Cuando me morí

Os voy a contar la historia de cuando me morí de muerte. Fue hace unos meses. Ya me había morido otra vez hace unos años, pero esta vez fue diferente. Es una sensación rara, como si te dieras un golpe en el dedo meñique cuando vas con las chanclas esas de dedo, que son una mierda, feas, de choni y antiesteticas de la muerte.

Y sucias, porque cuando llevas una rato andando se te llenan los pies de mierda y porquería de la calle y luego lo manchas todo en la cama. Es que yo no me ducho por las noches, aunque vuelva de ayudar en un incendio en el bosque. Y claro se pone todo de mierda que plantas lentejas en las sábanas y agarra seguro.

Bueno pues eso, claro creo que también algo tuvo que ver aquel autobús, que venía a toda leche, pero lo esquive y fui a parar a darme contra el semáforo, pero me di en un brazo, un daño que p’aque te cuento y en eso que del daño me caí y un tío que estaba por allí pensó que me había dado un infarto, el atontado y empezó a prácticarme una RCP, que no es ningún partido político, es Reanimación a Cardio Puñetazos, porque el tío era un animal de 140 kilos y 1.90 de altura y que ser acerco diciendo.

– Apartarsus que soy médico de medicina de esas.

Unos apretones que me daba en el pecho, ostias que daño!!. Y cuando le iba a decir que se equivocaba, que yo estaba bien, me morreaba y me soplaba, joder y yo que me ahogaba, unos soplidos que se me hinchaban los pies. Bueno así hasta que me salvaron los de la ambulancia. Y se me llevaron al hospital. Yo le decía al sanitario:

– Déjameee que le meto!! Casi me matas atontado!!! Te volveré a buscaaaaarrr!!!

Y el largo me saludaba y reía. Y la gente le aplaudía y le daba la mano. Yo me decía, me cago en el largo cabrón, encima le aplauden y casi me mata.

Pues con tantas ostias, morreos y soplidos, la verdad es que me desamye o me morí o algo así…

Pues oye, pues si, que me morí, otra vez. Puto larguirucho de mierda. Y esto de morirme me sentó fatal. Porque tenía cosas que hacer, pintar el comedor, poner una lámpara, tener un hijo, escribir un libro, y plantar un árbol, esto último ya lo hice en otra vida, pero mola plantar un árbol y verlo crecer, y que algún cabron lo queme, pero eso es otra historia. Ah.! También ver la última película de Tom Cruise.
Una muy buena que sale corriendo, bueno de hecho siempre está corriendo el tío ese, y es espia, pero sobre todo unas carreras que pa que te cuento. Hace unos sinpas que te mueres, pillalo… También quería cómprarme unas botas, Panamá Jack. Que llevo media vida queriendolas.

Ah.!! Y había quedado con una amiga, que después de veinte años me ha dicho que si, no se a que, porque ya no me acuerdo que le pedí, pero me ha dicho que si. Osea que tenía que ir.

Y nada, que aquí estoy, en la camilla, todo muerto, blanco, bueno blanco ya soy, más blanco todavía. Y me preguntaba tonterías, como que los negr… la gente de color se pondrá gris no.?? No se, es una intriga que hace tiempo que me consume. Bueno ya no, porque me he morido otra vez. Ya da igual.

Pues eso que vi la luz blanca esa. Muy chula, parece las luces molonas esas de los Audis. Que parecen Ovnis. Nada de túneles ni pijadas de esas. Una luz blanca que va de ojo a ojo, hasta marea y todo.

Bueno perdón oyes, que me disperso, de pronto sentí que me elevaba, guayyyyyyyy.!!!, parecía un dron, hice el viaje ese que se ve todo desde arriba, viaje pastoral o pastral o algo así se llama. Joder que mal lo pasé, ya no me acordaba que tengo vértigo, unos mareos que paque te cuento. Echando toda la ectopapa encima de los médicos.

Pero molaba, flotando por la habitación, viéndole los perolos a las enfermeras, menos al orco de la enfermera jefe. Que era fea como un pecao. En el ectovuelo me clave dos veces la parte de arriba del gotero, joder pues aún duele, que curioso ¿no?, pero daba igual, ya se me estaba pasando el mareo y empezaba a disfrutar del viaje.

Bueno pues por allí volando, cual gallina, -¿Que? Ah perdón, mi cerebro me dice que las gallinas no vuelan- , pues como un colibrí, viendo a la gente todo alborotada.

Todos con aparatos jeringas, tubos, hasta había una persona de negro, con capucha y una guadaña, sentada en una silla jugando con el móvil. De vez en cuando levantaba la cabeza miraba a un aparato, miraba el reloj y movía la cabeza impaciente y seguía con el móvil.

– Lo perdemos, lo perdemos 19 miligramos de bisolvon dentro venoso (se dice intravenoso, me ha tocado un interno en prácticas, manda cojones que mala suerte) . Y un gélocatil via rectal.!! – (Joder que hijo puta!!!) –

Los recortes pensé yo, me vais a salvar por los cojones. Y menos con este que no se entera de nada.

Vino un tipo y una enfermera, por cierto guapisima, llevaba un RCP o como se llame, este era un aparato, genial oye, me acordé del largo. Si hombre, eso de las palas que da la corriente. Y el futuro doctor Menguele versión 1.0 las cogió.

Me rompió la camisa, el pedazo cabron, joder era del Zara y me costó una pasta, y me puso las pegatinas esas.

– carga a 200. Tol mundo fuera.!!!

Y el muy gelipollas, se quedó solo en la habitación. Se fueron todos.

Yo me ectomeaba de la risa…

Me metió un cebollazo que casi se me saltan los ojos, pero me hizo bajar un poco. Me retumbó por toda la cabeza. Que hostia tiene el medicucho.

– Nada no hay pulso. Ehhhhh. – llamaba a los de fuera que estaban en la puerta mirando el espectáculo – entrad coño.!!! ¿Pero que haceis ahí??

Carga a 300, fuera.!! Y se le fueron todos otra vez de la habitación. Yo me agarraba al gotero me estaba descojonando.

Otro cebollazo y ya me vi en la camilla. Me dolía la cabeza y el pecho. De reir y de los cebollazos de Menguele.

– ya tiene pulso… Menos mal lo hemos conseguido. Abrí los ojos y estaba riendo. El doctor me decía, de que se ríe, casi se muere.

– Joder doctor es que tenía que haber visto todo desde arriba, que risa. Nunca me había reído tanto. Por cierto, “endovenoso…doctor, endovenoso”.

En cuanto salga me voy a hacer running borracho a ver si me da un jamacuco. Esto no tiene desperdicio.

Y eso es lo que me paso cuando me morí. Y quería compartirlo con vosotros, queridos amigos y amigas de mi infancia.

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©Javier Sánchez 2018

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Mi cuñao el emprendedor y las reuniones familiares

En mi libro, que ya va por la segunda edición en veinte años que hace que lo escribí.

“Yunamierda me lo vas a hacer tu”

Escribo sobre las teorías y las famosas frases:

“YO TE LO HAGO EN CINCO MINUTOS” o “NO TE PREOCUPES QUE YO TE LO MIRO”…

…de los cuñados, hermanos de cuñaos y amigos de los mismos, que ahora todos vienen con el paquete enganchado de, carrera más máster sobre “La inmortalidad de la mosca de la lechuga” y, eso sí, todos con empresa emprendedora.

Aunque vendan Peti Suiss de morcilla de cebolla. Todos son emprendedores, todos están con empresas extrañas, de venta de caramelos con sabor a estofado de Ñu, no se cosas muy raras.

Eso, ahora, es ser emprendedor. Yo le llamo ser gilipollas y pedante.

Es como si pones una tocineria en Marruecos.

¿Eso es ser emprendedor?. No. Eso es ser gilipollas. Pero bueno, has de torear con ello. Cena a cena, reunión a reunion. Intento de asesinato en intento de asesinato, con el eximente de saturación. Y mucha medicación.

Es curioso, que, ahora, todo quisqui, sabe de todo menos yo, hay veces que me hacen sentir tonto, hasta que llega un momento que pienso y me digo:.

Tú ni de coña has estado, sabes ni me vas a mirar esto que me has dicho o lo otro que me has mentido como un bellaco.

A todos les va de puta madre en la vida, todos llevan una media de 200 euros en la cartera, y relojes que no he visto en mi vida. No lo entiendo, yo tengo dos carreras, y una en la media. Tengo un buen trabajo (no estoy vacilando, de veras, solo expongo) Y no me va ni la mitad de bien que a mis allegados.

¿Es posible?
¿Vivo en un programa de tv?
¿Os pasa a vosotros tambien?
¿Porque a los peces no les pican los ojos en el mar y a mi si?

No es mas fácil decir, hostia me va como el culo, de culo y cuesta arriba. Es algo mas natural y sincero.

