El experimento

Me comentaron que un estudiante a monje Lama, Jose Mari, de Albacete le pregunto a su maestro.

-“Maestro ¿A qué situación le tiene más miedo la gente?.

Dos horas después, el Lama estaba en trance, roncando como un caballo desbocao.

-“A la oscuridad, estimado estudiante.”

Lama Yuan Yaai

Y creo que es muy cierto, en ella viven nuestros miedos y duermen nuestros secretos. Descansan nuestras batallas diarias, en un rincón, esperando el día. Mientras el alto el fuego diario nos deja dormir.

En ella no nos sentimos cómodos, nunca, es un sentimiento ancestral, la oscuridad no es nuestro medio. Nunca lo fue ni lo será. Siempre ha producido miedo, inseguridad y sobre todo, golpes en el pie con la pata de la silla.

Hay un experimento muy acreditado, lo ley en una revista científica, creo, “Que me dices oyes” se llama, y decía tal que así:

“Probad a apagar luces, y dejar en silencio toda la casa, si es posible. Al mínimo posible.

Y sentaros, es la manera más cómoda y segura. De pie se sufre más. Y esperar acontecimientos.”

Os lo aseguro. Estas más expuesto. Lo hice. Y…. experimente lo siguiente:

Al momento el cerebro comienza a acelerarse, estado de alerta, y los sentidos se acentúan asombrosamente, como consecuencia de lo mismo, el ritmo cardíaco se acelera poco a poco, sin problemas, pero se va acelerando. Lo notas.

Y comienzas a “oír” el sonido de la circulación de tu sangre, empiezas a oír ruidos que antes no oias. La sensibilidad de tu cuerpo se acentúa de forma asombrosa. El bello de tu cuerpo es sensible a cualquier movimiento del aire lindante y circundante tu cuerpo.

El cerebro comienza a captar cosas, empieza a procesar cosas incomprensibles, cuestión de la aceleración cardíaca y la hiperoxigenacion del cerebro. No es que te vuelvas más listo, o tengas superpoderes, no os hagáis ilusiones.

Hasta que llega el momento, en plena locura sensitiva, que sientes que algo pasa por tu lado, mueve el aire y el bello del brazo lindante se eriza, y la piel. Y ese algo se sienta a tu lado.

Esa sombra oscura, que estaba oculta en la oscuridad, que surge de los más profundo del abismo, o algo así… En lo mas profundo del miedo, esto último si es acertado.

Y todo tu ser entra en lo que se llama pánico, te levantas como un resorte a encender la luz, nuestro moderno y amado medio. Y te giras poco a poco a ver que es lo que te ha aterrorizado.

Y mi hijo te dice.

– Hola papa, que haces aquí a oscuras?? Hay leche.???

Así es el miedo. La oscuridad. Asi es el cerebro y así es el cabrón de mi hijo que se ha sentado a mí lado, en pleno ataque de experimento, sin decir nada, como un puto ninja.

Esto es lo que se ve en la oscuridad

©Javier Sánchez 2019

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¿Irracional?

Ya lo preguntaba aquel productor cinematográfico interpretado por Kirk Douglas en la película”Cautivos del mal”

¿A qué crees que le tiene más miedo la gente?.

Y solo hay una respuesta:

“A la oscuridad”

Y es cierto, en la oscuridad viven nuestros miedos y duermen nuestros secretos. Descansan nuestras batallas diarias.

En ella no nos sentimos cómodos, nunca, es un sentimiento ancestral, la oscuridad no es nuestro medio. Nunca lo fue ni lo será. Siempre ha producido miedo, inseguridad y golpes en el pie con la pata de la silla.

Hay un experimento muy acreditado, lo ley en una revista científica, creo, “Que me dices”, y decía así:

“Probad a apagar luces, y dejar en silencio toda la casa, si es posible. Quedad a solas, de pie o sentados, como queráis. Y… preparaos s sentir”

Comencé… sentaos, es la manera más cómoda y segura. De pie se sufre más. Os lo aeeguro. Estas más expuesto. Lo hice. Y…. experimente lo siguiente:

Al momento el cerebro comienza a acelerarse, estado de alerta, y los sentidos se acentúan asombrosamente, como consecuencia de lo mismo, el ritmo cardíaco se acelera poco a poco, sin problemas, pero se va acelerando. Lo notas.

Entonces empiezas a oír el sonido de la circulación de tu sangre, empiezas a oír ruidos que antes no oias. La sensibilidad de tu cuerpo se acentúa de forma asombrosa. El bello de tu cuerpo es sensible a cualquier movimiento del aire lindante y circundante tu cuerpo.

Y el cerebro comienza a captar cosas, empieza a procesar cosas incomprensibles, cuestión de la aceleración cardíaca y la hiperoxigenacion del cerebro.

Hasta que llega el momento que algo pasa por tu lado, mueve el aire y lo sientes. Y se sienta a tu lado.

Esa sombra oscura, que estaba oculta en la oscuridad. En lo mas profundo del miedo.

Y todo tu ser entra en lo que se llama pánico, te levantas como un resorte a encender la luz, nuestro moderno y amado medio.

Y te giras poco a poco a ver que es lo que te ha aterrorizado.

Y tu hijo te dice.

– Hola papa, que haces aquí a oscuras?? Hay leche.???

Así es el miedo. La oscuridad. Asi es el cerebro y así es el cabrón de tu hijo que se sienta al lado tuyo, en pleno ataque de pánico, sin decir nada.

Esto es lo que se ve en la oscuridad.

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©Javier Sánchez 2019

Una historia espantosa.

El hombre estaba parado a la orilla de la carretera, era casi medianoche, hacia autostop, (vamos parar un coche para que te auxilien o viajar como el rey, osea, de gorra). Era una noche espantosa, una de esas noches cerradas, con una tormenta terrible, luces y truenos, lluvia torrencial, vamos de esas que te cagas.

