APOCALIPSIS

Con esto de la pandemia todo me va fatal, es un espanto espantoso. Y yo, que tengo muy mala suerte, al final me va a pasar algo. No sé si saldré indemne de ella, casi seguro que no, soy personal de riesgo, vamos que si pillo el bicho tengo un 80% de probabilidades de palmarla, pero llegados a este punto, hay que probar suerte, porque de suerte se trata esto de la vida, de suerte y de nada más, hagas lo que hagas, no le deis más vueltas, ni os pongáis tontos. En esta vida todo es suerte.
Mira, como te contaría, es como “El profesor” de la serie “La casa de papel”, ¿Inteligente? Y una mierda, es el tío con más suerte de todo el sistema planetario, de aquí y de fuera de la galaxia exterior con vistas al mar.

Pero vamos a ver señor Dios o quién mande por ahí arriba, a ti que te pasa, ¿que te has olvidado la medicación este año 2020?, ¿tienes úlcera se estómago y estás de mala hostia?, vamos no me jodas la que me has liado, joder es que oye, me has dejado sin trabajo, bueno cobro el ERTE, eso cuando a mí funcionario asignado se le pasa por los cojones y me paga algo. Llevo meses encerrado en casa, sin ver a nadie de los que quiero, aunque realmente quiero a muy poca gente, solo los veo por la pantalla de un móvil u ordenador o solo veo lo que escriben o algún audio. Eso los que todavía están en contacto y no se han olvidado de mi. Estoy rodeado de mierda todo el día (me refiero a la tele, el taladro cada día sobre el bicho cabrón, los sociólogos, los epidemiológos, los astrólogos y los imbecilogogos), mi casa está muy limpia, de verdad que esto es algo terrible. Encima y a más a más, tenemos huracanes, ciclones, políticos idiotas, idiotas políticos, gente imbécil, VOX, plagas de abejas asesinas, mosquitos tigre, que eso no se lo cree nadie, como coño han cruzado un tigre con un mosquito. También están las películas alemanas de antena 3, que no hay manera de que se agote el repertorio, la madre que me parió, ¿Pero cuántas hicieron antes de la puñetera pandémia?¿Es que ya lo sabían?. También hay jabalíes por la calle, imbéciles sin mascarilla, en los bares y en las terrazas criticando al gobierno que está epidemia no está controlada (¿?) y haciendo botellones sin que nadie los caze, con un cañon del 50. Joder, es casi apocaliptico.

En esta pandemia, que no ha terminado todavía y, repito, no se si me libraré, sinceramente, me está pasando de todo. Hasta me han venido a casa los del Círculo de lectores y testigos de Jehová, manda cojones. Que por cierto no sé si os conté, que uno de los testigos se me desmayo porque le dejé entrar en casa. No están acostumbrados.

Que más… Ah sí, los cabrones de Jazztel me siguen llamando.
Trump, manda cojones el zumbao ese. Menudo iluminado, que se ha montado un pollo de que se ha contagiado, después de negarlo todo durante meses y se ha curado en tres días. No se lo cree ni mi cuñado que cree que el sindicato de VOX ,SOLIRADIRAD va a luchar por el trabajador. Bendito gilipollas mongolo.

Putin que tiene una vacuna, los chinos que también, los de Oxford que también, los yankees también, en un pueblo de Teruel, en Alcañiz, han fabricado otra con extracto de melocotón en almibar.

Pues con todo esto, ayer en mi barrio explotó una apocalipsis zombi y encima de zombis fachas nada menos, el Borja Mari, El Tito, el tato, el Robert, El Cayetano y el Pablito. Y yo soy de izquierdas y republicano. Vaya tela de apocalipsis zombi, todos con la banderita y el “osea que te muerdo, te lo juro oyes”. Y claro, que me han pillado en una esquina escondido, con toda la mala suerte que me mordió el que peor me cae, el Borja, ya sabéis que soy alérgico a ese nombre. Que hostia tiene el idiota.
Si, si oye, en todo el cuello, no se qué puta manía tienen los zombis de morder en el cuello, será que no hay cuerpo, pues nada… oye que llevaba la cadena que me regaló mi madre para mí cumpleaños, con aquella tarjetita tan llena de cariño, mi madre es que es muy detallista, “En tu cincuenta cumpleaños, a ver si te vas de casa de una puta vez, vendela o algo”.

Pues eso el cabron del zombi me metió un mordisco que me clavo la cadena y todo.
Vaya mala suerte que tengo.
Pero el problema más grave y/o añadido a que me muerda un zombi pijo facha imbecil y me he convertido en zombi, culto porque se escribir, pero zombi, pero es que, encima…. y no os ríais porfavor… es que, soy vegano.

