BASADO EN HECHOS REALES

A veces creemos, a veces deseamos,
que alguien nos empuje. Porque nos hundimos, nos volvemos del revés, en carne viva y … nos semtimos como que nadie te ve.

A veces, es el momento de pedir desde el desespero, “es que no piensas”, nos dicen, los que caminan por los andamios de la vida, los que patinan oor la vereda de nuestros sentimientos. Y te ves, te ves en el eapejo de suelo, de cerca, y pides que alguien te de un empujoncito de realidad. Sin pensar, que, en ese mismo pensamiento está escondida la realidad, tu realidad, no la de nadie, la tuya. Solo tú puedes cojer la carrera que nadie te da. Solo tú, aunque implores ese empujoncito de realidad, que ya conoces. Porque la conoces, ya que hablas de ella. Librate del peso.

Y lloramos, a sabiendas que llorar es bueno, descarga el cielo en el espejo del suelo.

A veces creemos, a veces deseamos,

que alguien nos empuje. Porque nos hundimos, nos volvemos del revés, en carne viva y … nadie te ve.

Aunque sí, alguien te lee.

A mi amiga.

© Javier Sánchez 2018

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LA ENCANTADORA SENSACIÓN DE SER ANORMAL.

Cuando la juventud te atrae y te retrotrae, todavía eres capaz de vivirla, de desgranar la, ahora, a tus taitantos, no estás loco, ni vives algo irreal. No es otro mundo, ni agua pasada.
¿Alguien me puede indicar cual es el agua pasada de un río.?

Ni mucho menos. No es cierto, me niego a admitirlo.

Aunque los que se hacen llamar “yo tengo los pies en la tierra” insistan que no es cierto, que es una fantasía, que por cierto, que es la vida sino, con todos sus noes y sies, sus alegrías y sus noches en blanco, sino una fantasía. Preciosa y mal vista. Mal interpretada. Pero sin duda fantástica.

¿Es dura.? Por supuesto. Complicada, claro que si, que gracia tendría sino.
Nadie dijo que sería fácil esto de vivir. Pero es que venia así de serie. Con problemas, soluciones, y más problemas de esas soluciones. Que luego se solucionan de nuevo.

Pues porque y para que rendirse.

Cuando aquel precioso don, que fue la juventud, que dado por la vida, te llenó de maravillas. Y tu, inconsciente o conscientemente, lo conservas en la memoria. Será por algo, la vida es muy ladina, aquella experiencia queda guardada, indeleble en nuestra mente. Ya nos prepara para todo y nos da un arma. La juventud. Toooodos pasamos por ella. Nadie se libró.

Y ahora vas y te nutres de él, de ese don, para suavizar la dureza de tus arrugas. De tus taitantos. De tus reniegos. De todo lo que puedas y sepas utilizar. Para que lo utilices.

Y no, no es que vivas en el pasado, es que, por contra, tienes ganas de vivir un mejor presente y no te conformas con que esta vida te pase por encima, como un caballo desbocado. Por eso echas mano al pasado; es como endulzar un bizcocho que ha quedado sieso.

Ese pasado, que crees que nunca se repetirá, ojo, si lo hará, pero no de igual manera. No con manos suaves y belleza inaudita. Pero si, su maravilla, te servirá para allanar tristezas, alegrar momentos y poner caminos donde no los hay. Porque para eso fuiste el prota, para eso te estrellaste mil veces y callaste cuando no y hablaste cuando tampoco. Para, ahora, saber endulzar ese bizcocho sieso.

Eres tu que gracias a esa juventud, cojes la vida por el cuello, o mejor, por el hombro y la vives intensamente, sin asentir a la edad, sin rendirse a los achaques, ni a las arrugas, sin pintar el mundo de color gris porque llevas en la tierra cinco décadas o más.

La vida, toda la vida entera, toda, hay que considerarla como la juventud de la muerte. Lo se, tengo esa experiencia, breve, pero la tengo, de veras. Y desde aquel día, que se me fue todo de las manos. Y se me hizo oscuro. Y volví. Lo aprecie y lo entendí.

Y no, no vivo en el pasado, como muchos me acusan irreverentemente; sin entender o preguntarme, porque actúo así, simplemente pienso mucho en el y aprendo de el, y aplicó sus alegrías y vitalidades, sus tristezas y soluciones y cuando toca, le explico a mi hijo, que ahora está allí, en mi pasado, lo que fue, porque de allí vengo, sin el, sin ese pasado nunca estaría, ni seria quien soy. No me avergüenzo de pensar en mi juventud, cada día, cada día un ratito, me mantiene vivo.

Y que cada uno piense lo que quiera.

©Javier Sánchez
2018

Ladrones.

Hay muchas clases de ladrones. Infinidad, tantos como la necesidad de vivir.

Pero resumo entre las dos antípodas.

El primer ladron, necesitado o no, le conoces y el a ti, casi seguro, es del barrio, autóctono, pude que hasta fue al colegio contigo. No tuvo suerte, vida torcida, largo y oscuro camino. Él te robará, la cartera, el reloj, la pulsera, el coche, hasta los zapatos, si le gustan o los precisa. Y, de ello, te recuperarás en unos meses, del susto y de lo robado. Será una anécdota.

El segundo, el otro ladrón, político de profesión (de las dos profesiones) te robará, la felicidad, la vivienda, la dignidad, el dinero, la pensión, el futuro y el trabajo… la vida. Sin pestañear.

La diferencia que hay entre los dos, es que el primero te elije a tí y el segundo lo elijes tú.

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© Javier Sánchez 2018.