El hombre caminaba ya hacía varias horas y nadie paraba para llevarlo. Su vehículo se había estropeado en medio de la nada, en plena carretera de la montaña. La tormenta era tan fuerte que no se se alcanzaba a ver a unos tres metros de distancia. A dos, si, a tres, ya no. Curioso ¿Verdad?.

Esta es mi tía Paca. Es que ni encuentro ninguna foto de una carretera con mucha lluvia.

De repente, vio entre la cortina de lluvia, cómo un extraño coche con las luces de posición, se acercaba por la carretra lentamente, él estaba en la cima de una engañosa cuesta, conocido como falso plano, el vehiculo se detuvo justo a su lado. El hombre, dado su penoso estado, empapado, helado de frio y que era muy feo, sube al vehiculo sin dudarlo y rapido cierra la puerta. Mira hacia el asiento de al lado y se da cuenta con asombro de que nadie va conduciendo el coche. Detrás tampoco hay nadie. Curioso. Iba a decir algo… y el coche de repente, se mueve suavemente.

Sorprendido y acojonado (todo hay que decirlo) se agarró al asa superior de la puerta como si eso le fuera a salvar la vida y mirando repetidamente al asiento del conductor y al frente, consecutivamente y muy rapido, alucinando. De repente, en una de las miradas al volante, la cortina de agua cede un instante, ve la carretera y con horror se percata de que delante hay una curva a la derecha (no cortes, Carlos trata de arracarlo, por dios!!, perdón, se me ha ido la olla).

El individuo, asustado, se agarra esta vez al salpicadero y comienza a rezar e implorar por su salvación al advertir su trágico destino.

– No me lo puedo creer, no me lo puedo creer. Esto solo me puede pasar a mi (asi unas 50 veces). Y encima soy feo. Pero feo, joder voy a morir feo, me van a velar boca abajo.

Aún no habia terminado de salir de su espanto cuando, justo antes de llegar a la curva, aparece una mano tenebrosa por la ventana del chofer y mueve el volante lentamente pero con firmeza.

Entre relámpagos y truenos, el hombre chilla de pánico, paralizado por el terror de la imagen de aquella mano agarrada al volante, medio cierra los ojos y se aferra con todas sus fuerzas, esta vez al asiento; inmóvil e impotente ve cómo sucedía lo mismo en cada curva del oscuro camino, mientras la ensordecedora tormenta aumentaba su fuerza. Y sigue gritando.

A cada gesto de la mano fantasmal, fuera se oía como un quejido.

Ni podia más y sacando fuerzas de un bollicao que se había comido antes, atina a abrir la puerta y baja del coche a la primera oportunidad. El hombre corre como poseido, gritando y agitando las manos por encima de la cabeza por toda la carretera hasta el pueblo más cercano.

Sin parar, corriendo como un verdadero poseso. Vamos, un runing de estos de ahora, hasta arriba de geles y todo esas mierdas que se comen, que un dia vamos a tener un disgusto.

Exhausto, todo empapado, helado de frio y lo de feo no se le habia pasado, llega a un pueblo y se dirige a una casa con luz, que era, como no, la cantina del pueblo, justo a la entrada y se encontraba aún abierta. Entra y pide una botella de ron, un donuts y dos magdalenas (ahora muffins).

Todavía temblando y con la cara desencajada, fea de cojones, empieza a contar a todos los presentes la horrible experiencia que acababa de vivir. Se hizo un silencio ante el asombro de todos.

Como a la media hora entran a la cantina dos hombres, resoplando y con cara de extenuacion, atabiados con sendos chubasqueros negro azabache de la temporada anterior, y le dice uno al otro en tono molesto:

.- “Mira Francisco María de la Cruz, allí está el tonto la polla que se subió al coche cuando lo veníamos empujando y en la bajada nos dejo alli colgados gritando como un loco”

Que gentuza, de verdad ¿eh?.

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© Javier Sanchez 2019

La estaua

Pues que me apunté a una excursión de esas del Imserso, para los jubilados o la gente de la cuarta edad. Íbamos gente se 100 años para abajo, yo era el más joven, con 54, también venían unas chicas seglares y un grupito de monjas recién salidas de la Universidad de las Monjas.

Tras caminar 5 km llegamos a la puerta de la iglesia de la Santa Bombona de Butano, en Verona, capital de Soria. El guía comenzó a dar la chapa con los corintios y los capiteles, los murciélagos y todo el rollo ese. Y en eso que, me aburría más que un buzo en Toledo, mire para arriba y me dije…. hostias!!! Es que vi encima de la puerta de a iglesia aquello alucinante (adjunto foto).

No lo dudé, hablé espontáneamente con el guía.

– Oiga caballero, pare con la chapa por favor y mire allá arriba. le pregunto. Aquella estatua del culo y la polla ¿que es…?

El guía le dio un bahido y se desmayó, cayo rodando por las escaleras, casi me atropella, las monjas y las seglares también se desmayaron, una vieja y tres marineros, que pasaba por allí también. Joder si lo se no digo nada..

Javi
(Bocazas)

© Javier Sánchez 2019

Curso nuevo

Hola, era para informaros que he empezado un curso nuevo.

Llevo dos meses, y oye, esto parece una clase de vampiros, y encima no me entero de nada, el profe habla bajito, todo el mundo entra en el aula sin un ruido, parecen ninjas, joder me da corte hasta respirar. Y el tío este todo el rato.

– shhhhhh!!!

Y decir en voz baja, muy baja,

– al fondo a la derecha, shhhhhh!!!! O a la izquierda estantería 3…. Dame tu DNI…

Y nos lo hace hacer cada 10 minutos a todos. Creo que voy a suspender. Entre todo esto habla de libros. Es que no lo entiendo, bueno es que no le oigo, joder que agobio

Esto de apuntarme al Curso de Bibliotecario es una mierda. Joder parezco un murciélago. Y creo que me estoy quedando sordo, de tanto poner la oreja.

