Un viaje al terror – (Un relato de hace años) Cap 3

para más información ver…

Un viaje al terror – (Un relato de hace años)

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Un viaje al terror – (Un relato de hace años) Cap 2

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EN EL CAPÍTULO ANTERIOR…

….Por favor ni la teniente O’Neill, en un día malo, lo paso tan mal. Maldita la hora que salí de casa para venir a la puta mierda esta blanca. Estaba de pie sin poder moverme, ni articular palabra y así como al fondo oí:

– Bien Danieeeeelll..!!! Lo conseguimos..!!!

– Javier me llamo Javier – dije escupiendo nieve por la boca e intentando sacarme las gafas para ver algo….

 

AQUI COMIENZA EL CAPÍTULO 3,  ehhh !!! ni el 2 ni el 4,    el 3

Se acerco Judith

– Javieeeeerr, como estas? Ay pobrecillo que mal lo has pasado verdad? Es que los de la costa no estáis muy acostumbrados a esto. Vamos al bar y te tomas un café calentito.

– Si si – tiritando de frío y del terror que había pasado – llévame por favor Judith.

Parecía buena chica, podía ser una asesina en serie, pero me daba igual, me dejaría llevar por Hannibal Lecter y que me comiera el cerebro, solo para entrar en calor.

– Aquí es, Javier, deja los esquíes aquí fuera y entremos y ya veras como estarás mejor y te recuperaras rápido.

Dentro hacia un calorcillo muy agradable, me sentí revivir. Judith, en el fondo, era un encanto, fue a por un café con leche después de dejarme en la mesa sentado. Al rato, tomándome el café Judith, ya se le veía mas calmada… me hablo, con pausa…

– Y que, que te ha pasado, porque te has tirado por la negra, porque no has ido a una verde… Si no controlas bien…

– Pues porque has venido como un torbellino y te he seguido. Y había un letrero verde y cuando me tire, aquello no era verde.

– Claro nene, es que es la misma entrada tenias que haber ido a la izquierda, la negra esta hacia la derecha, ayyyyy jajajajaja,!! Que gracioso eres.!!!. Sabes Daniel? Antes yo no era así, era muy tímida, y conocí a un tío, más o menos como tú, mayor, gordo y todo eso.

Yo pensé, pero que cabrona y no se corta un pelo, tiene el filtro perdido totalmente.

Judith siguió – Aquel tío era un torbellino, me enseño de todo, aprendí muchas cosas de la vida. Sobre todo a estar un poco loca. Y vivir, pero falleció, y soy así por él, en honor a él. Y no quiero cambiar.

La madre que la pario, sentí un impulso asesino, pero se me pasó muy rápido, pero en esos tres o cuatro segundos, la mate de cien formas diferentes. Vi que hablaba en serio. Muy en serio. Y al fin y al cabo, lo que dijo tenía sentido. Y se apreciaba una verdadera tristeza y agradecimiento a aquel hombre ya fallecido. Espero que por causas naturales, vamos, no me jodas. Y tuvimos una conversación encantadora, algún susto, porque se ponía a reír o a hacer waw.!!!. Como un cencerro vamos. Pero me gustó.

Al rato iba entrando ya en calor, aunque no me estaba dando cuenta, pero debajo de mis posaderas se estaba haciendo un charco enorme de agua, de la nieve que se estaba derritiendo. No me percaté, pues tenía todo congelado. Hasta que vino el camarero, que pasaba recogiendo vasos y toda la mierda que se dejaba la gente, el pobre resbaló, se metió una hostia en el charco que salpico de agua hasta en las ventanas y a las mesas colindantes (que palabra mas chula, colindante, licencia literaria de autor) . Entonces me di cuenta, estaba todo el banco y el suelo de donde yo estaba lleno de agua, pero lleno oye, y yo empapado hasta el pecho. La nieve, que arrastraba por kilos hacia estragos. Madre mía que palo y que vergüenza. El agua llegaba hasta la mitad del comedor… madre del amor hermoso… que vergüenza, (de nuevo) .Y que hostia se ha dado el pobre.

En ese momento, cuando el camarero se levantó apareció el novio de Judith. Manda cojones vaya pavo, parecía que se había comido a su hermano. Enorme y apretao como un bollo de harina dura. El novio, por desgracia, desconocido para mí. Y me dijo:

– Oye tu que hafe cong mi novia… Porque sabef que Judif ef mi novia no?

Yo quería morirme dos veces, era un “fopas”, de esos que hablan con la f y así como sacando la lengua. Le temblaba la mano y tenía un tic en la cabeza. Lo tenia todo el muchacho.

Por dios, por dios, que yo para esto no sirvo, que se me escapa la risa, como a un viejo los pipis, lo que me faltaba. Ahora lo entiendo todo, el fopas estaba desquiciao de estar con la loca esta. Y la loca esta le miraba con amor y pasión. Yo quería morirme, otra vez.

Si, es que yo ya me morí una vez, pero salí bien del trauma y aquí estoy. Luego os lo explico.

Bueno pues eso, quería morirme dos veces porque se me escapaba la risa, y la vida en breves instantes. Solo me faltaba eso. Me estaba mareando, estaba agotado, escocido, con lo huevos helados, pero me moría por soltar una carcajada.

El fopas me insistía, que la loca era su novia. Yo sonriendo, con una carcajada por dentro me decía zi, y a punto de explotar.

– Si, ahora sí, pero no lo sabía perdona, pero la conocí en la cola del tele arrastre y hablamos y después nos vimos arriba. Y nos liamos por la pista, bueno, bueno, nos liamos no, bueno tu ya me entiendes, me ayudo a bajar, yo estaba muy tenso y …, la estoy cagando, lo se, pero tranquilo que no quiero nada con tu chica.

– Y que hafes aquí con ella.

Este es gilipollas, no ha oído nada de lo que he dicho, menos mal

– Emmmm, que parte no has entendido de lo que te he explicado. No lo voy a repetir todo otra vez, atiende cuando te hablan y no te aprietes tanto que te vas a cagar.

– Oye payazo al final te voy a fhar.

Ya no pude mas y me reí, pfffffff jajajajaja.

– Es que hablas como si comieras avellanas.

Me metió una hostia que las gafas y la gorra me saltaron hacia la ventana. Solo me faltaba eso. La loca dijo:

– Borja por favor deja a Daniel!!!

– Ahhhhhjjjjj se llama Borjaaaaaa.!!! Y me llamo JAVIERRRRRR.!!!!

Me ha pegado un Borja de dos metros. Por dios. Pero que pasaaaaa.!!!???. Me voy al apartamento maldito, ya no lo soporto mas. Me levante y no les dije ni adiós, mas que nada por que me dolia la mandíbula del hostion. – Ahí os quedáis, que estáis todos locos locoooossss.!!! – me dije en mis doloridos pensamientos. Al levantarme cayó toda el agua acumulada en la bolsa que había causado el agujero del mono. Chooooofffffff.!!! Tenía agua acumulada para llenar un pantano.

Carcajada sonora al unisono de todo el bar. Baje la cabeza y sople. Agotado, hundido, hasta los huevos (nunca mejor dicho) Bufffffffff.

Al irme, la loca dijo

– Daniel, vendrás esta noche a la fiesta de los esquíadores.???

