No sé qué escribir. Es algo extraño pero no me sale nada. Supongo que las musas, mis musas, se habrán ido al bar de al lado de casa a desayunar y como ya las conozco sé que tardaran. Y bastante.
Ellas son Graciela, Lila, Sole Y Hanna, mis musas.
Graciela desayuna un carajillo de coñac con un croissant y un bocata de calamares y por ese orden, Lila, cerveza y dos donuts, Sole, desayuna un café y después otro y Hanna un briox con chorizo y un carajillo de anis. Pues Hoy, como os digo, tardarán, más que nada porque las he oído hablar esta mañana y decían que hoy estaban cansadas, que han dormido mal, porque el tonto este (el que escribe) no puso el aire acondicionado anoche.
Hanna, que es la más graciosa, ha dicho,
– Pero ¿has visto como duerme? Si parece que se ha caído del techo el pobre, que deterioro de hombre.
Lila le dice, es la mas buena ella:
– Ay pobre, mujer, tampoco es para eso, yo he dormido muy bien. Un poco de calor pero bueno. Es que ya está mayor.
Graciela dice:
– Mira oye, que le den, que he pasado más calor que un pingüino en una panadería.- Graciela es la mas tirada pa’lante, le da igual todo.
Sole les comenta a todas.
– Ya está bien, no tenéis perdón, con lo que él nos cuida.
Por eso hoy me parece que no van a volver hasta tarde, porque en el bar de abajo ponen el aire acondicionado como para paliar el cambio climático de todo el planeta.
Lo siento. Otro día será
. Un beso a todos. Y a mis niñas también, aunque, hoy estén en huelga parcial..
©Javier Sanchez septiembre de 2026