© Javier Sánchez 2019

Una de tonterías

Ya lo dijo el presidente de la AEA, Asociación de Estreñidos Anonimos. Don Joséma Guanto

” Las cosas no salen cuando uno quiere. Ni como uno quiere. Es asin. Por ley

No os ha pasado nunca estar deseando algo y cuando lo estas rozando con los dedos, se esfuma la oportunidad delante de tus ojos, o si es algo que está encima de un armario, lo tocas con la punta de los dedos y en lugar de moverse un poco, se te cae encima. Nada, es que no hay nada que hacer. Nada sale como uno quiere.

Eso me ha pasado a mi, por ejemplo en el baño de casa, el lumbreras que me puso las ventanas nuevas, me las puso, nuevas (eso es seguro), pero el picaporte me lo puso a una altura que me faltan dos centímetros. Y ahí me ves, todo yo estirado a tope, que se me sube el ombligo a la garganta y lo rozo con la yemas de los dedos, entonces lo pillo y me cuelgo. Y así puedo cerrar la puta ventana. Eso si con una distensión en los gemelos, y una contracción en las dorsales. O algo asi me dijo el médico.

Por cierto… ¿por que se llaman “yemas de los dedos” ? , es por ese dicho que dicen ¿”que los hombres nos tocamos mucho los huevos”?

Si alguien lo sabe que me llame al 555.68.55.63#*@, gracias. Solo por la tarde.

Estas situaciones, las que se te caen las cosas, tropiezas, nada sale como quieres, etc… te hacen pensar que eres gafe o que tienes algo malo en la cabeza, un tumor de esos chungos, que te hacen votar al PP, CS, PSOE o peor, a VOX, cosas malas solo.

Aunque tambien os digo, hijos mios, para escribir y mantener un blog ya hay que tener algo malo en la cabeza, pero bueno.

Peroo… sigamos.

Por ejemplo, yo tengo un amigo que le pasa mucho eso, es muy torpe, pero mucho. Mi amigo, es el típico gafe atontado, que muere apuñalao en medio de un tiroteo. Es así de gafe y tonto, nunca le sale nada bien.

Pues aún así, tiene días aciagos, (que manda cojones, ser gafe y encima tener un día malo), días de esos que se te cae todo de las manos o tropiezas con todo. Tiras jarrones, se te caen platos, el huevo que te vas a freír (de la nevera, el tuyo no), lo cascas en el canto de la sartén y se te cae todo fuera de la misma. Cojes otro de la nevera y se te engancha la manga en el huevero y los tiras todos. Día malo donde los haya.

Pues a él le paso que cogió un vaso y se le cayó de las grapas (él no tiene manos, tiene grapas, sus manos son como tapaderas de water). De hecho se cual es el motivo, no puedo contarlo, pero es cierto que a veces pierde la fuerza en las manos, (porque de pequeño su madre lo llevó a un Tío Vivo y se cayó del caballo, y lo atropello, el avión, el coche de bomberos, el de carreras, el tranvía y el dueño al ir a ayudarle tropezó y con tan mala suerte que de le cayó encima, 130 kg de mazacote encima de la espalda.), pero mejor no lo cuento, es algo muy personal y privado. Ah! Y la ambulancia se estrelló contra un árbol en una recta de siete kilómetros.

Pues hay días que cualquier cosa que coja se le cae. Y aquel jodido vaso al suelo que fue. Dicen que cuando pasa eso si tienes reflejos, en el pelo no, reflejos de ninja, que pongas el pie o le des una patada para intentar enviarlo a un sitio más blando. O pararlo, con el mencionado pie.

A veces lo solucionas, pero con José Andrés eso no funciona. Es imposible. Es mas, el intento del tema, es el inicio de cualquier otra catástrofe.

E intentó pararlo con el pie, pero claro, como no, se le fue y le dio una patada. Lo envió por la ventana, cayó a la calle. Por mi calle pasa casi nunca ningún vehículo, pues pasó una moto, como no, y el vaso le metió al motorista leñazo en todo el casco, el tío cayó al suelo, y el coche que venía detrás, lo esquivo y se metió dentro de un chino (hombre chino no, tienda china), hostiazo del BMW 700 (que se joda) y toda la acera llena de ventiladores, rollos de papel higiénico, muchos de esos muñecos que hacen así con el brazo y chinos, lo menos cincuenta, que no se de donde salieron, una garrafa de vino y una caja de leche Pascual. Que no se que coño pintaba allí, pero allí estaba. El chino chillando como un loco y el motorista y el del coche alucinando.

A veces, pasan cosas increíbles. Que no tienen nada que ver contigo, o si. Pero llegan a desconcertarte. Son sucesos o eventos (ya se que casi es lo mismo, pero no se me ocurre nada) que crees que controlas, pero no es cierto, no se si me explico, es que tengo sueño y ya no se como acabar esto.

Va os cuento un chiste…

Estaban dos amigos en un bar (como no) y hablando de tíos feos.

– Pues para tío feo mi amigo. José Jesús de la Cruz. Joder que su ángel de la guarda duerme en la otra habitación… Que si tío..

– Joder ya será menos

– ¿Que no? ¿Tu has oído hablar del Coco?

– Si claro. Yo tengo uno, en el armario, desde pequeño.

– Pues el de José Jesus cuando se va a dormir y apaga la luz, la enciende el Coco. Porque dice que le tiene miedo.

Es que es mu feo.

Bueno pues eso, despedimos la conexión y hasta mañana.. me voy a dormir, que ya me tomado el diacepam y he escrito la mitad del relato en la mesa.

Hala buenas noches

©Javier Sanchez 2019

Quería ser médico… de la seguridad social

A mis 50 años, mis amigos me llaman “culo inquieto”, decidí que iba a estudiar medicina, si, y he dicho iba. A mis 50 y pico años se me ha ocurrido acercarme a la universidad y estudiar lo que siempre he querido ser. Arquitecto, digo, médico. Con su bata blanca, la manguera esa de las orejas para escuchar el corazón, los bolis de colores, las palabras raras, que alguna te inventas para quedar interesante, vamos que mola.

