El reencuentro

Manuel bajo del taxi, el zapato de 800 euros, pisó un charco, Manuel se cabreó, tenía el dinero suficiente para comprarse mil pares, pero no le gustaba eso, era su zapato y le gustaba cuidar sus cosas, hasta la obsesión. Así le enseñaron.

El dia seguía nublado, después de tres días de lluvia persistente y empezaba a lloviznear, de nuevo. Aunque Manuel siempre llevaba un paraguas, negro por supuesto, y comprado expresamente en Londres. Manuel siempre decía, “hay que viajar y adquirir lo que la mayoría usa en el pais, este paraguas es de Londres, allí es como un bastón de paseo, siempre se necesita en cualquier momento”

Metro ochenta de hombre, 42 años, esbelto, traje negro, camisa blanca con gemelos de oro en forma de clave de sol y corbata gris perla. Serio, muy serio, la vida le hizo serio.

Se giro y pago al taxista. Estaba en la puerta del edificio de la Compañía de Seguros Marc SL, una de las más importantes de la ciudad de Barcelona.

Entró el el vestíbulo de aquel moderno edificio y se dirijo a la mesa donde estaban los guardias de seguridad del edificio.

Preguntó, al primer uniformado que vio
– Buenas tardes caballero, tengo concertada una visita con el señor Jesús Santolaria… (Mentía, pero sabía que debía de ser así)

-Piso diez y pregunte en atención al cliente de recursos humanos, allí le indicarán. – Le dijo el guardia, sin si quiera levantar la cabeza.

Manuel, se le disparó el corazón, no soportaba la mala educación.

– Oiga, ¿sabe de que color soy? ¿Sabe decir buenos días y levantar la cabeza? Podría entrar aquí con un bazooka y ni se enterarían. Vaya usted ensayando hoy en el baño. Le servirá en la vida.

Y se fue camino al ascensor.

El resto de visitantes se quedaron estupefactos por la reacción de Manuel. Tal vez a ellos no se les había ocurrido nunca recriminar tal actuación.

Manuel, no soportaba la mala educación, ni la dejadez del buenos días, ni la amabilidad.
Siempre decía.

– Es más fácil ser amable que ser un cabrón, sonreír que fruncir el ceño. Hay que ser más persona y menos mala gente. La mala gente te destroza la vida. A sabiendas.

Él había sufrido en sus propias carnes la mala educación, de jefes, la crueldad de amigos.
Y aquello le había marcado a fuego en su forma de pensar y actuar para siempre.

Manuel estaba aliviando su vida, su adolescencia y su juventud. Todo junto y de una vez.

Tomó el ascensor y se dirigió a la planta que le indicó el individuo de la entrada.

Salio del ascensor y justo frente a la puerta encontró a un joven en una mesa/mostrador que indicaba,

INFORMACIÓN RRHH. (Atención al cliente)

– Buenos días, ¿el señor Jesús Santolaria?
– Buenos días señor, ¿tiene usted cita?
– No, pero dígale por favor que esta aquí Manuel Romero de “Aceros Romero S. L.”

El joven se levanto y se dirigió a un individuo delgado con pelo blanco, y que de inmediato se le puso a gritar al joven…

Manuel, vio que era él, era él, y de inmediato se levanto dirigiéndose hacia donde procedían los gritos.

– Disculpe, el señor no tiene ninguna culpa, la culpa es mía, que he venido sin cita.
– Es que no se quien es usted.!!
Manuel pensó, eres el mismo hijo de puta de siempre.
– Supongo que el caballero, que estoy seguro que es muy diligente, se lo habrá dicho, pero vamos, se lo repito.
Manuel Romero Jódar de “Aceros Romero S. L.”

Y le tendió la mano, la cual quedó en el aire, ya que aquel individuo no le devolvió el saludo.

– Sigo sin saberlo y estoy muy ocupado, pida cita.
– Instituto Juan Antonio Parera. Vamos recordando?

El individuo palideció. Quedó mirando largo rato y de pronto…

– Coño ¿Manuel? ¿Manuel Romero Jódar? ¿Manolito?
– Eso le he dicho. Ahora me recuerda.
– Siiiii, tu eras el pringado aquel,, que…., bueno perdona, pasa.

-Y tu – dirigiéndose al joven – ya hablaremos.!!.

– Te aseguro que no hablaras con el chico.

