Y PONÍAN LOS LENTOS

En aquellos tiempos, que todavía me vencen, con una claridad cristalina que, a veces, me asusta.

Cuando la música te inundaba los oídos. En aquellos tiempos, y por favor no me confundais con un añorador de tiempos atrás, no lo soy, solo soy un simple narrador de mi juventud, el misterio de la juventud, de mi juventud, en aquellos tiempos cuando en, lo conocido como, la discoteca o pub, la música no te impedía hablar, ella era una mera amiga más.

Y veías las barras llenas de amigos, hablando entre sí y con los camareros, también amigos. Esos amigos que no habías visto en una semana y allí estaban. Punto de reunión.

Chicos y chicas, con y sin problemas, pero sin postureos extraños, con naturalidad, hablando y riendo. Si, hablando y riendo, solo eso.

No digo que aquello fuera mejor que ahora, ni peor, pero sí, muy, muy distinto. La vida corriendo, intensa, vital, amigos, joder, los amigos y amigas, lo más importante de una vida. Jóvenes.

Natural y puramente jóvenes.

Y entre las risas y las conversaciones en aquellas discotecas…

Ponían los lentos.

© Javier Sánchez 2019

HOY ES.. EL DIA DEL ABUELO

Ya se, oficialmente no, pero es que da igual, humanamente si, todos los dias debería de ser

Los que nos llevaban se paseo con mano grande, prieta y firme

Con una sonrisa en la boca, sabiendo que su futuro andaba a pasito corto. Duro y precioso ciclo.

Los abuelos, los que quedan a un lado en la carrera desenfrenada de la vida, que actualmente, les esta pasando por encima. Y nosotros solo miramos. Sin intentar ayudarles en su soledad multitudinaria. Ni una mano, solo estorban por la calle. Nadie lea alienta a vivir, ya en sus últimos tiempos. Una sonrisa de juventud les va de maravilla, les alienta el aliento.

Yo, acostumbraba a sentarme con mi abuelo a escuchar la vida, la historia, de primerisima mano. De un hombre que la vida le paso por encima, y él dejó que le pasará para que sus hijos pudieran salir del agujero del pueblo, de la hazada y la helada, del sofoco de la canícula del campo en agosto.

Sus vidas, queramos o no, marcaron nuestras vidas, el camino de nuestros padres, que se esforzaron el doble para que nosotros fuéramos mas que ellos.

Y hoy por hoy nadie es capaz de sentarse al lado del abuelo y decirle, abuelo o abuela, cuentame como te ha ido la vida. Cómo ha sido eso de vivir. Cómo funciona. tranquilo, no tengo ninguna prisa, tengo todo el tiempo, solo para ti. Y necesito saber de donde vengo. Y tú explicarme qué ha pasado realmente en estos ochenta y nueve años.

Por que tu, eres mi origen.

No les olvidemos, ellos necesitan contar lo que les ha pasado.

No son cuidadores de nietos, son los padres de los padres. Por eso mismo son nuestro origen.

Guarda la tablet, el móvil y demás mierdas que diatraen la vida y disponte a escuchar una historia realmente fantástica, dura, dulce, amarga, romántica y violenta. Y atiende, porque es tu historia. Mejor que una película.

Pregunta, pregunta. Sin dudarlo, abre los ojos y despeja tus oídos, que ahí viene….

Javier Sanchez

‘Nieto”

© Javier Sánchez 2019