– Póngale 10 milikilometros intropenosos de Paracetamol.!! Carga a trescientos, fuera !! Se nos va, se nos va.!!! Hora del exitus 9.04… la palmao… vamos a tomar algo…

Hey, yo me morí una vez, tengo una anécdota que tenéis que leer y luego volvéis eh??
Leerlo, es divertido. Y volvéis aquí otra vez. Aquí os dejo en link. Luego volvéis eh?

https://laspalabrasdejavier.wordpress.com/2019/05/05/6077/

Pues eso me pasó, fue divertido (solo para los que hayan leído lo del link), bueno con lo que íbamos, que mola lo de medico eh.!! y el juramento histérico ese, es genial.!!!
Como decía, lo que me ha gustado siempre es ser medico y mejor si es de la seguridad social, de esos de blanco, que recetan medicamentos, sin mirar ni nada, así a boleo. Y dicen , siguiente.!!. Siempre he querido ser de esos médicos.

Y nada, que me puse mi camisa de flores, mis bermudas, mis sandalias, los calcetines blancos y me acerque a la uni, con mis cuarenta, perdón, cincuenta tacos. Ya sabía lo que era la uni, estudie derecho, 10 años tardé en sacarme la carrera. Después como no ganaba ni un juicio y algún problemilla que tuve, a saber, aquí os dejo otro link:

Lo leéis y luego volvéis, le dais a la flecha de para atras.
https://laspalabrasdejavier.wordpress.com/2018/09/14/el-juicio/

Pues eso, problemillas. Pasada esta oscura historia de mi vida, oscura porque no me acuerdo de casi nada, me apunté a un curso de macramé, a distancia.
Hey.! un lío, no lo hagáis, se pasa el tiempo volando. Empecé a hacer una pieza pequeña y casi me muero, me lié con los hilos y la madre que los parió, tan concentrado que estaba, un mes sin salir de casa, pues me salió una pieza que de ocho por cinco (ahorraros la rima), ocupaba toda la pared y una tarde fría de noviembre, estaba yo llorando porque me había dejado mi novia, me apoye en la tela y se me cayó encima. Casi me muero de muerte. Los bomberos y la policía tuvieron que venir para sacarme de debajo del esperpento que hice, es que encima era muy feo, me lo dijo un bombero, que mal rato pase. Lo dejé, el macramé es muy peligroso, de verdad.

Pues nada, pasado el peligroso evento del macramé, entré en la Universalidad de Medicina, “La divina Virgen de que la Suerte te acompañe de Barcelona”, para mí, mal nombre, es una opinión, pero vamos, allá cada cual.
Acercome a la recepción y un individuo con cara de muerto me atendió. Ni buenos días me dio. Ni me miro.
Pero sí me dio la lista de asignaturas y el importe de la matricula. 12.000 euros costaba la matrícula. Me dio un vahído. Vamos que me desmaye delante del caramuerto y todos los futuros receteros. El que siga mis historias sabe que soy mucho de desmayarme. Es muy cómodo, a no ser que pilotes un formula 1.

Cuando recupere el conocimiento, yo solo por cierto, ni dios se había acercado, vaya tela de universidad de medicina, me acerque a la ventanilla y el caramuerto me dio la factura de la matricula, la de un jarrón que había roto y la lista de las asignaturas, todas se pagaban a parte si las suspendías. Y cada vez que suspendías también. Manda cojones.
Ah. También los libros aparte… Qué lo sepáis.

A saber:
MEDICINA, PRIMER CICLO / CURSO

ANATOMÍA GENERAL Y DESCRIPTIVA DEL APARATO DEL TREN LOCOMOTOR.
O sea el cuerpo y los trenes. Me encantan los trenes. Algo entretenido, guay. Aunque no se qué tiene que ver con la medicina.

BIOQUÍMICA GENERAL.
Yo tenía QUIMICEFA, el juego ese de algo me servirá. Aunque quemé mi casa, que lo sepáis. Dos años en un colegio interno me costó.

HISTORIA DE LA MEDICINA; INFORMACIÓN Y DOCUMENTACIÓN CIENTÍFICA EN MEDICINA.
Esto va a ser de los chamanes, druidas y todo eso. Me mola, será como el Señor de los anillos.

ETICA MÉDICA.
Esto no se lo que es y me da que tampoco me va a servir de mucho.

BIOLOGÍA CELULAR E HISTOLOGÍA.
Otra vez la biología esa? Ah no, que era bioquímica, y lo de la histología, será algo se la historia y todo eso otra vez

FISIOLOGIA.
Eh !! Mira con masajes y todo. Esto mejora. Habrá Happy end.!!??

BIOESTADISTICA
Hostia, esto es lo del PSOE y el PP para ver quién gana. Esto debe de ser un error.se lo diré al caramuerto.

ANATOMÍA TOPOGRÁFICA Y FUNCIONALIDAD.
Otra de lo del cuerpo, y ahora con mapas y funciones de algo. Cada vez estoy mas perdido.

BIOQUÍMICA Y BIOLOGÍA MOLECULAR
Otra vez? Esto está repetido. El caramuerto no se entera.

LATÍN y GRIEGO
Hostia, y esto? Para que quiero saber latín y griego?. Le diré al caramuerto si me convalidan el derecho romano que hice con el macramé, digo con lo del abogado.
Bueno y esto en el primer curso. Manda cojones, y esto en un año o así. Y en medio hay que jugar a las cartas, ir al bar de la facultad, etc. Joder no se si podré con todo.

Me dirijo raudo al caramuerto.
– A ver caramue… caballero esto de los libros y asignaturas está repetido no?
– No…. (Silencio de cinco segundos), es lo que hay.

