La dama de la perla

Sabed dama de los dias, dama de mis sueños, mi dama de sonrisas, sabed que en mi cabeza danzan mil palabras, bellas como aurora de invierno. Ayúdadme, os ruego, pues debeis de saber que esas palabras, no saben como deciros, que la única persona en el mundo que no sabe lo que siento…

…sois vos.

© Javier Sanchez 2019

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Podría, si pudiera olvidarme de ti.

Podría viajar lejos, muy lejos
Podría flotar entre las estrellas
Solo con susurrarme, un te quiero.

Podría volar entre una bandada de gloondrinas
Podría nadar entre delfines
Solo con susurrarme, un te quiero.

Podría alejarme, allá dónde viven las nubes del horizonte
Podría olvidarme de mi vida
Solo con susurrarme, te quiero.

Podría, si pudiera olvidarme de ti.

© Javier Sánchez 2019

La verdadera historia de Caperucita roja

Escrito y dirigido Por Javier Sánchez,

Doctor en Psicologia de insectos de la Universidad de Media Qeusako, Japon

Exteriores: Roberto Sanchez “el caretas”

Guion: Javier Sanchez

Fotografía: Stevie Wonder

Producción: Fox – The films in te road

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Capitulo 1

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Imagen robada por la revista ‘MOLA”, que muestra a CR recogiendo musgo y drogas varias.

Erase una vez una niña a la que llamaban Caperucita roja, más que nada por que llevaba siempre una caperuza roja, toda ella, oye. Si la llevara azul pues le llamarían azul y así consecutivamente con todos los colores del arco iris y todas sus mezclas. De hecho según muy fiables efectuados por un servidor, o sea yo, la Caperu era daltónica, o sea que le importaba un huevo el color de la caperuza. Su madre un dia le puso la mantilla esa y le dijo mira que bien te queda esta capa gris… tambien era daltonica. El padre no.

Pues eso, que La Caperucita esa, que realmente se llamaba María José Sanchez López de la Fuente de Olmillo, y era de Tembleque (Toledo), vivía con su abuela, bueno eso dice el cuento, pero este investigador que les escribe, ha descubierto tras 98 años y tres meses de investigación que realmente vivía con sus tíos, sus primas y primos, y con doce enanitos, que llegaron un día que la Caperu daba una fiestiqui y se acoplaron. Ya hablaremos de ellos más a delante, si me acuerdo.

Caperucita, al contrario de lo que el cuento indica, no era una niña, ni mucho menos, era una pava de 32 tacos ya mas trallada que mi prima “La Veneno”; licenciada en biologia botanica de las plantas, por la University School Garden Power Flower of Sao Paolo de Mar. Con un Cum Lauden, por un trabajo que hizo sobre el precio de las bayas en tiempos de la recesión en Irlanda del Sur. Termino la universidad con 28 años, ya que repitió tres veces diez de las doce asignaturas. Al final consiguió terminar la carrera con la ayuda de su gran amigo el catedrático. Mas adelante contaremos la historia de “el catedrático”. Que no era el Catedrático de la uni precisamente.

Bueno pues, no le sirvió de una mierda, porque con semejante trabajo de final de carrera, “pa mear y no echar gota” por cierto, no consiguió trabajo de lo suyo, en ningún sitio sabían nada de bayas ni mierdas de esas que había estudiado. Hasta fue a Parques y Jardines de Sherwood, pero le dijeron que había poco trabajo, por qué estaba todo prohibido, pisar, cortar dar de comer a los animales, a las personas, a los políticos, etc, etc. Que vamos que se fuera por donde había venido.

– Yo solo quiero que de morirme, todo me va mu mal, mu mal, le dijo el encargado, llorando como un croasant.

Nota del autor: (llorar como una magdalena ya esta muy leído, renovarse o morir, además ahora se llaman muffins)

Pues eso, que gracias a esa licenciatura, que no servía para nada, Caperu se pasaba el día en el bosque recogiendo moras, bayas y porquerías de esas que crecen en los bosques, esto dicho textualmente por Caperucita. Todas las tardes muertas (nunca he entendido estas frases, lo de muerto, estoy muerto, tardes muertas, horas muertas, da un poco de yuyu, pero sigo sin entenderlo) molestando a los animales, tirándoles piedras y mil putadas mas. Quemando matojos, y con una cesta llena de musgo y setas. Con el tiempo se volvió un poco cabrona la Caperu, mas que nada por el asunto del trabajo, por lo de estar tocándose el higo todo el día, y no tener nada qué hacer, ni atracar un banco ni nada, todos sabemos que en los bosques no hay bancos, de sentar si que había pero los quitó el ayuntamiento. Vamos que una bala perdída para la sociedad. (No viene a cuento la frase, pero la he oído en la radio esta mañana)

Caperu tenia un vecino que era leñador, veinte años mayor que ella, Lorenzo Quete, como ya he dicho antes, y si no lo he dicho pues lo digo ahora, tonto como el solo, que llevaba una motosierra encima siempre, y siempre decía que le costaba cortar arboles, y cada día, todo el mundo le decía:

– Lorenzo que tal si le pones gasolina a la motosierra y arrancas de vez en cuando el motor. -Como os digo tontolculo. También Cum Lauden.-

La Caperu estaba enamorada de un tío llamado Robín, Robín de los bosques, le llamaban, porque vivía en el bosque, la verdad es que no se escojonaron mucho con el mote, pero bueno.

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Este es el tal Robín, vaya tela. Imagen al óleo cedida por el Museo de Sherwood.

Un tío, con un poco de pluma (de avestruz), el tal Robín, que siempre iba en leotardos con un arco haciendo el gilipollas, flecha p’aqui, flecha p’alla y un vestidito de color verde botella, corto que le marcaba todos los huevos, con un chaleco de color marrón, de lo mas fashion, muy ordinario y muy gay de la muerte a la vez. Que no pasa nada, pero tampoco es la imagen que nos querían mostrar los autores de la famosa novela Mejicana “Robin de Los bosques”.

Este Robín iba siempre con otro tío mas grande que el, Little John, que quiere decir en ingles Pequeño John, (no hay quien les entienda a estos ingleses). Todo el mundo sospechaba que ellos si que entendían. Siempre peleando y cogiéndose por la espalda, revolcándose por el suelo, etc bueno ya me entendéis.

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Intermedio – parón para publicidad, vayan al excusado, nevera, etc. 5 minutos

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Como íbamos diciendo….

Caperucita era una fiestera que te mueres, se pasaba el día zampando bayas y fumando musgo y todas las hojas secas que pillaba del bosque, que me cogía unos pedos que p’aque te cuento.

Caperucita tenia a su madre muy abandonada; su madre, Luisa Fernanda de la Fuente Zarzollos, natural de un pueblo del condado de Sherwood llamado Rosbeeffshire, Luísa desde el primer día que llegaron los enanos a casa, se enamoró perdidamente de John “the Big Manguereiton”. Estuvieron a punto de casarse y todo, pero en el último momento dijeron que pa que. Si total hacian lo mismo. Y tenían razón. Ya lo dice el refrán Francés “en martes a quien buen árbol arrima, no te cases”, o algo así.

