Palabra de poeta

Tal dia como hoy, 18 de agosto de 1936, el genio de pluma y tinta, Federico García Lorca, fue asesinado por otros locos, por su forma de pensar y por su forma de ser.

Hoy, mas que nunca, vale la pena recordar uno de sus escritos. Me apena pensar la proximidad de las fechas. Me asombra. Me asusta.

Lloro tu muerte Federico, lloro que este pais de ladrones y pandereta, nadie, nadie se haya preocupado de buscarte, por las cunetas, en los bosques o en el cielo. Y lloro las muertes producidas por los otros locos, ciegos de odio convulso.

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“La calle más alegre del mundo, la calle donde viven juntas a la vez las cuatro estaciones del año, la única calle de la tierra que yo desearía que no se acabara nunca, rica en sonidos, abundante de brisas, hermosa de encuentros, antigua de sangre: Rambla de Barcelona”.

Federico García Lorca

PARA AQUELLA MUJER

Hablando sólo, aquel hombre iba recitando el pensamiento, iba deseando que todos los seres de aquel frondoso bosque le escucharan…

-Aún cada día te busco. Mujer. Aún a sabiendas que me evitas y a sabiendas que me evitarás.

Pero aún conservo la vida, soy el que siempre te siguió, te sigue, yo el evitado, nunca he cejado en sentirte, en quererte, en amarte. Aunque el veneno del tiempo se haya esparcido por el suelo donde piso.

Aunque no exista la magia blanca, aquella preciosa magia. Aún a sabiendas de lo que pudo ser y no fue nos destruyó como un huracán arrasador y malvado, sigo pensando, erróneamente, como cualquier amor exacerbado, en que podre llegar a verte.

Verte con el pelo blanco. Y que me ayudes y me recuerdes que coja el bastón para salir a la calle. Llegar a verte con la cara futura y cojerte de la mano para que te apoyes en mi. Para que nos miremos con los mismos ojos que nos mirábamos y sin mediar palabra, caminar, poco a poco, el pequeño tramo que queda para casa.

©Javier Sanchez 2018

el camino

Cruzo tierras baldías,
con mi corazón, palpitando,
en mi atillo, protegido
del relente de la mañana

Convierto hielos en agua
para poder navegar
por los, sin ti, ri­os y mares
muertos de mi vida.

Separo montañas
para que nazcan valles
y camino incansable
por esos senderos tuyos… y mios

Y me uno al viento
para que me lleve
por que, por los dioses,
ya te veo, mujer, ya te veo.

© javier sanchez 2018

COMO UNA ISLA

Cómo una isla,
rodeado de ti
como una isla
en medio de ti

como tenue luz
de una vela
al fondo de mi vida
te veo en humo

Sería espejo, espejo
para vivir siempre
tu mirada de ángel.
tu pelo cerca de mi.

Como una isla me siento.
solo y rodeado de ti
como el mar eres
vas y vienes…

Ni conmigo, ni conmigo,
pero tampoco sin mi.
Como el mar rodea una isla
aunque no la quiere,
Pero quiere estar con ella.

Como una isla.

© javier sanchez 2018

POETAS DEL MUNDO – “SÓLO QUIERO ESTAR EN SU SENO”

Sólo quiero morir en mi tierra,

Que me entierren en ella,

Fundirme y desvanecerme en su fertilidad

Para resucitar siendo hierba en mi tierra,

Resucitar siendo flor

Que deshoje un niño crecido

En mi país.

Sólo quiero estar en el seno de mi patria

Siendo tierra

Hierba

O flor

 

(Perteneciente al poemario: “La noche y los jinetes” – 1969).

Fadwa Tuqan, (Nablus, 1 de marzo de 1917 – Nablus, 12 de diciembre de 2003)

fue una poetisa palestina, conocida en el mundo árabe como la “Poetisa de Palestina”  Fue una de las pocas voces femeninas en la poesía palestina.​ Escribió primero poesía tradicional pero con el paso del tiempo se convirtió en una de las pioneras en el uso del verso libre en la poesía árabe que inició la iraquí Nazik Al Malaika con Cólera (1947) sumándose el primer grupo de mujeres en el mundo árabe que a mediados del siglo XX empezaron a escribir poesía. En sus primeros escritos Tuqan -también en la autobiografía que publicará más tarde- habla de su lucha personal como mujer en la sociedad árabe. A partir de 1967 con la ocupación de los territorios palestinos tras la Guerra de los Seis Días su obra se decantó sobre todo por la poesía patriótica y nacionalista. Su trabajo fue reconocido con diversos premios internacionales.

Fuente : Poesia Arabe

 

© Javier Sanchez 2018