La mire y sonreí. Por dentro pensé, ojala se te caigan todos los dientes esta noche, loca, locaaaaaaaaaa.!!! … Pero encantadora loca. Me estaba volviendo loco esto.

– Si Judith, si puedo me acercaré.

Y el fopas sonrió, como si no hubiera pasado nada…. Bendito idiota.

Vaya día…

Salí del bar de gilipollas unidos S. A., y de inmediato me quedé congelado, hacia aire, me quede como un polo de menta. Hostias, rápido hay que ir a la casa maldita y bajar al súper antes de que cierre, he de comprar leche o anticongelante, algo de comer. Para la hipoteca… digoooo para la hipoglucemia. Es una enfermedad que tengo, si no como azúcar me da hipo y lo paso muy mal. Y luego, si mi cuerpo da de sí, bajare al bar a tomar algo, una tortilla de aspirinas o algo ligero. O no, no se que haré. me quiero morir, otra vez.

Me dirigí directamente a la casa maldita. Iba andando abierto de piernas, con las putas botas de esquiar que resbalaban por doquier (joder que bien escribo). Estaba totalmente empapado, chorreaba agua como un trapo mojado, la cual se iba congelando a cada paso que daba. Joder que frió. Llegue a la puerta del apartamento, con las piernas rectas, parecía el primo feo de Frankenstein. Como pude, tiritando y rompiendo las estalactitas que caian de mis piennas, o estalacmitas, o como se digan, lo que cae del techo de las cuevas vamos.

Dejando un reguero de agua por todo el edificio, llegué a la puerta del apartamento maldito, pasé por delante de la cerradura la llave ultra moderna de plástico negro y se abrió la puerta, como por arte de magia. Entre en el apartamento, atemorizado pensando en que me podía pasar esta vez, lo mismo se conectaba una trampa con flechas a lo Indiana Jones. Pero no, no paso nada. Fui directamente al baño, me quite el mono y fui a orinar (a mear, nota del autor). Joder no podía, madre de dios, y cuando salió, fue como si meara la sangre de un Alíen, el octavo pasajero, claro, tenía el pito (pene, nota del autor) helado y al salir el pipi fue como si… ¿habéis puesto la mano fría en agua caliente?. Duele verdad?, pues ponerle la imaginación al poder.

Después de mear el ácido alienígena, me metí en la ducha. Aaaahhhh que guay, calentita, que relajante, fue increíble, toda la puta lluvia aquella que me ahogaba, y yo no sabía cómo iba la mierda esa de las tres rácholas de colores, me acorde de la película de Silvester Stalone, DEMOLITION MAN. Que trata de un poli que lo encarcelan y lo crionizan. No que lo hacen pequeño, que lo congelan vamos. Y despierta en el futuro. Y allí, en ese futuro, para giñar, se utilizan tres conchas, que en toda la película no se sabe de qué va. Pues la jodias tres rácholas no sé cómo van, antes iban, y ahora no, joder que mierda de modernidades. Y mira que las toco las sobo, con un dedo, con dos hacia un lado, al otro. Pero no hay nada que hacer. Siempre sale caliente y en modo tormenta tropical, tarde loca en el tropico.

Pues nada, otra vez sin jabón. Salí de la ducha y me senté en el sofá, mire al techo y la hora, por si me caía algo encima, la cama, o el techo, o la cocina se convertía en camion y me atropellaba. Estaba realmente preocupado. Pero me quede dormido como un bebe. Me despertaba y llorando cada veinte minutos. No os riais, es que lo había pasado fatal, eso no era un finde, era un viaje al terror. Pero estaba dispuesto a recuperarme. Llorando, pero dispuesto.

Desperté al rato. Me puse polvos de talco en los wikys, me vestí y baje al súper. Como un pincel me vestí. Mis tejanos, mi camiseta de los Chichos y mi sudadera de Camela…. , es broma, una camiseta negra y una sudadera. Eran las seis y media de la tarde, y hacia bastante frió, me dirigí al súper. El super, quedaba a unos cincuenta metros, solo quería comprar unos huevos, un Frankfurt y cuatro tonterías. No me apetecía ir al bar, tenia pensado en cenar, ver la tele si la encontraba y si la encontraba, intentar hacerla funcionar e ir a dormir. Pues entre en el súper, y fue pisar el suelo del local y escuche…

-Hola amigo, hola que tal ¿bien?

Me gire y no vi a nadie, hostia un súper domótico pero este es paki. Un Domopaki. No me jodas.

-¿Ya esquiado tú? No estar rojo ni moreno tu no esquiar ¿verdad amigo?

-Hola que tal, si, si he esquiado, dije mirando a mi alrededor.

-No tu no esquiado.

-Que si coño, mira no me alteres. Que no he tenido muy buen día y …. Eso. Donde coño estas, o quién eres, sal de ese cuerpo, cristo te lo ordena!!! (joder se me esta yendo la pelota)

– Estoy aquí amigo.

Entonces me fije y allí detrás de la caja registradora, antigua, de cuando se separaron lo Beatles, había un paki, de color entre ictericia y marrón verdoso. Hostias, daba miedo. El paki, abreviatura que se emplea a todo el que es de un color extraño, salió de detrás de la caja. Coño.!! Era un tío de metro treinta, parecía que estaba lejos. Le dije

– Si que he esquiado, pero vamos que no quiero hablar de ello, vengo a por leche, unos huevos, pan y un frankfurt.

– Vale amigo, yo te acompaña, veo que problemas para andar, tu caído por ladera de montaña, ¿no?

– Si, he caido y me he hecho daño en la pierna. Gracias por el interes.

Joder que tío mas pesao. Me acompaño, por los pasillos llenos de cosas extrañas. De todas clases, pilas, garbanzos, pipas, tomate, alicates, joder todo estaba junto, sin orden ni concierto. El hobbit iba rapidísimo, parece mentira, aquel hombrecillo tan pequeño, lo rápido que iba, parecía una lagartija, cogimos las cosas y cuando llego al frankfurt me cogió unos de color blanco verdoso y le dije:

-Eeeeeeeeeeeeeeehhhh eso que es paisa.

Y el hobbit me dice

– Es un franfus nuevos, ser de tofu ahumado.

– ¿¿De tofu?? Y ahumado encima. Venga no me jodas y en vez de mostaza que les pongo ¿soja? Dame unos de persona coño. ¿¿Tú has visto mucha soja en Alemania??

– Frankfurt no es Alemania es de “hacendado”, bueno tú sabrás amigo, pero estas un poco gordito y he pensado que te iría bien

– Y tu eres un enano de los más cortos que he conocido y no te he regalado unos zapatos de tacón. Tío no me jodas. Y estudia geografía. Que ya te vale. Dame los frankfurts y no discutamos mas.

No hubo más discusión, le pague a Frodo y me fui a la casa maldita, para hacerme algo de cenoteo. Entre en el apartamento, rápido, dando una voltereta y poniéndome detrás del sofá, igualito que Tom Cruise en MI 3, pero con la gran diferencia que casi me parto por la mitad. Me quede unos segundos a oscuras, y no paso nada. Cuando me incorporaba. Sono una voz.

– ¡¡¡Detectada presencia humana, encendiendo luces y calefacción.!!!!

– ¡¡¡ahhhhhh.!! – Me pegue un susto de muerte – hija de puta, que susto me has dado.

– No entiendo la pregunta. Son las 20.00h GMS, conectando, servicio de cocina. Ya puede usar la vitro cerámica.