Pues eso, que realmente, a María José, la caperu, le importaba un guevo lo que su madre hiciera o hiciese con “the Big Manguereiton”, mientras le dejara tranquila con sus musgos y mierdas varias. Ya desde pequeña hacia lo que quería, se iba en el amanecer con Robín, que en aquella época llevaba falda, él decía que estaba en su “scotish time”, y no aparecían hasta el Ocaso (empresa de seguros patrocinadora de este estudio / informe)

Por cierto, como nota del autor y para abundar en datos, los enanos eran doce en un principio, no siete como dice el cuento de la tontalahaba de la Blancanieves, que también vaya nombre la pobre. Pues si, si, eran doce, lo que pasa que el paro y la crisis en el país de Nunca Memires hizo emigrar a cinco de ellos al país de Nunca Tellamare, a trabajar en las minas de carbón, unas minas que sacaban carbón (nota para los atontaos). Por eso salen doce, y en el cuento de Blancanieves, salen siete, no es que me lo haya inventado, está demostrado científicamente, que manda cojones que lo tenga que explicarlo todo…

Pues eso, que me disperso. La madre de la CR, (a partir de ahora la llamare CR), se pasaba el día con el “the Big Manguereiton”. Y tuvieron 3 hijos, Pinocho, Luis Alberto y Pinueve, este ultimo nombre fruto de una noche que los tres estaban de musgo hasta el infinito y más allá, y se les ocurrió tal nombre. Fiestas eternas de la madre con los individuos esos. A veces cuando llegaba CR a casa, observaba que su madre siempre estaba de pie, y le decía

– Mama pero siéntate por favor a cenar, y la madre le decía,

– Hay hija no puedo es que hoy me duele mucho el arco del triunfo y mejor de pie, no te cuento mas por que vamos a cenar. Y por cierto hay que ver como me vienes, que te cuelgan trozos de baya de la boca. De verdad aburrida me tienes….

– Ay mama, por favor no empieces, llevo todo el día buscando trabajo por las granjas de los aledaños y no encuentro nada, y, bueno, lo que encuentro son mis musguitos y mis hojitas y to eso, que tu ya sabes colega que me ponen to loca, ¿que no?… Y no me puedo de reprimir.

Su madre pensaba.

– Madre mía (remitiéndose a la famosa abuela, que luego sale.) que habré hecho yo para que le polimusgodrogata esta este todavía en casa y encima se me echa un novio bujarra, por dios, por dios…. que cruz y todo eso que se dice, para quejarse al de arriba, que ya ves, estará jugando al poker descubierto con todos los que han sido buenos. Y ni caso.

A todo esto Robín, el de las mallas ajustadas, andaba haciendo el gilipollas con su arco y con su amigo Littel John, que también andaba con el palito. Los dos danzando por el bosque de Sherwood. De vez en cuando Robin, se subia en un tronco de arbol caído y hablaba a la plebe:

– Yo soy el Señor De Sherwood, a lo que los demás le comentaban,

– Pues nene tas quedado en na, porque ya me contaras, Señor de un bosque lleno de mierda, de tus flechas, con tu novia que esta todo el día fumada y comiendo bayas, vamos que tienes una suerte que ni el autor de este relato, que se pasa el día escribiendo tonterías.

Sin inmutarse el carapasillo de Robín, decía que había que robar a los ricos para dárselo a los pobres. Y que él era muy pobre, que por eso se llevaba una parte del botín. Todos los mongolos del populacho le aplaudían incluida CR, que acababa de llegar de por ahí de paseo, aplaudía, pero no sabia porque, comer bayas es lo que tiene. Se reía y decía.

– E mi novio… E mi novio… con las babas que le caian por la comisura de labio (joder que bien que escribo)

En un momento dado del discurso de Robín, apareció por allí un tío volando con un gorro extrañísimo y unos botines con alas, tambien superfashiondelamuertetotal, y se planto encima del tronco, donde estaba el Robín. El individuo volador, solo reia y sonreia, no hablaba, parecia como si esperara algo…

Y extrañamente al momento se escuchaba una musiquita, que por cierto, nadie sabía de donde salía…

“si acaso quieres volaaaaaarrrrrrr…….”, la gente miraba a su alrededor para ver de localizar de donde salía esa música tan tonta…. Y el verdoso habló.

– Hola pueblo, labradores y labradoras de este bosque tan fermoso, me nombre es Peter, hijo de Wilfred Pan, hijo de Francisca Pe, nacido en las tierras de Nunca Jamas… Todo chulo, y con las manos en la cintura.

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El Peter ese, lo del país de Nunca Jamás es mentira como veis en la litografía encontrada en una cueva de Cuenca.

Y uno de los parroquianos le dijo:

– O sea que eres Pedro el de la Paqui, la charcutera.

A peter se le borro la sonrisa y fulmino con la vista al labriego.

– Pues si, soy el de la Paqui, el de la charcutería de Westminister. Y vengo del país del Never Jamás, no perdón Nunca Jamás, donde todos somos niños y jóvenes con ganas de vivir y tenemos unas hadas preciosas, yo tengo una que se llama Campanilla y….

En esas que pasaba por allí CR y le dijo…

– Hostia el Peter, el de la Paqui,!! Ehhhhhhhhh Peteeeerrrrr!!!, Pero tíooooo, que pasaaaaa!!!, hala y te has venio con la campanilla esa, que guarra que es la pava esa, que lo pone to perdió del polvo de oro ese. Ya me va bien por que me lo fumo y no veas como coloca.

– Hola Mariajo, como vas, bueno, ya, ya veo como vas, joder, como te has dejado ir. Te dije que fumar musgo no te iría bien y lo de comer setas menos. Que pena y que deterioro de mujer porfa te lo digo y redigo Robín.

La CR seguía hablando ininteligiblemente (joder que palabrita, para decir que no se le entendía nada) – que si el Peter era mu gueno, que era su colegui del insti…. etc, todo esto se lo decía a un árbol, mientras lo tocaba y le decía, estas muy arrugao Sebastian… ¿no?

Así que Peter obvió (pasó) a la CR y siguió con el palique a la gente.

– Bueno pues en el país de Never Jamas, somos siempre jóvenes, como ya os digo y tenemos hadas y toda la….

Y uno de los parroquianos que estaban escuchando, más que nada por que en el bosque hay poco que hacer. Como ya he escrito antes. Lo sé. Es para rellenar huecos.

– Neneeeee!!!! Pues pa ser jóvenes para siempre estas un poco estropeado eh,? Que pareces el trovador ese, el Mick Jaguer.

