Fuiste

Fuiste la letra de mis ojos
Fuiste la musica de mis oídos, la fruta en mi boca

Fuiste el perfume de mi respiracion, el terciopelo de mis manos.

Fuiste la casualidad que me hizo revivir, la que paseaba por mis sueños.

Fuiste mi nube y mi realidad, mis pies en la tierra.

Fuiste tú. Por que, en tiempos, te reconocí, te reconoci entre miríadas de estrellas.

Se que fuiste tú. Porque nadie pudo serlo y nadie nunca podrá serlo

Solo tú. Nunca te olvidé.

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© Javier Sánchez 2020

Curioso país el nuestro.

Es curioso este país, pais de idiotas dónde los haya, si, oye, visto lo visto, ya sin respeto ni hostias y el que se cabree que hable, pero no me sirve el “y más tú” o “el otro gobierno” o el rollo del “gobierno comunista bolivariano”, eso no son explicaciones, son estupideces sin fundamento.

De idiotas, si, dónde todos callan y los fachas sonríen y callan para ver lo que pasa, a ver si así vamos cogiendo votos.

Es que pensamos que en este país ya todo está solucionado, los bares llenos. Asunto solucionado. Las playas llenas. Asunto solucionado. Los aviones petados de gente. Arreglado. Los trenes hasta la catenaria. Solucionado. Los autobuses la gente se sale por las ventanas. Arreglado.

Y claro, como no, las comuniones, bodas, bautizos. Sin problemas todo lo que pidas.

Los cines, a medias, pero a medias y abiertos.

Centros comerciales llenos.

Fiestas, jóvenes, si, afirmo, jóvenes, me remito a los telediarios para que se certifique. Esos jóvenes que se creen inmortales. Les digo: Vuestros padres y familiares no lo son.

Pero vamos, fiestas vikingas y todo abierto, y funcionando con “normalidad” dentro de las medidas de seguridad. (Esto último es un sarcasmo). En este país las medidas de seguridad se pasan en las terrazas de los bares. Chupito va chupito viene. Abrazo va abrazo viene. “Ven p’aca que somos de confianza”. País de Gilipollas.

Pero.. es que, lo más grave y que a la gran mayoría ni le interesa el problema. Y esto lo que a la mayoría le da igual.

A saber:

Los ayuntamientos cerrados al público. No vaya a ser quee… la chusma pida algo. “Dirigase a la web del ayuntamiento, que nunca saldrá en ella ni encontrará nada de lo que buscax. Doy fe.

El Inem cerrado al público. Claro, es que la chusma no necesita nada de nosotros. Para que vamos a abrir. Pida cita previa, si es que alguien le contesta al teléfono. Más de doscientas llamadas he hecho. La web, mejor no hablamos.

El Sepe cerrado al público. Y cientos de miles de personas sin cobrar desde marzo. ¿Que hacen?. Nada. Teletrabajo. Las mismas llamadas que al INEM, para ver si solucionamos algo vital. La web, mejor lo dejamos correr.

Las Administraciones públicas, en general, cerradas, no vaya a ser que nos pidan algo complicado. Dirigase a la web.

Los médicos de atención primaria, siguen con la atención telefónica. Diagnosticando faringitis y alergias en la piel con la famosa bola de cristal de la vía telemática. Y si es algo complicado te cascan una PCR para ganar tiempo a ver si va a ser el bicho. Y si no, pues llama otra vez.

Emmmm. Joder, no sé, algo falla, alguien está pasando de todo y no haciendo nada de nada. Joder, el SEPE tiene fallos informáticos, en el siglo XXI !!!, En el año 2020 se manejan los datos de la gente en hojas de cálculo (Excel)!!!, dónde están la bases de datos, dónde coño están los informáticos, los responsables de esta catástrofe administrativa. Y la gente sin cobrar. Sin dinero, sin nada, incluso hay alguno que cobro 28 céntimos de euro.

Y luego, como no, la derecha saca las fotos de las colas del hambre. (Que por cierto no eran de este país). No comento ya, porque cansa.

Pero hay gente que pasa hambre. Hay gente que necesita ver a un médico, que le miré la garganta, que le ausculte, que le diga que no se preocupe, que no es nada.

Joder es que la gente está trabajando ya y algunos (esenciales) están cómodamente en su casa o donde sea, tramitando la vida de sus conciudadanos en bañador. Invisibles.

Que país.

© Javier Sánchez 2020

Al oido

Necesito un abrazo, de esos que curan y te hacen desfallecer. De esos que no sabes quiénes cura a quien.

Necesito un beso, de esos que te hacen llorar de alegría y de vida.

Necesito unas palabras calmadas y susurradas y un simple te quiero.

Necesito una mano que se quede a mi lado, sin pensarlo.

Necesito una sonrisa, de esas que se ofrecen dibujadas en los ojos.

Necesito, no un amor, no una locura sexual, solo una cara y una mente que me acompañe.

Necesito a alguien que me amparare en el último tramo de mi vida.

Y yo, pobre mortal, prometo devolverlo todo por igual, de la misma forma que me hace falta. Con la bondad de un ser humano. Ser humano.

Todo esto me dijo al oído un ser humano una preciosa mañana de verano.



© Javier Sánchez 2020

Sobre el blanco

Escribo, porque siento como mi vida fluye de mi vida, por las venas por donde corretea mi sangre, y van hasta mi mano que la desparrama convertida en tinta, sobre la nieve del papel blanco. Mis pensamientos plasmados en un papel. Mi pequeña historia.

Escribo, siento como mi vida fluye de mi completo ser, y hablan mis manos de lo que han visto mis ojos, de lo que recuerdan mis oídos, de mi vida, de los sueños, de mi muerte, negra guadaña de plata.

Escribo, existo, porque escribo. Por que hablo dibujando mis pequeñas orquestas de palabras, todas juntas, unas detrás de otras, sin discutir entre ellas, como un cuadro, como un pentagrama de pequeñas sinfonías.

Escribo, porque soy, porque ser es escribir, es robarle el blanco al papel, para que otros vean mi vida y sientan lo que yo siento.

Escribo. Por eso escribo. Aunque nadie me entienda. Aunque todos me comprendan.
©Javier Sanchez 2020