Descubrimiento

Científicos de Nacional Paranormal Graphic y Cosas Raras descubren, en la profundidad del parque del Retiro de Madrid, la única rana que no le gusta el agua.

Se le ha llamado Batracius Mecagoentóconelaqua. Descubrimiento este que ha sorprendido a la comunidad científica menos a Miguel Bosé que no se lo ha creído y ha comentado que es una confabulación de no sé qué.

«Una gran paso para las ranas y uno pequeño para la humanidad», o algo así, dijo el jefe de policía de la ciudad de Madrid, que estaba por allí merendando, con la Mari y sus dos niños.

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© Javier Sánchez septiembre de 2026, por la noche

La rana en cuestión

La chica de la grada.

Pasó hace años, cuando yo jugaba a rugby, en aquel pequeño estadio, aquella chica en la grada, era como un lienzo de soledad, una silueta que se dibujaba única entre tanta gente, con la mirada perdida en la lejanía, un susurro de recuerdos, una melancolía y una sonrisa triste.

El sol se posaba en su cabello cano, producía un halo de luz especial, como un brillo apagado, un corazón en un tesoro. En sus ojos, navegaba la nostalgia, los sueños rotos de un amor que no pudo ser.

Mirando a la grada me enamoré de su vida, de sus sueños, de cómo sonreía inclinando la cabeza hacia un lado, de las historias que no fueron, de un amor sin voz. Pues ella era un susurro, un eco en el vacío y un amor que poco a poco se iba, que se va día a día cada vez más lejos.

La chica de la grada deja libre su esencia y da libertad a su ausencia, en cada lágrima pura. Un fantasma de amor, una sombra en la grada, un recuerdo que late, un corazón quemado.

La chica de la grada ya es libre, libre, pues ahora bebe de las fuentes de conseguir cielos y yo, pobre mortal, la observo orgulloso de haber sido una pequeña parte de su gloria.

A ti mujer del norte. Chica de la grada nunca sabrás cuánto te amo.



© Javier Sánchez septiembre de 2026

Mis niñas

No sé qué escribir. Es algo extraño pero no me sale nada. Supongo que las musas, mis musas, se habrán ido al bar de al lado de casa a desayunar y como ya las conozco sé que tardaran. Y bastante.

Ellas son Graciela, Lila, Sole Y Hanna, mis musas.

Graciela desayuna un carajillo de coñac con un croissant y un bocata de calamares y por ese orden, Lila, cerveza y dos donuts, Sole, desayuna un café y después otro y Hanna un briox con chorizo y un carajillo de anis. Pues Hoy, como os digo, tardarán, más que nada porque las he oído hablar esta mañana y decían que hoy estaban cansadas, que han dormido mal, porque el tonto este (el que escribe) no puso el aire acondicionado anoche.

Hanna, que es la más graciosa, ha dicho,
– Pero ¿has visto como duerme? Si parece que se ha caído del techo el pobre, que deterioro de hombre.
Lila le dice, es la mas buena ella:
– Ay pobre, mujer, tampoco es para eso, yo he dormido muy bien. Un poco de calor pero bueno. Es que ya está mayor.
Graciela dice:
– Mira oye, que le den, que he pasado más calor que un pingüino en una panadería.- Graciela es la mas tirada pa’lante, le da igual todo.
Sole les comenta a todas.
– Ya está bien, no tenéis perdón, con lo que él nos cuida.

Por eso hoy me parece que no van a volver hasta tarde, porque en el bar de abajo ponen el aire acondicionado como para paliar el cambio climático de todo el planeta.

Lo siento. Otro día será
. Un beso a todos. Y a mis niñas también, aunque, hoy estén en huelga parcial..

©Javier Sanchez septiembre de 2026

Rodeados de soledad

Vivimos rodeados de palabras, señales reflejadas en pantallas, pantallas grandes, pantallas pequeñas, en la pared, de sobremesa… pero cada vez estamos más lejos los unos de los otros, aunque, por desgracia, lo disimulamos entre emoticonos con ictericia, palabras bonitas y propuestas que nunca se llevarán a cabo. Amores silenciados entre emoticonos sonrientes con corazones en la boca.

La comunicación entre seres humanos nunca fue tan fácil, est llena de colores, amores, sonrisas, llantos, pero vacios, huecos de presencia. Nos hablamos sin mirarnos, respondemos sin sentir realmente, compartimos sin tocar. Así nace la gran mentira, la gran paradoja: Cuanto más queremos estar comunicados, más solos estamos, aislados entre cristales de colores que filtran la realidad, que la embellecen o la distorsionan, que nos protegen del silencio incómodo del encuentro real.

Cada cristal es una versión que esconde miedos, enseña mentiras y falsedades. Hablamos de «te quiero locura» o «más de lo que piensas», que no son reales, son necesidades, de los «tenemos que vernos» tan fáciles de escribir, pero falsos en su contenido.

Desde esa proteccion vemos al mundo, vemos todo, pero ya no lo habitamos, no lo vivimos. Realmente no lo vivimos.

Y quizá el mayor ruido de nuestro tiempo no sea el de las notificaciones, sino el del vacío que dejan las conversaciones que nunca llegan a ser verdaderas. Porque comunicar no es emitir te quieros al aire, es encontrarse;  y cuando olvidamos eso, la comunicación deja de unir y empieza, lentamente, a separar. Todo se aleja, las sonrisas, los te quieros, los planes, los futuros, todo.

O eso creo escribiendo esto en la pantalla de un ordenador.
Un te quiero no es igual en Times New Román, que con una mano acariciándote la cara. Nunca lo será.


© Javier Sánchez, agosto de 2026

Mi nuevo libro de autoayuda

Mi otro nuevo libro, que será un Best Sellers de agárrate y no te menees de la silla y que se titula:

«NO ME HABLES QUE ME HE DEJADO EL SONOTONE»

Hago un estudio pormenorizado de mi sublime hartazgo sobre la gente que constantemente me dice lo buenos que son en todo, lo guapos que son, lo que se cuidan en el gimnasio todos los dias, lo bien que les va en todo, el dinero que ganan, el dinero que tienen en el banco, lo que tengo que hacer, qué es lo que tengo que comer, con quién debo de ir, cómo debo vestir y hasta cómo debo de reciclar. Realmente es fascinante, me refiero al libro, no a esta gente.

Pues que estará a la venta a finales de agosto de 2026, en el Carrefour de Villazarzillo. Los primeros días los libros se venderán a la mitad de precio, después, a los que siguen este blog, se venderán al doble de la mitad del precio. A ver si lo compráis.

© Javier Sánchez agosto de 2026 – joder que calor que hace.