Carcajada general y “give me five” entre los parroquianos. Peter hizo caso omiso (vamos que paso de ellos como de la mierda) y empezó a comentar lo bonito que era vivir en el país de Never Jamas, a lo que la gente, que ya tenia el cachondeo metido dentro, y la risa se descojonaba por cualquier chorrada. Risa tonta que se llama. Desparramo total, la gente por el suelo y Peter, Robín y Littel John, con un cabreo de los de órdago (que no se lo que es pero mola ponerlo). Pasado el rato de risa tonta y ya contenida, hablo Robín, pues Peter, el de la Paqui, se fue con campanilla, volando por el bosque, se estaba meando, dijo él, y de nuevo la canción….

– Si acaso quieres volaaaaaaarrrrr. – Que toda la gente, miraba asombrada alrededor, preguntándose, de donde coño sale esa música otra vez?.

Robín empezó a hablar.:

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Continuara en Capitulo 2 o eso espero.

© Javier Sanchez 2017-2019

Sin lazos ni colores extraños

El cáncer, cualquier cancer, no se cura, no se palía con lazos de colores y mañana no me acuerdo. De nada sirven los colores. Ni las telas. Ni las frases que dan la vuelta al mundo.

Al que lo sufre, a quien lo ha sufrido, a quien lo sufrirá, se le ayuda, se le apoya, con una caricia, haciendo tuyo su miedo, entre dos se reparte ese miedo, con una sonrisa, con un estoy aquí, con un saldremos no con un saldrás de esta.

Con una lágrima de alegría en cada victoria de esas batallas. Hasta ganar la guerra. La gran guerra.

Mirando a los ojos, y si, a la ausencia de pelo, a las heridas, a las faltas, sin temores, con amor. Paliando el dolor con un abrazo, de esos que curan el alma y atraviesan el cuerpo.

Sin colores y sin lazos. Asi si.

© Javier Sánchez 2019

De tiempo

Las mismas estrellas,
Miramos las mismas
Y la misma luna clara
Que mira asombrada

El mismo céfiro nos acaricia
La misma lluvia que cae
Como las mismas lágrimas
Cada día, los mismos llantos.

El agua que saboreamos
Del mismo rio, agua clara
Amor claro y puro
Sonrisa, como caricia

Desde lejano te amo
Desde la otra punta de la vida
Te siento, veo tu cara y…
Me pesa el pecho como yunque

Desde lejano te amo
Desde la otra punta de la vida
Andas a mi vera, de mi mano
Y se me ahoga el llanto

Feliz me siento de que estés a mi lado.

© javier sanchez 2019

A veces

A veces, solo a veces aparece,
de repente, alguien.

En forma de holas, de buenos dias como estás. ¿Y tú?

A veces, la vida te sorprende y te acerca a alguien a tu vida cotidiana.

Y ese alguien llena tus espacios sin saberlo.

… sólo para que te vaya la vida más suave y sonriente….

Y te das cuenta de que es cierto, que ese alguien, ya era alguien.

Y te encanta… el cada día.

Como una bruja buena…

© Javier Sánchez 2019

Un viaje al terror – (Un relato de hace años) Cap 3

para más información ver…

Un viaje al terror – (Un relato de hace años)

https://laspalabrasdejavier.wordpress.com/2019/10/10/un-viaje-al-terror-un-relato-de-hace-anos/

Un viaje al terror – (Un relato de hace años) Cap 2

https://laspalabrasdejavier.wordpress.com/2019/10/11/un-viaje-al-terror-un-relato-de-hace-anos-cap-2/

 

EN EL CAPÍTULO ANTERIOR…

….Por favor ni la teniente O’Neill, en un día malo, lo paso tan mal. Maldita la hora que salí de casa para venir a la puta mierda esta blanca. Estaba de pie sin poder moverme, ni articular palabra y así como al fondo oí:

– Bien Danieeeeelll..!!! Lo conseguimos..!!!

– Javier me llamo Javier – dije escupiendo nieve por la boca e intentando sacarme las gafas para ver algo….

 

AQUI COMIENZA EL CAPÍTULO 3,  ehhh !!! ni el 2 ni el 4,    el 3

Se acerco Judith

– Javieeeeerr, como estas? Ay pobrecillo que mal lo has pasado verdad? Es que los de la costa no estáis muy acostumbrados a esto. Vamos al bar y te tomas un café calentito.

– Si si – tiritando de frío y del terror que había pasado – llévame por favor Judith.

Parecía buena chica, podía ser una asesina en serie, pero me daba igual, me dejaría llevar por Hannibal Lecter y que me comiera el cerebro, solo para entrar en calor.

– Aquí es, Javier, deja los esquíes aquí fuera y entremos y ya veras como estarás mejor y te recuperaras rápido.

Dentro hacia un calorcillo muy agradable, me sentí revivir. Judith, en el fondo, era un encanto, fue a por un café con leche después de dejarme en la mesa sentado. Al rato, tomándome el café Judith, ya se le veía mas calmada… me hablo, con pausa…

– Y que, que te ha pasado, porque te has tirado por la negra, porque no has ido a una verde… Si no controlas bien…

– Pues porque has venido como un torbellino y te he seguido. Y había un letrero verde y cuando me tire, aquello no era verde.

– Claro nene, es que es la misma entrada tenias que haber ido a la izquierda, la negra esta hacia la derecha, ayyyyy jajajajaja,!! Que gracioso eres.!!!. Sabes Daniel? Antes yo no era así, era muy tímida, y conocí a un tío, más o menos como tú, mayor, gordo y todo eso.

Yo pensé, pero que cabrona y no se corta un pelo, tiene el filtro perdido totalmente.

Judith siguió – Aquel tío era un torbellino, me enseño de todo, aprendí muchas cosas de la vida. Sobre todo a estar un poco loca. Y vivir, pero falleció, y soy así por él, en honor a él. Y no quiero cambiar.

La madre que la pario, sentí un impulso asesino, pero se me pasó muy rápido, pero en esos tres o cuatro segundos, la mate de cien formas diferentes. Vi que hablaba en serio. Muy en serio. Y al fin y al cabo, lo que dijo tenía sentido. Y se apreciaba una verdadera tristeza y agradecimiento a aquel hombre ya fallecido. Espero que por causas naturales, vamos, no me jodas. Y tuvimos una conversación encantadora, algún susto, porque se ponía a reír o a hacer waw.!!!. Como un cencerro vamos. Pero me gustó.

Al rato iba entrando ya en calor, aunque no me estaba dando cuenta, pero debajo de mis posaderas se estaba haciendo un charco enorme de agua, de la nieve que se estaba derritiendo. No me percaté, pues tenía todo congelado. Hasta que vino el camarero, que pasaba recogiendo vasos y toda la mierda que se dejaba la gente, el pobre resbaló, se metió una hostia en el charco que salpico de agua hasta en las ventanas y a las mesas colindantes (que palabra mas chula, colindante, licencia literaria de autor) . Entonces me di cuenta, estaba todo el banco y el suelo de donde yo estaba lleno de agua, pero lleno oye, y yo empapado hasta el pecho. La nieve, que arrastraba por kilos hacia estragos. Madre mía que palo y que vergüenza. El agua llegaba hasta la mitad del comedor… madre del amor hermoso… que vergüenza, (de nuevo) .Y que hostia se ha dado el pobre.