En la alfombra, ahora marrón, estaban los huevos, del susto volando voy volando vengo, a tomar por culo, al suelo. Solo me quedaba la leche y los seis frankfurts.

Bufffff. Tendré que ir al bar. Joder, otro palo a la tarjeta. Y no me apetece nada, pero yo no bajo a la tierra media a ver a Frodo otra vez. Me senté en el sofá, y me quedé mirando los huevos, los de la alfombra me refiero. De pronto de un respingo me levante, las 20.50….

– Ahhhhhh yunamierda, esta vez no me pillas. Jajajajajajaj te odiooooo.!!!!

Me quede sorprendido de estar hablando con una maquina. Hostia Javier, este viaje está acabando contigo. Me arme de valor y me dije, Javier a peor no puede ir, ánimo. Y me puse a llorar otra vez. Si soy de lagrima fácil, que pasa. Algún problema?

 

 

Sigue en capítulo o parte 3, perdón el 4. Si, si, el 4. Que despiste por dios.

© Javier Sánchez 2019

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Un viaje al terror – (Un relato de hace años) Cap 2

Para entender, ver capitulo anterior…

…en capitulo anterior ….

https://laspalabrasdejavier.wordpress.com/2019/10/10/un-viaje-al-terror-un-relato-de-hace-anos/

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“ATENCION!!! Poco combustible en uno de los depósitos.”

Y COMIENZA EL TREPIDANTE CAPITULO 2

– Por dios! callaaaaaaaa!!. Salí del coche como puede y me puse a llorar como un niño. Allí, parado en medio de la nada, veía la luz de la pantalla y la voz de la tía esa recordándome que debía de poner gasolina. Me dije. Vuelvo a casa, no puedo mas, esto es un sin vivir que sin vivir no puedo, como dijo Santa Eugenia de calcuta, y encima se me cae la baba, tenia la cara acartonada, y el brazo helado aunque ya empezaba a reaccionar. Entré en el coche y puse la calefacción, poco a poco iba entrando en calor y mi cara volvía a su sitio. Joder esto parece un viaje de esos del Calleja, pero sin nadie que te ayude. Al rato ya me encontraba mejor, recupere sensibilidad en la cara y en el brazo izquierdo y de cidi seguir el viaje. Al rato ya se empezaba a ver nieve… Bonito y bucolico, todos los pirineos a la vista y un cartel “La Molina 10 km”

– Hostias que he llegado casi.!!!

Oe oe oe oeeeeeee, oeeeee

Era una fiesta en el coche, yo solo bailando dentro, agitando el brazo que tenia mas sano, puse la música a tope, comenzo a sonar “el Fary”, hostias el cagaflores este tiene al Fary!!!! Jajajajajaja y se las da de superentendido en musica pop de los 60 y de los 80. Bueno da igual oye.

” Ayyyy toritooooo, mi torito bravouuuuuu.!!!!!”

Unos treinta minutos de musica del Fary, que ya me estaba agobiando, llegué al apartamento… 23 A, 5 A, el 23 A lo vi, el 5 A no lo vi bien. Aparque el avión en la plaza exterior del recinto “prive” (mucho prive pero estaba en la calle) y subí con las maletas. Su puta madre, el número estaba abajo, pero la entrada del apartamento estaba a unos 30 metros, venga para arribaaaaa. Me dolían los huevecillos escocios, era terrible. Llego a la puerta y entro, busque el 5 A

– Hostias es un quintoooooo y sin ascensor. Ommmmmmm!!!, calma Javier, que te ha costado un mundo llegar hasta aqui.

A subir, maletas, dos esquíes, dos palos, dos botas. Por el primer piso ya iba cuasi infartado. Bajaban dos supermegafashiondelamuerte, anoraks de colores, pantalones armani, botas de montaña rosas, si, si rosas. Pasaron por mi lado y como si no existiera, posiblemente por que estaba de rodillas, respirando como un jabalí con bronquitis.

– Gilipollas. Ambos dos…- Pensé para mis infartados adentros.

Y seguí subiendo, hasta el quinto, me cago en su puta calavera del cabrón este. Estaba sudando como un pollo en una panadería. Entré en el apartamento, todo abierto, ventanas, balcón, todo, a 7 bajo cero. Este hombre es tonto o quien hay avenido el último. Yo quería morirme, me quede helado. Cerre todas las dos ventanas, encendí la luz y vi “aquello”, todo eléctrico, súper moderno. Una cocina americana, pequeña, muy pequeña, de vitroceramica, parecía una tablet, me gire, joder todo muy moderno pero esto es pequeñisimo, y donde esta la cama… Y el baño? (wc y/o cagadero)

En la mesa había un mando cuadrado y un sobre que tenia escrito, instrucciones para usar el mando, leer con detenimiento. Joder el mando controlaba toda la casa, cerraba persianas, la tele, las luces, la puerta del apartamento, hasta la vitro cerámica (tablet), interné, peroooo…. No veía la cama.

Estaba agotado, helado, con los huevines todavía escocidos, me tumbe en el sofá de una plaza y media encogido y puse la tele, mientras, estudie el mando, todo estaba allí, hasta que vi, el logo de eso de los lavabos, un muñeco en forma de tío. Pulse…

Detrás mío, de la pared se abri una puerta y surgio una voz. Que se oia en todo el apartamento.

–” Achtung. Puerrrrta del baño abierrrto!!!!”

– Hostias!! que susto, la misma individua que en el coche.!!! Pero no, esta tenia acento Germánico. No… No era ella. No entre en el lavabo no podía moverme. Y me dolían los huevecillos todavía. Seguí mirando y…. en una esquina del mando tres zetas.

– Hostia.!!! Seguro que es esto.

Apreté el botón. El sofá donde estaba sentado se movió hacia el balcón, conmigo encima y del techo bajo la cama.

– Achtung – Bajando cama!!!

– Hostias.!!! La camaaaaa. Era más feliz que Falete en un burguer. Pero… Como que bajando cama ? La cama estaba colgada del techo, pegada a el techo. Genial aprovechamiento del espacio. A los segundos llego la cama al suelo y me metí con los pantalones, leotardos, calcetines y escocido. Y me dormí o me desmayé, no lo se. No lo recuerdo. Mañana sera otro día

Desperté, como si me hubieran dado una paliza 15 jugadores de rugby, gente muy buena y caballerosa, lo digo en serio. No podía parpadear, me dolía todo, pero el sol entraba por el ventanal, y me daba ese calorcillo que solo puede superar el de un ser humano, a excepción de algunas mujeres, que tienen los pies muertos, helados, sea verano o “invienno”. Si, si, esas que te dicen, cariño caliéntame los pies, y te los pone en la entrepierna arriba, y no vuelves a tener una erección en dos días. Mejor compro un lanzallamas la próxima vez, cariño. Estaba tan bien en la cama aquella, era una preciosa mañana, de febrero creo, realmente… cerré los ojos un momentito y se oye una voz,

– Achtung, La cama se rrreubicara a las 9 horrras 00, horrra zulu según prrrogramaciónen configuraden.!!! Achtung, La cama se rrreubicara a las 9 horrras 00, horrra zulu según prrrogramaciónen configuraden.!!!

– Hostia la cartofen,….