Oye, es que, pues a veces agotan, tantas buenaventuras. Tantos parabienes que los emprendedores cuñados y su séquito tienen. Y lo cansinos que son, con el no parar de pasártelo por la cara, veintemil veces entre copa y copa del supervino que ha traído, y que le ha costado un huevo y un trozo de retina. Ostias, ya te vale.

Ayer sin ir más lejos, en una cena familiar, después de ponerme una copa de su “Ribera del Duero, del año 1345, reserva especial de ma familia del bodeguero”, pues con dos cojones, le puse Coca Cola, se quedaron con la boca como el túnel del Mont Blanc, y le dije…

– Ehhhh!!! Calimocho de qualite. Ande los haya. Esto lo hace Ferrán Adriá y todo el mundo a dar palmas con más orejas.

Mi cuñado se desmayó…

Pues eso… que también escribo de las diferentes terapias de grupo, e internamiento en centro psiquiátrico, si procede, despues de estas reuniones de torturadores. por si os interesa.

A la venta el 23 de septiembre del presente año, antes de las navidades, para, posteriormente, ir preparando camas, medicaciones y en casos extremos (se paga a parte) formas de eliminación del individuo, etc.

Joder hay que ser mas natural. Más normal. Menos gilipollas. Mas tú. Bueno yo o él. Tú. Bueno ya me entiendes.

P. D. Por cierto el Peti suiss de morcilla, repite de la muerte. No lo compréis, asi de paso le jodeis al emprendedor de mi cuñado.

© Javier Sánchez 2019

Cálculos vitales

He estado calculando.

Tengo 57 años, (este no es el cálculo, esto ya lo sabía) y he estado toda la tarde haciendo números, y he llegado a la conclusión de que el 30% de mi vida lo he pasado buscando cosas que hacía 10 segundos estaban o las había dejado encima de la mesa o en cualquier otro sitio, al alcance de la mano.

El 30% !!!! Osea 17 años!! Buscando las llaves, mechero, los pares de los calcetines negros, la cartera, el coche, etc.

Hostia!! Y mi mechero!! Me cago en todo estaba al lado del teclado!!! Ya no está!! Veís? Bueno no veis pero eso, que no está.

© Javier Sánchez 2019

La abuela.

Entré en aquella pequeña casa, donde mi abuela me envió, con la cara desencajada, cuando le conté lo que me había sucedido. Ya hacía dos dias. Dos dias sin poder dormir. Dos días espantosos

– Ve para alli que yo ya he hablado con la Tomása, que ella entiende mucho de esto.

Y fui a aquella casita en medio del bosque… Entré, estaba la puerta abierta.

Una pequeña sala, y al fondo una luz amarilla, unas velas alumbraban la pequeña estancia. A la derecha, al lado del hogar, estaba la anciana y me habló con una voz temblorosa.

– Siéntate… lo has visto en lo profundo del bosque olvidado de la luz, casi devorado por la vegetación, aquel edificio, tal vez fue una antigua iglesia, o eso crees, ya abandonada de la mano del ser humano, de la cual fue antaño refugio de almas. Y ahora, abandonado por la bondad, refugio de males, de llantos oscuros y terribles. Esa es la espantosa impresión que percibíste cuando lo encontraste. Y cuando te aproximaste, solo oias llantos y sonidos espantosos. Y algo que te inquieto el alma. Y que todavía te agobia y duele intensamente.

– Eh? Como?

La anciana, sentada en un profundo sillon, junto al hogar encendido. Manos temblorosas, entre la cuales movía un rosario blanco incansablemente. Portaba un velo negro que cubría su cabello gris. Sus ojos, grises, blanquecinos por las cataratas. En su cara se reflejaba el espanto sobre lo que ella misma acababa de describirme. Y dijo, levantando la reseca y temblorosa mano.

– De la noche más oscura, aquello que habita entre la niebla más densa. De allí, donde arañan tu mente las pesadillas más espantosas. Duerme sin dormir, eso, eso que paralizará tu mente y helará tu sangre. Eso que secuestrara tu alma y te arrastrara a los valles de la oscuridad. Donde él mora. Y no cierres los ojos, – dijo la anciana – pues el mundo está oscureciendo y necesitarás ver mas de lo que tu mente no imagina.

– Eing? Que? Como? Por dios seña Tomasa, estoy realmemte acojonado, es espantoso lo que me acaba de decir, no se lo hacer o proceder. Solo una pregunta seña Tomasa.

– Dime hijo, dime, estamos en una epoca terrible… de oscuridad, de espanto.

– ¿Podre tocar la guitarra, aunque pase todo eso que me ha dicho?. Que por cierto no he entendido na de lo que me ha dicho oiga. Mire, entre mi abuela y usted me tienen hasta las narices. Yo solo le dije a mi abuela que, antes de ayer, iba por el bosque, y que habia por alli como una casa grande. E iba despistado viendo la casona, y que pise una rama que estaba en el suelo y rebotó y me dio en un huevo. Y llevo dos dias sin dormir del dolor. Y aqui me veo en este tugurio, que no se ve una mierda y usted, aparte de darme miedo, me esta metiéndo mas miedo.

¡Joder que ya os vale a las dos!. ¡Me voy pa’casa o p’acasa, o como se escriba, que tengo hambre.!

¡Joder con las yayas una sorda como un murciélago y la otra toa p’alla.!

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©Javier Sanchez 2019

Es que no veo

Esta mañana, aprovechando que estaba aburrido. Lo aprovecho mucho eso. Me aburro cosa mala. Puse la tele, lo sé, poca imaginación, y estaban emitiendo el telediario de la mañana, joder, todo son tíos que se llevan mi pasta y viven como los dos reyes de España. Juntos. Asesinatos, corrupción, robos.

Tras un rato, se ve que han cambiado de gente o hacían entrevistas, o algo había pasado, pero me he dado cuenta que había tiros y la gente hablaba raro, he pensado, joder con el telediario que realista, Pero pensando (lo hago poco, pero lo hago) ha sido cuando me he percatado que, es que no veo bien, buenoes que no veo, veo menos que un pez de goma. Pues oye que pensaba que estaba viendo el telediario, y no, era una peli, “El padrino I”, Francisco Ford Fiesta Copola, no se mucho de cine lo siento.

Me fije bien, concentrando a tope toda mi energía en los ojos y ví que era esa peli, la del Padrino. Pero no veo bien, no. Ademas es que confundo a los actores, si,  los confundo. Ya los confundía antes, aunque esto del Robert de Niro y Al Pacino, ha sido una constante en mi vida. Nunca he acertado a la primera. Y ahora que veo poco, ya nada de nada. Confundo a Brad Pit con Liam Nesson, por el pelo los distingo.

Pues nada, pasado un rato, me he hartado y lo he decidido. Dicho y hecho, he bajado a la óptica y le he dicho a la chica que atendía, que por cierto tenia unas gafas con unos cristales que se le veía el fondo del ojo, y le he dicho. Con mi gracia innata de calvo giliposimpático. Vamos que quise hacerme el gracioso, pero mientras lo iba diciendo iba pensando que no tenía gracia. Pero es que soy así, que le voy a hacer.

– Oyes a ti lo del fondo del ojo para la tensión te la hacen desde la puerta del consulta no.??….

Un minuto de silencio… Quería morirme. Dos veces. La había cagado. Y más con la chica, a la que iba a poner mis ojos en sus manos. Es que no pienso. Hablo sin filtro, joder.

– Oye, que es broma eh?? Es que soy así… Idiota. Pero de nacimiento. Yo también estoy como un topo, perdona de nuevo, frase poco acertada. Perdoname. Mátame Thor.

La chica ha sonreído, con una de esas sonrisas de ventrílocuo que te dicen, hijoputaojalatengasalmorranasdosañosseguidos.

– Jeje (risa que indica, que me quiere matar) Que desea señor (imbecil)

– Pos mira oyes, necesito unas gafas esas que vendéis para leer o ver de cerca.

La chica me ha dicho que tenia que pasar al ojologo, para que me midiera lo que no veo. Mi mente privilegiada de filosofo extraordinario, de inmediato ha calculado 500 napos mínimo. Y eso me ha sonado a caro de la muerte. Y le he dicho.

-Mira, ya pasaré que tengo que ir a comprar un sifón de naranja, que me he quedado sin.

-Muy bien señor, aquí estaré. (cabron volveras)

Me he encaminado al chino del barrio, es una tontería esto, por que hay 200 tiendas de chinos mas los bares que han colonizado. Pero bueno que os voy a contar. Me he acercado al de la esquina, y le digo al chino.

– Buenos días, mire quiero unas gafas de esas que vendéis graduadas.

– Ah si señor, yo llamar Li Chuan, tenel muchas gafas gladuadas, si… Cual gustal.?, tenel todas a 15 eulos, por sel tu dejal en 15 eulos.

– Ah vale – me esta vacilando el Li Chuan este.- quiero una de 2 dioptrías en cada ojo…

– ah si, si, que sel dioptlias.?