En ese momento, cuando el camarero se levantó apareció el novio de Judith. Manda cojones vaya pavo, parecía que se había comido a su hermano. Enorme y apretao como un bollo de harina dura. El novio, por desgracia, desconocido para mí. Y me dijo:

– Oye tu que hafe cong mi novia… Porque sabef que Judif ef mi novia no?

Yo quería morirme dos veces, era un “fopas”, de esos que hablan con la f y así como sacando la lengua. Le temblaba la mano y tenía un tic en la cabeza. Lo tenia todo el muchacho.

Por dios, por dios, que yo para esto no sirvo, que se me escapa la risa, como a un viejo los pipis, lo que me faltaba. Ahora lo entiendo todo, el fopas estaba desquiciao de estar con la loca esta. Y la loca esta le miraba con amor y pasión. Yo quería morirme, otra vez.

Si, es que yo ya me morí una vez, pero salí bien del trauma y aquí estoy. Luego os lo explico.

Bueno pues eso, quería morirme dos veces porque se me escapaba la risa, y la vida en breves instantes. Solo me faltaba eso. Me estaba mareando, estaba agotado, escocido, con lo huevos helados, pero me moría por soltar una carcajada.

El fopas me insistía, que la loca era su novia. Yo sonriendo, con una carcajada por dentro me decía zi, y a punto de explotar.

– Si, ahora sí, pero no lo sabía perdona, pero la conocí en la cola del tele arrastre y hablamos y después nos vimos arriba. Y nos liamos por la pista, bueno, bueno, nos liamos no, bueno tu ya me entiendes, me ayudo a bajar, yo estaba muy tenso y …, la estoy cagando, lo se, pero tranquilo que no quiero nada con tu chica.

– Y que hafes aquí con ella.

Este es gilipollas, no ha oído nada de lo que he dicho, menos mal

– Emmmm, que parte no has entendido de lo que te he explicado. No lo voy a repetir todo otra vez, atiende cuando te hablan y no te aprietes tanto que te vas a cagar.

– Oye payazo al final te voy a fhar.

Ya no pude mas y me reí, pfffffff jajajajaja.

– Es que hablas como si comieras avellanas.

Me metió una hostia que las gafas y la gorra me saltaron hacia la ventana. Solo me faltaba eso. La loca dijo:

– Borja por favor deja a Daniel!!!

– Ahhhhhjjjjj se llama Borjaaaaaa.!!! Y me llamo JAVIERRRRRR.!!!!

Me ha pegado un Borja de dos metros. Por dios. Pero que pasaaaaa.!!!???. Me voy al apartamento maldito, ya no lo soporto mas. Me levante y no les dije ni adiós, mas que nada por que me dolia la mandíbula del hostion. – Ahí os quedáis, que estáis todos locos locoooossss.!!! – me dije en mis doloridos pensamientos. Al levantarme cayó toda el agua acumulada en la bolsa que había causado el agujero del mono. Chooooofffffff.!!! Tenía agua acumulada para llenar un pantano.

Carcajada sonora al unisono de todo el bar. Baje la cabeza y sople. Agotado, hundido, hasta los huevos (nunca mejor dicho) Bufffffffff.

Al irme, la loca dijo

– Daniel, vendrás esta noche a la fiesta de los esquíadores.???

La mire y sonreí. Por dentro pensé, ojala se te caigan todos los dientes esta noche, loca, locaaaaaaaaaa.!!! … Pero encantadora loca. Me estaba volviendo loco esto.

– Si Judith, si puedo me acercaré.

Y el fopas sonrió, como si no hubiera pasado nada…. Bendito idiota.

Vaya día…

Salí del bar de gilipollas unidos S. A., y de inmediato me quedé congelado, hacia aire, me quede como un polo de menta. Hostias, rápido hay que ir a la casa maldita y bajar al súper antes de que cierre, he de comprar leche o anticongelante, algo de comer. Para la hipoteca… digoooo para la hipoglucemia. Es una enfermedad que tengo, si no como azúcar me da hipo y lo paso muy mal. Y luego, si mi cuerpo da de sí, bajare al bar a tomar algo, una tortilla de aspirinas o algo ligero. O no, no se que haré. me quiero morir, otra vez.

Me dirigí directamente a la casa maldita. Iba andando abierto de piernas, con las putas botas de esquiar que resbalaban por doquier (joder que bien escribo). Estaba totalmente empapado, chorreaba agua como un trapo mojado, la cual se iba congelando a cada paso que daba. Joder que frió. Llegue a la puerta del apartamento, con las piernas rectas, parecía el primo feo de Frankenstein. Como pude, tiritando y rompiendo las estalactitas que caian de mis piennas, o estalacmitas, o como se digan, lo que cae del techo de las cuevas vamos.

Dejando un reguero de agua por todo el edificio, llegué a la puerta del apartamento maldito, pasé por delante de la cerradura la llave ultra moderna de plástico negro y se abrió la puerta, como por arte de magia. Entre en el apartamento, atemorizado pensando en que me podía pasar esta vez, lo mismo se conectaba una trampa con flechas a lo Indiana Jones. Pero no, no paso nada. Fui directamente al baño, me quite el mono y fui a orinar (a mear, nota del autor). Joder no podía, madre de dios, y cuando salió, fue como si meara la sangre de un Alíen, el octavo pasajero, claro, tenía el pito (pene, nota del autor) helado y al salir el pipi fue como si… ¿habéis puesto la mano fría en agua caliente?. Duele verdad?, pues ponerle la imaginación al poder.

Después de mear el ácido alienígena, me metí en la ducha. Aaaahhhh que guay, calentita, que relajante, fue increíble, toda la puta lluvia aquella que me ahogaba, y yo no sabía cómo iba la mierda esa de las tres rácholas de colores, me acorde de la película de Silvester Stalone, DEMOLITION MAN. Que trata de un poli que lo encarcelan y lo crionizan. No que lo hacen pequeño, que lo congelan vamos. Y despierta en el futuro. Y allí, en ese futuro, para giñar, se utilizan tres conchas, que en toda la película no se sabe de qué va. Pues la jodias tres rácholas no sé cómo van, antes iban, y ahora no, joder que mierda de modernidades. Y mira que las toco las sobo, con un dedo, con dos hacia un lado, al otro. Pero no hay nada que hacer. Siempre sale caliente y en modo tormenta tropical, tarde loca en el tropico.

Pues nada, otra vez sin jabón. Salí de la ducha y me senté en el sofá, mire al techo y la hora, por si me caía algo encima, la cama, o el techo, o la cocina se convertía en camion y me atropellaba. Estaba realmente preocupado. Pero me quede dormido como un bebe. Me despertaba y llorando cada veinte minutos. No os riais, es que lo había pasado fatal, eso no era un finde, era un viaje al terror. Pero estaba dispuesto a recuperarme. Llorando, pero dispuesto.