Mire la hora, las 8.59
– Me cago en todo

Se escuchaba un sonido como de aviso “Dong, Dong, Dong.” La cama empezó a subir y yo estaba bajando de ella. Se me lio el pie en la sabana y me llevaba hacia arriba…

– Hostiaaaaaasssss.!!!

Intente por todos los medios soltarme, pero no podía, y la cama iba subiendo hasta que tocó techo
– Achtung, Achtung – Reubicando sofá y mesita de salen.!!!

Y yo colgado de la sabana del pie.

– Dios mío, voy a morir desnucado…

En el aire, que parecía Tom Cruise pero de Barcelona. Realmente parecía una sobrasada, estoy gordito, con el jersey y la camiseta por la cabeza. Veía, por el agujero de ambos, el apartamento desde aquella altura unos dos metros y medio, cabeza abajo, cómo se reubicaban el sofá y la mesa.

– Jodeeeeeerrrr, tendré que calcular bien para caer en el sofá.

Todo era como un tente, desde aquí arriba se veían las poleas y mecanismos que desde abajo no se apreciaban. Pensé – que cabrón, se lo ha montado bien. No hay nada como tener pasta y ser soltero y guapo. Y no como yo, pero yo solo tengo el “No hay nada como tener…”

En mis cavilaciones boca abajo, con toda la sangre en mi cabeza, escuche…. :

– Sabado 13 de febrrerro, horra 09.05, detectado prresencia humanen, conectando cafeterra, por favorr, deposite recipiento jarren numero 01 L para su llenado.

– Queeeee??, Nooooo, pero bueno, las maquinas me odian o algo asi, y… esta mierda de casa es todo automático?

Automáticamente (nunca mejor dicho), en un flashback de esos que se ve borroso, recordé que en el mando aquel enrome ponía DOMOTIC HOUSE, y yo que de frances se un huevo, lo entendí.

– Hostias, si que lo es!! He de bajar de aquí como sea.

Dicho esto, cómo no, se soltó la sabana de la cama y caí directamente entre el sofá y la mesita. El hostiazo fue importante y perdí el conocimiento. Fundido en negro.

Me desperté todo mojado, tenia un quemazón espantoso en las piernas y en los huevecillos, inmediatamente pensé en la cafetera, la puta cafetera domótica había echado el litro de café por la encimera y todo el suelo, la alfombra blanca y yo quemado. Quemado, joder. Si me hubiera ido a Israel vestido con uniforme de la SS estaría mas seguro, joder que viaje, debo de estar poseído por algún espíritu gilipollas, gafe, idiota. Uno como yo. Volví a llorar, de desesperación.

He de levantarme, ducharme limpiar lo que pueda. Y la alfombra, mira oye, si no puedo, le tiro más café y la dejo marrón. Tengo que salir de aquí, de este infierno e ir a esquiar o a dar una vuelta. Ya recuperado del disgusto, me duche, por cierto 10 minutos para encontrar los mandos. Los mandos estaban en la baldosas de la pared, pulsabas la baldosa roja, agua caliente y la azul fría, y había una que tenia los dos colores, templada.

Cayo el agua de todo el techo, pero de toda la amplitid del techo, casi me ahogo, su puta madre, además no podía ponerme gel, me lo echaba en la mano y se lo llevaba el agua. Lo conseguí en 35 minutos, huevecillos incluidos. Ya sequito y con la gotita de colonia deslizándose por mis preciosos dos pelos, me vestí, cogí esquíes y todo el equipo al imbécil este y sali del infierno domotico.

El remonte estaba cerca a unos cientociencuenta y cinco metros, lo sé porque lo indicaba en un cartel, que vi al entrar en el apartamento, no es que tenga ojo de aguila. Baje las escaleras con todos los aperos y salí a la calle. Ya, en la puerta misma, había gente. Le pregunté a una chica, había un tío pero esta claro, se lo pregunte a ella, (maldita la hora que hable con ella)

– Que pasa que hacéis tanta gente aquí.

– Holaaaa.!! Es la cola del remonte Molaaaaa.!!! Uuuuuuuuhhhhh.!!!

Yo me sobresalte, hasta encogí las manos, asi como si me diera la corriente. Joder que le pasa a esta chica…

– Queeeee!!!??? Llega hasta aquí la cola???

Y a la cocainómana esta que le pasa que esta tan contenta, es de la secta de la “Cola del fin del mundo”?

– Y estas contenta???

– Siiiiiiiii, hoy solo haremos dos horas mas o menos..

Dos horas, me dio un vahído, dos horas, enfundado como un astronauta, al sol…. , que yo pensaba que haria frio y he bajado vestido como para invadir Alaska por la tarde. Hoy moriré aquí y rodeado de gilipollas que están contentísimos.

Empecé a sudar, como cuando estoy en el trabajo y no ponen el aire acondicionado, por que se les olvida. (Hecho verídico). Pero estoy aquí y voy a esquiar aunque sea encima de la acera. Por que a la casa maldita no vuelvo hasta la noche. No quiero volver a esa casa que tiene su propia vida. Me da miedo. Me quedaré aquí y esquiare hasta que se me gasten los esquíes. El puto “forfai” me a costado 100.50, un palo que te cagas, los de los 0.50 no lo pillo, será para los huérfanos de los empresarios o algo así.

La cola se movía pero muy lento, yo tenía calor, estaba en modo panadero. La cocainómana estaba dando botes con los tres atontaos que estaban con ella. Todos flipaos. Me asome y estaba toda la cola igual, hostia esta toda la secta entera.!!! Decidí unirme y sonreír, con todos.

Al fin y al cabo “donde fueres haz lo que vieres” menos en Puerto Hurraco. Ahí no lo hagas.

Estamos locos de verdad, hay que ser gilipollas, a casi 26 grados, un sol de justicia, a casi 2000 metros de altura, con el puto mono de esquí, que me tenía los huevecillos al rojo vivo, el gorro, los guantes, la braga (la de la cara,), las gafas estas, que se te clavan en la cara. Y las putas botas de esquí. Que me hervían los pies. Me estaba subiendo un papo que para que te cuento. Empecé a quitarme cosas el gorro, los guantes, la braga y las putas gafas me las baje al cuello. Y el mono me lo baje a la cintura. La chica que iba delante, (bueno chica, calzaba ya cuarenta largos) como la mayoría de los cocainómanos que habían por allí, me habló, bueno, lo poco que entendí.

– Hola me llamo Ruth y tú te llamaaaaaasssss. – indicándome con el dedo, muy fashion ella.

Juan – no, José – no – Robert, siiiii, Robert es que tienes cara de inglés. Verdad, oye? Le dijo a otra “cocatera”, dandole un codazo, la cual no le contesto, se le quedo mirando y saltó, pero no dijo nada, sería muda. Y acto seguido saltaron las dos, otra vez. Me estaban poniendo muy nervioso… entre los nervios y el calor, me iba a dar un jamacuco amarillento de un momento a otro.

La “cocas”, enumeró unos cincuenta nombres hasta que llego a Borja y por ahí no paso.

– Eeeeeeeeehhhhhh, altoooo !! Me llamo Javier. Mi nombre es Javier. Y soy de la antigua Barcino.

– Ah!!! Que bonitooooo, me encanta Javier… Barcino? Que es de la costa?