– joder, las que pone dos, aquí en la pegatina de la patilla.

– No, no, 2 no, valel 15 eulos.

– A ver Li Chuan, yo te pago 15 euros y tu me das las que ponen dos dioptrias.
– No, no, tu no entendel, vale 15…

– Mira oye, yo es que… joder, podriais aprender un poco de castellano, solo un poco, o yo de chino, pero e que lo veo mas jodido, tu no me entiendes a mi.
Estas.!! – Le indique- Mira como te lo explico, tienen la etiqueta de dos dioptrías, una moneda especial que es igual que 15 euros. Lo pillas.??

– Ah si, si, si. Vale, vale, y cuanto no ver tu? Dos o tres tlias de esas.??

Aaaaaahhhhh.!!! Me dio un ataque de “ila”, perdón ira.

– Miraaaaa, mira, no me ponga nervioso por favor… , aunque sepas kárate te voy a arrancar la cabeza. Dame las de dos tlias de esas, que valen 15 euros.!!

– El kálate sel japonés tu no estudial mucho eh.? Quince euros las gafas.

Me subió por el canalillo del estómago, un no se que de asesino, que pude contener, mordiendo la cartera….

– Toma pedazo de… lo que seas, porque me parece que me estas vacilando desde que he entrado.

– No, no, no. Quince euros.. Yo no vacilal a cliente que no ve bien, nunca.

– Si, si, si, si, toma agonías. Me cago en to lo que se menea veintemil veces – dije en voz baja –

– Adios señol que no ve, yo tambien cagal…

Pues nada me fui con las gafas de 15 euros, que casi me cuestan un infarto y un asesinato.

Llego a casa y me las pruebo… hostia puta, veo ácaros, partículas de polvo, y lucecitas.
Pensé eso va a ser la tele. El cabron del chino me ha vendido el Hubble o como se diga. Y no más acuerdo de más. Me desperté, entre el sofá y la mesita, con la patilla de las gafas clavada en la oreja. Hostia puta, con las gafas del chino.!!! Me han matao… Que mareo por dios, me ha bajado hasta el azúcar.

Me las puse otra vez, para probar, y me miré la mano, me ví los capilares de los dedos y toda la roña de las uñas, joder y me acababa de duchar.

Me volví a despertar, al lado de la tele panza arriba. Y me dije estas gafas no son muy buenas, me sientan mal. Que mareos, por dios que mal me encuentro.

Después de recuperarme, casi dos horas me costó, volví a la óptica, que remedio, y allí estaba ella con la misma sonrisa y me dijo..

– Que, cuantas veces nos hemos caído?? Viene usted blanco como un folio A4 Jejejejeje….

Yo pensé, que cabrona, qué razón tienes. Pero antes muerto que admitirlo.

– No, no, mira, anda mirarme las dioptrías y hazme unas gafas, que estas de mi padre no son muy buenas. Admitis tarjeta?

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A cada uno lo suyo oye.

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©Javier Sanchez 2019

Cuando me saqué el carnet de conducir.

CAPITULO 1

(Lo hago en capítulos porque se me han quejado que hago los relatos muy largos)

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TODO EMPEZO UNA MAÑANA FRIA, MUY FRIA

Corría el año1984, como la película, si hombre esa que se llamaaaaa… “1984”, una fría mañana de enero, ya se que es un topicazo, pero hacia frío, sin más. Me estaba sacando el carnet de conducir. Ahora ya nivel practicas de coche.

El teórico, el test ese de los cuadritos, ya cayo rápidamente, bueno, mas o menos, quince veces subí a tráfico, renové tantas veces los papeles, que ya no me hacía las fotos, Loli, la chica jovencita de la ventanilla de renovaciones, tenía una en su cartera, junto con la de su novio, asi no tenia que hacermelas cada vez, pero bueno al final lo conseguí, joder, es que había unas preguntas jodidas y yo con las cruces o tache usted con una x, no me aclaraba, la verdad, además la catorceava vez me deje las gafas. Y no veía, y puse x fuera del papel, estaba toda la mesa llena de x. Pero al final aprobé. Joder aprobé.!!!

Algarabía, gozo y fiestuqui por todo lo grande en la DGT, hasta Loli me pidió matrimonio, pero,no quise, error, porque años después me arrepentí, fue ministra, vicepresidenta del gobienno. O creo que era ella.

Y ahora las prácticas, pues nada, cada día con frío o calor, yo me levantaba a las 6 de la mañana, iba a mear y me volvía a la cama hasta las 8, que debía de salir de casa. Me esperaba Antonio, mi profe del alma.

Llevaba aproximadamente unas 98 prácticas de coche. Antonio, ya era como de la familia, venia a casa a cenar, me hacia la compra y algún finde iba a la torre que se había comprado, con mi dinero. Además también me hizo padrino de Cristina, la niña mayor. Una niña guapisima, creo que no es de su mujer, me suena a cuernos.

Pues eso, calculad, 98 prácticas, a tres veces por semana, a unas 2000 pelas cada una, me iba a costar el carnet mas que el coche. Bueno de hecho me costo, el carnet, mil pesetas más que el coche.

Me compré un Renault 5 GTS, tenia menos relojes que una charcutería, pero es a lo que me llegaba el dinero. Tenía el de la velocidad, que marcaba, 190 km/h CA, que yo no sabia que era el CA, hasta que al tiempo conocí a un tio que trabajaba en la Renault y me dijo que era lo de CA, que cabrones, significa Cuesta Abajo. También tenia el de la temperatura, que siempre marcaba 80 grados, aunque estuviera parado y nada mas, en invierno, en verano, en Alaska, daba igual, siempre 80 grados c. Una radio, que me duro un mes, me la robaron. Puse otra y quince días. Me compre una de esas de pilas y un ventilador. El verano en Barcelona es muy duro. Y en aquella epoca el aire acondicionado, la verdad, no había.

Eh… Pero, poca broma, una caña de coche en aquella época. Aún lo tengo. No funciona, pero le he quitado todo lo de dentro, he puesto tierra y me he plantao unas lechugas y demás hortalizas. Saben un poco a metal, pero están buenas.

Ahora no me puedo acercar a torres de alta tensión por que me quedo pegado, la última vez fueron dos días, solo, en medio del bosque. (por lo del metal, pa los cortillos. Nota del autor). Hasta que pasaron unos picoletos y me rescataron, con un palo que había en el suelo. Vaya tela. Que vergüenza y que risa con los picoletos.

Pero… eso, que me enrollo, pues aquella mañana me subi al coche de practicas y nada mas subir mi Antonio me dijo.

– El lunes vas a examinarte.

– No jodas, yo quería hacer una mas. No estoy muy seguro.

– Y un huevo, te sabes Barcelona mejor que un taxista. Ni una mas.

– Joderrrr, vale Antonio, subiré. Pero una creo quee…

– Que no joder!!!

– Vaaaaleee, hostia que genio!!!

Joder que mala hostia, llevamos casi un año juntos y mira como me trata. Creo que esta hasta los cojones de mi. O eso creo yo.

Pues nada, que alli estaba, el lunes 14 de enero de 1984, a las 5 de la mañana. Tenia que estar a las siete, pero es que estaba mas agobiado que Spiderman en un descampao, y leí mal la hora del puto reloj de mesita.

Hacia un frío que se me empañaban las gafas. Y encima me estaba meando. Que con frío es una putada, porque te da la impresión de que te meas mas. O es así de verdad, no lo se. Bueno que me estaba meando toa.

Me cago en mi calavera, a ver si abre el Bar Pepe y me tomo un carajillo de gasolina. Estoy superhelado. Al rato vino Pepe, por fin abrió, a las 5.30am, hora zulu.

– Pepeeeee, por fin.!!!!

– Pero chico que haces aquí a estas horas, joder que susto me has pegado.

– Mira, me gusta madrugar. Y tio abre que me meo toa. Por favor.

Pepe abrió y entré en el bar con las luces apagadas todavía, me caía la gotilla, madre mía que no llego… que no llego…

Luchando contra mi próstata llegué al wc. Joder que frío que hacía alli. Pegue una meada que casi pierdo el conocimiento, a oscuras busque el papel para limpiarme el mindunguillo, siempre hay que limpiarlo. Puse la mano a la derecha y toque lo que parecía una botella.

Coño una botella? Que coño hace una botella en el baño.

Moví un poco mas la mano y había una lata. Madre mía. Donde coño me he metido. Hostias, estaba en el frigo del bar.!!!

Encontré la luz al lado de una lata de olivas y le di al interruptor. Mire donde habia meado, joder, todos los botes de mayonesa, y las cajas de hamburguesas!!!

Todo meado.!!! Hostias, madre mía!!! Que Pepe mide metro noventa y tiene unas manos como tapaderas de water. Me mete una hostia que me caigo tres veces al suelo. Y después me la corta.

Había rollos de cocina e intente limpiarlo todo. Detrás, a lo lejos se oía a Pepe,

– Javiiii estas bien.???