Tenía una voz que daba miedo. Yo creo que estaba muerto de verdad, un zombi de esos.
Nada que me matricule en la uni y al lunes siguiente allí estaba, a las 8 de la mañana. Entré en el aula, enorme con una pizarra que parecía el Guernica de Picasso (el pintor, el de los coches no).
Se lleno de gente, todos jóvenes, menos yo, pero daba igual yo quería ser médico de la seguridad social. Hoy tocaba:

“HISTORIA DE LA MEDICINA; INFORMACIÓN Y DOCUMENTACIÓN CIENTÍFICA EN MEDICINA.”
Y después anatomía.
Vaya castaña con la historia de la medicina, salían los griegos, el Hipócrates y toda esa gente que iba con túnica blanca. Yo pensaba que saldría el de 300, pero no, o el Demis Rousos, que tampoco. Y no recuerdo más, me dormí. Hasta las 11 que un chaval me despertó, señor, señor que tenemos que ir a Anatomía….

– Joder, hola – dije con los ojos hasta con legañas, joder, vaya perdida de conocimiento, había soñado y todo – me he quedado traspuesto….
– Traspuesto? – me dijo el chico – si lleva durmiendo desde las 8.30..!!
– Hostia, tienes los apuntes o como se llame eso que tomáis notas,…?
– Si ya te los pongo en el Drive, en una share folder de la uni.
– Ah ok…. – ni puta idea de lo que me había dicho – gracias majo.

Para Anatomía que me fui. Entramos, me dieron una bata blanca, que me iba pequeña pero ya molaba.
Un pestazo a alcohol que hacía y había camillas con cuerpos o trozos de cuerpos. Me empecé a acojonar.
El chamán, un tío mayor de unos ciento cincuenta años dijo:

Hoy empezaremos por estudiar los músculos de la cara. Y destapó una cabeza. Hostia puta que asco, que repugnancia, … Me desmaye… dos veces… El chamán empezó a hurgar, esto es el esternocleidomastoideo, este es el occipital, este… me volví a desmayar.

Le pregunté al chamán, – oiga jefe esto no es para médico de la seguridad social?-
– Esto es medicina, y la clase de anatomía muchacho, que clase de médico quiere ser, que esperaba?
– Pues no sé que me enseñen a hacer recetas y a escribir raro, a decir “siguiente”, que le doy la baja y todo eso.

El pavo me miro como si tuviera un trozo de mierda en la frente y me dijo que no, que eso no es medicina, que me había equivocado de profesión, de universidad, de país y de planeta. Vamos que era gilipollas.

– Es que yo me mareo con la sangre y los muertos me dan miedo, ya verá esta noche para dormir. No se puede hacer esto con con el muñeco aquel que se le encendía la nariz?
Al rato, estaba en la puerta de la universidad, con mi mochila, mi estuche de colores en la mano y el segurata aguantándome la frente de la vomitera que tenía, me había vuelto a desmayar.

– Es que ya no tiene usted edad para estas cosas. Haga macramé como yo verá que bien le va.
– Macramé? Me cago en…. Le pegue un puñetazo y me volví a desmayar. Me desperté en comisaria. Nunca más vuelvo a la universidad.

 
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© Javier Sánchez 2019

La cena

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En la mesa de al fondo a la derecha estamos nosotros. Foto cortesia del restaurante. La cortesia vale 25 euros

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El otro día fui a un restaurante supermegafashion de la muerte. Si hombre si, esos que tienes que ir vestido raro, con barba de chivo y moño a lo Samurai, y también con un billete de quinientos que te sobresale del bolsillo superior de la chaqueta (lo suelto p’al café, mas que nada) . En el otro un sobrecito de Almax, por si acaso y primperan. Y mucho, mucho entreno para la dicción, de:

– “que bueno esta esto, pooor favooorr”
(Aunque te estés cagando en la estampa del cocinero alquimista)

Por cierto, la historia viene de muy , muy atrás. Para reservar, llame mucho antes, cuando gobernaba Aznar y me lo dieron la confirmación y fecha hace unos días. Espero y deseo, por el bien de la integridad del local que este bien. Si no, lo quemo. Es un restaurant mucho mas fashion que le Bulli.
Pues nada, que llego el día, estaba muy mas nervioso que spiderman en un descampao, mas que nada, y eso es cierto, por que ya ni me acordaba del evento culinario y no encontraba nada de donde me indicará donde coño estaba el restaurante. Se me había olvidado por completo. Lo mire en internet, y en el. Google maps salía, joder menos mal, salvado. Pero claro….con otro nombre….

Llamé a Julia, que ahora ya estaba casada, con un amigo mío y tenia gemelos, y le dije, que si se acordaba del asunto de la cena. Éramos novios por la época que hice la reserva.
Al principio ni se acordaba de mi, luego cayó,

– ah si hombre, el gilipollas…
Y le dije, – no vienes no??
– No.

Pase a buscar a otra amiga, que decía que si a todo, amiga de toda la vida, simpática, con conversación, un alma bellísima y muy buena persona y fea como un pecao, igual que yo.

– Serapia ¡!! Te vienes a cenar? (se llama Serapia la pobre, me la quiero mucho, pero nunca se la presento a nadie, ella a mi tampoco.
– A onde!! Gratis?
– Siiiii, gratis.
– Vale, pásame a buscar, pero dame un rato que me tengo que arreglar.

Arreglar dice…. Madre mía, madre mía, lo que puede salir de ahí. Vamos que entre los dos, lo mismo no entramos, por que yo soy feo con ganas. Mi hermano que es un poco cabrón, me dice que cuando me muera me velaran boca a bajo…. También le quiero mucho.

Pues eso, que me disperso, queeeee…. la pase a buscar y raudos (esta palabra la aprendí de Góngora, el pintor ese tan bueno) pedimos un taxi y nos encaminamos para el “Restaurant-Laboratorio”, mal asunto con el puto nombre, porque cuando lo reserve, se llamaba “Restaurant Le fontaine de l’alcantarille”, alta cocina francesa, ahora con la mierda de la evolución culinaria, se llama lo del laboratorio ese.