Desperté al rato. Me puse polvos de talco en los wikys, me vestí y baje al súper. Como un pincel me vestí. Mis tejanos, mi camiseta de los Chichos y mi sudadera de Camela…. , es broma, una camiseta negra y una sudadera. Eran las seis y media de la tarde, y hacia bastante frió, me dirigí al súper. El super, quedaba a unos cincuenta metros, solo quería comprar unos huevos, un Frankfurt y cuatro tonterías. No me apetecía ir al bar, tenia pensado en cenar, ver la tele si la encontraba y si la encontraba, intentar hacerla funcionar e ir a dormir. Pues entre en el súper, y fue pisar el suelo del local y escuche…

-Hola amigo, hola que tal ¿bien?

Me gire y no vi a nadie, hostia un súper domótico pero este es paki. Un Domopaki. No me jodas.

-¿Ya esquiado tú? No estar rojo ni moreno tu no esquiar ¿verdad amigo?

-Hola que tal, si, si he esquiado, dije mirando a mi alrededor.

-No tu no esquiado.

-Que si coño, mira no me alteres. Que no he tenido muy buen día y …. Eso. Donde coño estas, o quién eres, sal de ese cuerpo, cristo te lo ordena!!! (joder se me esta yendo la pelota)

– Estoy aquí amigo.

Entonces me fije y allí detrás de la caja registradora, antigua, de cuando se separaron lo Beatles, había un paki, de color entre ictericia y marrón verdoso. Hostias, daba miedo. El paki, abreviatura que se emplea a todo el que es de un color extraño, salió de detrás de la caja. Coño.!! Era un tío de metro treinta, parecía que estaba lejos. Le dije

– Si que he esquiado, pero vamos que no quiero hablar de ello, vengo a por leche, unos huevos, pan y un frankfurt.

– Vale amigo, yo te acompaña, veo que problemas para andar, tu caído por ladera de montaña, ¿no?

– Si, he caido y me he hecho daño en la pierna. Gracias por el interes.

Joder que tío mas pesao. Me acompaño, por los pasillos llenos de cosas extrañas. De todas clases, pilas, garbanzos, pipas, tomate, alicates, joder todo estaba junto, sin orden ni concierto. El hobbit iba rapidísimo, parece mentira, aquel hombrecillo tan pequeño, lo rápido que iba, parecía una lagartija, cogimos las cosas y cuando llego al frankfurt me cogió unos de color blanco verdoso y le dije:

-Eeeeeeeeeeeeeeehhhh eso que es paisa.

Y el hobbit me dice

– Es un franfus nuevos, ser de tofu ahumado.

– ¿¿De tofu?? Y ahumado encima. Venga no me jodas y en vez de mostaza que les pongo ¿soja? Dame unos de persona coño. ¿¿Tú has visto mucha soja en Alemania??

– Frankfurt no es Alemania es de “hacendado”, bueno tú sabrás amigo, pero estas un poco gordito y he pensado que te iría bien

– Y tu eres un enano de los más cortos que he conocido y no te he regalado unos zapatos de tacón. Tío no me jodas. Y estudia geografía. Que ya te vale. Dame los frankfurts y no discutamos mas.

No hubo más discusión, le pague a Frodo y me fui a la casa maldita, para hacerme algo de cenoteo. Entre en el apartamento, rápido, dando una voltereta y poniéndome detrás del sofá, igualito que Tom Cruise en MI 3, pero con la gran diferencia que casi me parto por la mitad. Me quede unos segundos a oscuras, y no paso nada. Cuando me incorporaba. Sono una voz.

– ¡¡¡Detectada presencia humana, encendiendo luces y calefacción.!!!!

– ¡¡¡ahhhhhh.!! – Me pegue un susto de muerte – hija de puta, que susto me has dado.

– No entiendo la pregunta. Son las 20.00h GMS, conectando, servicio de cocina. Ya puede usar la vitro cerámica.

En la alfombra, ahora marrón, estaban los huevos, del susto volando voy volando vengo, a tomar por culo, al suelo. Solo me quedaba la leche y los seis frankfurts.

Bufffff. Tendré que ir al bar. Joder, otro palo a la tarjeta. Y no me apetece nada, pero yo no bajo a la tierra media a ver a Frodo otra vez. Me senté en el sofá, y me quedé mirando los huevos, los de la alfombra me refiero. De pronto de un respingo me levante, las 20.50….

– Ahhhhhh yunamierda, esta vez no me pillas. Jajajajajajaj te odiooooo.!!!!

Me quede sorprendido de estar hablando con una maquina. Hostia Javier, este viaje está acabando contigo. Me arme de valor y me dije, Javier a peor no puede ir, ánimo. Y me puse a llorar otra vez. Si soy de lagrima fácil, que pasa. Algún problema?

 

 

Sigue en capítulo o parte 3, perdón el 4. Si, si, el 4. Que despiste por dios.

© Javier Sánchez 2019

Un viaje al terror – (Un relato de hace años) Cap 2

Para entender, ver capitulo anterior…

…en capitulo anterior ….

https://laspalabrasdejavier.wordpress.com/2019/10/10/un-viaje-al-terror-un-relato-de-hace-anos/

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“ATENCION!!! Poco combustible en uno de los depósitos.”

Y COMIENZA EL TREPIDANTE CAPITULO 2

– Por dios! callaaaaaaaa!!. Salí del coche como puede y me puse a llorar como un niño. Allí, parado en medio de la nada, veía la luz de la pantalla y la voz de la tía esa recordándome que debía de poner gasolina. Me dije. Vuelvo a casa, no puedo mas, esto es un sin vivir que sin vivir no puedo, como dijo Santa Eugenia de calcuta, y encima se me cae la baba, tenia la cara acartonada, y el brazo helado aunque ya empezaba a reaccionar. Entré en el coche y puse la calefacción, poco a poco iba entrando en calor y mi cara volvía a su sitio. Joder esto parece un viaje de esos del Calleja, pero sin nadie que te ayude. Al rato ya me encontraba mejor, recupere sensibilidad en la cara y en el brazo izquierdo y de cidi seguir el viaje. Al rato ya se empezaba a ver nieve… Bonito y bucolico, todos los pirineos a la vista y un cartel “La Molina 10 km”

– Hostias que he llegado casi.!!!

Oe oe oe oeeeeeee, oeeeee

Era una fiesta en el coche, yo solo bailando dentro, agitando el brazo que tenia mas sano, puse la música a tope, comenzo a sonar “el Fary”, hostias el cagaflores este tiene al Fary!!!! Jajajajajaja y se las da de superentendido en musica pop de los 60 y de los 80. Bueno da igual oye.

” Ayyyy toritooooo, mi torito bravouuuuuu.!!!!!”