– Si Pepe, si, ya salgo!!!

Joder use todo el papel de cocina y conseguí secarlo, lo que llegamos a mear los humanos. Y el papel lo puse debajo del estante más bajo. Al fondo. Creo que había pan congelado o algo así.

Y salí…

– Hola Pepe, que como va, hostias que frío no?

– Si chico, quieres tomar algo, pues un café y un carajillo.

– Marchando.

…Con el rollo, me tome cinco carajillos se coñac Galopero, el Galopero es un coñac totalmente polivalente, sirve para carajillos, para cubatas, para limpiar la barra y te deja la cafetera como una patena nueva, y un donuts. Que creo que fue el donuts el que me sentó como el culo.

Los carajos aún, como os digo, el donuts, terminó de matarme, era de esos de pastelerías “Jose Carlos los bollos mas bollardos”, esto existía de verdad, nunca he sabido que significaba lo de bollardo, pero nada, que mas malos y siesos que un bocadillo de tofu.

Y así se me pasó el rato hablando con Pepe y carajo va carajo viene. Y que pum que pam, al final llevaba una torrija que paque te cuento. Hablando de fútbol (que nunca he tenido ni puta idea), de jardinería, de álgebra, todo esto yo solo, porque Pepe ya no me hacia ni puto caso, el iba a lo suyo, haciendo las croquetas con las sobras del cocido del otro día.

Y yo bla bla bla bla.

Y mareado como una sopa, que nunca he entendido eso, ¿la sopa se marea?. ¿Que tiene oído interno de esos?

Todo esto, imaginaros que lo hablaba con Pepe, que no estaba y yo llevaba. 20 minutos diciendo sandeces.

Llame a Pepe…

– Pepeeeeeee ande tas metíooo!!!

(yo antes hablaba muy mal).

– Voy al frigooo.

– Valeeee,…. ¿Que? ¡¡¡hostias!!! Nonono ¿¿¿para que vas???

– Tengo que sacar cosas coño, ¿¿que te pasa??.

– Nada, nada….

Me cogió un escalofrío, que casi me meo otra vez. Yo no sabia que hacer, si me voy, aun queda media hora, y voy a morir congelado, si me quedo este, y asocia, me va a matar. Estoy muerto haga lo que haga.

Me quedo, así me muero calentito.

Al segundo se oye…

– Me cago en la madre que parioooo!!! Que se me han meao aquí en el frigo!!!! Pero quien a meado? Parece un escape de agua, esta todo lleno de meaos. Y mira, miraaaa.!!

Los papeles aquí debajo, dos rollos que han gastadoooo!!!

Me oyes Javiiii!!!!

– Sisisissisisdshisisi joder Pepe, pero que clientela tienes macho que se te mean en el frigo. Que gendtuza tdio.!!!

Al rato, ya se acercaba con una caja de pimientos y cebollas…

Con la cara desencajada..

Yo pensé este lo ha pillado y me voy a comer los pimientos y la caja.

– Mira tío, todo meao. Y ahora que hago con esto.

– Joder Pepe que asco, si chorrean todavía. No se una escalibada y no le pongas sal…

Y me dio la risa tonta,

– jajajajajaajaja, no? Lo pillas? Jajsjsjsjsshsjajsj, – casi vomito. Vaya taja que me estaba subiendo.

– Tu eres gilipollas, como pille al tío le arranco la cabeza con un tenedor. Me cago en tó.

– Si es verdad Pepe, que cabrones.

Me temblaban las piernas…

Se fue para adentro, menos mal.

Ya quedaban quince minutos solo, y yo con la taja todavía.

Oi el coche de la autoescuela. Salí.

– Adiós Pepeee, y siento eso de la meada, vaya putada tío!!!

– Adiós Javi, ti si que eres bueno. Suerte en el examen!!!

Salí a la calle y allí estaba, Antonio con una tía. La examinadora.

Yo con la papa la veía guapísima, pero en realidad era mas fea que un plato de arroz con tomate, de esos que te haces cuando no has has comprado y no te queda otra. Esos platos que parece que has vomitao.

Le llamaban en la DGT, la “no la mires” fíjate si era fea. Contaban que si ángel de la guarda no quería dormir con ella ni nada, pobre tía. Y yo con toa la papa la veía guapa. Si coño la veía guapa. El amor es ciego. Pero ciego.

Antonio me la presentó, Javier esta señorita es Rosa… es…

– Es guapísima señoria, con todo el reparo hacia usted eh?

La chica, un poco alucinada, me dio las gracias

Antonio se quedo de piedra pómez. Se me acerco y me dijo,

– Pero que te pasa estas de choteo?

– No tío, quemenamorao.

– Estás bebido cabrón!!!

– Nonono, solo alegre.

– Miraaaaaaaa, mira!! , hostias, pasa siéntate y no hables.

Paso la chica, le abrí la puerta, y le dije – pase belleza – . Antonio me hacía gestos de calla coño!!

Me senté en el asiento, puse todo en su sitio y me dispuse a conducir.

– Cuando usted quiera y donde usted diga señorita, la llevo donde quiera, le hago….lo…

Antonio intervino.

– Vale vale, Rosa cuando diga.

– Por favor salga y dirijase a la primera calle que pueda gire a la derecha, siga recto toda la calle hasta la primera rotonda y allí coja la tercera salida y siga recto.

Joder, casi me da un ictus, yo no podía almacenar eso en mi cerebro lleno de Galopero, mire a Antonio, que ni me miraba. No se atrevía.

Me dispuse a salir y me dije – que sea lo que dios quiera -.

Coloque el retrovisor de dentro del coche y lo oriente para la belleza de examinadora. Seguía viéndola bellísima, se lo decía a Antonio. En voz baja

– Antonio, esh guapñisima verdad??

– No tío no es un orco, pero que has tomado?. Tío concentrate por favor.

– Rosaaaaaa señrita es usted mas bella vista por el retrovisor.

– Gracias señor Javier, pero salga ya por favor.

– Si bellísima dama, con todos los respetos, estoy bien ¿eh? , es que tomo antibióticos para la caspa y me han sentado mal.

– Vale, vale mire hacia adelante por favor, y gire a la derecha.

– Si señor.

Antonio, el profe, quería morirse. Solo miraba a su retrovisor y luego a mi con cara de, que le pasa a este cabrón la que me está liando.

Gire a la derecha y seguí recto…

– hasta la rotonda ¿verdad?

– si vaya hasta allí y gire a la izquierda.

– vale vale, es que no eso, esso, que no me acordaba.

Ya en la rotonda entre por libre, sin ceda el paso ni nada y a 50 o mas, girando. El coche un seat 127 se la época , se doblaba como el titánic con la ola aquella.

La chica con los brazos abiertos se agarraba a lo que podía. Antonio me miraba con cara de loco…

Y yo, a mi rollo…

– yeeeeepaaaa, casi se me va eh??

Dicho esto se me resbaló el volante de las manos.

Hay que pensar que en aquella época los volantes no eran gruesos como ahora, eran de una circunferencia muy delgada y de dirección asistida ni hablar.

Entre eso, la calefacción a tope y que me dudaban las manos, pues se resbaló. Y hacia el bordillo de la salida que íbamos.

– Cuidado cuidado!! El volanteeee!!!

Antonio, alucinaba. Cogí el volante y enderece al coche. Con un contravolante, que había visto en las películas de la tele.

La chica, se desmayo, y Antonio, me quería matar, me cogió del cuello y me decía

– ¡Jooputaaaaaa! ¡Para, paraaaa!

– Ehhh….. No me me chiles, que me desconcentro. Mira la Rosa se ha dormido….

– No se ha dormido gilipollas, se ha desmayado, estas como una cabra. Mira vamos a hacer una cosa. Volvamos a la academia y ya allí le decimos que se ha desmayado y que lo has hecho muy bien, y que se ha mareado de la calefacción.

– Vale, vale, es que me parece que no me encuentro muy bien.

Dimos la vuelta, y nos dirigimos a la academia.

Al llegar allí, aparqué, mal, y empezamos a despertar a la Rosa.

– Rosa, Rosa, Rosa.!!!!

Se despertó.

– Que ha pasado, me he mareado, bufffff, ¿ya estamos aquí?

– Si, si, hemos hecho una pequeña ruta y Javier lo ha hecho perfecto. – dijo Antonio –

– Vale, vale, jolin como me duele el hombro y la cabeza. Esto de la tensión baja es una porquería.

– Si, si Rosa – Le dije – eso dice José Manuel, mi amigo que es electricista.

– Calla Javier!!! – dijo Antonio.

– Valeeeeeeee, joder no de puede decir nada. Bueno señorita, gracias y nada, dos besos eh?

La chica, alucinaba, me dio dos besos y se marcho dando tumbos.

Antonio, me miro, y yo pensaba que me iba a matar. Pero se puso a reír.