– ¿Que..?. Veo que has cambiado poco.

Manuel no contestó. Se sentaron. En el despacho del individuo. Jesús puso las piernas encima de la mesa con aire socarrón y le dijo.

– Bueno y que quieres, después de tanto tiempo, te veo muy bien. Más hecho. Veo que te fue bien la vida.

– Nada en especial, he iniciado un pasacuentas vital, y tu eres el primero, y el líder de aquellos cabrones, vengo a pasar la factura de la juventud que me hicisteis sufrir en el colegio y en el instituto. Llevo 25 años preparando esto. Y veo que eres el mismo hijo de puta que eras.

El individuo palideció.
– Como que… Pero que dices… Estas loco… Eramos críos.
– No, tu eras un psicópata, un maldito hijo de puta y veo que lo sigues siendo.
Y, ¿Sabes?, Vamos a arreglarlo, vengo para poder dormir, a partir de hoy.

Del bolsillo interior de su chaqueta Manuel saco una foto, en la cual estaban todos los de la última clase del último curso. Y había cuatro círculos rojos.

Se la enseño
– ¿Los conoces? Seguro que si…, Eso es bueno, a partir de hoy podré dormir.., Y tu harás lo que yo te diga.

– Llama a los tres, que vengan aquí, en una hora. Apañatelas, diles que estoy aquí, o no, como quieras. Y no hagas tonterías. ¡¡Llama, a que esperas!!

Jesús cojio el móvil, temblando y empezó a buscar.

Mientras Manuel cerraba la puerta y le daba la vuelta, para si, a la pantalla del ordenador.

– Hoy va a ser movidito. ¿Recuerdas la frase? Es tuya, la decías por la mañana cuando tu mente psicópata planeaba joderme el día.

– Yo, yo Manuel…

– Calla y llama.

Jesús estaba como loco buscando, en el móvil, el numero de su primer amigo a llamar, la verdad es que se veían los tres muy a menudo en casa de Rafael que tenia una gran casa en Sant Cugat, poblacion cercana a la ciudad de Barcelona.

Rafael, Alberto, Alfonso y Jesus terminaron siendo inseparables desde el colegio. En aquellos tiempos fueron la pesadilla de delgados gordos, gafotas, empollones, bajitos … toda clase de niños que no eran de su agrado, que no eran el patrón que sus mentes retorcidas habian creado. Los cuatro eran un poco mas corpulentos que los demas para su edad, y de ello sacaban partido para humillar, dar palizas y robar a los demás. Eran los matones del colegio y posteriormente del instituto. Unos psicópatas protegidos por el silencio y el miedo.

Con Manuel hicieron un trato especial, cada dia, de cada semana de cada mes. Era una guerra de guerrillas. Manuel era un crio que llevaba gafas desde los 7 años. No tardaron en atacarle. No tardaron en robarle, en humlllarle cada dia. El ataque constante de aquellos tres malditos piscopatas

Manuel lloró lo que nadie podria imaginar, noches de medio duermo, y caer rendido por la tarde del otro dia, nada mas llegar dem colegio. Y llego un día, que, en un ataque de furia descontrolada, tiró las gafas por la ventana de su habitación, en una bella tarde de primavera.

Su desesperación, acabo cuando terminó el último curso del instituto, cuando dejaron de verse, cuando los vándalos se repartieron entre sus vidas. Todos empezaron a trabajar en los negocios de sus padres excepto Manuel, que fue a la Universidad de Barcelona, estudio Física y Quimica, notable alto. Y posteriormente Económicas, cum lauden. Era libre físicamente de aquella jauría que había maldecido su adolescencia y juventud, pero repuso confianza y marchó hacia adelante. Pero no psicólogicamente, sin olvidar nada. Nada de nada. No podia.

Y es que Manuel aquella tarde que tiro las gafas por la ventana, se juro, gritando delante del espejo de su casa que lo pagarían, pagarían los 10 años de sufrimiento. Sin piedad.

Mientras Jesús intentaba localizar a sus amigos, Manuel, se puso unos guantes negros muy elegantes, e iba cerrando parsimoniosamente las persianas de las tres ventanas del despacho, apagó la mitad de las luces y trabo la puerta con una silla y la mesita de la pequeña sala recepcion del despacho.

– He visto que no tienes camaras y aqui tampoco, creo que hoy va a ser movidito – repitió con una sonrisa triste en la boca y mirando de reojo a Jesús.