Unos treinta minutos de musica del Fary, que ya me estaba agobiando, llegué al apartamento… 23 A, 5 A, el 23 A lo vi, el 5 A no lo vi bien. Aparque el avión en la plaza exterior del recinto “prive” (mucho prive pero estaba en la calle) y subí con las maletas. Su puta madre, el número estaba abajo, pero la entrada del apartamento estaba a unos 30 metros, venga para arribaaaaa. Me dolían los huevecillos escocios, era terrible. Llego a la puerta y entro, busque el 5 A

– Hostias es un quintoooooo y sin ascensor. Ommmmmmm!!!, calma Javier, que te ha costado un mundo llegar hasta aqui.

A subir, maletas, dos esquíes, dos palos, dos botas. Por el primer piso ya iba cuasi infartado. Bajaban dos supermegafashiondelamuerte, anoraks de colores, pantalones armani, botas de montaña rosas, si, si rosas. Pasaron por mi lado y como si no existiera, posiblemente por que estaba de rodillas, respirando como un jabalí con bronquitis.

– Gilipollas. Ambos dos…- Pensé para mis infartados adentros.

Y seguí subiendo, hasta el quinto, me cago en su puta calavera del cabrón este. Estaba sudando como un pollo en una panadería. Entré en el apartamento, todo abierto, ventanas, balcón, todo, a 7 bajo cero. Este hombre es tonto o quien hay avenido el último. Yo quería morirme, me quede helado. Cerre todas las dos ventanas, encendí la luz y vi “aquello”, todo eléctrico, súper moderno. Una cocina americana, pequeña, muy pequeña, de vitroceramica, parecía una tablet, me gire, joder todo muy moderno pero esto es pequeñisimo, y donde esta la cama… Y el baño? (wc y/o cagadero)

En la mesa había un mando cuadrado y un sobre que tenia escrito, instrucciones para usar el mando, leer con detenimiento. Joder el mando controlaba toda la casa, cerraba persianas, la tele, las luces, la puerta del apartamento, hasta la vitro cerámica (tablet), interné, peroooo…. No veía la cama.

Estaba agotado, helado, con los huevines todavía escocidos, me tumbe en el sofá de una plaza y media encogido y puse la tele, mientras, estudie el mando, todo estaba allí, hasta que vi, el logo de eso de los lavabos, un muñeco en forma de tío. Pulse…

Detrás mío, de la pared se abri una puerta y surgio una voz. Que se oia en todo el apartamento.

–” Achtung. Puerrrrta del baño abierrrto!!!!”

– Hostias!! que susto, la misma individua que en el coche.!!! Pero no, esta tenia acento Germánico. No… No era ella. No entre en el lavabo no podía moverme. Y me dolían los huevecillos todavía. Seguí mirando y…. en una esquina del mando tres zetas.

– Hostia.!!! Seguro que es esto.

Apreté el botón. El sofá donde estaba sentado se movió hacia el balcón, conmigo encima y del techo bajo la cama.

– Achtung – Bajando cama!!!

– Hostias.!!! La camaaaaa. Era más feliz que Falete en un burguer. Pero… Como que bajando cama ? La cama estaba colgada del techo, pegada a el techo. Genial aprovechamiento del espacio. A los segundos llego la cama al suelo y me metí con los pantalones, leotardos, calcetines y escocido. Y me dormí o me desmayé, no lo se. No lo recuerdo. Mañana sera otro día

Desperté, como si me hubieran dado una paliza 15 jugadores de rugby, gente muy buena y caballerosa, lo digo en serio. No podía parpadear, me dolía todo, pero el sol entraba por el ventanal, y me daba ese calorcillo que solo puede superar el de un ser humano, a excepción de algunas mujeres, que tienen los pies muertos, helados, sea verano o “invienno”. Si, si, esas que te dicen, cariño caliéntame los pies, y te los pone en la entrepierna arriba, y no vuelves a tener una erección en dos días. Mejor compro un lanzallamas la próxima vez, cariño. Estaba tan bien en la cama aquella, era una preciosa mañana, de febrero creo, realmente… cerré los ojos un momentito y se oye una voz,

– Achtung, La cama se rrreubicara a las 9 horrras 00, horrra zulu según prrrogramaciónen configuraden.!!! Achtung, La cama se rrreubicara a las 9 horrras 00, horrra zulu según prrrogramaciónen configuraden.!!!

– Hostia la cartofen,….

Mire la hora, las 8.59
– Me cago en todo

Se escuchaba un sonido como de aviso “Dong, Dong, Dong.” La cama empezó a subir y yo estaba bajando de ella. Se me lio el pie en la sabana y me llevaba hacia arriba…

– Hostiaaaaaasssss.!!!

Intente por todos los medios soltarme, pero no podía, y la cama iba subiendo hasta que tocó techo
– Achtung, Achtung – Reubicando sofá y mesita de salen.!!!

Y yo colgado de la sabana del pie.

– Dios mío, voy a morir desnucado…

En el aire, que parecía Tom Cruise pero de Barcelona. Realmente parecía una sobrasada, estoy gordito, con el jersey y la camiseta por la cabeza. Veía, por el agujero de ambos, el apartamento desde aquella altura unos dos metros y medio, cabeza abajo, cómo se reubicaban el sofá y la mesa.

– Jodeeeeeerrrr, tendré que calcular bien para caer en el sofá.

Todo era como un tente, desde aquí arriba se veían las poleas y mecanismos que desde abajo no se apreciaban. Pensé – que cabrón, se lo ha montado bien. No hay nada como tener pasta y ser soltero y guapo. Y no como yo, pero yo solo tengo el “No hay nada como tener…”

En mis cavilaciones boca abajo, con toda la sangre en mi cabeza, escuche…. :

– Sabado 13 de febrrerro, horra 09.05, detectado prresencia humanen, conectando cafeterra, por favorr, deposite recipiento jarren numero 01 L para su llenado.

– Queeeee??, Nooooo, pero bueno, las maquinas me odian o algo asi, y… esta mierda de casa es todo automático?

Automáticamente (nunca mejor dicho), en un flashback de esos que se ve borroso, recordé que en el mando aquel enrome ponía DOMOTIC HOUSE, y yo que de frances se un huevo, lo entendí.

– Hostias, si que lo es!! He de bajar de aquí como sea.

Dicho esto, cómo no, se soltó la sabana de la cama y caí directamente entre el sofá y la mesita. El hostiazo fue importante y perdí el conocimiento. Fundido en negro.

Me desperté todo mojado, tenia un quemazón espantoso en las piernas y en los huevecillos, inmediatamente pensé en la cafetera, la puta cafetera domótica había echado el litro de café por la encimera y todo el suelo, la alfombra blanca y yo quemado. Quemado, joder. Si me hubiera ido a Israel vestido con uniforme de la SS estaría mas seguro, joder que viaje, debo de estar poseído por algún espíritu gilipollas, gafe, idiota. Uno como yo. Volví a llorar, de desesperación.