– Estas como una cabra. – Y me abrazó – anda, ya lo tienes. En un tiempo, escribe esto en tus memorias, porque la que me has hecho pasar, es para matarte de verdad.

Los dos lloramos, el porque me perdía y yo porque me encontraba muy mal.

Salió Pepe del bar.

– Antonio, mira pasa, mira lo que me han hecho en la nevera, que hijos de puta, se me han meado en el frigorífico!!!!

Antonio me miró…. Y miro al cielo con las manos abiertas….

Yo le miré y sonreí….

Tiré calle arriba hacia casa, para dormir la tontería. Pero ya tenía mi carnet de conducir.

.

©JAVIER SANCHEZ 2019

Nota del autor. Era mentira lo de los capítulos.

El saludo y… eso…

Esta mañana iba por la calle, mirando escaparates, a la gente, a los caballos, leones y a los unicornios grises, y al fondo de la calle venía, de frente, una chica con la mano alzada y sonriendo.

Yo, inocente de mi, pensaba que me saludaba a mí, y cuando a llegado a mi altura ha pasado por mi lado, sin decirme nada, y es que saludaba a alguien que había detrás de mí.

Yo, que soy muy vergonzoso y tímido, para no quedar en ridículo, he seguido con la mano alzada, sonriendo y saludando, un idiota me a chocado los cinco, gritando – Eh tioooo.!!! . Me han saludado varias personas, que he visto de reojo que seguían con la mano alzada tras rebasarme.

Y nada, que siguiendo en este ridículo bucle, me ha parado un taxi y me ha llevado al aeropuerto…. Y eso, que aquí estoy en Ankorage (Alaska), empezando una nueva y alucinante vida. Tengo que aprender a comunicarme. Más.

© Javier Sánchez 2019

En un cata que me vi.

Capitulo 1 único y largo

Noviembre, de 2017. Mi amigo el pastoso, el que siga mi blog, sabe de él, Juan, me invito a una cata de vinos.

– Javi, ven a la bodega que haremos una cata, viene gente importante, de la alta sociedad y gente con pasta, que así intentaré que inviertan en la bodega de conservación. También vendrán los enologos más importantes de todo el país.

Joder, este tío me mete en cada fregado, y yo que pinto allí entre los millonenetis y los tíos esos de la sal de frutas “Eno”, que no se que tiene que coño tiene que ver con una cata, que no se que es tampoco, pero bueno, callé por que siempre quedo en ridículo, cuando hablo u opino sobre estas cosas tan fashions.

– Vale Juan, voy, pero yo no pago ni un euro, que lo paguen tus amigos los pastosos ¿eh?

– No tranquilo, tu vístete bien, sobre todo eso, y a las 11 de la mañana, quedamos en la Masía. ¿Ok?

Joder, ¿bien vestido? ¿Con traje a una cata?, pero me darán un babero por lo menos. ¿No?. Por que eso me suena a Papeo o algo así. En fin…

Al llegar a casa estuve leyendo por interné, sobre el asunto de las catas, para no ir de pardillo e ir bien informado al evento.

Por cierto Enologo no es un especialista en sal de frutas, es un individuo, especializado en vino, su producción, la viñas, los esclavos que vendimian y todo eso. Es que soy un ignorante de verdad, que vergüenza.

Mire que era lo de cata.

CATA:

nombre femenino, (será de Catalina o algo así.)

1. Prueba de un alimento o una bebida para examinar su sabor o su calidad. O, porción de alguna cosa que se prueba o examina.

Osea que con todos los datos que he recopilado, he llegado a la conclusión de que se trata de berbercio de vino. Me llevaré un bocata y la fiambrera con unas pechugas empanadas, porque a palo seco me sienta mal siempre. Y mira, a lo mejor tienen gaseosa fresquita de La Casera (en mi blog se pueden decir marcas) y no se me hace bola, ni nudo en la garganta, que un día casi me ahogo comiendo una loncha de jamón serrano del Mercadona, aparte que estaba más duro que un polo de mármol, se me olvidó quitarle el plástico que separa las lonchas y casi no lo cuento.

Pues eso… Llegó la mañana, me levante, ducha, y me puse el traje, digo “el traje”, por que solo tengo un traje. Traje de lana de Burgos, jaspeado gris, con una abertura detrás, guata interior imitación a seda de color gris también, dos bolsillos interiores y tres exteriores, el de arriba para el pañuelo, supongo que se llevará todavía. Pañuelo blanco, me he puesto. Parezco un Conde…nao

Me quedaba niquelao, no me abrocha la chaqueta pero bueno, la llevaré abierta, aunque el pantalón me haga panzamorcillo. Pero bueno, yo me veo bien. Me perfumé, cogí 50 euros, por si había que dejar propina a alguien, mi bolsito de mano con el papeo y salí de mi mansión de 50 m2.

Cogí mi coche, un Dacia Sandero que me compré con lo suelto de las vueltas del café (mi sueldo no da para más) y partí hacia las bodegas de mi amigo.

Cuarenta y cinco minutos de coche, y veinte más por una pista de cabras, me cago en el tio este, siempre me lía, estaba la Masía a tomar por culo entre las montañas. Una montañas escarpadas, pensé ¿como coño plantarán las viñas, en estanterías? . Si si, curioso…. por que no había visto ninguna todavía.

Me dije, aquí se habrá perdido todo el mundo, por que yo no veo la casa/masia/palacete. Hasta que apareció un cartel, clavado en un árbol, indicando hacia la derecha.

BODEGAS DE

Juan Luís de Arziga Mata de la Fuente y Ferrer Dos Rios” .

>>>>> hacia allí a 400 m.

Solo Serv.

Joder el cartel media tres metros de ancho por lo menos. Las tarjetas de visita de Juan serán tipo A4. Que barbaridad de nombre.

Otro camino de cabras, pero este ya con adornos, unas piedras de a kilo, parecía aquello un camino al infierno. Las ramas de los sauces llorones caían sobre el camino, lo cual ya me indicaba que poca gente pasaba por allí, y en el suelo había como bastante hierba.

Estaba acojonado. – cuatrocientos metros dice – parecen cuatro kilómetros. Se me estaban dislocacando hasta las uñas de los pies, madre mía que meneo. Hasta que de repente se abrió en una explanada y la casa al fondo. Preciosa, color gris cagada de paloma, enorme. Jardines y… ¡dos calzadas asfaltadas! que iban a dar a un garaje enorme. Que se llegaba, por la izquierda, por otra carretera, asfaltada también, desde la cual se acercaba un coche.

– Me cago en mi calavera, en los pijos, en las masias y en mi amigo. Que me he destrozado la espalda y la suspensión del mi super Dacia. Y encima hay una carretera asfaltada allí al fondo.

Llegué y aparqué el coche al lado del BMW de horrible recuerdo para mi. De un fin de semana de esquí, otro día os lo explico, es que me lo dejó y la lie parda.

Juan estaba en la puerta de la casa hablando con dos tíos que parecía que se estaban cagando de lo apretados y estirados que estaban. Y… coño, si van con tejanos.!!!

Juan me vio y se acerco.

– Hey Javi, gracias por venir. ¿Porque vienes por la entrada del servicio? Y con traje!!!

– Hola Juan, pero bueno, tú me dijiste, bien vestido, pues eso y lo de la entrada de servicio, yo que se allí ponía tu nombre, que por cierto vaya tela, mira que hace años que te conozco y no lo sabia, y eso… que entrada de servicio ni hostias.

– Joder Javi, pareces marciano, allí pone Solo Servicios. Sólo servicio.

Mentalmente vi el cartel, pues si ponía solo serv. y no lo relacione, yo que narices sabía que significaba eso.

– Vale tío, yo que se… yo no tengo servicio, bueno si, uno para mear y todo eso. Por cierto, ¿que vienen a caballo, los del servicio, o que?. Oye, gastate la pasta y echale un poco de gravilla o algo.

– Si, si, lo tengo meditado y pensado hace varias semanas. En breve lo asfaltaré.

– Y ahora porque hablas como Góngora .

– Joder, Javier, estas loco, venga vamos para la casa…

“Yunamierda” lo has pensado, ya puedes dar gracias a los dioses del Olimpo que eres mi amigo de la infancia, sino te metía dos guantazos que te ibas a caer tres veces.

Juan se fue y me dijo que me esperaba dentro de la casa. Bueno, primero me dijo y luego se fue. Joder, es que estáis en todo.

Cerré mi coche y pensé en ponerle un pañuelo rojo o un globo, más que nada para verlo luego entre tanto todo terrenos de ocho toneladas. Joder que barbaridad. Parecía aquello un garaje de la mafia. Había coches que valían más que mi piso.

Mientras me alejaba eche una última ojeada a mi Dacia, que estaba allí todo cohibido entre tanto gigante…

Me acerque a la puerta de la casa con mi traje mi bolsita de piel más falsa que el amor de mi suegra, pero bueno que daba el pego oye.