Me quede ojiplatico – De la costa?? – Se acerco otro “cocas”, un canijo de color marrón chocolate con leche revenio, esa va a ser de los rayos uva, con mas pegatinas en el mono que un piloto de formula uno…

– Si nena, Barcino, si donde estuvimos con Mariajo de vacaciones… Allí al lado de Benalmadena…

La cocas se quedo todo catatónica unos diez segundos con la boca abierta, se giro hacia mi y siguió, vamos que no le hizo ni puto caso al marrón, que se fue con las otras zumbadas que había por allí dando saltitos

– Javier que nombre mas bonito y que rural, de verdad

Pensé – Rural? esta tía es gilipollas, Bartolo, Eustaquio, Serapio, pero Javier, Rural? Y a todo esto la cocas dando saltitos.

– Siiiiiii graciaaaaaassss. Me encanta mi nombre !!! Y si, Barcino está al lado de Pals, cerca de Benalmadena, , en la costa brava.

Le contesté imitando sus saltitos.

– Ayyyy y en qué hotel estas.??

– No, no, estoy en el…. mi apartamento, es ese de ahí, le indique señalándole el apartamento.

– Ah si, que guay tienes un apartamento ahí oye, pero que súper no, de verdad que si.?

– Que?? – joder es que no la entendía y encima yo sordeo un poco de la oreja derecha

Tengo una amiga que también sordea de esa oreja, o de la otra, no me acuerdo y nos reímos mucho cuando hablamos de ello

– Que súper.!!!

Ah coño, ha dicho “que super” – !!! Sisisissi, súper. Jodeeer!!… Si que súper. Súper mega fashion de la muerte.

La cocas, se giro para hablar con los cocainómanos. Y me miraban como si fuera un marciano vestido de lagarterana. Y todos sonreían y saltaban. A mí ya me estaba dando miedo aquella situación de los saltitos.

Siguió la cola, yo quería morirme, llevaba una hora de cola, y habría perdido 10 litros, me estaba fundiendo. Los saltarines no se habían quitado nada. No quería ni imaginar lo que había por allí dentro. Por fin llegó a la taquilla, me busqué el forfait y se lo enseñe al prisionero de aquella cabina.

– Perdón caballero, ese forfait no vale. – me dijo imperturbable, como si me condenara a cadena perpetua, dos veces -.

– Que.? Porque? Lo saque ayer de internet.

– Si señor y le ha quedado el recibo muy bonito con esos colorines azules y rojos, pero es para la semana que viene.

A mí casi me cogió una lipotimia de esas, de me muero todo entero, de trágame tierra y escúpeme en un charco lleno de mierda, me temblaban las piernas, le cogí el forfait y lo mire. Pues si, la cague en la fecha. Me cago en Internet, en Bill Gates, en el Google, en HP (mi impresora), en todo el niverso digital y en todo lo que se menea. He puesto la fecha de la semana que viene.

– Buenoooo, madre mi que ruina. Oiga, estooo…. y que vale uno aquí ahora.

– ciento setenta euros.

– Ciento setenta? Pero llegará para esquiar en el Himalaya no? Pero si por internet costaba ochenta !!!

El individuo sin inmutarse, ni buscar solucion y/o intercambio de pareceres contesto:

– Aquí vale eso señor, lo va a comprar?? Si no es así, apártese que hay gente esperando…

– joder, joder, si claro, que remedio. Admiten tarjetas…

Que amable el cara pasillo, ojala te descuadre la caja todo el puto fin de semana y tengas que hacer mas horas que un mileurista para llegar a final de mes (osea yo)…. Bueno, pagado ya el maldito forfai y arruinado para todo el mes, me puse en la cola del tele arrastre. Y no me acorde de mi problema hasta que lo vi girar,.

– Hostias.!!! No, no, no, no, no, no, despacito. Por favor….

Me pego un tirón que pensaba que me estaba operando de fimosis con una motosierra el tio de la “matanza de texas” y sin anestesia. Y ya me ves subiendo, arrastrado por aquel engendro mecánico y gritando toooooodo el camino hasta arriba, la gente que bajaba por la pista me miraba espantada. Así unos seiscientos metros de grito continuo.

Cuando iba llegando el chico que ayudaba a bajar me miro asustado.

– que le pasa, que le pasa señor!!!!????

– quita, quita, quitaaaaa coññoooooo que me tirooooo.!!!!! Aaaaaahhhhhh!!!!! Que voyyyyy!!!

Y me tire cuando el tele arrastre gira, el mono se me engancho y se rajo por la sisa, me fue bien porque la nieve entraba por el agujero, los esquís se clavaron en la pared de la taquilla del tele arrastre, las gafas y la gorra en la cara de una tía que estaba allí mirando. No se que, por cierto. Y alli quede, en el suelo tirado, con los intimisimi pegados a la nieve, por cierto, me aliviaba. Pero parecía un guiñapo.

El chico que se encargaba del operativo se acerco, – está bien? – Me dijo

– Si gracias, pero déjame aquí un poquito porfa.

Me cogió de la pierna, me arrastro como un muñeco y me aparto de la trayectoria del tele arrastre, que cabron me dejo alli, en una esquina, como si fuera un cadáver, al lado de un perro que me miraba raro, y su dueño mas…

– Vale, usted quédese aquí, si me necesita dígamelo y vendré, hay que ayudar siempre a la gente mayor. No se preocupe.

– Gracias – será cabrón?, le dije por lo bajini, a la gente mayor dice el cabrón, así tengas que doblar turno un mes entero, a veinte grados bajo cero.

Al rato me levante, el fresquito de la nieve hizo su trabajo, ya no me escocían, pero los tenia helados. Arranque los esquíes de la pared de la taquilla y me dirigí a la pista, iré poco a poco, me dije, vamos a por una verde que es más tranquila. Había un palo con tres carteles verde, negra y roja. Seguí el camino de la verde…

Y apareció la cocainomana…

– Hola Danieeeeellll

Hostia saltaba hasta con los esquíes…

– Vas a esquiar,???

– Javier, me llamo Javier, poca retención eh? No, me comprado unos zapatos así, claro que voy a esquiar, estooooo Ruth.

– Ay jajajajaaja, pensaba que me tomabas el pelo, qué gracioso eres. Venga vamos.

– Yo voy por aquí, – y salto cuesta abajo y desapareció.

Yo fui detrás, pero al momento me di cuenta que algo no iba bien, vi un letrero, así de reojo, que ponía “pista negra precaución”

– Hostia puta, tuuuuuu saltimbanqui, o como te llames paraaaaaa.!!!! Que esto es una negraaaaaa.!!!!

Maaaadre mía si parece que estoy en año nuevo, esto parece lo de los saltos de esquí, joder que inclinadooooooo!!!!

– Socorrooooooooo.!!!!! – Me puse a gritar como un loco… La individua aquella estaba más abajo dando botes y quiebros y gritando como una loca -.

– uhhhhh!!!! , wawwww!!!!! Vengaaa Danieeeeell !!!!!

Yo iba en línea recta, dando unos botes tremendos y se me estaba rompiendo el mono por la sisa me entraba nieve cada vez que me agachaba, era un suplicio.

La loca, se paró, y me dije, menos mal me va a ayudar, pero pase a su lado como una bala… Con los brazos abiertos, pidiendo ayuda.

– Danieeeelll…!!!! Detenteeeee.!!!

– Tiaaaaaaaaa, pero donde me has metidooooooo..!!! ¿Y quien dice detente en el 2019?, esta tía es rarísima.

