La verdadera historia de Caperucita roja – cap-2

En el anterior capitulo… en el 1…

Pasado el rato de risa tonta y ya contenida, hablo Robín, pues Peter, el de la Paqui, se fue con campanilla, volando por el bosque, se estaba meando, dijo él, y de nuevo la canción….

– Si acaso quieres volaaaaaaarrrrr. – Que toda la gente, miraba asombrada alrededor, preguntándose, de donde coño sale esa música otra vez?.

Robín empezó a hablar.:

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CAPITULO 2 (Ya acabo eh?)

– Mirad boys and Girls , este es nuestro bosque debemos de mantenerlo limpio como una patena, a mi lo de las hojas y lo bichos me ponen nervioso de la muerte, que me da mucho y sofoco, o sea, no es nada cool que haya gusanos y bichos, pooor favooor, es asqueroso de la muerte, o sea que me muero, me remuero y que me entierren con mi arco entre las piernas. Mmmmmm, ay perdón, se me va la cabeza a veces. Yo, sos propongo que hagamos una derrama para pagar a alguien para que limpie el bajo bosque o soto bosque….

Un silencio sepulcral se instalo entre los que estaban congregados allí. Todos se miraban entre ellos, con cara de no saber que narices había dicho Robín…

– Lo de la derrama es que pongamos dinero entre todos para limpiar del y el bajo o soto bosque catetos..!!!

Otro silencio sepulcral…

– Madre mia, me caigo muerto, que zoquetes. El soto bosque!!!, el suelo coño!!!

– Aaaaaaahhhhhhh .!!!!!

– Joder, pues dilo claro. El soto bosque, porque te inventas palabras atontao.

– Es que hablas raro Robín. Hablas como el Shespir ese, el de la calavera.

Otra vez choteo general y give me five, entre los iluminados.

– Vale, vale, – jodeeeer lo que tengo que aguantar – callaos un poco.!!! Pues propongo un pago de 5 euros, por cada uno de los que estamos aquí. Así entre todos podremos contratar a una chica que conozco, que tiene una empresa que se dedica a esto de la limpieza y nos lo va a dejar todo limpio, limpio. Se llama Cenicienta.

Después de discutir durante cinco largos segundos, todos acordaron que si, excepto la guarra de la CR, por cierto en ingles es RC (red caperucit), que dijo que ella no ponía ni un euro, que si le iban a quitar todo el musgo, que iba a fumar ella. En parte tenía razón la pava. A veces pensaba. La chusma también hizo caso omiso a la polimusgodrogata.

Robin les recordó, tambien, que la Cenicienta, ya estuvo en el bosque años atrás, todos asintieron que recordaban el evento (joder que bien escribo) – mentira, ni dios se acordaba, mas que nada era para que se callara -, pero la tuvieron que despedir por la crisis y sobre todo  por que era una plasta, una plasta de mucho cuidado, todo el día canturreando, que si “mi príncipe azul”, que debería de ser un tío de esos con apnea o asma  y los pajaritos y ratoncitos y todo lo que terminaba en “ito” a su alrededor. Todo demasiado dulce y plasta. De hecho, Roberto Lose , instalador de puertas, que era diabético y también gilipollas, porque se arruino a las dos semanas de poner el negocio, decía que él era un antisistema y llevaba la contraria a todo lo establecido… , hasta a los refranes, que qué era eso de “quien le pone puertas al bosque o al campo”,  murió, arruinado e igual de gilipollas, pocas horas después de pasar una tarde ayudando a la glucémica de la Cenicienta, recogiendo margaritas.Causa de la muerte, hiperglucemia por compañía plasta, dijo el doctor Annibal Lecter y Menguele de la Sierra, médico de la zona de Sherwood, que llego de los países germánicos, y ya con plaza fija ¿eh?. Luego, mas tarde, si eso en otro capítulo hablaremos de él, o no, no se, es que no me da la vida. (estoy haciendo pucheros, para los que no me veis).