He de levantarme, ducharme limpiar lo que pueda. Y la alfombra, mira oye, si no puedo, le tiro más café y la dejo marrón. Tengo que salir de aquí, de este infierno e ir a esquiar o a dar una vuelta. Ya recuperado del disgusto, me duche, por cierto 10 minutos para encontrar los mandos. Los mandos estaban en la baldosas de la pared, pulsabas la baldosa roja, agua caliente y la azul fría, y había una que tenia los dos colores, templada.

Cayo el agua de todo el techo, pero de toda la amplitid del techo, casi me ahogo, su puta madre, además no podía ponerme gel, me lo echaba en la mano y se lo llevaba el agua. Lo conseguí en 35 minutos, huevecillos incluidos. Ya sequito y con la gotita de colonia deslizándose por mis preciosos dos pelos, me vestí, cogí esquíes y todo el equipo al imbécil este y sali del infierno domotico.

El remonte estaba cerca a unos cientociencuenta y cinco metros, lo sé porque lo indicaba en un cartel, que vi al entrar en el apartamento, no es que tenga ojo de aguila. Baje las escaleras con todos los aperos y salí a la calle. Ya, en la puerta misma, había gente. Le pregunté a una chica, había un tío pero esta claro, se lo pregunte a ella, (maldita la hora que hable con ella)

– Que pasa que hacéis tanta gente aquí.

– Holaaaa.!! Es la cola del remonte Molaaaaa.!!! Uuuuuuuuhhhhh.!!!

Yo me sobresalte, hasta encogí las manos, asi como si me diera la corriente. Joder que le pasa a esta chica…

– Queeeee!!!??? Llega hasta aquí la cola???

Y a la cocainómana esta que le pasa que esta tan contenta, es de la secta de la “Cola del fin del mundo”?

– Y estas contenta???

– Siiiiiiiii, hoy solo haremos dos horas mas o menos..

Dos horas, me dio un vahído, dos horas, enfundado como un astronauta, al sol…. , que yo pensaba que haria frio y he bajado vestido como para invadir Alaska por la tarde. Hoy moriré aquí y rodeado de gilipollas que están contentísimos.

Empecé a sudar, como cuando estoy en el trabajo y no ponen el aire acondicionado, por que se les olvida. (Hecho verídico). Pero estoy aquí y voy a esquiar aunque sea encima de la acera. Por que a la casa maldita no vuelvo hasta la noche. No quiero volver a esa casa que tiene su propia vida. Me da miedo. Me quedaré aquí y esquiare hasta que se me gasten los esquíes. El puto “forfai” me a costado 100.50, un palo que te cagas, los de los 0.50 no lo pillo, será para los huérfanos de los empresarios o algo así.

La cola se movía pero muy lento, yo tenía calor, estaba en modo panadero. La cocainómana estaba dando botes con los tres atontaos que estaban con ella. Todos flipaos. Me asome y estaba toda la cola igual, hostia esta toda la secta entera.!!! Decidí unirme y sonreír, con todos.

Al fin y al cabo “donde fueres haz lo que vieres” menos en Puerto Hurraco. Ahí no lo hagas.

Estamos locos de verdad, hay que ser gilipollas, a casi 26 grados, un sol de justicia, a casi 2000 metros de altura, con el puto mono de esquí, que me tenía los huevecillos al rojo vivo, el gorro, los guantes, la braga (la de la cara,), las gafas estas, que se te clavan en la cara. Y las putas botas de esquí. Que me hervían los pies. Me estaba subiendo un papo que para que te cuento. Empecé a quitarme cosas el gorro, los guantes, la braga y las putas gafas me las baje al cuello. Y el mono me lo baje a la cintura. La chica que iba delante, (bueno chica, calzaba ya cuarenta largos) como la mayoría de los cocainómanos que habían por allí, me habló, bueno, lo poco que entendí.

– Hola me llamo Ruth y tú te llamaaaaaasssss. – indicándome con el dedo, muy fashion ella.

Juan – no, José – no – Robert, siiiii, Robert es que tienes cara de inglés. Verdad, oye? Le dijo a otra “cocatera”, dandole un codazo, la cual no le contesto, se le quedo mirando y saltó, pero no dijo nada, sería muda. Y acto seguido saltaron las dos, otra vez. Me estaban poniendo muy nervioso… entre los nervios y el calor, me iba a dar un jamacuco amarillento de un momento a otro.

La “cocas”, enumeró unos cincuenta nombres hasta que llego a Borja y por ahí no paso.

– Eeeeeeeeehhhhhh, altoooo !! Me llamo Javier. Mi nombre es Javier. Y soy de la antigua Barcino.

– Ah!!! Que bonitooooo, me encanta Javier… Barcino? Que es de la costa?

Me quede ojiplatico – De la costa?? – Se acerco otro “cocas”, un canijo de color marrón chocolate con leche revenio, esa va a ser de los rayos uva, con mas pegatinas en el mono que un piloto de formula uno…

– Si nena, Barcino, si donde estuvimos con Mariajo de vacaciones… Allí al lado de Benalmadena…

La cocas se quedo todo catatónica unos diez segundos con la boca abierta, se giro hacia mi y siguió, vamos que no le hizo ni puto caso al marrón, que se fue con las otras zumbadas que había por allí dando saltitos

– Javier que nombre mas bonito y que rural, de verdad

Pensé – Rural? esta tía es gilipollas, Bartolo, Eustaquio, Serapio, pero Javier, Rural? Y a todo esto la cocas dando saltitos.

– Siiiiiii graciaaaaaassss. Me encanta mi nombre !!! Y si, Barcino está al lado de Pals, cerca de Benalmadena, , en la costa brava.

Le contesté imitando sus saltitos.

– Ayyyy y en qué hotel estas.??

– No, no, estoy en el…. mi apartamento, es ese de ahí, le indique señalándole el apartamento.

– Ah si, que guay tienes un apartamento ahí oye, pero que súper no, de verdad que si.?

– Que?? – joder es que no la entendía y encima yo sordeo un poco de la oreja derecha

Tengo una amiga que también sordea de esa oreja, o de la otra, no me acuerdo y nos reímos mucho cuando hablamos de ello

– Que súper.!!!

Ah coño, ha dicho “que super” – !!! Sisisissi, súper. Jodeeer!!… Si que súper. Súper mega fashion de la muerte.

La cocas, se giro para hablar con los cocainómanos. Y me miraban como si fuera un marciano vestido de lagarterana. Y todos sonreían y saltaban. A mí ya me estaba dando miedo aquella situación de los saltitos.

Siguió la cola, yo quería morirme, llevaba una hora de cola, y habría perdido 10 litros, me estaba fundiendo. Los saltarines no se habían quitado nada. No quería ni imaginar lo que había por allí dentro. Por fin llegó a la taquilla, me busqué el forfait y se lo enseñe al prisionero de aquella cabina.

– Perdón caballero, ese forfait no vale. – me dijo imperturbable, como si me condenara a cadena perpetua, dos veces -.

– Que.? Porque? Lo saque ayer de internet.