Jesús temblaba, eran las 10 de la mañana, y aquel, ahora hombre, había aparecido de su oscuro pasado. Intentó ganar tiempo…

– Manuel, no encuentro los teléfonos…

– Que me cuentas cabrón, que no tienes los teléfonos. Os veis fin de semana si y fin de semana no, y entre medias os vais los tres a tomar copas y de putas. Llamalos de inmediato o te reviento la cabeza aquí mismo. Yo te doy los teléfonos.

Manuel le pasó una hoja…

Rafael Lopez Juberias
METAL JUBERIAS S.A.
Empresa de carpintería metálica.
Vive en
casa en Sant Cugat
Bien posicionado.
Mujer Luisa
Dos hijos.
669885566

Alberto Casas Rios.
Foods creative Catering S.A.
Cadena de caterings
Vive en
Barcelona centro
Bien posicionado
Mujer María
Un hijo.
876553321

Alfonso Rozas Garcia
ELECTRODOMÉSTICOS ROZAS S.A.
Tienda de electrodomésticos famliar
Vive en
Barcelona centro
Sobrevive
Mujer Ana
Una hija
987542627

Jesus Santolaria Perez
Responsable de RRHH
Dep. Atención al cliente.
Empresa Seguros Marc SL,
Vive en
Barcelona centro
Sobrevive
Mujer Rosa
Una hija.
986765789

Esto es sólo un pequeño detalle, para que veas que esto va en serio. He pasado mucho tiempo observando. Procura que estén aquí a las 11 de la mañana. Y piensa, que todavia no te he amenazado.

Jesús palideció, de inmediato contacto con el primero.

– Hola Alberto, ¡calla! Has de venir a mi oficina antes de las 11, cállate, te lo ruego, esto es muy serio. Tu ven, y directamente a mi despacho ¿Vale?. Si, si rápido. No te lo puedo decir coño!. ¡tú ven!

– ¡Muy bien Jesús! Veo que tienes poder sobre esos cabrones, aunque seas el más mierda del grupo. Venga llama, llama, te quedan 45 minutos

Jesús citó a los tres amigos y los tres obedecieron.

Manuel se sentó delante de la puerta, cogió su bolso de piel y sacó cuatro carpetas. De color marrón, cada una tenía el nombre de los individuos e incluso sacó una última que tenía su nombre.

Jesús se echó hacia atrás e su sillón de mesa. Le temblaba todo.el cuerpo. Su cerebro iba a mil por hora entre recuerdos y lo que le daba más miedo, lo que se avecinaba, pues veía a Manuel y poseía una tranquilidad que le producia verdadero pánico.

A las 10.45 se escucharon unas voces y sonó el teléfono de Jesús, le informaron de que sus amigos estaban allí.

– Hazles pasar. Gracias.

Entraron los tres en tromba…

– Que pasa Jesús, que significa esto, para que nos llamas con la tontería. – dijo Alberto.

– Estas pálido como. ¿Que pasa ? Comento Rafael.

Alfonso se quedó mirando a Manuel. Extrañado y sorprendido, de pensar de que conocía a aquel hombre tan elegante y serio.

– Os presento a Manuel Romero de Aceros Romero SL .

Los tres se quedaron mirando, si reaccionar, no asociaban ni recordaban a aquel hombre.

– Manolito, el que puteabamos en el cole… joder…

Y los tres a la vez..

– Ah coño Manolito!! Que Tal!!!

Le tendieron la mano. Manuel miró fijamente a los tres y les dijo.

– Sentaos , hoy va a ser un día movidito. ¿verdad Jesús?

Los tres dijeron – ¿que?, ¿como? ¿que?

– Que os senteis, ya!!!

Los tres individuos se sentaron a ala vez sin mediar palabra. Estaban estupefactos y más viendo a Jesús pálido y sudoroso.

Manuel habló.

– En breve tiempo, a esta misma hora habré pasado cuentas con todos vosotros, por mi y por todos aquellos crios y no tan crios a los que les hundisteis la adolescencia y la juventud. Y a otros, a algunos a los que habeis jodido su vida entera.

Hablaban en barullo los tres , Jesús callaba.

– Pero que dices éramos unos críos… éramos jóvenes… todo era un juego…

– Silencio!!

Manuel cogió las carpetas y le dio a cada uno la suya.