El factor “POYAQUE”

Nuestros círculos próximos, o sea nuestros amigos y familiares, los cuñados siempre aparte, pueden llegar a ser totalmente insensibles a tu privacidad, hasta el WhatsApp te da mas opciones para que la gente no se meta en tu vida de manera irreverente, mira que es dificil. Como un león en una carnicería. Devoran todo.

Te los quieres mucho, a unos mas y a otros, pues menos mas, al fin y al cabo, a excepción de los familiares, el resto de fauna, la eliges tú. A dedo. Cómo hacia el Partido Popular antes de volverse democrático. Hasta el infinito y más allá.

Partiendo de la base de que, a mi, no me gusta ir de visita a ningún sitio que no sepan que voy. No me gusta llegar a casa de nadie y ver a la pareja colorada como si hubiesen subido el Everest con chamclas de playa y fumando. Él con el pijama al reves y ella con el sujetador atado por detras, las prisas es lo que tienen. Y diciendo…

– Que tal Javi – y pensando, que coño haces aqui pedazo de… cabrón…

¿A que es simple? Pues por eso me joroban mucho las visitas inesperadas, iba a escribir “me joden”, pero estamos en horario escolar.

Estás visitas te pueden partir el dia, la tarde o todo en un instante. ¿No es más fácil llamar al movil? O al fijo, o un email, o mandar a MRW o FEDEX.

– Juan, ¿vais a estar en casa?

– Dame cinco minutos que vamos a echar un melocotón y hoy estoy inspirado tío.

– Valeeee, Superman, me llevo árnica, vamos saliendo. Que cundan esos cinco minutos…

Eso es lo correcto, le das tiempo a los chicos para que hagan sus guarradas y todo va mejor.

Hay muchas clases de “poyaques”, pero el peor es el “poyaque weekend family”. Es el mas lesivo y porculero.

Es el que se te acopla con tecnicas de comando. Que estás en el balcon fumandote un piti y los ves a lo lejos y te da un vuelco el corazón…. Modo me quiero morir dos veces sin pasar por Urgencias.

– Lolaaaaaa, joder.!!! Tu hermana viene por el parque… Con los niños..!!!! Hacia aquí.!!!! Y el mongolo de tu cuñao.!!!

– Hostias.!!! Cierra, cierra.!!! Pero escondete , atontado, que ta van a ver!!!

Te quedas en el comedor como en hibernación, como en Matrix, sin moverte, tu compañera en el pasillo y tú en el comedor. Y es entonces cuando caes que los dos malditos móviles estan , uno en la entrada y otro en la cocina.

Y cuando vas a moverte para ponerlos, le das una micro patada a la silla. Y en el silencio, se oye.

Ding doooong.!!!!! La puta puerta… El puto niño….

– Titoooooo.!!! Qué te oigo.!!!!! Abreee que soy Jaime, tu sobriiiiii.!!!!

Y susurrando dices…

– Me cago en mi calavera, he contado mal a los niños, ¿Pero no tenía tres?

– Cuatro , tiene cuatro, que pareces tonto.

Dejalos entrar. Si ya te han oído y lo mismo te han visto y todo.

– Pero como me ha oido el niño murciélago, si no me he movido..

– Si te he oido tito.!! Has tocado una silla…

– Que hijoputa el batman…

Y la hermana, el cuñado y las cuatro fieras entran en casa.

– Que pasabamos por aquí y nos hemos dicho, poyaque estamos por aqui, vamos a verlos.

– Y donde ibais si son las dos de la tarde..

– ¿Las dos? Ah pos mira “poyaque” estamos vamos a hacer algo de comer. ¿No?

Eso, el espécimen “poyaque” lo dice ya dirigiendose a la cocina, y tú mirandole, y tu cuñada sonriendo y tu compañera mirandote y los niños saltando en el sofa. Todo un concurso de miradas. Algunas asesinas. Y sueñas con una katana termonuclear.

El factor “poyaque”, el peor de todos, el de los jetas, famlia o no. El factor de los que piensan que tienes dinero y dicen que eres millonario. El “poyaque”, individuo o conjunto de especímenes que no tienen vida propia y viven la tuya. Parecen buena gente, pero no lo son.

El “poyaque” vive tu momento, tus macarrones, tus noches, tus días, tus vacaciones. Tu vida.

Y acaba contigo durmiendo en el sofá “viendo” la peli que a el le gusta, poyaque han comido, se quedan a ver una peli en el plus.

Ciudado que hay una pandemia.

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© Javier Sánchez.

El Julito

Dibujo de Julio César pintado por Loba en Dibujos.net el día …

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-Veni, vidi, vici

Eso dicen, los eruditos, que dijo, el general y cónsul romano Julio Cesar, el Juli para los amigos. Lo dijo después de ganar una batalla de esas de nombre raro, la batalla de Zela. Y no lo dijo allí, lo dijo después ante los tíos esos que se llevaban las sábanas de casa para ir al senado. Según los eruditos. Aunque yo no me lo creo. Lo de las sabanas si, me refiero a la frase y el sitio.

Y Sisisisisisi, amigos mios, ya estaban ellos, por allí, los senadores. Esto fue en el año 47 antes de comer, pone 47 A. C. ¿no?, pues eso, según la Wikipedia, que es de donde lo copio todo.
Y el 2 de agosto!! , vamos no me jodas, hace 2070 años de eso, ¿y saben que fue el 2 de agosto? , no me lo creo. Habrá historiadores que se pondrán como un basilisco, como mola esa palabra, basilisco, pero tienen que entenderme, es difícil de creer, quedaría mejor diciendo, en verano del año tal, más o menos. Porque hacía un calor de cojones y todos iban con falda y sandalias. Como en Marbella en agosto. Entonces, pensaría en creermelo. Solo me lo pensaría.