No había terminado la frase y ya la tenía al lado.

– Hola Danieeelll.!!! Vas bien.!???

– Javier, me llamo Javieeeeerrr, tanto cuesta de entender? Quiero parar Judith ayúdame por favor.

– Vale tu tranquilo me pongo delante y tu ve frenando de lado, yo iré haciendo la nieve más blanda delante de ti. Todo lo que pueda…

– Vale gracias eres un encanto – loca de los cojones dije para mis adentros-

Y ella empezó a moverse en zig zag delante de mí, me estaba tirando toda la nieve por encima, que se me colaba por el ya enorme agujero del mono, por la nariz, los oídos, me ahogaba, por el amor de dios se me estahelando la cara y las piernas y los pies. Y todo.

Yo intentaba hacer zig zag pero me costaba frenar. Era difícil con la puta nieve en la cara y la que se me colaba por el agujero del mono.

Poco a poco conseguí frenar y, por fin, pare, a veinte metros de la valla. Y con cien personas mirándome, y la loca al fondo saltando.

– Bieeennnn, lo conseguimossss.!!!!

Estaba todo lleno de nieve, de la cabeza a los pies, helado, no podía ni hablar. Tenia los cojoncillos llenos de nieve que me caía por las rodillas, hacía los pies, que ya habian fallecido, no me los sentia.

Por favor ni la teniente O’Neill, en un día malo, lo paso tan mal. Maldita la hora que salí de casa para venir a la puta mierda esta blanca. Estaba de pie sin poder moverme, ni articular palabra y así como al fondo oí:

– Bien Danieeeeelll..!!! Lo conseguimos..!!!

– Javier, me llamo Javier – dije escupiendo nieve por la boca e intentando sacarme las gafas para ver algo.

Continuara en capitulo 3

© Javier Sanchez 2017-2019

Un viaje al terror – (Un relato de hace años)

PARTE 1 – YA PARA EMPEZAR SI ESO.

Todo comenzó con una mala resaca…. Menuda tontería, todas las resacas son malas, por lo menos yo no me lo he pasado bien con ninguna.

Aquella mañana, me desperté con el tarro a punto de explotar, y me dio un algo de que tenia que ir a esquiar y mira me lié la manta a la cabeza, no por le de irme, es que me dolia muchísimo, preparé todo, cogí los palos de esquí, los esquíes, el traje de astronauta y me dirigí al baño a echar toda la bilis que me quedaba. Al rato cuando ya me encontraba mejor me encamine hacia La Molina, estación de esquí, a unos 130 km de Barcelona. De las más antiguas. Tuvo el primer telesquí de España, osea que llegó la tele aquí antes que a los hogares españoles, esto no tiene ninguna gracia, pero bueno hay que rellena. Que cosas.

De hecho, la estación, funciona desde 1908, que todo era en blanco y negro, tenía que ser difícil esquiar así por lo blanco y lo negro y no hostiarse.

(adjunto foto)

el viaje1.jpg

Estos son los primos de mi madre, de Ecija… que no conocían la nieve, solo la conocían por la radio.

.

Os explico, referente a la foto.

Corría el año 1960 cuando viajo la familia de mi madre a ver la nieve y en aquel viaje hubo muy mala suerte, vino. La familia, de Écija, la sartén de Andalucía, no habían visto la nieve mas que por la radio y lo que les habían explicado los Noruegos que iban de vacaciones allí, y le dijeron a mi padre, “Tú llevar a familion a ver nieve, en Españen haber muchas montañas”, vamos, que les llevara a pisar la nieve.

Dicho y hecho, para allí que fueron, a La Molina. En pleno pirineo y en pleno Enero. Provocando al tiempo, sin miramientos. Y así fue la provocación… que salió como salió.

Jacinto Carlos adquirió gratis una pulmonía, salia en manga corta a – 10 grados de los chungos, los celsius, que hace más frío, él decía que pasaba mucha calor en Écija y quería volver fresquito, y la verdad es que volvió calentito, con cuarenta de fiebre, murió al mes y medio… de un ataque virulento de caspa, no de la pulmonía.

El otro Serapio Lopez perdió un ojo con un palo de esquí, ya ves, de madera que eran y largos y con un pincho que parecían lanzas de la guardia suiza.

Y el último, Pepe Ojolindo “alias el manco”, joder con el último, pues que lo atropello un coche, un coche!! en 1960…!!! En la Molina!!!, que en aquella época pasaba uno cada cuatro o cinco horas, y con toda probabilidad sería el mismo coche, nada oye, que ese fue el que le pillo. Un Seat 600 turbo Injection GSI. Solo le partió una pierna, dos brazos y el dedo meñique. Pero vamos que se fue contento, según mi madre. Que pena de gente. También murió a los seis meses. Le atropello, mira tu, otro Seat 600, con la mala suerte que del golpe cayo un barranco al rió y ahogo. Que pena de hombre.

Bueno, a lo que iba.

Imaginaros, coche nuevo, pedazo de pepino… bueno va, la verdad, es que es de mi amigo Juan, el pastoso, os acordáis el que me llevo a aquella FiestaLunchMeetimg para la venta de alcachofas en almíbar? Pues ese. Y pues eso, pepino de coche, buen día y venga a hacer camino….

Buena carretera, bien vestido, cómodo, calzoncillos nuevos, duchadito, vamos todo limpito y preparado, solo me faltaba la colonia, que por cierto no tenia en casa, la del Mercadona que compro a tres euros, se me había acabado, era la colonia o pagar el alquiler y comer. La vida del currante es asi. Perooooo… mi amigo se había dejado una botella en la guantera y ponía, “Eau de Cloac de Javier Sanchez (Paris)”, (curioso que el autor tenia el mismo nombre que yo). Y me dije, esto tiene que oler de puta madre. Me voy a poner.

colonia.jpg

“La puta colonia”

Dicho y hecho, conduciendo, mientras pillaba el volante con la mano izquierda, voltee el frasco con la derecha, aguantando el tapón para que cayeran unas gotillas, pero cogí un bache de la carretera, que parecía el lago Ness, y se me escapo de la mano el putisimo tapón de la putisima botella y como consecuencia de tal evento, me cayó media botella por todo el cuello, el jersey y los pantalones. Que me caló los leotardos hasta el escroto (los huevecillos).

Hostias!! Hostias!! Vaya tela, bueno calma, calma, nada, nada, pensé, esta es colonia buena y no escocerá. No es la del Mercadona que te puedes quedar ciego si te cae en los ojos.

Jajajajajajaja!!!… Y un huevo (nunca mejor dicho), se desato el infierno en mis intimissimi. Por los dioses del Olimpo, tuve que parar el coche en un bar/gasolinera/charcuteria/cirujía plastica “take away” de carretera y salir dando botes al servicio, al baño vamos.

Claro que, evidentemente, la llave la tenía el cabrón del dueño, joder, en todos los sitios igual, que se creen ¿que se les van a llevar las baldosas o el wc. ?

Me dirigí al individuo/encargado del establecimiento y antes de mediar palabra me dio “la llave”, con “el llavero”… a saber: la llave, de unos cuatro centímetros, de latón, iba atada, mediante una especie de cadena de barco, a un ladrillo de unos cinco kilos. La madre que lo parió. Os aseguro que no es fácil abrir una puerta con semejante objeto colgando de una llave pequeña.