– Abridlas – dijo Manuel con una calma que les espantó.

Abrieron las carpetas. Todos abrieron los ojos como platos. Todos se echaron las manos a la cabeza y a la boca, mientras pasaban hojas y fotos, una a una.

– Pero esto es nuestra ruina Manuel.

– Esto es una locura.

– Esto no es justo – dijo por ultimo Rafael.

– Ah.! ¿No es justo Alberto? ¿Entonces piensas que puede haber algo mas justo?, que me quieres decir. ¿Que entonces crees que hay algo que juzgar?

– No, no, pienso que …

– Callate.!! Vuestros crimenes, si, crimenes, contra los demás y contra mi merecen que lo pagueis. Habeis sido toda la vida, hasta el dia de hoy una caterba de parasitos sociopatas. Y, ahora, lo vais a pagar. Por contra si os negais, vereis el infierno en vuestras vidas tan de cerca, que igual os quemais.

En las carpetas, de cada uno de ellos, habia desde fotos compremetedoras, desfalcos a sociedades, despidos de trabajadores amañados, prostitucion, pruebas de traiciones entre ellos. Todo perfectamente documentado y ordenado. Mas una hoja final en la cual indicaba como se debia de solucionar todo.

– ¿Pero como..? ¿Como vamos a solucionar todo esto?

– Veo Rafael, que sigues siendo el mismo gilipollas que eras hace veinticinco años, te leo, os leo la hoja final, que veo que ninguno os habies fijado en ella.

Las fotos que veis en cada una de vuestras carpetas, estan depositadas en un sobre en la oficina de un Notario. Este notario, a mi orden enviara por correo ordinario y por email todas las fotos, que veis, de cada uno de vosotros a cada miembro de vuestra familia y a la de los otros.

La documentación, que es copia, que os entrego de todas vuestras fechorias, saldrán dirigidas, a mi orden a todos los estamentos e implicados en cada uno de los delitos y malas praxis que hayais cometido.

Teneis a partir de hoy 2 de octubre de 2019, a las 18:00 pm, tres dias para solucionar, indemnizar y lo que sea procedente y conveniente , todos los problemas, delitos, humillaciones y demás repugnancias que vuestras asquerosas personas hayan producido en otras. Tened en cuenta que, al igual que vosotros, las tengo relacionadas por orden de importancia. A saber, primero resarcireis debidamente a las personas que hayais dañado, despues a las empresas y despues a la administración. Me importa bien poco, como lo hagais pero, en ese plazo, tiene que estar todo hecho y solucionado, si no lo esta, el Notario, tiene la orden de enviar todas las documentaciones ubicadas en sobres individuales, con el nombre de cada uno de vosotros, a quien corresponda en cada caso.”

Los amigos estaban sin credito de lo que estaba sucediendo. Ninguno dijo nada, solo pasaban los documentos una y otra vez y miraban a Manuel. Asombrados, espantados, aterrorizados. Manuel se levantó y dijo:

– Solucionadlo, de vosotros depende ahora el futuro de vuestras familias, el que habeis negado a otras, de vosotros depende enmendar el daño y toda la mierda que habeis esparcido por vuestro mundo. Hasta la vista, espero que no tengamos que vernos nunca mas.

Manuel salio del despacho y del edificio. Recibio una llamada.

– ¿Señor Romero?

– Si, digame

– Recuerde que el vuelo a Sidney lo tiene a las 22 horas, aprovecho para informarle de que sus enseres personales ya estan en la casa de Sidney y su esposa e hijos han llegado al aeropuerto sin problemas, ahora mismo estan viajando a su nuevo hogar. La Señora Sara me ha comentado que a las 18 h, hora nuestra, contactará con usted. Bueno Señor Manuel, espero y deseo que su nueva vida en Australia sea plena y excelente para ustedes.

– Muchas gracias señor Fran, es un honor tenerle en nuestra empresa, y aunque este en la otra parte del mundo, estaremos en contacto necesariamente, se le necesita y usted sabe mas que nadie de nuestro trabajo, es usted un genio de hostelería, nuestros hoteles y restaurantes nunca hubieran triunfado sin usted, le dejo al mando aqui en España, se lo agradezco. Ya voy de camino hacia el aeropuerto, no he de coger nada más, lo que tenia que hacer ya esta hecho. Recuerde llevar los poderes al notario para que destruya toda la documentación que le deposité y que le entregue la fe de la destruccion documental. Estoy seguro que todo esta atado. Le espero en Sidney cuando usted quiera o cuando deba Señor Fran. Agradecido por todo.