A todo ello también hay una leyenda que dice que el Juli, le faltaban varios piños y dichas leyendas, apoyadas por estudios de diversas Universidades, no me preguntéis, diversas, dicen que el Juli lo que quiso decir es “Beni (de Benicio, un primo suyo que era centurión), vede (vete) y traeme un vidi (Vichi).

Cosa de lo mas normal. Con el calor que hace allí en Zela, perdido en Turquía, antes Turkia.

Ya lo dijo Brutus, ese que mató al Juli de doscientas dos puñaladas, que fue sin querer, declaro luego, y que luego salia en la serie de dibujos de “Popeye el marino”
– Es que Julio con el latín se lía, no le sale bien eso de las inclinaciones esas.

Julio, siempre iba con unos laureles en la cabeza.
¿raro? Si.
No se porque llevaba eso en el tarro, porque mira que lo romanos tenían cascos guays, de esos con escoba, escobilla y otros ya que eran ya que parecía la melena de un cantante de heavy.
Pero vamos que se calzaba todas las mañanas DD, después de desayunar, las tostadas con mermelada de melocotón y mantequilla. Y salia a dar una vuelta por el pueblo, para ver a la gente, gentuza le llamaba él, en tono cariñoso.

Después se iba a la guerra un rato, comía en ca Pepus, menus a 5 sestercios, y ya si eso se pasaba por el senado, no para decir nada, solo para tocar los cojones a los sabaneros, como les llamaba él.

Iba allí, entraba, – eeeeehhhh.!! –
Saludaba a los senadores, – Ave sabaneros.!!! – sacaba tabaco en la maquina, fumaba como un gladiador y ya se iba para casa o si le quedaba un poco de guerra, iba y la terminaba.

Y así pasaba el día el Juli, entre guerras, el logopeda, que lo llevaba su madre por las tardes después de la guerra.

Hasta que se murió por el Brutus ese, que decía que era hijo suyo, pero es mentira también.

De esto ya hablaremos otro día. Que hoy ya paso.

Buen chico y mejor estudiante, el Juli.

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©Javier Sanchez 2018

Vintage, art deco y demás…

Vintage. Vendimia, literal del inglés.

Ya lo decía Shakespeare:

“Vintage or non-vintage, here’s the problem.” Él si que vestia vintage. O antiguo.

Ahora a cualquier mierda lo catalogan como vintage. Es como las películas esas en blanco y negro que se les llama obras maestras. Porque, ¿porque están hechas en blanco y negro y tienen más años que la fuente de mi pueblo? Pues no. No debe de ser asi. O asin.

Entre lo vintage y “yo es que soy muy ecléctico” (Que por cierto parece el nombre de una enfermedad mental) estoy hasta el mismisimo. Pero de lo ecléctico ya hablaremos otro día. Puede que hoy ya veremos como se desarrolla el este texto. Y las ganas que tenga. Es que soy muy ecléctico cuando escribo.

Vintage. Estaba, y estoy harto de oir a mis amigos supermegapuestos y fashion de la muerte, que, es ver un puto sifón y decir.

“Me caigo muerta o muerto, que vintage…!”

– Pero vamos a ver, si es un puto sifón, que no sabes ni para que sirve. Y si lo sabes, por aquella de la casualidades divinas, es feo, un sifón es feo, una botella con un caparazón de plastico y un tapón extraño. Es feo.

Y no me digas,

– huy que bueno esta, es como el agua con gas…. El sifon me encantaaaaa.

– Perdona querido fashion, el sifon es el aparato, lo de dentro, si, se parece a agua con gas, de hecho es agua con gas.

A mi me gusta ver antigüedades, en los mercadillos, lo que no me gusta es catalogarlas de vintage. Todo es vendimiable (vintage). ¿Por que tienen mas de 50 años? Pues por esa premisa, (me encanta esta palabra) yo, soy vintage. Me pondre marron y un poco de betún de Judea y ya soy super vintage. Manda cojones que sociedad mas extraña.

En los mercadillos se ven cosas bonitas, que tienen su noseque que queseyo,

Candelabros de esos de bronce, de los que llevana Drácula cuando paseaba por su castillo en Las Rozas, radios antiguas, aquellas con dos mandos, el del volumen, para distorsionar y que no se entienda nada y el que da vueltas, para el dial, de color rojo, este último es el que localizaba las emisoras, según la pegatina, de todos los lugares del mundo, aunque luego solo pillabas Radio Nacional de España, mi madre lo ponia siempre. Eecorrias todo el dial y solo salía esa.

También hay cuadros de ni se sabe quién, pero si se sabe, que, algunos, dan realmente miedo, sillones de colores mortecinos o de cuero, no aptos para el verano, por que si te sientas un rato, con poca ropa, corres el peligro de dejarte la piel al levantarte, o morir deshidratado. Mi tio abueño murio en un sofa de esos, le dio un infarto en todo el corazón. Fulminado. Es que se llamaba así. Raro, si, pero así se llamaba.

Tambien tenemos la rama derivada, Art Deco, que por cierto, se solapa con la vintage en algunos trastos, manda cojones. Esta, el Art Deco, es la vertiente de toda la mierda que no quiere nadie de casa de los yayos y que fata de los cincuenta, sesenta, setenta mas o menos. Década arriba, década abajo.

Lámparas espantosas de colores rojos, verde fosforito, sillas que no hay cojones a sentarse, y si te sientas, ahí te quedas, días.

Barras de bar, para casa, que ahora las ponen en los bares de carretera.

Cuadros que no hay quien los entienda. De cuatro brochazos y un punto. Titulado como te salga de allí.