Mosqueado ya, y ya metidos en el taxi, no había escapatoria. Y con mi amiga Serapia, la que nunca dice que no a una cena gratis, peor. P’alante y que sea lo que Dios quiera.
Llegamos el local, un señor con camisa lila y pantalón blanco, muy guapo por cierto, nos recibe

– Buenas noches señores, ¿todo bien?- yo asentí con la cabeza y una sonrisa, pero pensé, de momento si… después ya veremos. Pero debía de ser positivo. Quería ser positivo.

Entramos en el local en cuestión…
Diseño bonito y moderno, luces de esas lilas que te acentúa lo blanco, o sea que se me veía toda la caspa, cabrones, en vez de chaqueta negra, parecía que llevaba un jersey jaspeado en negro blanco. En la zona de papeo (comedor), una luz tenue, muy tenue, vamos, tan tenue, que yo no veía una mierda, tropecé dos veces, y el de la camisa blanca me decía – cuidado señor, no se haga daño.

-Joder tío poner mas luces, que parece esto Altamira. – Le dije en voz baja al camarero, que ya no era el camarero era una chica, me lo habían cambiado en el pasillo oscuro y ni me había enterado. La chica me miro, y sonrió, supongo y que lo de Altamira, no le sonaba. O si…, o pensaba que menudo gilipollas, no se, estoy muy susceptible hoy.

Nos aposentaron en una silla rara, pero rara de cojones, parecía que la habían traído del Museo de la Inquisición, allí de Santillana. Pues es que la jodía silla tenia en reposa culos tirado para atrás y en un ángulo, no compatible con la vida y si me recostaba en el respaldo, que era como un palo, me caia por los lados y encima no llegaba a la mesa. Si me acercaba la mesa hacia la silla y mi persona, parecía el de “Mar adentro” La única forma de llegar a la mesa era sentándome en el borde de la silla, me cago en la calavera del que la diseño. Seguro que en su casa, no las tiene. O habrá fallecido, pobre. (Cabrón)

Pues nada allí estaba yo, con mi amiga, sentado en el canto de la silla , que tenia el culo que la raya ya me había hecho una cruz y además se me están durmiendo las piernas…. y el culo. Y los pies. Ambos dos. Pensé, que para salir, tendrían sillas de ruedas. Porque yo ya no sentía nada de cintura para abajo.
Bueno, pues al momento de dormírseme los pies, vino el camarero o camarera, no se lo que era, es que no veía bien, y me trajo la carta.
Una carta en un trapo de cocina. Todo pintarrajeado. Pero, original, se entendía la letra… incomodo para leer, probadlo, coger un trapo escribir algo como una carta de restaurant y luego cogerlo e intentar leerlo, a casi oscuras. Tela (nunca mejor dicho).
Estaba pensando. Que si vuelvo, cosa que dudo, vendré con un frontal.

Pues nada, me pongo a leer la carta como pude, madre mía, yo no entendía nada, había desde deconstrucción de tortilla de patatas con cebolla caramelizada y lacasitos castellanos, hasta bistec de vaca japonesa en su cuerda (¿?), con sal del Himalaya (que sabe a huevos fritos, os lo juro, mi amiga Montse es lo primero que dijo una noche que fuimos a cenar…. bueno ya os lo contaré), también había Callos Madrileños al chocolate suizo y de postre , mandarinas a la mostaza de djon.
Me dio un bajón de azúcar, me maree un poco. P’a mear y no echar gota. Esto no es un menú, es la lista de la compra de un esquizofrénico, sociópata, paranoide. Fui a lo seguro
Pediré el bistec. Algo mas seguro que el resto de manjares (?)
Mi amiga, después de mirar la carta y mirarme varias veces… la pobre tenia los ojos como platos….
– Javi, esto que narices es, donde me has traído – y tras varios insultos cariñosos, llego a la misma conclusión que yo.

Al rato, nada unos veinte minutos, vino un tío trajeado, pero con pantalón corto, tipo bermudas y zapatillas deportivas, con calcetines blancos hasta la rodilla. Hostia puta, vaya cuadro, que me dije. -Este pobre no durmió bien y se olvidó los pantalones. Y se me ha puesto las polainas esas blancas por si cuela.-
– Buenas noches, mi nombre es Carlos Federico Lauren y seré su primer camarero.
– Muchas gracias – conteste educadamente- Señor Carlos.
– No, no señor, es Carlos Federico Lauren.
– Ah! Disculpe usted, Señor Carlos Federico Lauren. Muchas gracias – pensé, este tio es gilipollas, o me esta vacilando. Seguro que lo segundo.
Y el tipo del traje raro me pregunto:
– De primero que va a ser…
– Nos pondrá “El bistec a la cuerda” a los dos. – y me quise hacer el gracioso – pero atelo bien que a mi me gusta poco hecho eh??, y esboce una sonrisa…. Carlos Federico Lauren, paso de mi, como de comer mierda y me quede con la sonrisa tonta en la boca.

-Y para beber que desean los señores,
Y le dije:
-La señora me ha indicado que un vino adecuado, a su criterio, y a mi me trae un gin tónic de esos vuestros que tienen hasta col lombarda y así ya me como la ensalada….
El tipo me miro raro, como pensando -menudo paleto que se nos ha colado.-
No lo entiendo, mi compañera, se descojonaba, y el Boy Scout, no había manera. Pase de él olímpicamente, no te rías. Que te den. Tú te lo pierdes, que eres más soso que un bocadillo de tofu.