Bueno pues ya en el despacho de Robín, o sea, un puto tronco, una vela y un trapo a modo de techo, llamaron a Cenicienta, que de hecho se llamaba Jenifer de los Caminos Verdes como tus Ojos Guapa, pero su madre la llamo Cenicienta, exactamente igual que a su hermana Sandra.

Robín la llamó…..

– “Limpiezas La Cenicienta, lo limpiamos todo pa que no se arrepienta”, le atiende Donald, en que puedo ayudarle.

-Hola xoxo, como estas ¿?

– Como? Perdone? Por quien pregunta. Tio Gilito…???

– Ayyyyy, perdona Donald, que esta la Cenicienta??

– Si un momento, quen ereh,

– Dile que soy el Robin, que quiero paliquear con ella.

– Le paso.

Una musiquita, – “Eeeeereees tuuu mi príncipe azul que yo soñeeeeeee.!!!!!”

– Manda cojones que todavía esta la pava esta con la misma musiquita del príncipe azul…

– Cenicienta al habla

– Eeeh!!!!…. Hey locaaaaa, queaseeeee marixoxo.!!!!

– Hey Robiiiiinnn!! como te va!! dichosos los oídos que te veeeennn!!!

Después de hablar largo rato, mas que nada, porque se puso toda la familia, hasta  el marido de Cenicienta, que no era príncipe, ni azul, ni hostias. Un tal Bond James Bond. Natural de Badalona, de los James de toda la vida, un tío que hablaba rarísimo, parecía Góngora en una mala tarde, además siempre iba con smoking negro azabache, camisa blanca y pajarita negra, a juego con los calcetines.

– Cosas del trabajo – decía el pavo, cosa que a Cenicienta le reventaba que fuera siempre tan elegante, porque cuando salían a cenar por ahí, siempre  le pedían los carajlllos y las copas, y el siempre respondía con su flema, siempre tosía antes de hablar.

– Perdóneme señorita, no soy el camarero, me llamo Bond James Bond… y le besaba la mano…

Ah!!! perdón, no os he comentado que Cenicienta estaba arrejuntada con un snob cagaflores, y agente del MI8 de iPhone. Un famoso espía y agente secreto, que salía en todas la revistas cardiovasculares (del corazón) de la comarca y Mordor, cosa que no he entendido nunca, lo de Mordor si, me refiero a lo de secreto y espía,pues lo conocía todo el mundo.

Bueno pues eso, que se me acaba la tinta del lápiz, La Ceni y el Robín quedaron en que ella se venía para el bosque y que allí ya hablaban si eso…para mirar y presupuestar el asunto.

Pasaron varios días y la Cenizas no venia… Lo que pasó es que al salir del norte de Sherwood, cogió la entrada de la S40 (Serwood 40) y se lió a dar vueltas y vueltas, y siempre le quedaba Londres a la izquierda, pero no había forma de encontrar la salida de Sherwood Centro Bosque y Av Odonel. Se pasó unas diez veces, hasta que vio un letrero pequeño que ponía S20 Sherwwod centro.

– Me cago en la madre que pario al mongolo que puso el letrero detrás de las ramas de un árbol. Se puede ser más gilipollas.

Salió en Sherwood centro y pillo la rotonda. Carteles indicativos …. Sherwood Este, Sherwood oeste y Carretera de Barcelona, de Sherwood Centro Bosque nada.

Vuelta a la rotonda, el GPS ya le decía, “es que eres mu tonta hermosa, por aquí no es” y en eso que en una de las vueltas, cuando ya iba a entrar en la S40 de nuevo para volver a casa y dejar al Robin y a toda su ralea para que les comiera la mierda, vio debajo de Sherwood Norte y pequeño indicativo que ponía

“Sherwood Centro Bosque, precioso de la muerte.”

Firmado

El Robin.

– Maldito idiota con leotardos, llevo seis  horas dando vueltas por la S40. He visto el Los Ángeles Hill veinte veces. Todo por el floro atontao este.

