor dicho) recordé que en el mando aquel enrome ponia DOMOTICO.

– Hostias, si que lo es!! He da bajar de aqui como sea.

Dicho esto, cómo no, se soltó la sabana de la cama y caí directamente entre el sofá y la mesita.

El hostiazo fue importante y perdí el conocimiento

Me desperté todo mojado, tenia un quemazon espantoso en las piernas y en los huevecillos, inmediatamente pensé en la cafetera, la puta cafetera domótica había echado el litro de café por la encimera y todo el suelo, la alfombra blanca y yo quemado. Quemado, joder.
Si me hubiera ido a Siria, estaría mas seguro, joder que viaje, debo de estar poseido por algun espiritu gilipollas, gafe, idiota. Osea uno como yo.
Volvi a llorar, de desesperacion.
He de levantarme, ducharme limpiar lo que pueda. Y la alfombra si no puedo, le tiro mas café y la dejo marrón.
Tengo que salir de aquí e ir a esquiar.
Me duche, por cierto 10 minutos para encontrar los mandos. Los mandos estaban en la baldosas de la pared, pulsabas la baldosa roja, agua caliente y la azul fría, y habia una que tenia los dos colores, templada.

Cayo el agua de todo el techo, casi me ahogo, su puta madre, ademas no podia ponerme gel, me lo echaba en la mano y se lo llevaba el agua. Lo conseguí en 35 minutos, huevecillos incluidos.
Me vestí, cogí esquíes y le cogí el equipo al imbécil este.

El remonte estaba cerca a unos cien metros.
Baje las escaleras con todos los aperos y salí a la calle.

En la puerta había gente
Le pregunté a una chica, había un tío pero esta claro, que pasa que hacéis tanta gente aquí.

– Holaaaa.!! Es la cola del remonte Molaaaaa.!!! Uuuuuuuuhhhhh.!!!

– Queeeee!!!??? Llega hasta aquí???

Y a la cocainomana esta que le pasa que esta tan contenta, es de la secta de la Nieve del fin del mundo?

– Y estas contenta???

– Siiiiiiiii, hoy solo haremos dos horas mas o menos..

Dos horas, me dio un vahído, dos horas, enfundado como un astronauta, al sol…. Hoy moriré aquí y rodeado de gilipollas que están contentisimos.

Empecé a sudar, como cuando estoy en el trabajo y no ponen el aire acondicionado, por que se les olvida. (hecho veridico)
Pero estoy aquí y voy a esquiar aunque sea encima de la acera.

Por que a la casa maldita no vuelvo hasta la noche. No quiero volver a esa casa que tiene su propia vida. Me da miedo.

Me quedaré aquí y esquiare hasta que se me gasten los esquíes. El puto forfai me a costado 100.50, un palo que te cagas, los de los 0.50 no lo pillo, sera para los huérfanos de los empresarios o algo así.

La cola se movía pero muy lento, yo tenia calor, estaba en modo panadero. La cocainomana estaba dando botes con los tres atontaos que estaban con ella. Todos flipaos.

Me asome y estaba toda la cola igual, hostia esta toda la secta entera.!!!

Decidí unirme y sonreír, con todos.

Al fin y al cabo “donde fueres haz lo que vieres” menos en Puerto Hurraco.

Continua en capitulo 2

©Javier Sanchez 2018