Vino otro camarero todo de negro, que parecía batman y nos trajo un gazpacho, según él, era el aperitivo. En un vasito que parecía un tubo de ensayo. Y unas patatas fritas con sabor a pera de agua. Yo estaba alucinando. Miedo me daba el bistec, ya me lo veía mas pequeño que una albóndiga.
Pasó un ratito, bebí el gazpacho y el de Serapia también, las patatas las tiramos a una maceta que había al lado mismo de la mesa y, por fin, nos trajeron los bistecs.

Manda cojones, tanta mandanga y bomborrio y era un puto bistec atado a una cuerda, en una tabla de madera y un puñal del Yemen clavado en la misma. Allí estaba atado el bistec. Eso si, poco hecho. Al lado había una salsa de color azulado Star Treck, que no nos atrevimos a probar.
Nos comimos todo lo visiblemente comible, yo chupe la cuerda, cuando nadie miraba, por si acaso, nada, una puta cuerda con sabor a cuerda. Me comi la ensalada del gin tonic y me bebí el gin tónic, por dio, que asco, que sabia a brócoli y a no se que mas.

Charlamos un rato, más que nada, porque ya habíamos acabado y hala a pagar. Pues nada, 175,00 euros, sin café, sin postre, sin nada, ni pan pedimos, (por si acaso).

Al salir nos fuimos a un bar de esos de siempre llenos de grasa a comernos un bocata de bacón con queso y una cerveza. Que me sentó como el culo, por cierto. Vaya mierda de noche.
Y ya…pues eso. Noche de ronda.
©Javier Sanchez 2019

Cuando me morí

Os voy a contar la historia de cuando me morí de muerte. Fue hace unos meses. Ya me había morido otra vez hace unos años, pero esta vez fue diferente. Es una sensación rara, como si te dieras un golpe en el dedo meñique cuando vas con las chanclas esas de dedo, que son una mierda, feas, de choni y antiesteticas de la muerte.

Y sucias, porque cuando llevas una rato andando se te llenan los pies de mierda y porquería de la calle y luego lo manchas todo en la cama. Es que yo no me ducho por las noches, aunque vuelva de ayudar en un incendio en el bosque. Y claro se pone todo de mierda que plantas lentejas en las sábanas y agarra seguro.

Bueno pues eso, claro creo que también algo tuvo que ver aquel autobús, que venía a toda leche, pero lo esquive y fui a parar a darme contra el semáforo, pero me di en un brazo, un daño que p’aque te cuento y en eso que del daño me caí y un tío que estaba por allí pensó que me había dado un infarto, el atontado y empezó a prácticarme una RCP, que no es ningún partido político, es Reanimación a Cardio Puñetazos, porque el tío era un animal de 140 kilos y 1.90 de altura y que ser acerco diciendo.

– Apartarsus que soy médico de medicina de esas.

Unos apretones que me daba en el pecho, ostias que daño!!. Y cuando le iba a decir que se equivocaba, que yo estaba bien, me morreaba y me soplaba, joder y yo que me ahogaba, unos soplidos que se me hinchaban los pies. Bueno así hasta que me salvaron los de la ambulancia. Y se me llevaron al hospital. Yo le decía al sanitario:

– Déjameee que le meto!! Casi me matas atontado!!! Te volveré a buscaaaaarrr!!!

Y el largo me saludaba y reía. Y la gente le aplaudía y le daba la mano. Yo me decía, me cago en el largo cabrón, encima le aplauden y casi me mata.

Pues con tantas ostias, morreos y soplidos, la verdad es que me desamye o me morí o algo así…

Pues oye, pues si, que me morí, otra vez. Puto larguirucho de mierda. Y esto de morirme me sentó fatal. Porque tenía cosas que hacer, pintar el comedor, poner una lámpara, tener un hijo, escribir un libro, y plantar un árbol, esto último ya lo hice en otra vida, pero mola plantar un árbol y verlo crecer, y que algún cabron lo queme, pero eso es otra historia. Ah.! También ver la última película de Tom Cruise.
Una muy buena que sale corriendo, bueno de hecho siempre está corriendo el tío ese, y es espia, pero sobre todo unas carreras que pa que te cuento. Hace unos sinpas que te mueres, pillalo… También quería cómprarme unas botas, Panamá Jack. Que llevo media vida queriendolas.

Ah.!! Y había quedado con una amiga, que después de veinte años me ha dicho que si, no se a que, porque ya no me acuerdo que le pedí, pero me ha dicho que si. Osea que tenía que ir.

Y nada, que aquí estoy, en la camilla, todo muerto, blanco, bueno blanco ya soy, más blanco todavía. Y me preguntaba tonterías, como que los negr… la gente de color se pondrá gris no.?? No se, es una intriga que hace tiempo que me consume. Bueno ya no, porque me he morido otra vez. Ya da igual.

Pues eso que vi la luz blanca esa. Muy chula, parece las luces molonas esas de los Audis. Que parecen Ovnis. Nada de túneles ni pijadas de esas. Una luz blanca que va de ojo a ojo, hasta marea y todo.

Bueno perdón oyes, que me disperso, de pronto sentí que me elevaba, guayyyyyyyy.!!!, parecía un dron, hice el viaje ese que se ve todo desde arriba, viaje pastoral o pastral o algo así se llama. Joder que mal lo pasé, ya no me acordaba que tengo vértigo, unos mareos que paque te cuento. Echando toda la ectopapa encima de los médicos.

Pero molaba, flotando por la habitación, viéndole los perolos a las enfermeras, menos al orco de la enfermera jefe. Que era fea como un pecao. En el ectovuelo me clave dos veces la parte de arriba del gotero, joder pues aún duele, que curioso ¿no?, pero daba igual, ya se me estaba pasando el mareo y empezaba a disfrutar del viaje.

Bueno pues por allí volando, cual gallina, -¿Que? Ah perdón, mi cerebro me dice que las gallinas no vuelan- , pues como un colibrí, viendo a la gente todo alborotada.