Miles de versiones de la lata de fabada de Andy Warhol, porque en inicio era una lata de fabada, un secreto que me conto poco antes de fallecer de muerte.

Y una serie de gilipolleces, que, en si, no lo serían sino las bautizaramos con anglicismos gilipollas. Serían los trastos de los yayos.

Es que, esto del vintage y el art deco, en la humilde opinión de quien os escribe, que soy abogado, licenciado en filosofía y letras y tornero fresador, es antiguo, antiguoooo, y es lo de los papas o los yayos. Joder, que hasta hace bien poco se vendia en los mercadillos, por Pepe “el ojolindo” y Antonio “el macario”. Y todo en el Rastro, en Madrid o en Los Encantes en Barcelona y a menos de la mitad de lo que ahora lo venden. Y con naturalidad. Con las manos llenas de mierda y regateando. Cómo mandan los cánones.

Cuando dejaremos de ser tan gilipollas y abandonaremos la mania de convertir lo normal en algo extraordinariamente “snob”. Cada dia peor, te lo juro Borja Mari.

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© Javier Sánchez 2018

Vergüenza y a callar. O no.

En algunos periodicos, digitales o no, le llaman patriotas.
Mejor llamarlos salvaguardas de si mismos, sociopatas, anacrónicos, señoras de filipina planchando en casa, y la tata cuidando de los futuros patriotas, después a tomar el té con pastas, o en su defecto, el chato vino con pincho de tortilla. Y los machos con pecho descubierto, tambien brazo alzado, tenga la edad que tenga, los preconstitucionales y los muy post constitucionales, niñatos que ni puta idea de lo que fue vivir cl. Franco.
Los más mayores despotricando de la espantosa constitución, que oor cierto les paga la pensión, a eso si que se agarran como lapas.

Toda esta gentuza, por que es gentuza, repugnante, anacronica, falsa, vividores de lomos de otros, han tenido la desfachatez de primero, tomar un sitio de propiedad del pueblo español, con total impunidad, sin que nadie, nadie, ni un puto policia , vaya alli a echarlos a patadas y segundo, enrareciendo el aire, ya de por si enviciado de fascismo y podredumbre a los que murieron esclavizados para hacerle un mausoleo al grandísimo cabron que fue Francisco Franco Bahamonde. Con sus saludos fascistas, sus bamderas preconstitucionales, y toda la parafernalia fascista de este pais.

Si una ocupación parecida procediera denlas filas de la izquierda, todavía habría hostias.

Vergüenza debia dar, de que nadie intervino para arreneter a hostias con semejantes pajaros y pajaras.

Que vergüenza para nuestros antepasados que descansan incómodamente alli, al lado de dos pedazo de asesinos. No nos hemos curado de toda esta mierda que impregna este pais de norte a sur y de este a oeste.

Para cuándo, seran prohibidos. Como en Alemania.

Vamos a dejarnos de tonterias y pegar un puñetazo en la mesa, sino lo pegaran ellos.

© Javier Sánchez 2018

Las vueltas de la vida

La vida, como tal, no da vueltas como dice el refrán. “La vida da muchas vueltas”. No es cierto.

Sigue una línea en concreto para cada uno. Guiada, consciente o inconscientemente por nosotros.

Se puede cruzar mil veces con otra vida, e incluso mantenerse al lado de otra largo tiempo, o hasta el final de uno de ellos. Pero todas siguen su curso, inexorable. E incluso cruzarse de nuevo otras mil veces más.

No la cambiamos, conscientemente, creemos que si, pero no es cierto, hagamos lo que hagamos, no lo conseguiremos. Si tú decides cruzar una calle en vez de cruzar por otra, esa decisión es la vida. Esa es tu decisión, única, y no hay vuelta atrás.

Pasado el toro, piensas, piensas podía haber ido por la otra. Ya paso, demasiado tarde. ¿Esa era otra decisión, podía haber cambiado tu vida? No, por qué no era tu decisión primaria. La que tomaste, de hecho, nunca hubiera sucedido.

Nos culpamos de todo lo que nos pasa.

Error.!!

No nos podemos culpar de todo los que nos pasa. No demos vueltas de tio vivo, al mismo problema. Las soluciones no vienen solas, pero tampoco buscar un imposible da con la solución. Aunque los eternos positivos piensen y cacareen a los cinco vientos, que todo tiene solucion, la verdad es que no todos los problemas tienen solución.

No nos culpemos por nuestras decisiones; malas o buenas, son nuestras. Esa es la libertad de vivir. La libertad de decidir.

Nunca nos echemos atrás en una decisión. Tomemos la que tomemos, será la correcta, y pensemos que echarnos atrás o rectificar, eso sigue siendo una decisión. Pero sigamos hacia delante. Te quede el tiempo que te quede, tengas los problemas que tengas. Tengas la edad que tengas. Nunca te arrepientas de lo que decidas. Y si das marcha atrás, pues porque no. También es tu decisión.

Joder. Es que todo es demasiado corto como para pararse a analizar si hice bien o mal.

Siéntete orgulloso u orgullosa de tus decisiones. Maduralas, piensalas y descarta las que no sirven, y… olvidalas. Y las decisiones tomadas, tomadas están. Sean cuales sean.

La vida son cuatro días y tres de ellos están nublados. Como no vamos a aprovechar lo que se te presente por delante. Nadie dijo que sería fácil. Ni venía con libro de instrucciones.

Deja que fluya como un rio. De vino, de leche o de agua cristalina, que mas da. Lo que importa es el río, no lo que lleva.

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© Javier Sanchez 2018

Un día malo, malísimo.