Empezo a llover de nuevo, Manuel paró un taxi – al aeropuerto – y se alejo con el, hacia una nueva vida, dejando atras, todo lo mejor que pudo. Aunque en la carpeta que llevaba su nombre, estaban los escritos e imagenes de aquella vida… una copia, para otra vida.

© javier sanchez 2019

THE MESSAGE

(Basado en hechos reales, he cambiado los nombres por la LDPD)

CAPÍTULO ÚNICO

El agente de la UCO, Jose Guardia Civil, encontró en un cajón del supermercado de muebles con nombres raros, KIEA, (es que me han dicho que no puedo poner la marca auténtica de IKEA), ubicado dentro de un superpoligono de supermercados, llamado…

“EL POLÍGONO DE LA PALMA, LLENO DE SUPERMERCADOS A TOPE PARA USTED Y TODA LA FAMILIA”

…un libreto firmado por Jason Carlos Tabar Dillo, fechado en viernes, 10 mayo de 2017.

El agente, que ya estaba fuera del servicio, es que acababa de mear, y salió del servicio, lo encontró en un cajón de un mueble, una cajonera llamada “GOFRĪNHSGFËR CAJONEN (KALCETINEN I GAYÛMBJEN)”.

El señor agente, (con todos los respetos señor agente ¿Eh?,no me vayan a acusar de rebeldía o algo así) estaba tratando de robar un tirador que le faltaba, y que la Mari (su esposa) le había encargado mientras ella iba a comprar vasos, cuando vio el libreto en el cajón. En el libreto indicaba el nombre, la fecha, también un “decirle a mi mujer que no la quiero, pero es que ni p’atras, ni la he querido nunca, me case amenazado por mi suegro que era madero”, y en otra nota ponía “seguratas cabrones”, y a renglon seguido, el título.

………………………………………

“A QUIEN LO ENCUENTRE.

(YO NUNCA HE VOTADO AL PP)”.

El agente palideció, no por lo del PP, todavía hay gente que entiende de política y no le vota, sino porque por allí andaba un hombre perdido hacia seis meses (vosotros le vais sumando meses, dependiendo cuando leáis esto) perdido en aquellos almacenes.

También estaba pálido como un folio A4, porque el guardia de seguridad le estaba mirando como se guardaba el tirador en el bolsillo del chándal, un chandal de esos de color verde, con la bandera de España como ribete y escudo de los picoletos a un lado. Vamos que el pavo de la secreta no era.

Se sentó. En el sofá , “CULININGÄGTAS”, y comenzó a leer, para ver si podía esclarecer algo. Y también por que estaba hasta los cojones de andar con la parienta.

El libreto decía asín:

.

A quien lea este libreto, mi nombre es Jason Carlos Tabar Dillo y el viernes día 10 de mayo de 2017 vine con mi esposa a comprar una armario de cuatro puertas “DÖGRTSENËGN 4P”, doscientos euros que valía bicho. Pero la Bego es mucha Bego y yo hago lo que me dice.

Estoy en las últimas, ya no puedo procurarme comida, ellos me persiguen y creo que en breve me van a encontrar. Y creo que me van a eliminar a matar o algo peor. He visto demasiado. Se demasiado de este maldito sitio.

Si no aparezco, esta es mi historia. Y si aparezco, pues nada, que tirare esta mierda y me iré por todos los platós de las TV a forrarme con mi historia.

Allá que voy:

En mayo florido de 2017 creo, como ya he dicho antes, entramos en este infierno de muebles y nombres marcianos, Bego y yo, a las 10 de la mañana… a las 14:12 horas, hora zulu, encontramos el puto armario. Después de que a Bego se le cansaran las piernas de dar vueltas y vueltas mirando cosas que no íbamos a comprar y con la frase amenazadora de …

-Esto para otro día que vengamos…

Ya con eso me dio una mareo meganebuloso y un bajón de azúcar.

Cuando llegamos al lado del armario a las 14:12 pm, Bego dijo:

– Pues no es como pensaba, estos ribetes color madera no me gustan, tal vez deberíamos de mirar otro…

En ese momento, me dio una bajada de tensión y/o” amarillo” y perdí el poco conocimiento que tengo.