¡Que soy vegano coño!
¡Dónde coño va un zombi vegano! ¿Como voy a vivir ahora!? ¿De remolacha? Me cago en la madre que parió al gilipollas del Borja. Ojalá se quede sin dientes y tenga que comer Colacao con pan rallado y se ahogue en su propio…Colacao…

Además yo no me encontraba como un gilipollas de zombi de esos que andan de lado y hablando raro, no, no, estaba bien, solo tenía hambre de comer brócoli. Manda cojones, no me ha gustado el brócoli nunca, es, para mí gusto, asqueroso, sabe a hierbas malas de la cuneta de las carretaras. Además, es que no lo entiendo, me convertí al veganismo antes de ayer, porque conocí a una chica que era vegana y lo hice por qué me gustaba. Es que tengo muy mala suerte y ella, Lluvia (es que se llama así, manda cojones), solo come espárragos y col lombarda y claro la única forma de que me hiciera caso era decirle que yo era vegano.

No se, todo es una mierda, estoy descolocado, la Lluvia esta, se ha ido con un zombi guitarrista, que por cierto no tiene manos, que ya me contarás tú cómo va a tocar la guitarra, porque se las ha comido un zombi carnívoro y ciego, el José, el vendedor de cupones de la ONCE del barrio.

Esto, la verdad, es una locura, todo de fuego por todos los sitios, gasolineras explotando, coches estrellándose, la gente gritando, hasta los que no son atacados también gritan, la policía cargando contra perroflautas sentados en el suelo protestando por la invasión zombi, porque dicen que la culpa es del gobierno. A veces me río porque esto no es normal.

Y todo por un puto virus que nos hemos inventado y nos está jodiendo a todos. Ahora me voy a la frutería a ver qué pillo, porque tengo hambre. Me jode porque los zombis normales se ríen de mí, mientras comen cerebros y todas esas mierdas cuando me ven comer tomates. Bueno oye, que ne voy al Mercadona que tienen buena fruta.

Zombi vegano, es que manda cojones la mala suerte que tengo.

©Javier Sánchez octubre de 2020

PRIMICIA… (Solo para los abonados Premium)

Mr. Arquímedes, Arquímedes de Siracusa, del mismo Siracusa, del barrio viejo, fue un filósofo, físico o matemático o algo así, no me acuerdo lo que era, que murió de muerte asesinato, en Sicilia, en el año 212 AC, (ya se que siempre digo lo mismo) peroooo… ya me contarás cómo lo saben, no me jodas que hace 2232 años. ¡¡¡ DOS MIL DOSCIENTOS TREINTA Y DOS AÑOS!!!! repito, que ya me dirás cómo lo saben, joder que son muchos findes eso. ¿No?
Bueno pues, al hombre este, lo mató un soldado romano, llamado Nicola Di Bari, que era un famoso músico en Roma, su ciudad natal, porque tocaba el arpa con una mano y la armónica con la otra, todo un espectáculo el jodío.

Pues lo mato de asesinato de mala fe, porque paseando por la calle mayor de Siracusa, el Arquímedes, que veía menos que un pez de goma, le piso un pie, y claro, cómo los soldados romanos van con sandalias y sin calcetines, pues le jodió un uñero que tenía hacia un mes y pico, que ya es mala suerte. Pues el romano se pillo un mosqueo que pa’que te cuento y le metió tres espadazos que se murió de muerte natural, sin sufrir no nada ¿Eh?, No os preocupéis, o si, total hace un huevo de años.
Esto os lo cuento porque todo el mundo sabe eso del principio de Arquimedes, pero muy pocos saben el final de Arquímedes
El presente escrito es una exclusiva para vosotros, los que pagáis la tarifa PREMIUM, los demás sólo veréis estas últimas líneas y el título. Apuntaros a PREMIUM, tacaños, solo son 60€ por una vez… cada mes.
Graciaaaassss!!!!

Hala , hasta más leer…

© Javier Sánchez octubre de 2020

OJO QUE VIENE EL PUTO OTOÑO

El dia 23 de septiembre, o algo así, del presente vamos a entrar en el periodo estacional de otoño. Osea en nada lo tenemos aqui. La estación de las chaquetas, jerseys, camisas de manga larga y corta, sudores, frio, la de mecagoentó que no se que hacer, la estación que no hace calor o si, y si no lo hace, lo hace a mediados de octubre que te jode vivo y te pilla con la chaqueta, camisa de manga larga, corbata y calzoncillos de cuello alto. Y te fundes por la calle, sudando en el bus o en el metro, vamos como un pingüino en una panadería.