– Si señor y le ha quedado el recibo muy bonito con esos colorines azules y rojos, pero es para la semana que viene.

A mí casi me cogió una lipotimia de esas, de me muero todo entero, de trágame tierra y escúpeme en un charco lleno de mierda, me temblaban las piernas, le cogí el forfait y lo mire. Pues si, la cague en la fecha. Me cago en Internet, en Bill Gates, en el Google, en HP (mi impresora), en todo el niverso digital y en todo lo que se menea. He puesto la fecha de la semana que viene.

– Buenoooo, madre mi que ruina. Oiga, estooo…. y que vale uno aquí ahora.

– ciento setenta euros.

– Ciento setenta? Pero llegará para esquiar en el Himalaya no? Pero si por internet costaba ochenta !!!

El individuo sin inmutarse, ni buscar solucion y/o intercambio de pareceres contesto:

– Aquí vale eso señor, lo va a comprar?? Si no es así, apártese que hay gente esperando…

– joder, joder, si claro, que remedio. Admiten tarjetas…

Que amable el cara pasillo, ojala te descuadre la caja todo el puto fin de semana y tengas que hacer mas horas que un mileurista para llegar a final de mes (osea yo)…. Bueno, pagado ya el maldito forfai y arruinado para todo el mes, me puse en la cola del tele arrastre. Y no me acorde de mi problema hasta que lo vi girar,.

– Hostias.!!! No, no, no, no, no, no, despacito. Por favor….

Me pego un tirón que pensaba que me estaba operando de fimosis con una motosierra el tio de la “matanza de texas” y sin anestesia. Y ya me ves subiendo, arrastrado por aquel engendro mecánico y gritando toooooodo el camino hasta arriba, la gente que bajaba por la pista me miraba espantada. Así unos seiscientos metros de grito continuo.

Cuando iba llegando el chico que ayudaba a bajar me miro asustado.

– que le pasa, que le pasa señor!!!!????

– quita, quita, quitaaaaa coññoooooo que me tirooooo.!!!!! Aaaaaahhhhhh!!!!! Que voyyyyy!!!

Y me tire cuando el tele arrastre gira, el mono se me engancho y se rajo por la sisa, me fue bien porque la nieve entraba por el agujero, los esquís se clavaron en la pared de la taquilla del tele arrastre, las gafas y la gorra en la cara de una tía que estaba allí mirando. No se que, por cierto. Y alli quede, en el suelo tirado, con los intimisimi pegados a la nieve, por cierto, me aliviaba. Pero parecía un guiñapo.

El chico que se encargaba del operativo se acerco, – está bien? – Me dijo

– Si gracias, pero déjame aquí un poquito porfa.

Me cogió de la pierna, me arrastro como un muñeco y me aparto de la trayectoria del tele arrastre, que cabron me dejo alli, en una esquina, como si fuera un cadáver, al lado de un perro que me miraba raro, y su dueño mas…

– Vale, usted quédese aquí, si me necesita dígamelo y vendré, hay que ayudar siempre a la gente mayor. No se preocupe.

– Gracias – será cabrón?, le dije por lo bajini, a la gente mayor dice el cabrón, así tengas que doblar turno un mes entero, a veinte grados bajo cero.

Al rato me levante, el fresquito de la nieve hizo su trabajo, ya no me escocían, pero los tenia helados. Arranque los esquíes de la pared de la taquilla y me dirigí a la pista, iré poco a poco, me dije, vamos a por una verde que es más tranquila. Había un palo con tres carteles verde, negra y roja. Seguí el camino de la verde…

Y apareció la cocainomana…

– Hola Danieeeeellll

Hostia saltaba hasta con los esquíes…

– Vas a esquiar,???

– Javier, me llamo Javier, poca retención eh? No, me comprado unos zapatos así, claro que voy a esquiar, estooooo Ruth.

– Ay jajajajaaja, pensaba que me tomabas el pelo, qué gracioso eres. Venga vamos.

– Yo voy por aquí, – y salto cuesta abajo y desapareció.

Yo fui detrás, pero al momento me di cuenta que algo no iba bien, vi un letrero, así de reojo, que ponía “pista negra precaución”

– Hostia puta, tuuuuuu saltimbanqui, o como te llames paraaaaaa.!!!! Que esto es una negraaaaaa.!!!!

Maaaadre mía si parece que estoy en año nuevo, esto parece lo de los saltos de esquí, joder que inclinadooooooo!!!!

– Socorrooooooooo.!!!!! – Me puse a gritar como un loco… La individua aquella estaba más abajo dando botes y quiebros y gritando como una loca -.

– uhhhhh!!!! , wawwww!!!!! Vengaaa Danieeeeell !!!!!

Yo iba en línea recta, dando unos botes tremendos y se me estaba rompiendo el mono por la sisa me entraba nieve cada vez que me agachaba, era un suplicio.

La loca, se paró, y me dije, menos mal me va a ayudar, pero pase a su lado como una bala… Con los brazos abiertos, pidiendo ayuda.

– Danieeeelll…!!!! Detenteeeee.!!!

– Tiaaaaaaaaa, pero donde me has metidooooooo..!!! ¿Y quien dice detente en el 2019?, esta tía es rarísima.

No había terminado la frase y ya la tenía al lado.

– Hola Danieeelll.!!! Vas bien.!???

– Javier, me llamo Javieeeeerrr, tanto cuesta de entender? Quiero parar Judith ayúdame por favor.

– Vale tu tranquilo me pongo delante y tu ve frenando de lado, yo iré haciendo la nieve más blanda delante de ti. Todo lo que pueda…

– Vale gracias eres un encanto – loca de los cojones dije para mis adentros-

Y ella empezó a moverse en zig zag delante de mí, me estaba tirando toda la nieve por encima, que se me colaba por el ya enorme agujero del mono, por la nariz, los oídos, me ahogaba, por el amor de dios se me estahelando la cara y las piernas y los pies. Y todo.

Yo intentaba hacer zig zag pero me costaba frenar. Era difícil con la puta nieve en la cara y la que se me colaba por el agujero del mono.

Poco a poco conseguí frenar y, por fin, pare, a veinte metros de la valla. Y con cien personas mirándome, y la loca al fondo saltando.

– Bieeennnn, lo conseguimossss.!!!!

Estaba todo lleno de nieve, de la cabeza a los pies, helado, no podía ni hablar. Tenia los cojoncillos llenos de nieve que me caía por las rodillas, hacía los pies, que ya habian fallecido, no me los sentia.

Por favor ni la teniente O’Neill, en un día malo, lo paso tan mal. Maldita la hora que salí de casa para venir a la puta mierda esta blanca. Estaba de pie sin poder moverme, ni articular palabra y así como al fondo oí:

– Bien Danieeeeelll..!!! Lo conseguimos..!!!

– Javier, me llamo Javier – dije escupiendo nieve por la boca e intentando sacarme las gafas para ver algo.

Continuara en capitulo 3

© Javier Sanchez 2017-2019