Todos con aparatos jeringas, tubos, hasta había una persona de negro, con capucha y una guadaña, sentada en una silla jugando con el móvil. De vez en cuando levantaba la cabeza miraba a un aparato, miraba el reloj y movía la cabeza impaciente y seguía con el móvil.

– Lo perdemos, lo perdemos 19 miligramos de bisolvon dentro venoso (se dice intravenoso, me ha tocado un interno en prácticas, manda cojones que mala suerte) . Y un gélocatil via rectal.!! – (Joder que hijo puta!!!) –

Los recortes pensé yo, me vais a salvar por los cojones. Y menos con este que no se entera de nada.

Vino un tipo y una enfermera, por cierto guapisima, llevaba un RCP o como se llame, este era un aparato, genial oye, me acordé del largo. Si hombre, eso de las palas que da la corriente. Y el futuro doctor Menguele versión 1.0 las cogió.

Me rompió la camisa, el pedazo cabron, joder era del Zara y me costó una pasta, y me puso las pegatinas esas.

– carga a 200. Tol mundo fuera.!!!

Y el muy gelipollas, se quedó solo en la habitación. Se fueron todos.

Yo me ectomeaba de la risa…

Me metió un cebollazo que casi se me saltan los ojos, pero me hizo bajar un poco. Me retumbó por toda la cabeza. Que hostia tiene el medicucho.

– Nada no hay pulso. Ehhhhh. – llamaba a los de fuera que estaban en la puerta mirando el espectáculo – entrad coño.!!! ¿Pero que haceis ahí??

Carga a 300, fuera.!! Y se le fueron todos otra vez de la habitación. Yo me agarraba al gotero me estaba descojonando.

Otro cebollazo y ya me vi en la camilla. Me dolía la cabeza y el pecho. De reir y de los cebollazos de Menguele.

– ya tiene pulso… Menos mal lo hemos conseguido. Abrí los ojos y estaba riendo. El doctor me decía, de que se ríe, casi se muere.

– Joder doctor es que tenía que haber visto todo desde arriba, que risa. Nunca me había reído tanto. Por cierto, “endovenoso…doctor, endovenoso”.

En cuanto salga me voy a hacer running borracho a ver si me da un jamacuco. Esto no tiene desperdicio.

Y eso es lo que me paso cuando me morí. Y quería compartirlo con vosotros, queridos amigos y amigas de mi infancia.

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©Javier Sánchez 2018

Mi cuñao el emprendedor y las reuniones familiares

En mi libro, que ya va por la segunda edición en veinte años que hace que lo escribí.

“Yunamierda me lo vas a hacer tu”

Escribo sobre las teorías y las famosas frases:

“YO TE LO HAGO EN CINCO MINUTOS” o “NO TE PREOCUPES QUE YO TE LO MIRO”…

…de los cuñados, hermanos de cuñaos y amigos de los mismos, que ahora todos vienen con el paquete enganchado de, carrera más máster sobre “La inmortalidad de la mosca de la lechuga” y, eso sí, todos con empresa emprendedora.

Aunque vendan Peti Suiss de morcilla de cebolla. Todos son emprendedores, todos están con empresas extrañas, de venta de caramelos con sabor a estofado de Ñu, no se cosas muy raras.

Eso, ahora, es ser emprendedor. Yo le llamo ser gilipollas y pedante.

Es como si pones una tocineria en Marruecos.

¿Eso es ser emprendedor?. No. Eso es ser gilipollas. Pero bueno, has de torear con ello. Cena a cena, reunión a reunion. Intento de asesinato en intento de asesinato, con el eximente de saturación. Y mucha medicación.

Es curioso, que, ahora, todo quisqui, sabe de todo menos yo, hay veces que me hacen sentir tonto, hasta que llega un momento que pienso y me digo:.

Tú ni de coña has estado, sabes ni me vas a mirar esto que me has dicho o lo otro que me has mentido como un bellaco.

A todos les va de puta madre en la vida, todos llevan una media de 200 euros en la cartera, y relojes que no he visto en mi vida. No lo entiendo, yo tengo dos carreras, y una en la media. Tengo un buen trabajo (no estoy vacilando, de veras, solo expongo) Y no me va ni la mitad de bien que a mis allegados.

¿Es posible?
¿Vivo en un programa de tv?
¿Os pasa a vosotros tambien?
¿Porque a los peces no les pican los ojos en el mar y a mi si?

No es mas fácil decir, hostia me va como el culo, de culo y cuesta arriba. Es algo mas natural y sincero.

Oye, es que, pues a veces agotan, tantas buenaventuras. Tantos parabienes que los emprendedores cuñados y su séquito tienen. Y lo cansinos que son, con el no parar de pasártelo por la cara, veintemil veces entre copa y copa del supervino que ha traído, y que le ha costado un huevo y un trozo de retina. Ostias, ya te vale.

Ayer sin ir más lejos, en una cena familiar, después de ponerme una copa de su “Ribera del Duero, del año 1345, reserva especial de ma familia del bodeguero”, pues con dos cojones, le puse Coca Cola, se quedaron con la boca como el túnel del Mont Blanc, y le dije…

– Ehhhh!!! Calimocho de qualite. Ande los haya. Esto lo hace Ferrán Adriá y todo el mundo a dar palmas con más orejas.

Mi cuñado se desmayó…

Pues eso… que también escribo de las diferentes terapias de grupo, e internamiento en centro psiquiátrico, si procede, despues de estas reuniones de torturadores. por si os interesa.

A la venta el 23 de septiembre del presente año, antes de las navidades, para, posteriormente, ir preparando camas, medicaciones y en casos extremos (se paga a parte) formas de eliminación del individuo, etc.

Joder hay que ser mas natural. Más normal. Menos gilipollas. Mas tú. Bueno yo o él. Tú. Bueno ya me entiendes.

P. D. Por cierto el Peti suiss de morcilla, repite de la muerte. No lo compréis, asi de paso le jodeis al emprendedor de mi cuñado.

© Javier Sánchez 2019