Desperté en plena oscuridad, entre la cama “DÖRME ÄPATGA” y el armario “PÅGÜARDGA DETÖ”.

Hacia frío y la cabrona de la Bego no estaba, de hecho no había nadie. Me levanté y empecé a caminar en la oscuridad.

– Hay alguien? Socorro.!! hay alguien por aquí?

Nadie contesto… Seguí andando. Siguiendo las flechas, hasta que llegue a una esquina que había en el suelo una fecha roja que indicaba a la derecha.

(¿incongruencia?, si, ya lo sé cóño, pero es la verdad, iba hacia la derecha y era roja. Tampoco es tan raro.)

Seguí la flecha y entré por una especie de puerta pequeña que estaba escondida entre dos espejos, PÅMIRĀGSË1 y PÅMIRĀGSË2, y que accedía a un gigantesco hangar. Allí había muebles a un lado, en estantes de diez o quince metros de altura, o más, y árboles al otro, infinidad de árboles… la hostia de árboles.

¡Era.., ¡es un bosque.! Supongo que algo habrá quedado. Después les cuento.

Me quedé asombrado, allí había un bosque entero de árboles, con sus pajarillos, sus arbustos, sus latas de Coca-Cola, sus condones y bolsas de basura por el suelo, etc….

Estuve andando un rato por allí, era como de verdad, bueno era de verdad, era alucinante. ¡¡Un bosque allí dentro!!!

Desde el dentro del bosque se veía, al otro lado, todos los muebles que se almacenan para vender en la tienda.

Almacén que se veía desde el bosque.

.

Me dio otro vahído… Pero me recupere, no me voy a estar desmayado todo el rato. Si no, no acabo esto nunca.

Joder, aquello eran la entrañas del monstruo. Encontré una pequeña cueva, ponía “CUENVENPÃESCONDĖGS”, entre y allí dormí.

.

Está es la cueva “CUENVENPÃESCONDĖGS”,

Curiosamente no hacía frío, ni tampoco calor. Era extraño. Me dormí, no me encontraba bien. Bueno de hecho, no me encontraba. Y tenía hambre y ganas de mear. Y no había tele.

A la mañana siguiente, desperté entre ruidos infernales de obreros vestidos de azul, estaban haciendo muebles, otros de verde, unos regando aquel inmenso y limitado bosque y otros talando varios árboles. Aquello era alucinante y yo estaba aterrorizado.

Realmente nunca se me hubiera o hubiese pasado por la cabeza que los muebles salían así. Aunque bien pensado, ahora atando cabos, es lo que pensé más de una vez, de donde coño salían tantos muebles raros.

Pensé en quedarme unos días, a ver lo que averiguaba. Y así de paso me libraba de la Bego. Tengo una curiosidad insalvable, no perdón, inverosímil,no, inaudita, no tampoco, insaciable, eso, insaciable, ahora si.

Seguiré contando, ahora vienen unos tíos vestidos de azul y amarillo, y debo de esconderme o subir a la pequeña colina.

No podía esconderme, subí la colina, hasta arriba, más que nada porque era tontería quedarme a medias.

En la cima de la colina se veía el resto de estructuras, el bosque continuaba allende la neblina, si miraba hacia atrás estaban los camiones y la gente trabajando haciendo muebles a toda máquina.

Y un poco más a la izquierda estaba donde hacían las albóndigas, las famosas albóndigas de KIEA. Una humareda impresionante y un olorcillo increíble, con el hambre que tenía

Los guardias se acercaban, excepto el gordo que se había sentado y no se movía, infarto decían. Salte desde un pequeño barranquillo, tampoco soy gilipollas, salte por el lado.mas bajito, y caí rodando, estilo Tom Cruise en MI (cualquiera). Pare con el tronco de un árbol, al borde de la maderera, me salió mal, la hostia que me di contra el árbol me dejó un poco aturdido, entre tinieblas se.me acercaron los guardias.

– Que hace usted aquí, como a entrado!!

– Por una puerta verde que hay en una pared en la tienda.

– Miente.!! Me metió una hostia importante… Y me introdujeron en una habitación que se llamaba “CÅRCËLGNG”, todo amueblado con muebles de KIEA, llenos de etiquetas y nombres raros, me mareaba de nuevo y me desmaye de nuevo. Al instante sentí como alguien me daba más tortazos.