En la puerta había unas diez personas, todas muy bien vestidas, (ninguna con traje, solo yo), el único gilipollas con traje, yo. Sieeeeempre tengo que dar la nota por no entender al gilipollas este, menos mal que me lo quiero. Todos me miraron como si fuera el paciente cero del ébola.

– Buenos días señoras y señores.

Todos, estaban bebiendo agua, solo uno se giró y me hizo un gesto con la cabeza. Los demás, o todos eran sordos o pasaron de mi totalmente, me inclino por lo último.

Conté seis mujeres y cuatro hombres. Juan se acerco y me presentó.

– Mirad, os presento a mi amigo de la infancia, Javier.

Javier estos son, Borja Luís (mierda, otro Borja), Roberto, Pocholo, Arturo y Carla, Sandra, Seoane, Carolina, Dafne y Piluca.

Todos sonrieron, de mala gana, pero lo hicieron. Con una revisión up & down, que me traspasaron.

Vaya tela de piara de pijos.

– Hola a todos que ta…

Del fondo del pasillo apareció, de repente, dando saltitos, un algo, que no supe identificar, si hombre o mujer, iba vestido tan raro, con pelo larguísimo, maquillaje negro en los ojos y labios de color morado muy tenue.

Hasta que hablo… joder parecía un camionero vasco recién levantado.

– Bueno chicos, vamos para adentro… Ya esta todo preparado para la cata – Dijo el pavo, con esa voz que daba miedo y no coincidía con su cuerpo palo. Parecía que estaba poseído.

– Soy Gérard Antoine, gran solmelier de las bodegas… Bla, Bla, Bla, Bla,

– Joder Juan, este tiene el nombre más largo que el tuyo.

– Calla coño, es el somelier de la bodega. El que sabe de vinos vamos.

– Ah, coño, como lo dice todo seguido…

Ya íbamos de camino siguiendo al poseído hacia las bodegas. Todos muy estirados y hablando de vinos y restaurantes, que yo no tenía ni puta idea. Pero me dejé llevar, solo sonreía… Es lo mejor para no parecer tonto del culo, sonreír siempre, me lo enseño un atracador de bancos, amigo del cole. Robaba bancos de los parques, hasta que tuvo un esguince en la L3 y lo tuvo que dejar. Ahora es concejal de urbanismo en una ciudad, que no os puedo decir. Es que Barcelona es mi ciudad y me da vergüenza decir que trabaja allí. Bueno lo de trabaja es un eufemismo.

Cruzamos toda la casa, un pasillo medianero, hasta la parte posterior, allí unos jardines y al fondo una pequeña casa, que debía de ser la bodega. Más que nada porque ponía en una pintura antiquísima, las letras… BODEGA.

La cosa se complicaba. (es mentira, pero hay que darle un poco de intriga)

Íbamos paseando por la pequeña explanada y subimos por un precioso camino, a la izquierda había un bar, ponía Bar en la puerta al lado de un letrero antiguo que rezaba “Beba Coca-Cola” , la bodega quedaba a la derecha al fondo del camino verde que va a la ermita. Había una persona sentada en una escalera que daba a una puerta pequeña sobre la planta superior del Bar.

Le comenté a Juan que quien era esa persona. Me comentó que era la camarera.

Le mire y le dije – Me estas vacilando ¿no?, mira que yo no soy como estos estirados caga caviar.

– Que no Javi, que es la camarera…

– Pero que me cuentas, si esto esta más solitario que los Monegros, quien va a venir aquí.

– Pues para cuando vienen mis amigos o inversionistas, etc. Ya sabes.

– Pues no Juan, no alcanzo tu nivel de derroche, una camarera para dos veces al año que haces una chorrada de estas, con los panoli estos.

– Mira no empieces con tus paranoias y no me des la mañana vale. Es la camarera y punto.

– Vale vale,…… Pero no lo entiendo Juan.

– Joder, joder, Javi, que pesado que eres…

Entramos en la casona aquella. Joder casi me caigo por las escaleras, oscuro como el culo de un grillo, yo iba con gafas de sol y en al cambio de luz falle…, apareció un escalón y casi me voy para abajo, me apoye en algo blando y me pare. Carolina no, Carolina no se paro, se fue para abajo la pobre, rebotó, los seis escalones.

Le paro un saco de arena que había al pie de la escalera, curioso, los ponen para absorber la humedad o que haya un nivel bajo de humedad.

Pues nada Carolina se comió todo el saco, dejo allí la marca de la cara, con las gafas, hasta quedo la marca de Emporio Armani. Me sentó mal, pero por dentro me partía el culo, es más, le hice una foto al saco.

– Ay, ay, ay, qué golpe me he dado, he tropezado con algo, tengo algún arañazo, ay por favor se me ha roto la uña del dedo índice, que disgusto más strong, por favor…. Ay… Camarero ¿tiene agua?

– Señora no soy camarero soy el enólogo de la Bodega y…

– Bueno vale, pero que sea Perrier, por favor.

– Es que hay que mirar Carolina,- le dije – te habrás tropezado con los taconazos esos que llevas… Claro.

– Debe ser eso, aunque parecía que me empujaban….

Juan me miro con cara de asesino en serie, pero de serie Colombiana, de esas de tres mil capítulos.

– Recuerdame que te mate luego cabrón.

Pasado el disgusto de la pánfila, y con mi celular lleno de fotos del saco de Belmez, nos adentramos en la bodega…

Joder con la bodega, parecía las cuevas de Altamira, no se veía casi nada, bueno hasta que me di cuenta que llevaba las gafas de sol.

Cooooñooo.!!! Esto es un bunquer, pero lleno de barriles, en cierto modo era muy bonito, unas luces tenues de color amarillo y tres plantas de toneles gigantescos. Y ese olor, por dios, parece el water del bar Pepe de al lado de mi casa. Huele a húmedo. Una mezcla de húmedo, vino y colonias caras de los estirados.

Carolina hablaba con Dafne.

– Pues nosotros ayer, para la cena, Borja subió de la bodega, un “Jean. Marie 1999 de Don Simon reserva familia”. Mmm estaba buenísimo Dafne.

Yo alucinaba con la cara saco, su marido el Borja, asentía sin mediar palabra, solo con la cabeza. Bebiendo agua todavía. Que gente más rara, coño.

En ese momento.

Entró el somelier camionero.

– En está cata vamos a tomar, 5 vinos – yo pensé, he hecho bien en traerme las pechugas empanadas – dos reservas de la casa y dos gran reserva familia también de la casa. Detrás vuestro tenéis el depósito de cada uno, para que después de cada cata echéis el vino sobrante. ¿Vale?

– Una pregunta, porque hay que escupir el vi….

– Javi.!!! Jajajajaja, que gracioso que es – dijo Juan apretandome el brazo con una fuerza de Hulk con dolor de cabeza – lo dice de broma. VERRRRDAADDD JAVIIII….!!!!

Ya vi que me estaba columpiando cual elefante borracho, y me calle, aunque me quedé con la duda. De porque coño tenía que escupir un vino que valía un semana de trabajo.

Nos colocaron alrededor de los Enólogos y el somelier empezó a presentar y a servir los caldos. (Los llaman así, manda cojones, yo pensaba que nos ponían un consomé para hacer colchón).

Había una banca con información infinidad de copas, pan, y agua. – joder que ratas pensé –

Los estirados estaban ya hablando de los vinos y el vasco y los de la sal de frutas todavía no habían empezado.

La cara saco, estaba que se moría por beber, estaba como loca, su marido impertérrito, parecía que iba a una cata de Fanta de naranja, el tío es que ni la miraba, bueno yo tampoco, por qué la miraba y miraba las fotos del saco y me venía la risa. Imaginar la caras de Belmez, pero con gafas de sol y en un saco de arena, me daba la risa tonta.

Por fin empezó el enólogo…

Buenos días, mi nombre es Juan Valdés… – vamos no me jodas, pensé, lo que faltaba, casi me da un ataque de risa – os voy a presentar el primer vino.

– Este vino del 94, es un reserva de la casa, con uvas de Cabernet Siuvignon (es lo que entendí) y garnacha (eso ya lo entendí mejor, pero ni puta idea). De suave paladar primario, en boca sabores afrutados, cereza, endrinas, canela y un bajísimo alcohol… – pensé, nos ha jodió es del 94, se habrá desbravado – pruebenlo por favor.

Un camarero, me escanció (se dice así en idioma pijolandio).

Me bebí la Copa de un trago, cuando pasaba lo ultimisimo por mi gaznate, recordé que no había que tragarlo todo. Ya me estaban mirando todos con la copa llena y a mí me quedaba el colorcillo del culo de la copa. Tosí.

– Cof, Cof, Cof , (o como se ponga lo de toser), lo siento, está buenísimo, sabe a , fresas y canela o tomillo, o algo así… Buenísimo de verdad….

Juan , se acercó y susurrando como un alien me dijo.

– Hostia Javi, no me seas paleto, compórtate coñooooo.!!