Después de despotricar diez minutos salió de rotonda, al rato, o sea, otras dos horas ya estaba en todo el centro del bosque de Sherwood.

– Ha llegado a su destino. Torpe. – dijo el GPS.

– Vete a la mierda aparato del infierno.

De inmediato vio el campamento y enseguida vio a Robin tirando fechas y haciendo el gilipollas con Littel Jhon.

– Eh tu, pedazo de cabrón, tu ves normal cambiar el letrero de aquí, por uno mas pequeño y rosado. Llevo seis o doce horas dando vueltas por la S40.

– Ay xoxo, es que no era nada cool el cartel, con ese color azul mecánico, que indicaba nuestro trozo de bosque. Me muero y me remuero dos veces. Y lo cambie. Lo siento muchísimo.

A la Cenizas se le paso el ataque de ira (es lo que tiene medicarse) y comenzaron a hablar del tema que le traía. Después de larga conversación, Cenicienta le comento que ella cobraba unos 50 o 500 euros al mes, dependiendo de las horas y todo el rollo ese de los empresarios. Robin se hecho las manos a la cabeza, diciendo que era carisssimo de la muerte, pero que se avenía a lo que dijeran los mamarrachos de la junta de vecinos. Tras una larga reunión, y debate intenso de unos cinco minutos, acordaron, en 325,32 mas el 10% para el administrador un tal Barnezas, alias el “Te lo quito to”. También acordaron que empezaría a trabajar el lunes, que así lo tenéis todo limpito para toda la semana.

-No estaba mal de precio – dijo el administrador.- Con ascensor incluido, no esta nada mal.

(¿?)

– Que ascensor??

– Usté desvaría no?

– No se eso de desvaría lo lleva mi mujer.

Y se quedo mirando al Robin.

Por cierto Robin, se llamaba realmente Rogelio Bibadilla Nason. Pero por decisión propia decidió cambiarse el nombre por el de Robin. Es que se me había olvidado. Oye no puedo estar en todo.

-Me pone mas. Decía Robin, en uno de sus arrebatos.

Aragón, el administrador, iba acompañado siempre por un hobbit, llamado Frodo Bolsazo, conocido como “el cabezón”, el hobbit tenia un cabezón importante, sus amigos de hobbytlandia le decían que con esa cabeza si pillaba una insolación se acabaría el verano, algo que a Frodo le jodía muchísimo, por que se creía el rey de la economía, el que lo sabia todo, el sumun, el oráculo de la sabiduría y la sapiencia , el ….. (basta.!!)

Aragón, era un administrador de bosques, colegiado numero 6965685474-B, que tenia una habilidad importante, colarse en las reuniones de propietarios y hacerse pasar por su administrador. Decían de él que era Rey de las tierras de Los Monegror, provincia de Huescor, la verdad es que ni rey ni nada, era un vividor comisionista de mierda.

Frodo Bolsazo, simplemente era un acomplejado, un hobbit, pero el creía que media 1.80cm, estaba en tratamiento hacia 150 años, pero no había manera de convencerle de que era simplemente bajito, que no es que estaba lejos, como decía él. Su psicólogos le recetaban de todo, hasta hubo uno que no pudo mas y le pegó una guantazo con toda la mano abierta, para ver si espabilaba, pero no hubo forma, el insistía en que media 1.80cm y que se había encontrado un anillo y diversas tonterías. Desquiciao estaba el pavo.

Aragón y el cabezón se acercaron a hablar con Robin…

– Robin tenemos que hablar, que para eso nos hemos acercado, como bien ha dicho el que escribe. Y hemos de hablar del escape de agua que hay en el garaje. Algo grave…

Y Robin, se puso las manos en la cabeza

– Ay por favor ya no puedo con mi vida, ¿otra derrama?…  ¿Garaje?….. (silencio, pensando)….. ¿Que garaje?

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Continua en