Ayer tuve un dia fatal. De esos extraños, que te hacen pensar.

Toda una serie de acontecimientos seguidos que achaco a mi legendaria mala suerte.

Pues me sucedio que en momento dado de la tarde, sobre las 6 PM, me atropello un coche, me levante magullado, el del coche se dio a la fuga, y me atropello una ambulancia y camion de bomberos, que vendrian a ayudarme, supongo, pero no, acto seguido me pasó por encima un coche de policia y después un avion y siete caballos.

Y menos mal que me pude bajar del tío vivo o Carrusel, o como se llame.

Quien me mandaría, a mi edad.

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© Javier Sánchez 2018

Sentidos

Oigo tu perfume
Huelo tu sonrisa
Saboreo tu inteligencia
Toco tu voz
Veo tu sabor

Tus palabras sisean mis oidos,
sedandome, paciente deseoso de cura.
La cura de tu vida, las que me resucitan.

Musica que envuelve y me desarma.

Tu perfume omnubila mi mente

me envuelve como tu cuerpo

tul de seda en una mañana de verano.

Tu perfume, que impregna mis sabanas.

Tu sabor, dulce de vida.
unico, como la única flor de un desierto,
me entierra entre tus piernas,
en tu boca y tus senos, sabor a ti.

Tu piel de cisne, invoca a mis sentidos.
Arrasando mi raciocinio, me pierdo,
me pierdo en la comisura de tus labios.
Y beso tu cuerpo, para el recuerdo.

Y te veo, sobee nuestra almohada
Durmiendo como un ángel, caído del cielo.
Tu boca abierta y una sonrisa dibujada
desde la juventud de mi recuerdo.

Oigo tu perfume
Huelo tu sonrisa
Saboreo tu inteligencia
Toco tu voz
Veo tu sabor

Sentidos, sentidos. Los provocan la vida
Que sostienen el mundo, nuestro mundo.
Oigo, veo, saboreo, toco, huelo.
Mi amor, eres tu, tu eres mis sentidos.

© Javier Sánchez 2018

Me falta una vida

Pueblos y ciudades que he visitado a lo largo de mis 56 años

No por orden temporal, si no tal y como me viene del recuerdo. Desde el año 1979.

.EEUU

Ankorage

CANADÁ

Toronto

Otawa

Vancouver

Calgary

ALEMANIA

Berlín

Munich

Frankfurt

Nuremberg

ITALIA

Roma

Como

Lecca

Lugano

Milan

Milan

Ivrea

Turin

Aosta

HUNGRIA

Budapest

GRAN BRETAÑA

Londres
Twickenham
Manchester
Liverpool

ESPAÑA

Madrid
Zaragoza
Huesca
Bilbao
Sevilla
Huelva
Córdoba
Ciudad Real
Lillo
Corral de Almaguer
Tembleque
Tomelloso
La Guardia
Ocaña
Aranjuez
El Escorial
Almagro
Almeria
Jaén
Puerto de Satamatia
Melilla
La Seu d’Urgell
Valencia
Valencia d’aneu
Donosti
Castro Urdiales
Santillana de.mar
Potes
Santander
Barbastro
Monzón
Bielsa
Hoz de Barbastro
Naval
Graus
Javierre
Alquezar
Jaca
Cabdanchu
Tordera
Sabadell
Aiguafreda
Figaro
Ribes de Freser
Queralbs
La Molina
Puig cerda
Pardines
Camprodon
Rocabruma
Molló
Granollers
Vielha
Baqueira
Bohi
Tamariu
Llafranc
Calafell
Calella
Calella de Palafrugell

MARRUECOS

Tarudant
Merzouga
Marrakesh
Essaouira
Uarzazate
Agadir
Zagora

ANDORRA

Andorra

FRANCIA

Chamonix
Aux-Sant-Provence
Avignon
Lion
Marsella
Caen
Carcassone
Castres
Toulousse
Lourdes
Pau
Paris
Anmecy
Grenoble
Bayone
Burdeos
Arromanches-des-banes
Nantes
Perpignan
Narbonna
Blois
Lourdes
Saint Ciprian

SUIZA

Lausana
Zurich
Ginebra
Visp
Sion
Martigny
Grimdelwal

IRLANDA

Dublin
Waterford
Kilkenny
Corck
Limerick
Shannon
Belfast
Derry
Galway
Ballina
Moher
Kilarney

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ESCOCIA

Edimburgo

Puede, que para muchos, sea poco en casi cuarenta años, pero me he dado cuenta, después de cuatro decadas, que hay mucho que aprender, mucho que observar, sentir, oler, catar, hablar, conocer. De cada sitio y de cada gente.

Lo mejor que te puede suceder en esta vida es que te falte tiempo para hacerlo todo. Eso indica que no te has sentado a ver pasar los trenes, sino que te has subido a ellos.

Creo que, en definitiva, me hace falta otra vida.

No te duermas…

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© Javier Sánchez 2018

¿En serio que no?

¿Nadie nos gobierna bien? ¿En serio no hemos aprendido nada? ¿Pero nada de nada?

¿Pero nada de la historia politica del pais y de sus errores?

Ni con UCD, ni con un golpe de estado, ni con el PSOE, ni con la OTAN porque si, ni con atentados terrorisatas de casa, ni con terrorismo de estado, ni con el PP, ni con sus guerras, ni con atentados tertoristas de otros pueblos, ni con las mentiras que nos dijeros, ni con pueblos que se quieren ir, ni siendo el decimo pais mas corrupto del mundo (hay 194 pises reconocidos.en el mundo), ni con políticos en la carcel, ni con nuevas ideas políticas, ni con el partido del gobierno nombrado como delincuentes, ni echando al PP del gobierno, ni ahora con el PSOE.