– Despierta.!! Despierta!!

Desperte… Hostias.!!! Era la Bego.!!

– Jason que haces ahí tumbado, estás tonto?

– Bego.!!! Qué ha pasado.!!

– Que te has desmayado, que susto me has dado. Pensaba que rompías la lámpara blanca que hemos comprado cuando te has caído.

Yo no sabía ni dónde estaba. Pregunte , Y el picoleto? Me levanté y fui directo hacia la puerta verde entre los espejos. Era un WC.

Se me acercó Bego,

– Vamos que tenemos que buscar la vajilla nueva, que la que tenemos está hecha una pena.

Me bajo el azúcar de nuevo…

Apareci en una enorme charcutería del CARREFOR.

La charcutera me hablaba a gritos…

– Que, que quieres guapo, jamón, queso, zarzaparrilla de Burgos?

Bego venia con el carro lleno como oara invadir Francia.

– Contesta a la muchacha que estas atontado!!. Tenemos que volver, ka semana que viene pone ofertas de eso de llevese dos y pague tres….

La pesadilla continuaba…. Me volví a desmayar. Y volvi a aparecer en KIEA, volvi a esconderme en una cueva donde habia toneladas de albóndigas y alli estuve cinco meses, comiendo solo albóndigas con salsa. Alli escribí este relato de lo que me esta pasando todo esto. Lo dejo en un cajón de una mesita y vuelvo al bosque, quieren matarme y hacerme daño despues. Espero que alguien lo encuentre y me ayude. Sobre todo no llameis a la Bego.

Gracias

.

© Javier Sánchez 2019

Nota del autor:

Es más largo pero tengo sueño a parte que me he liado a mitad del relato, pero es que acabo de comer y tengo sueño. Esto de escribir cansa mucho.

De noche

De repente, me despierto y salto de la cama… son las tres y cuarto de la madrugada, no se, algo me ha despertado, algo que no llego a entender.
Estoy muy agobiado, siento algo que no debe estar aquí y está. Estoy muy nervioso y se que mi nerviosismo se acelerará, por lo normal me controlo con estas cosas, se que el miedo incrementa el miedo y así exponencialmente hasta el pánico y el horror.
Pero esta noche es una noche extraña, la hora, las tres de la madrugada, mi falta de control, no estoy adormilado, mas extraño. Algo no va bien. Y aseguro que conozco del tema y estoy acostumbrado a ello, hecho este que no quiere decir que no tenga miedo.
Siento como algo se desliza frente a la puerta de la habitación, una sombra espesa y negra, muy negra, con una especie de silbido, y se dirige escaleras abajo. El frío, repentino, me indica de que algo que no es de aquí, esta aquí. Mi corazón se acelera.
Me acerco a la puerta de mi habitación, oía murmullos, escaleras abajo, como un mantra. Solo decía “No, no, no, no vengas, vete.”
Es una voz de niña, y un escalofrío recorre mi espalda hasta la cabeza. Algo provocaba que empezara a aterrorizarme. Decido salir al pasillo, estaba oscuro, solo la luz de la calle iluminaba parte del pasillo, a excepción del fondo de la bajo ventana.
Y… allí, bajo la ventana había algo blanco agachado cuasi desdibujado, pero era una figura humana. O parecido a un humano. Aquello me heló la sangre, el mantra, ahora, se empezaba a incorporar y con voz mas profunda y adulta me decía que me fuera, al tiempo de que me tendía la mano. Y una sonrisa torcida se dibujaba en aquella figura oscura, algo cuasi imposible, pues su oscuridad era espantosa. Me siento atraído hacia esa figura, que ahora se retorcía sobre si misma. Solo la mano sobresalía de esa figura, ahora amorfa, y la cogí. El helor de aquella alma recorrió mi cuerpo de una manera espantosa, arrasándolo todo a su paso e invadiéndome una tristeza espantosa.
Me he despertado en el pasillo, helado de frío, acurrucado en un rincón y con la mano marcada con unas huellas de otra mano. Todavía lo tengo todo grabado en mi mente. El espanto que sentí cuando aquella mano me toco y me heló el alma.
Otra mala noche.

©Javier Sánchez 2018

El espejo

Ese ruido, ese viento, ese… algo que te altera, te enerva

Tengo un sueño liviano, pero aquella noche, no se, me fui a dormir sobre las dos de la mañana, estaba nervioso, pero no nervioso de no poder estar sentado, estaba intranquilo, ansioso.