– Yo que se, es la inercia, estoy acostumbrado a los cubatas y mira, to padentro.

– Pues solo bebé sorbitos, joder,no es tan difícil.

– Vale, vale perdona…

La cara saco y su marido me miraban y cuchicheaban …

La dije – Es que tenia sed …

Pensé, pues cuando vean las pechugas de pollo empanadas se van a cagar y Juan me va a matar.

Joder, he de concentrarme, pero es que el olor a vino, humedad, colonia y la copa de vino, se me estaba revolviendo el estómago.

Se avecinaba potada importante…

Menuda mañana me esperaba.

…Joder, he de concentrarme, pero es que el olor a vino, humedad, colonia y la copa de vino, se me estaba revolviendo el estómago.

Se avecinaba potada importante…

Menuda mañana me esperaba.

Pasado el primer discurso, el enólogo siguió explicando las buenaventuras del vino y empezó a hablar del segundo cuatrimestre caldo.

Señoras, señores, ahora les voy a presentar una de las joyas de la casa.

Es un gran reserva cosecha del 82 , es nuestro mejor vino, lo ponemos a la venta en una semana, su precio venta al público será de unos 400 euros, para ustedes, amigos del señor Juan, quedará en 300 euros…

A mí ya me estaban cogiendo todos los males, aquel olor, la luz amarilla, el suelo de tierra, la colonias, la carasaco, que no paraba de mirarme. Y veía a todos, como en un sueño, borrosos y ondulantes. Estaba muy mareado, seguro que el pelotazo de vino, me había hecho un agujero en el estómago. Hecho mano a mi bolso de mano y cogí un almax, siempre llevo encima, nunca se sabe.

Me lo tomé, mientras el vasco empezaba a hablar, yo le oía como si tuviera una cacerola por sombrero. Y encima me estaba meando. Vaya tela.

El vasco iba soltando la retaila de explicaciones sobre el vino.

– Este caldo, reposado en barrica de roble Veneciano, traído directamente de los bosques de Venecia, ha envejecido durante 35 años en estas bodegas y en estas barricas….

Bosques de Venecia? Pero si alli solo hay canales y gondoleros, joder que gente mas rara, yo no aguantaba más, se me estaba pasando el mareo y las arcadas, pero tenia una ganas de mear insoportables… estaba oteando si había wc, debía de tener los ojos amarillos…

– Javier ¿te escancio vino?.. ¿ estás bien? Estas pálido…

Joder era el somelier vasco, había aparecido allí de repente, casi me meo, bueno una gotilla me salió. Cruce las piernas.

– Si , gracias, Gerard. Oye para mear, donde puedo ir, es que me va a crecer la vejiga hasta límites insospechados. Tengo un amigo que murió así en este estado…

– ¿De veras? ¿Murió por no poder hacer pis? Que horror.

Yo miraba a aquel mutante y le contesté.

– Si, se estaba meando y cayo al suelo desvanecido, le atropello un camión, un coche, un camión de bomberos, una ambulancia y dos caballos.

– Pero bueno, que me estás contando..

– Es que estaba con su hijo en un tío vivo, y le pasó por encima todos los artilugios. Lo tuvieron que coger con una pala.

– Jopelines, pobre hombre, mira el lavabo esta a la entrada, por el pasillo a la izquierda, unas escaleras y en el segundo piso ,allí, cuarta puerta a la derecha. Prueba el vino, su bouque a nueces es genial. Luego te veo.

– Gracias Gerard, – pedazo de cabron, está disfrutando con mi cara de sufrimiento.- pues yo tengo que mear como sea o voy a explotar como un globo de agua. Porque de las instrucciones, me he quedado en … por el pasillo de la izquierda…

Borja Luís, Roberto, Pocholo y Arturo, hablaban de yates y lo que les costaba el amarre en el puerto. Pocholo estaba cabreadisimo por qué le habían subido el amarre doscientos euros mes y que tendría que echar a la filipina. Los otros “mongo pijos” asentían y sonreían, por la salomónica solución del Pocholo de los cojones.

Yo estaba alucinando y meaaaaaandome que me quería morir. Encima había una pequeña fuente en el patio y yo solo oía el ruido del chorrito. No podía ser había que buscar un remedio.

Mientras el somelier vasco estaba hablando de las grandezas de otro caldo a precios de coche, yo buscaba el sitio indicado para la super mingitada.

Carla, Sandra, Seoane, Carolina, Dafne y Piluca. En la otra parte del círculo maldito de mega pijos, hablando del servicio. Que les costaba encontrar gente para servicio de la casa.

La cara saco decía que no había manera encontrar a nadie por 500 euros al mes. Y las otras arpías reían sarcásticamente…

– Es verdad nena, a mí se me han ido tres en dos meses.

Supongo que hablan de esclavitud, que quieren a una persona, para no pagarle como una persona, de paso pago en negro, no contribuyo a la comunidad y así me ahorro para pagar el amarre del cabrón de mi marido. Domingos a misa y solucionado.

Pasé de estar meandome a modo asesino en serie… Pero pudo más la meera.

…. Cosechado en las tierras de Don Juan, este caldo joven, de mirada Esmeralda y sabor con fondo de soto bosque, bla, bla ,bla…

Esto oía de fondo, mientras ya estaba en modo MEGQMM, “manos en los genitales que me meo”.

Detrás de las enormes tinas, había una especie de gran vaso de metal con un palo enorme. Y se me iluminó la cara.

Para allí que fui.

El vaso con el palo, era todo metal dorado, pero que allí cabía toda le meada que iba a echar y que ya saboreaba..

Dicho y hecho, me acerque al vaso, aprovechando que el somelier y los Enólogos estaban hablando de taninos o no se qué hostias y mee. Y mee… Y mee, joder me maree y todo, y casi pierdo el conocimiento, me senté allí mismo, tras las tinajas esas hasta que se me pasó un poco. Abrí mi fiambrera y me puse a comer una pechuga de pollo empanado. Me sentaba de maravilla… hasta que…

– Javi!!, Javi.!! Donde estas .? Estás por aquí.

Me cago en todo, era Juan, que me buscaba y se iba acercando y yo con la boca llena de pollo… Me estaba atragantado…

– Voy Juan.!!! – dije poniéndolo todo perdido de pollo y el aceite que me chorreaba por la comisura de la boca – ya voy, es que estaba aquí, mirando el smdksjdndj. !!!

– Vale , ven para aquí que vamos a probar un buen vino de la barrica grande!!

– Voy, voy – que coño será la barrica grande –

La barrica grande. Un pedazo de tonel de tres pares de…. toneles (es que no se puede decir cojones).

– Javier, Javi, estamos aquí.!!!

Era Juan que estaba detrás de aquel tonel, con el pijerio. los somelieres, los enólogos y un tío, sería un subordinado (joder como empleo las palabras) porque iba con un mono azul y unos guantes negros.

Juan habló:

– Ahora como último servicio de la cata, vamos a probar este caldo, que mi padre QEPD, preparo hace 30 años. Esta era mi sorpresa, porque nadie nunca lo ha probado.

– Ohhhhh.!!

Todos los estirados, ovacionaron a Juan, como si les hubiera ofrecido la caja esa de la Vandarra o Pandora o algo así.

– Ahora López, se dispondrá con el vaso a recoger el vino suficiente para todos vosotros.

¿Con el vaso? Cómo coño va a meter la mano y un vaso por el agujero ese de arriba. No lo entiendo.

López, asintió y fue raudo detrás los otros toneles a coger un palo larguísimo que al final tenía un recipiente, que cabía aproximadamente medio litro.

Entonces fue cuando mi vida se rebobino hasta la gran meada de hace un rato. Y estuve a punto de desmayarme, el pavo ese había cogido el vaso corriendo , y lo llevaba en posición vertical, ni se había enterado, de que estaba lleno de mi mingitada monumental

Yo quería morirme. Siempre me quiero morir, porque no se que pasa en mi vida que me ocurren cosas rarísimas, con el esquí, en el super, comprando mi casa, no se, parece como si alguien me echó un mal de ojo, pero mucho. De veras. Parezco el Mr. Bean de Barcelona.

Pues eso yo quería morirme… El tío subió la escalera con mi cuarto de litro largo de Pipi y sin mediar palabra metió el vaso con el palo en el agujero del tonel o barrica.

Juan comentaba.

– El caldo se recoge en este vaso, que tiene 120 años, de cobre. Es de la familia. Este caldo, del cual estoy muy orgulloso, tiene un bouquet muy, muy especial. No sé renueve en recogida, ni se retira del fondo, se coge en superficie hasta llenar los 450cl que tiene el vaso y se extrae de inmediato.

Dicho y echo,el solícito López en un plis plas ya tenía el vaso lleno y fuera de la tina. Yo estaba alucinando. Todo el pijerio dando grititos y saltando. Los enólogos y los somelieres, totalmente impávidos. Esperando el vino, para dárselas de parafernalia y boato.