El excusado, w.c. o jiñaero , evidentemente, estaba a tomar por saco, detrás de la casa del gasolinero. Madre mía qué mal rato pase por el camino, pero llegué.. y entré, me quité (todo con acento en la e) los pantalones, los leotardos, los gayumbos y me eche agua. Primero fue un alivio pero al momento… Agua fria.!! Error. Lo peor…Como gasolinaaaaaa al fuego y viceversa.!!!!

– Aaaahhhhhhh.!!!! (grito de espanto y horror, si, también dolor, nota del autor). Estaba a punto de llorar, pero un tío con un carro como el que estaba aparcado fuera, no llora.

Bueno si… lloré…

Me puse a gritar y a llorar como una magdalena (ahora muffy) parecía que me había poseído un cantaor se flamenco. Camarón, que en gloria este.

-Ayyyyyayyyyyyy yaaaa ayyyyyy, oleeee!!!!

Al momento vino el encargado del establecimiento.

– Pero que pasa, que pasa??
Y me vio allí con todo el excusado encharcado de agua, los pantalones, los leotardos y los gayumbos bajados. Y los huevos colorados como dos tomates pelaos, pero fosforito. Como dos semáforos, de esos, uno para ir recto y el otro para girar.
Y me dijo:

– Que le pasa?… Joder que bien huele aquí, si siempre huele a mierda.
Y le conté lo que me había pasado. El cabrón, cuando ya se me paso un poco el infernal dolor, me atendió amablemente, me presto un pañal de su bebe y polvos de talco. Me sentí mucho mejor. Se lo agradecí y encamine hacia el coche, iba andando como si hubiera o hubiese cabalgado doce días a caballo, el encargao me decía adiós, allá a lo lejos, y todavía se oían las carcajadas.

Madre mía que mal que estaba. Que mal rato. Que escozor y encima ahora, una hora y pico sentado.

Me muero. Todavía me escocía como si me hubiera mordido una cobra. Y todavía estaba en Aiguafreda, me quedaban unos 100 o 110 km. Un infierno en aquel coche de 40.000 euros, no digo la marca porque BMW no me deja, pero es un carro que te mueres.

Bueno, pues con mi infierno en los huevos, seguí conduciendo. Y todos los baches… para mi. ¿No os ha pasado que cuando os estáis meando, pillais todos los baches que existen en la carretera, que por cierto, poco antes de tal situación, la carretera estaba como el mármol.? Pues sucede.

Me cago en toda la calavera del ingeniero de caminos que hace veinte años que no pasa por aquí y estará en su casa viendo la tele. Iba esquivando baches, que parecían minas, joder vaya trago.

Pues poco a poco iba pasando el infierno. Ya casi me iba calmando y recuperando. Y de pronto.

¡Se requiere que reposte combustible. Gracias!!!

– Aaaaaaaaahhhhhhh!!!, quien coño habla.!!!

Mire el retrovisor y ya veía fantasmas.

¡Reposte lo antes posible combustible!!!!

– Aaaaaaaaahhhhhhh!!! Hostiasssss.!!!

Me fije en la pantalla de la consola de en medio, que por cierto era mas grande que la tele de casa.

¡De allí salia la voz de la loca esa!
La madre que me parió, que susto me he dado, casi me salgo de la carretera.

Cuando mi ritmo cardíaco se normalizo, paré en una gasolinera
Voy a repostar (joder que bien hablo), todavía me escocían un poco los lichis, pero era soportable.

Me dirijo a donde debería de estar la puertecilla del deposito y allí no hay quien meta mano. No hay para abrir, no hay ninguna rendija, ni instrucciones de Jedi de “abrete, la fuerza te lo ordena”.

El encargado me vio dando vueltas al coche y salió….

– Buenas noches caballero, o lo has robado o te lo han dejado y ni idea no?

– Cierto caballero, no se abrirlo.

– En el mando hay un botón, con un dibujo del logo de una gasolinera.

Yo quería morirme, y el cabrón del encargado se reía, por dentro, pero se reía.

– Cuanto le pongo.? Lleno?

– Si, si claro, cuanto cabe?

– Estos coches? Unos 80 litros.

– No jodas.!! Que va tío 40 euros y ya esta.

– Vale, vale, pero para la vuelta no le llega… Estos coches chupan que no te cuento.

– Bueno ya luego si eso…. que ya, queeeeee 40 euros oiga.

Me cago en la puta, me va a salir mas caro que mi coche. Quien me mandaba a mi pedirle el coche al cabrón ese…

Después de dejarme 40 eurazos, en acariciar el fondo del depósito del BMW suprermegafashion de mi amigo. Entre en el cabrón del coche y lo conecte. Estaba empezando a odiar ese coche. Me recordó a cuando me compré el Seat Panda GTI, el primer coche antivirus de la historia.

Era feo, como el Fary comiendo un limón. Aquel coche mi primer coche, recién sacado el carnet de conducir, 98 prácticas que hice, mi profesor, Antonio, me dijo.

– Hostia Javier sube ya a examinarte, ya te conoces Barcelona como la palma de la mano, la gente te saluda al pasar, hasta la guardia urbana te saluda, sabes mas que yo.

Sube ya cohone!!!
– No estoy seguro Antonio, creo que haré unas diez mas.
– Y un huevo, el lunes te examinas. Y no hay mas que hablar.
Y así fue, me examine y aprobé. Con algunos problemillas, pero aprobé.

El carnet me costó mil pesetas mas que el coche.

Negocio redondo.
Mientras pensaba esto…

– Recuerde.!!! Poco combustible en uno de los depósitos.!!!

La hija puta de la pantalla, me había dejado como Paquirrin delante de una raíz cuadrada.

… Entonces cai…
– Queeeeeee???? En uno de los depositos??? Que tiene, dos depósitos!!!

La madre que me pario. Pero cuanta gasolina cabe en este coche. Por el retrovisor vi al cabrón del gasolinero, que se iba a su casa partiéndose de risa. Moví el coche. Y solo pensaba que, me vuelvo a Barcelona o sigo. Si me voy a casa no me arruinare hasta los cincuenta y podre comer. Pero si sigo, solo podré comer nieve con sal y encima no ligare. Joder.!!! Que mala suerte que tengo. Es que se me va a aparecer la niña de la curva en una recta y seguro que me limpia el parabrisas. Que mala suerte que tengo coño. Me estoy agobiando, es mas ya estoy agobiado. Estoy mas agobiado que un barrendero en Tarifa. La ciudad del viento.

Bueno, pues seguí por la nacional, casi llorando, pensando en los dos depósitos de gasofa de aquel avión con ruedas. Me quedaban 100 km por delante.

Me puse a pensar en que lo iba a pasar de maravilla, el apartamento del cabrón este, el hogar con el fuego, el bareto lleno de monadas enfundadas en su mono de esquí.

Mono de esquí.!!!! Hostias u ostias!! me lo he dejado en su bolsa, con los guantes, la gorra y las gafas de sol para esquiar. No me lo puedo creer. Pero que pasa, esto son señales, algo que me dice que no vaya a esquiar, que no debo de ir, se me iba la cabeza e iba a 140 km barra hora, y la verdad es que ni se notaba, menudo cochazo. Joder, joder que viaje, me estoy mareando, entre el pestazo a colonia y que ahora tendré que cómprame y/o alquilar un mono, de esos que huelen a sabana Santa, estoy vendido, y… oye, que veo luces al fondo de la carretera… Que se mueven, arriba y abajo, joder me va a dar un ictus. Voy a parar, voy a parar….