Era una noche poco pacífica, poca apacible, los arboles se tocaban los unos con los otros, como si hablaran en un lenguaje de gestos. El sonido de las hojas y el viento, ese viento extraño, no era un viento que admites, que entiendas, hace viento y ya esta.

No, era un viento anormal, movido por algo que no parecía normal.

El tintineo de la ventana moviéndose, los sonidos de los resquicios de la ventana, que le otorgaban vida. Era patrimonio del insomnio. Pero sin darme cuenta cai en el sueño.

En un parpadeo, me despertó un clinc de cristal roto, asustado me incorpore, hacia frío, demasiado, frío, me sentí realmente incómodo, miré a la ventana, el cristal estaba intacto.
Mire el reloj, eran las 3.03 de la madrugada, solo había dormido casi una hora, de pronto sentí como un cristal roza con otro cristal, me giré y era el espejo que me lleve de casa de mi abuelo, saltaban minúsculas esquirlas mientras el cristal se movía.

Y una profunda y lejana voz se quejaba y lloraba, desde lo mas profundo del sonido. Una figura oscura se dibujaba en el espejo, era como un busto, tapándose la cara con las manos, el sonido del llanto, de la queja se seguía oyendo en los más profundo de mi cabeza.

En un momento sentí la presencia, mi cama se movió, como su alguien se sentará en una esquina. Algo oscuro me envolvió como una sabana negra.
El pánico se apoderó de mi y grite. Grite de horror….

Abri los ojos y ya era de día, la luz del sol entraba por la ventana implacablemente, me giré para que me arropara aquella luz, estaba frío y sudado. Todavia angustiado.

Me calme poco a poco, recostado de nuevo, y mirando al techo. Gire la cabeza hacia el armario, alli estaba la grieta en el espejo, con rebordes oscuros y la puerta entreabierta.
De pronto se abrió completamente, mi corazón se disparo y me paralice, alli aparecieron mis camisas, chaquetas y pantalones.

Me volví a recostar y cerré los ojos. Murmurando, nada.

Las tres de la mañana es lo que tiene.

©Javier Sánchez 2018

BBC NIVEL GILIPOLLAS

COCINA FÁCIL PARA HOMBRES O FANTASMAS. BARBACOA 

Cómo preparar una buena barbacoa. 

Nivel de dificultad: 3 

Una vez que un hombre se ha decidido a hacer una barbacoa, hay una serie de acciones encadenadas que se ponen en marcha: 1) La mujer compra la comida. 

2) La mujer hace la ensalada, prepara la verdura y el postre. 

3) La mujer prepara la carne para la barbacoa, la pone en una bandeja junto con los utensilios necesarios y la lleva al exterior, donde el hombre ya se encuentra sentado ante la barbacoa con una cerveza en la mano. 

Ahora el punto culminante de la actividad: 

4) EL HOMBRE PONE LA CARNE EN LA PARRILLA DE LA BARBACOA. 

Siguen más actividades rutinarias: 

5) La mujer lleva los platos y cubiertos al exterior . 

6) La mujer informa al hombre que la carne se está quemando. 

7) Él le agradece esta información vital y aprovecha para pedirle otra cervecita mientras se ocupa de la emergencia. Y ahora . . . otro momento culminante!!!!! 

8) EL HOMBRE RETIRA LA CARNE DE LA BARBACOA Y SE LA DA A LA MUJER. Más trabajos rutinarios: 

9) La mujer coloca los platos, la ensalada, el pan, los cubiertos, las servilletas y las salsas y lleva todo a la mesa. 

10) Después de la comida, la mujer quita la mesa, friega los platos y… 

Otro momento importante!!! : 

11) TODOS FELICITAN AL HOMBRE POR SUS DOTES CULINARIAS Y LE AGRADECEN LA ESPLENDIDA COMIDA. 

12) El hombre pregunta a su mujer qué le ha parecido el no tener que cocinar. Cuando el hombre ve que ella se mosquea, llega a la conclusión de que no hay manera de entender a las mujeres. Por lo menos el no lo hará nunca. 

P.D. El gilipollas será un gilipollas siempre, en varios niveles. Pero gilipollas. Y los amigos del gilipollas que le felicitan también. Pero más.
©Javier Sanchez 2017