¿No hemos aprendido nada?

¿Nadie lo hace bien?

¿No será que no estamos por lo que debemos de estar?

¿No es espantoso? ¿Y si, por casualidad, la culpa es nuestra?

¿No será que votamos y nos olvidamos?

¿Que votamos sin pensar? Y varias veces, por cierto.

¿No sera que no tenemos consciencia de pueblo?

¿Del no saberse quien es el que realmente manda?

¿No será que es verdad lo que dicen, que somos un pais de pandereta?

¿No será que, por callar y dejar pasar el día, sin mirar nada de nada, tenemos lo que nos merecemos?

¿En serio que nadie nos sabe gobernar?

¿Que todos lo hacen mal?

Para ser gobernados hay que saber ser pueblo. Sin esa premisa, nadie lo hará bien nunca.

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© Javier Sanchez 2018

La canción del mar

Con los pies descalzos
entre la línea del origen de la vida,
caricias de sal curan mis heridas.
cómo tus manos y tu alma.

Amor, te veo, allá donde cae el mar
donde las nubes besan los veleros,
alli te sueño mi amor, debajo esa luz,
esa luz perenne de la luna, blanca.

Con los pies descalzos
entre el canto de las olas
y el silencio del misterio,
del misterio de la vida

Amor, te veo, donde vencen
los amores, entre lunas y soles
Por que amor mio, te amo
De alba a alba, de noche a noche.

el glipollas y la lluvia (basado en hechos reales)

Un hombre estaba parado a la orilla de la carretera a medianoche haciendo autostop en una noche de tormenta de esas que te cagas.

Caminaba desde hacía varias horas y nadie paraba para llevarlo. Ya que su vehículo se había estropeado en medio de la nada.  La tormenta era tan fuerte que no se se alcanzaba a ver a unos 3 metros de distancia.

De repente, vio entre la cortina de lluvia, cómo un extraño coche con las luces apagadas se acercaba por la cuesta lentamente y al final se detuvo justo a su lado. El hombre, dado su penoso estado, empapado,  helado de frio y que era muy feo, se sube sin dudarlo al coche y cierra la puerta. Mira hacia el asiento de al lado y se da cuenta con asombro de que nadie va conduciendo el coche.

El coche de repente, se mueve suavemente. Sorprendido y acojonado (todo hay que decirlo) se agarra al asa superior de la puerta como si eso le fuera a salvar la vida y mirando repetidamente al asiento del conductor y al frente, consecutivamente y muy rapido.  De repente, en una de las miradas al volante, ve la carretera  y con horror se percata de que delante hay una curva a la derecha (no cortes, Carlos trata de arracarlo, por dios!!, perdón, se me ha ido la olla).

El individuo, asustado, se agarra esta vez al salpicadero y comienza a rezar e implorar por su salvación al advertir su trágico destino.

– No me lo puedo creer, no me lo puedo creer. Esto solo me puede pasar a mi (asi unas 50 veces). Y encima soy feo.

Aún no ha terminado de salir de su espanto cuando, justo antes de llegar a la curva, aparece una mano tenebrosa por la ventana del chofer y mueve el volante lentamente pero con firmeza.

Entre relámpagos y truenos, el hombre chilla de pánico, paralizado por el terror de la imagen de aquella mano agarrada al volante, medio cierra los ojos y se aferra con todas sus fuerzas, esta vez al asiento; inmóvil e impotente ve cómo sucedía lo mismo en cada curva del oscuro camino, mientras la ensordecedora tormenta aumentaba su fuerza. Y sigue gritando.

Sacando fuerzas de donde ya no habia, atina a abrir la puerta y baja del coche a la primera oportunidad. Y corre como poseido, agitando las manos por encima de la cabeza por toda la carretera hasta el pueblo más cercano. Sin parar, corriendo como un verdadero poseso. Vamos, un runing de estos de ahora, hasta arriba de geles y todo esas mierdas que se comen, que un dia vamos a tener un disgusto.

Exhausto, todo empapado, helado de frio y lo de feo no se le habia pasado, llega a un pueblo y se dirige a una casa con luz, que era, como no, la cantina del pueblo, justo a la entrada y se encontraba aún abierta. Entra y pide una botella de ron y un donuts.

Todavía temblando y la cara desencajada les empieza a contar a todos los presentes la horrible experiencia que acababa de presenciar. Se hizo un silencio ante el asombro de todos.

Como a la media hora entran a la cantina dos hombres, resoplando y con cara de extenuacion, atabiados con sendos chubasqueros, y le dice uno al otro en tono molesto:

.- “Mira Juan, allí está el tonto la polla que se subió al coche cuando lo veníamos empujando y en la bajada nos dejo alli colgados gritando como un loco”

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© Javier Sanchez 2018

Abril de 2015

El aire y la musica

Ayer, al mediodia, estaba sentado en una terraza, bueno en una terraza no, en una silla de una terraza. Me estaba tomando una cervecita (la sexta) y unas papas bravas, más malas y sosas que un bocata de pan rallado, pero bueno con seis birras entra todo.

La musica a tope, gente guapa, también algún orco de tio como yo, niños corriendo (dando por culo a todo el mundo y sus padres pasando y riendo la gracia) pero en general buen ambiente..

De pronto me acecho unas irreprimibles ganas de expeler una ventosidad (desgravarme un cuesco de la declaración, vamos lo que viene a ser un peo de cuatro megatones), despues de un dolor increible en mis lindas tripas. Creo que la ultima cerveza mes sento mal.