En los trabajos calefacción a tope, da igual la temperatura de fuera. Es otoño y hay que ponerla. A veintisiete grados Celsius, con dos cojones u ovarios, estamos en otoño y hay que poner la calefaccion. Y sudando cual pollo saharaui con fiebre. Hala!!! Calor y calefacción, que este verano (presente todavía), no hemos pasado calor. Nada de calor.

Esta estacion me encanta por que es la estación en la cual las lorzas no se notan. Y si no ligas nada, como yo, estas a salvo. No es que vayas a ligar, no ligas igual, pero se te ve un poco mas mejor. Los gorditos no ligamos, solo nos dicen que somos simpáticos y buena gente, (nota del autor). Oyes, que si eso cuando me muera y me reencarne, la próxima vez, quiero ser un cabrón y guapo, estoy hasta el colodrillo de ser simpático.

Otoño esa maravillosa estación de colores ocres (que no se lo que es pero queda guay en un escrito). Los bosques se visten de marrón, amarillo, marrón flojo y amarillo flojillo y mas flojillo, vamos todo amalgama de colores modo mierda de bebé, eso si, todo flojillo. Vamos una mierda de colores.

Donde la melancolía ataca a los más sensibles. Y hay depresiones, enfermedades, urticaria, asmas, constipados, despidos, epidemias, divorcios, comidas, cenas, pistolas y todo eso, vamos lo de siempre, pero peor y encima con calor, porque te has puesto la chaqueta y el calzoncillo de lana de cachemir, porque el cabrón del hombre del tiempo ha dicho que bajarían las temperaturas, y hace un calor tipo Abu Dabi, pero el de las las afueras. Ya le vale al cabrón metereologo.

Otoño, esa estación donde la gente se hace mayor, ya lo dijo el famoso escultor Sigmud Freud “estar en el tol otoño de la vida es estar en otoño, por que yo lo valgo”. Vaya tela de frase también. Tantos años estudiando Química para soltar semejante estupidez. Bueno se le atribuye a Freud pero también lo pudo decir mi prima Josefina de los Ángeles Custodios, que era muy de soltar frases al tuntún. Ella es la autora de “no me empujes que estoy en el filo.”

Otoño, la estación que si guardas el ventilador, al día siguiente los has de sacar porque no hay quien pare en casa. Si pones la calefacción por la noche te da un golpe de calor, que puedes morir. Si sales sin paraguas llueve, si sales con él, hace un sol Sahariano. Se pone todo perdido de hojas de los arboles.

El puto otoño es la estación en la cual los barrenderos de Tarifa, la ciudad del viento, cogen depresión por el trabajo repetitivo de cada día, cuando llegan al final de la calle y se dan la vuelta esta como al principio o peor. Todos llorando por las esquinas y los bares.
Se pone todo perdido de hojas de los arboles.

Que bonito es el otoño, con sus pájaros que se han pirado a otros sitios donde se aclaren más. Por que están hasta los cojones de ahora frío, ahora calor, ahora migro ahora no migro. Calor, frío, frío, calor. Donde los osos se estresan porque no saben que hacer. Si dormir o irse de fiesta con la osipanda.

La estación en la que la gente sale a destrozar el monte en busca de setas y hongos varios. En vez de comprarlos a los profesionales. Y muchos fallecen por comer setas envenenadas y eso que en los folletos ponen una calavera con los huesos cruzados, pero como en las setas no esta ese dibujo, pues nada a la sartén. Estamos rodeados de gilipollas por todos los lados.

Otoño, ah!!! El otoño en el que los poetas y la gente esa que escribe en blogs y hace libros, se enrollan a decir cosas raras, como que te quiero y que bonitos son los arboles en flor (esto ultimo es de un poeta que conozco que es mu y tonto y despistado, quería hablar de la primavera y ya ves se le pasó el tiempo). Ese otoño, que viene del latín, “oto”, oído, y “ño” abreviatura, del latín popular, de coño. Esto ultimo no viene a cuento, pero mira, se me ha ocurrido, es gracioso.

Me encanta el oidocoño, u otoño, y oye, tú disfrútalo al máximo. Y es que el otoño es…es ….. una mierda, la verdad sea dicha, para que nos vamos a engañar a estas alturas que todos ya me conoceis. Hala hasta mañana.

© Javier Sánchez septiembre 2020