No te asustes

No te asustes, si llega un día, y empiezas a notar que te sientes diferente, que sientes una irreprimible sensación de libertad. 

Si… esa que antes no estaba. La que creias perdida, a pesar del tiempo.

No te asustes si, un día, de pronto tienes ganas de reír con alguien, por que si, por que ese alguien hace que tengas, simplemente, ganas de reír. Sin motivo. Com ese diálogo extraño que no hay quien lo entienda, y reír por reir, porque si. Reir

No te asustes, si una mañana, de pronto haces algo que ni pensabas que harías. Y te sorprendes a ti mismo haciéndolo, y encima te ha gustado. No te asustes. Es asi. 

No te asustes si un día te ves danzando la lluvia, en vez de temerla. Y te empapas de agua hasta las cejas. No te asustes de que no te entiendan. Ni del agua, que te enseño a bailar. 

No te asustes si, un día cualquiera, te miras al espejo, y no reconoces al reo que esta encerrado allí. Tanto tiempo. Y lo ves sonriendo. Tocando el vidrio y diciendo: Eh! Nos toca. 

No te asustes, si cualquier día, dices basta, y tu propia voz te sorprende. Porque quieres ser tu, a toda costa. Y con quien quieras. Y como quieras. 

No te asustes, cuando tu mente no te lo mande. Y lo haces. ¿Raro? Si, pero pasa.

No te asustes cuando, de repente, te encuentres necesitando a alguien de una manera que no comprendes. La vida te está atacando sin contemplaciones. Te habla al oído. 

No te asustes cuando la alegría te coge del hombro y te dice: ¿De verdad que te lo vas a perder? 

¿Sabes? Asústate, si el tiempo pasa, y llevas la misma camisa, la misma sonrisa forzada y sigues siendo como los demás. Entonces si, asustate.

Pero, por el resto, no te asustes nunca. Hay una cosita que se llama vida, la que siempre venia corriendo tras de ti, y por lo que fuere, te esta acariciando la espalda. Te pilló. 

©Javier Sánchez septiembre de 2022

Un nuevo comienzo.

Realmente esto es lo que pasó hace millones de años en la tierra, ojo, sobre una de sus extinciones. Concretamente la de los dinosaurios.

Y se explica por estas elucubraciones, a saber:

El planeta Marte todavía tiene agua porque hace unos millones de años el ser humano, conocido en aquella época como «el Marciano», vivia en él. Y claro está, cómo es costumbre (a saber de dónde veníamos antes), lo arruinamos, destruimos y consumimos hasta la miseria, sin ningún respeto ni medida. Este hecho llegó a tal extremo que la humanidad tuvo que mandar unas cápsulas de «salvación» con dirección a la tierra con seres humanos, entres ellos un pavo llamado Adán y y una pava llamada Eva más unos cuantos elementos más en otras cápsulas de «salvación».

Estas cápsulas fueron el famoso «meteorito» que mató a los dinosaurios.

Y vuelta a empezar. Ah! Lo malo es que ahora no hay nada por aquí al lado, cerca del planeta azul  para enviar a otros gilipollas. Menos mal.

© Javier Sánchez septiembre de 2022