Y venia violento, de esos que te dejan el pelo blanco y te baja la tensión. Me puse muy nervioso, rodeado de gente y aquello a punto de levantarme de la silla.

Y se me ocurrió la luminosa idea de tirarmelo en fascículos, al ritmo de la musica.

Dicho y hecho,

” parapurapaappreerpp. ”

Guay, descanso del guerrero. Un mareo que para que te cuento. Al borde del desmayo. Aunque recupere de inmediato. Y estaba perfecto y contento de haberme aliviado con tanta discrecion.

Pero me di cuenta que la gente me miraba horrorizada, hasta los niños pararon de correr y pensé, joder que oído, si yo soy musico y se llevar el ritmo como nadie.

De inmediato, al momento me invadió una angustia terrible, me toque la cara y al llegar a las orejas me percaté de que llevaba los auriculares puestos….

Que pena de chico.. Cada dia estoy peor de lo mio.

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© Javier Sánchez 2018

Me he comprado un piso.

Por fin despues de 23 años de papeles me han concedido un piso del ayuntamiento, de esos de 32 y 58cm2. Todo exterior, la ventana.

Después de apuntarme a la lista de candidatos, alla por el año 1995, presentar tres expedientes como que era y soy pobre de la muerte, presentar un certificado medico que tenia enfermedades como para estudiarme diez años en la facultad de medicina, depositar a fondo perdido ochenta mil pelas de la época, (unos 500 euros) con lo cual ya me converti en mas pobre de la muerte que antes de apuntarme, hecho este que le comenté al tipo de la ventanilla y se me quedo mirando largamente y me dijo que era la hora de ir a tomar un café. Y se fue…. El pedazo de cabron. Y alli me dejo con mis dos carros del Pryca (se llamaba Pryca en aquellos años) lleno de papeles.

Pues bien, 23 años despues, supongo que lo que tardo el cabron aquel en volver del cafe, me lo han concedido. Estoy muy contento, ahora con casi 50 y pico años soy feliz. Se me saltan las lagrimas.

El primero en venir a veroo fue mi tio Genaro, trabaja en la ONCE, dice que es pequeño. Que cabron, y eso que es ciego como un pez de goma, pero lo notó.

Nada mas entrar ya me rompió dos jarrones y una lámpara y me dijo:

-Pero porque lo tienes todo tan junto.

Le dije

-Tío, es que es así de pequeño, 30 m2

-Joder, pues no hagas espalda de cordero que no te va a caber. Mi puesto de los cupones es más cómodo.

Vamos que se fue después de darse con el esquinero de un estante.. La cama, la puerta del baño y la de salida, eso fue culpa mia aposta se la deje entreabierta. Me dijo que le fuera a ver a casa, que él no venía a verme más. Que estaba lleno de moratones.

-Vale tío, yo iré a casa a verte, si eso.. y pensé, tu aunque vengas un millón de veces, tampoco me vas a ver…. (que cabron soy)

Me iba a comprar una cama del Ikea de 1,80. Pero mido y mido y no cabe, pero pensándolo bien, la de 1,35 es más íntima Aunque eso da igual porque vivo solo.

Tampoco me cabe el piano, si eso me traeré la armónica, porque con la guitarra, si me animo un poco, doy con las paredes.

El comedor-salón-cocina, es muy chulo, me cabe una mesa camilla, con una lámpara en el techo de una bombilla, es que si le pongo dos, en verano hará mucho calor. También me caben dos sillas (plegables), medio sofá, no un sofá de dos plazas, uno de una y media. Y un cuadro, tipo lámina, los de marco me come espacio.

Pondré una Tv, la mas plana del mercado, para que no me quite espacio, y para de contar, si pongo una de esas combadas nuevas, se me mete en medio del comedor-salón-cocina y va a parecer el IMAX y yo la última vez que fui al IMAX me sacaron en camilla, menudo mareo que pille, vomite hasta los calcetines.

En la cocina (americana) hay una vitro cerámica, que parece una tablet, pero mola. Tres armarios altos, una encimera que cabe dos latas de olivas y una plato.

El fregadero, es como un cuenco de servir salsas. Y el grifo, enorme en proporción, claro es que ya no venden de aquellos de “Mi cocinita”. Debajo de todo esto esta, el horno (para dos patatas y una albóndiga

EL lavavajillas de 4 servicios (platos grandes no), vasos de esos de cortado, pequeños de la muerte. Y dos cubiertos, cortos, no muy largos.

La lavadora, esta es de carga superior, y está al lado de la vitro, ósea que peligro, peligro, puedo poner a lavar un estofado. O poner la ropa en la tablet.
El baño (jajajajajaja, por decir algo), tiene el inodoro (que no sé porque se llama así, con la peste que hecha cuando te vas pabajo, es que si siempre huele porque coño le llaman asi) un plato de ducha (y lo de plato es cuasi literal), un lavamano (en singular, porque es pequeño de cojones, si me lavo las dos manos juntas, se sale el agua). Y un espejo, que me cabe media cara. Es algo pequeño pero está bien. Me afeito una parte de la cara y luego me pego a la pared y me afeito la otra.

Tambie, por obligación, dejaré de esquiar, los esquís no me caben. Bueno si caben, pero me doy en la cabeza siempre.

Los libros tendré que hacer una selección, todo lo parecido en volumen a “Guerra y Paz” no entra. Me traeré uno, de los delgaditos. O dos.

Iba a hacer un cajón-bajo-cama que explicaron en un video de esos de Bricomanía, que el cabron te puede hacer la Torre Eiffel, con todas las herramientas que tiene, y encima te dice que es fácil…. he desistido, ahí va la hostia Patxi!!.