El López escanció (se dice así) el “caldo” sospechosamente claro para ser un tinto, a todos, mientras lo hacía, yo me apartaba, discretamente y dije.

– Yo lo agradecezco pero es que estoy tomando antibióticos para la caspa y ya no puedo más, no me vaya a dar un tabardillo.

Juan me miró con esa cara que descubre que “algo a hecho este”.

Me fui yendo a la puerta lentamente, mientras veia , cámara lenta, a los catadores que iban acercándose las copas a la boca.

Cuando se oía el bfffffffff.!! Cómo que escupían el vino, y empezaban a potar, yo ya estaba en el coche, había perdido el tupper de las pechugas empanadas, y la bolsa.

Mientras arrancaba el coche, oía a Juan que venía por el pasillo de la casa gritando.

– Javieeeeeerr.!!!! Hijoputisimooooooo.!!!!! Que has hechooooooo.!!!!

Esto ya lo ví por el retrovisor del coche. Madre mía la que he liado, madre mía. No puedo ir a ningún sitio…

En cuanto llegue a casa, busco el pasaporte y me voy a un país extranjero, Andorra o así.

Joder ya empezaba a sonar mi móvil …

“Juan llamando”…

Fin

O no…

.

©Javier Sanchez 2019

Mi piso, de fallo burocrático

Por fin despues de 23 años y siete meses de papeles y cambiarme de partido político tres veces, me han concedido un piso del ayuntamiento, de esos de 38 y 58cm2. Todo exterior, la ventana sobre todo y lo único

A mis 33 años, después de apuntarme a la lista de candidatos, alla por el año 1995, presentar tres expedientes como que era y soy pobre de la muerte, presentar un certificado medico que tenia enfermedades como para estudiarme diez años en la facultad de medicina, depositar a fondo perdido ochenta mil pelas de la época, (unos 500 euros), hecho este que anote en el incremento del empobrecimiento, o sea que era mas pobre de la muerte que antes de apuntarme, esto se lo comenté al tipo de la ventanilla y se me quedo mirando largamente y me dijo que era la hora de ir a tomar un café. Y se fue…. El pedazo de cabron. Y alli me dejo con mis dos carros del Pryca (se llamaba Pryca en aquellos años) lleno de papeles. Para iniciar el expediente.

Pues bien, 24 años despues, supongo que lo que tardo el cabron aquel en volver del cafe, me lo han concedido. Me llegó un burofax indicándomelo y unas disculpas, por el fallo burocratico, debido a que se había quedado mi expediente en un cajón. Espero que no se haya jubilado nunca el funcionario aquel. Y siga trabajando hasta los ochenta.

Pero bueno, estoy muy contento, ahora con casi 50 y pico años largos soy feliz. Se me saltan las lagrimas. Aunque me he casado dos veces y tengo dos hijos maravillosos.

Pero de entre todos, el primero en venir a verlo fue mi tio Genaro, que trabaja en la ONCE, vende cupones, y lo que me ha dicho nada mas abrir la puerta es: “Joder que pequeño”. Que cabron, y eso que es ciego como un pez de goma, pero lo notó.

Pues eso, que nada mas entrar ya me rompió dos jarrones y una lámpara y me dijo:

-Pero porque lo tienes todo tan junto.

Le dije

-Tío, es que es así de pequeño, 38 m2

-Joder, pues no hagas espalda de cordero que no te va a caber. Mi puesto de los cupones es más cómodo.

Vamos que se fue después de darse con el esquinero de un estante.. La cama, la puerta del baño y la de salida, eso fue culpa mia aposta se la deje entreabierta. Me dijo que le fuera a ver a casa, que él no venía a verme más. Que estaba lleno de moratones.

-Vale tío, yo iré a casa a verte, si eso.. y pensé, tu aunque vengas un millón de veces, tampoco me vas a ver…. (que cabron soy).

Tiene muy mala leche. Le di betadine y llame a un taxi y lo envíe a Sant Cugat, aunque el vive en Badalona. Asi mañana me llama. Y ne río un rato

Pues me iba a comprar una cama de IKEA de 1,80. Pero mido y mido y no cabe, pero pensándolo bien, la de 1,35 es más íntima Aunque eso da igual porque vivo solo.

Tampoco me cabe el piano, si eso me traeré la armónica, porque con la guitarra, si me animo un poco, doy con las paredes.

El comedor-salón-cocina, es muy chulo, me cabe una mesa camilla, con una lámpara en el techo de una bombilla, es que si le pongo dos, en verano hará mucho calor. También me caben dos sillas (plegables), medio sofá, no un sofá de dos plazas, uno de una y media. Y un cuadro, tipo lámina, los de marco me come espacio.

Pondré una Tv, la mas plana del mercado, para que no me quite espacio, y para de contar, si pongo una de esas combadas nuevas, se me mete en medio del comedor-salón-cocina y va a parecer el IMAX y yo la última vez que fui al IMAX me sacaron en camilla, menudo mareo que pille, vomite hasta los calcetines.

En la cocina (americana) hay una vitro cerámica, que parece una tablet, pero mola. Tres armarios altos, una encimera que cabe dos latas de olivas y una plato.

El fregadero, es como un cuenco de servir salsas. Y el grifo, enorme en proporción, claro es que ya no venden de aquellos de “Mi cocinita”. Debajo de todo esto esta, el horno (para dos patatas y una albóndiga

EL lavavajillas de 4 servicios (platos grandes no), vasos de esos de cortado, pequeños de la muerte. Y dos cubiertos, cortos, no muy largos.

La lavadora, esta es de carga superior, y está al lado de la vitro, ósea que peligro, peligro, puedo poner a lavar un estofado. O poner la ropa en la tablet.

El baño (jajajajajaja, por decir algo), tiene el inodoro (que no sé porque se llama así, con la peste que hecha cuando te vas pabajo, es que si siempre huele porque coño le llaman asi) un plato de ducha (y lo de plato es cuasi literal), un lavamano (en singular, porque es pequeño de cojones, si me lavo las dos manos juntas, se sale el agua). Y un espejo, que me cabe media cara. Es algo pequeño pero está bien. Me afeito una parte de la cara y luego me pego a la pared y me afeito la otra.

Tambie, por obligación, dejaré de esquiar, los esquís no me caben. Bueno si caben, pero me doy en la cabeza siempre.

Los libros tendré que hacer una selección, todo lo parecido en volumen a “Guerra y Paz” no entra. Me traeré uno, de los delgaditos. O dos.

Iba a hacer un cajón-bajo-cama que explicaron en un video de esos de Bricomanía, que el cabron te puede hacer la Torre Eiffel, con todas las herramientas que tiene, y encima te dice que es fácil…. he desistido..

Es que… hacerlo, lo puedo hacer, pero no se puede sacar, ni abrir, ni nada. Porque por un lado se lo impide la pared y por el otro, el armario.

Vamos, para que lo entendáis, que tengo que pasar las escoba estirado en el suelo como un comando, para sacar la pelusilla de debajo de la cama.

La ropa ira toda en el armario, al armario le he llamado IKEA “las cuatro estaciones” Ahí va todo.

Zapatos debajo de la cama, y aplastados, no hay sitio para más. Dos zapatos.

Eso si, tiene un balcón que da a la calle, lo malo es que hay un edificio entre la calle y mi casa y solo veo ladrillos, muy bonitos, por cierto. Me cabe en el balcón, una mesita y un cenicero, aunque no fumo. Sillas ya no, hay que estar de pie. Vamos una mierda. Pero tengo unos glúteos de estar de pie, que paque te cuento.

Lo pintare mañana como hizo mister Bean, con un bote y un petardo. Cinco minutos y todo blanco.

Vamos que es una delicia vivir en mi piso subvencionado, mientras voto a los políticos que viven en esos casoplones que te cagas, que pago yo tambien.

Asi es la verdadera vida minimalista. Pero la de verdad, no la que sale por la tele.

Así que, ya conoceis mi pisito del ayuntamiento, para pobres, que tanto me ha costado conseguir, bonito, pequeño, cuco, está bien, aunque mi tío dice literalmente que es una mierda. El cegato cabrón.

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© Javier Sánchez 2019

Sensaciónes nocturnas

Hay sensaciones desagradables en la vida, por ejemplo, caerte en unas zarzas en un camino en el monte, y llevar un jersey de lana hecha por tu madre, no sales de alli en dos semanas.

Pero la peor que me sucede a mi, casi todas las noches, es una de las mas incomodas que he padecido en mi corta vida, solo tengo cincuenta y seis años. Es esa de que me abracen por detrás mientras duermo, que me respiren en la nuca y siseen mi nombre, en latín, sobre todo por que vivo solo con mi gato.

Estoy que no vivo…. o si, pero bueno queda bien la frase.

He puesto la foto de un árbol porque no encuentro la de un fantasma en una cama. Los árboles molan.

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© Javier Sanchez 2019