Es que… hacerlo, lo puedo hacer, pero no se puede sacar, ni abrir, ni nada. Porque por un lado se lo impide la pared y por el otro, el armario.

Vamos, para que lo entendáis, que tengo que pasar las escoba estirado en el suelo como un comando, para sacar la pelusilla de debajo de la cama.

La ropa ira toda en el armario, al armario le he llamado IKEA “las cuatro estaciones” Ahí va todo.

Zapatos debajo de la cama, y aplastados, no hay sitio para más. Dos zapatos.

Eso si, tiene un balcón que da a la calle, lo malo es que hay un edificio entre la calle y mi casa y solo veo ladrillos, muy bonitos, por cierto. Me cabe en el balcón, una mesita y un cenicero, aunque no fumo. Sillas ya no, hay que estar de pie. Vamos una mierda. Pero tengo unos glúteos de estar de pie, que paque te cuento.

Lo pintare mañana como hizo mister Bean, con un bote y un petardo.

Vamos que es una delicia vivir en mi piso de VPO mientras voto a los políticos que viven en esos casoplones que te cagas, que pago yo tambien.

Asi es la verdadera vida minimalista.

Así que así es mi pisito del ayuntamiento, para pobres, que tanto me ha costado conseguir, bonito, pequeño, cuco, está bien, aunque mi tío dice literalmente que es una mierda. El cegato.

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© Javier Sánchez 2018

El herrero

El labriego se acercó casi temeroso a aquella herrería, casa oscura, con una luz naranja palpitante del horno y las brasas, en lo hondo de esa oscuridad, adentrándose se oia un sonido martilleante metal contra metal, ritmico unisono. En la estancia, al fondo , entre hierros, un calor espantoso y aire irrespirable, habia un hombre, golpeando con un mazo un metal incandescente. Brazo poderoso, y mirada perdida sobre el metal que golpeaba con fervor. El sudor creaba surcos, en los cuales aparecía su piel arrugada y curtida por el intenso calor de la estancia, llena de metales y escudos reales, espadas, cuchillos y guadañas.

Al notar la presencia del visitante se giró de inmediato y habló.

– Buenos dias tengais humilde labriego, soy, Farlopa Hertzo, hijo de Isidor, forjador de espadas misticas, de hojas defensoras de honores, espadas de reyes y reinos, de aqui a la tierra de Vallecas.

– Ya, ya, ya. Pero ¿y copias de llaves , hacéis? Es que he perdido la mias y la Juana me mata si se entera.

– Si , tambien, tol dia.

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© Javier Sánchez 2018

El cliente o el empleado.

Leí en una publicación de una amiga una frase de Richard Branson.

“Los clientes no son lo primero, lo primero son los empleados. Si cuidas de tus empleados, ellos cuidarán de tus clientes.”

Hace diez o quince años, la pleitesia hacia el cliente omnipotente era el talón de aquiles del empleado, abnegado y profesional, que no de profesión. Era cuando el excelentisimo señor cliente quitaba la razón al empleado, bregado en mil batallas, solo con la frase, “yo soy el cliente” o “para eso le pago”.. Con el beneplácito del empresario o directiva de la empresa.

Actualmente esta inercia, por desgracia, existe, tanto por culpa del cliente, que quiere imponer su “conocimiento y profesionalidad”, ajena a él, como por el empresario que equivocadamente, o no, impone la ley de suprimir, de un plumazo, la razon profesional a su empleado. Y todo por el miedo de no perder a ese cliente que, por ende, impone su ley arrollando a su paso al empleado.

Esta situación produce un autentico malestar y una sensación de desprotección al empleado, asi mismo se produce una poderosa antipatia y recelo hacia el cliente y como consecuencia de ello, una atencion defectuosa, todo ello en el menor de los casos.

Si el empresario, o jefe directo, o protocolo estipulado, no produce, no ejerce, esa seguridad para con el empleado, nunca surgira la sinergia positiva, empleado – empresa – empleado. Sino que, por el contrario, el empleado se verá inutilizado, infravalorado por su dirección y el rendimiento laboral se verá menoscabado. Posteriormente, el empresario, exigirá al empleado más rendimiento, hecho este que ejercerá la presión que se debe de evitar a toda costa, pues el empleado, se verá bloqueado por ambos flancos. Dirección y cliente. Deteriorando el rendimiento laboral y, algo importantisimo, la comodidad del empleado.

El empresario debe de cosiderar que tiene a su mando al profesional, “al que sabe”, el que puede solucionar. El cliente es el consultador, no el director. Supuesto primario y básico.

Sin la consideración de esta premisa, toda la sinergia de la empresa, poco a poco, se vendrá abajo, hasta el limite de volver a la pleitesía hacia el cliente. Y entrando en un bucle infinito de presiones y desaciertos.

Hay que tener conocimiento de ello, eso es lo importante, que el empresario deje de ver a maquinas con piernas y vea a colaboradores necesarios, a personas. Sin esas condiciones, sera del todo imposible llegar a buen fin.

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A Queralt, por darme la idea de cuarenta años.

© Javier Sánchez 2018

El Caballero sordo.

Decidme, dia de mis noches
Decidme si es ilusión bendita,
si cierto es, lo que he llegado a entender, nacido de vuestra bella voz,
que acaricia mis sentidos.

Decidme, alba de mis sueños.
Decidme lo que, desde vuestra ventana, habeis cantado, pues mi corazón, luna blanca, cabalga antes que mi mente.
Y ofuscado esta mi entendimiento.

Al creer escuchar, entre pálpitos,
que desfallecen mis oídos,
que enmudecen los sonidos.
Y mueven el suelo que piso.

¿Habéis dicho que me amais?

© Javier Sánchez 2018