Paré en al arcén y vi las luces que se acercaban, me empecé a poner nervioso y de pronto estaban al lado de la ventanilla del coche.
Toc, toc, tocaron en la ventana.

-No me mate señor marciano…

– ¿Que? Caballero se puede saber que está haciendo.??

– Hostia los picos… perdón agente, estaba cansado y me he parado.

Joder era un control de la guardia civil. No puede ser. Que mas me puede pasar. Abrí la ventana y el guardia, se retiró de golpe de la ventana del coche.

– Joder por dios, pero a que huele??? A bebido usted.??

– Ehhhh agente, huele a colonia cara de la muerte, francesa. es que… mire es una larga historia, pero se lo resumo, se me ha caido el frasco, iba conduciendo, y me quería poner la colonia y… pues eso, que la he liado ¿no?

– Si. ¿Francesa? ¿Eing? ¿Que dice?… Pare mas adelante donde esta el otro agente.

Yo solo vi dos luces mas…

– Donde, ¿allí donde las farolas que se mueven.??

Me sentía mareado, como borracho. La puta colonia…

– Joder con el tío… Si, si allí. Va a tener que soplar para que le comprobemos el nivel de alcohol en sangre.

– Vale agente. Lo que usted diga.

Avancé varios metros y paré a la derecha, en Inglaterra a la izquierda. No eran farolas, eran las luces del coche patrulla de los picoletos. Y escuche.

– Paco, que el caballero sople, me parece que no esta muy bien.

Se acerco el otro picoleto, llevaba los dos palos de luz en la mano y me dije – míralo parece el PicoJedi – Me entro la risa tonta, creo que demasiada tensión. Y el pestazo mareante de la colonia.

El guardia se acerco.

Los picoletos

– Disculpe caballero deberá de hacer esta prueba del nivel de alcoholemia. Retire el plástico y ponga el aparato en el medidor, por favor.

A mi se me estaba yendo la cabeza o me había poseído algo, pero pensaba, como te voy a poner el aparato ahí, no llego por la ventanilla del coche, además vaya rollo, bajarme los leotardos y sacar el cimbrelillo, si, que pasa, la tengo pequeña. (todo esto con voz en off y con eco en mi cabeza)
Y se me escapo la risa. El picoleto se mosqueo y me dijo.

– Señor le invito a que baje de coche, haremos la prueba fuera de él.

Yo pensaba, ¿me invitas? Que también vale dinero bajar de este coche. Y se me escapo la risa.
Mal asunto, el guardia me miro con cara de. “hoy todavía no he matado a nadie, no me provoques’ o eso pensé yo.
La tarde se alargaba…. O eso me parecía a mi. Joder que marrón y que mareo.

El guardia, me dio un pito, o lo que yo creía que era un pito.

Con el pestazo de la colonia y el alcohol de la colonia, que supongo que desprendía y mi ropa, creo que pille un colocón del quince.

Pues eso, que no era un pito, era un tubito que tenía que poner en el aparato de soplar.

Me lo puse en la boca a la primera, increíble, porque apuntaba hacia otro lado, pero lo coloque.

El picoleto me dijo.

– Ahora, por favor caballero, le proporciona la documentación del vehículo a mi compañero y procederemos a efectuar la prueba del nivel de alcoholemia.

Joder, no le entendía.

– Oiga por qué habla como Gongora

– Mire señor, se lo pido con educación

– Joder, pues dígame como toda la vida, – deme los papeles del coche!! -. Es que me he mareado cuando me lo ha pedido.

– Mire!! No me toque los cojones, dele los papeles a mi compañero y sople, coñññññoooo.!!

– Ahí las dao, ahora nos entendemos. Ese es mi picole… mi guardia civil. Dame el parato que soplo.

Le puse el tubillo ese y me puse a soplar…

El agente me decía, – venga, sople, sople, sople… – Y yo soplaba y soplaba, y pensaba voy a explotar como una sandía con gafas. Hijo de puta…. – vengaaaaa ya queda poco, sopleeee.-

Yo quería morirme, me iba a dar un ictus de un momento a otro…

– Vale ya ya….

Yo cogí aire como esos, de las películas que salen del agua después de estar un cuarto de hora subiendo de las profundidades.

– Uuuuuuhhhhhhhggggg.!!!!! joder que me ahogo coñoooooo.!!!

– Muy bien, lo ha hecho muy bien señor

Yo pensé tampoco es una raíz cúbica, es soplar, casi me muero, pero, vamos.

– Pues nada ha salido un 0.10,no hay problema.

Joder podía haberme puesto un nueve si lo he hecho tan bien…

– Mire señor, vamos a hacer una cosa, se va a quedar aquí con las puertas de coche abiertas para que se ventile y cuando le pase el mareo y el pestazo, coge usted y sigue su camino.

– Vale, vale, así lo haré.

Tres cuartos de hora.!!!! y el puto coche todavía olía. El picoleto, entre risas casi me dijo.

– Pffff, mire váyase, váyase, porque esto no hay quien lo arregle, vaya con las ventanillas abiertas y despacio eh pfffffggjajajajaja, Huy perdone….

Me cago en la madre que pario al kiwi, que se iba riendo hacia otro coche. Y le decía

– Deme los papeles coño!!! Pffffjajajajajajaa.

Yo me decía, ese es mi picoleto, el conductor alucinaba… ya no vi mas subí al coche, y me fui, con las ventanillas abiertas en pleno enero a la 6 de la tarde, a 3 grados. Que viaje, me cago en todo. Hacia La Molinaaaaaaa.!!!! Bufffff…

Al cabo de una media hora, me dije mira, este cabrón no deja fumar, pero me voy a apretar un purito pequeño que dejan un pestazo espantoso y así quito el de “eau de cloaca”. Me puse el purito en la comisura del labio, que bien escribo coño, y hostias, se me cayó, no tenia sensibilidad en la parte izquierda de la cara, (en Inglaterra sería la derecha), con el frío me había cogido un golpe de aire. Intenté tocarme la cara y el brazo izquierdo no responde. Hostia puta, lo que decía mi madre del golpe de aire era verdad!!!. No, no, no, no, no, otro problema más. Pero que pasa!!!, solo falta que me caiga en un charco, en ese mismo instante y/o momento paso un camión tráiler de 25 ruedas y mientras intentaba apartarme de la carretera el super camión piso un charco lleno de agua, pero no un charco, sino “EL CHARCO”, creo que el más grande de toda Cataluña, parecía el lago Ness, el lago del cocodrilo gigante ese, me puso perdido de agua, aceite, meaos de perro, cagadas de paloma, barro y mierda en general y la tapicería del coche quedó hecha una mierda. Me puse a reir, Jajajajajaajsjsjssjaaaaaa, que me puede pasar mas….

“ATENCION!!! Poco combustible en uno de los depósitos.”

Continuara …..

© Javier Sanchez 2017-2019

Buscando empleo y capítulo 3

Lunes 15 de marzo, según mi super papel amarillo, hoy empiezo el curso de TÉCNICO EN TRATAMIENTO DE RESIDUOS URBANOS. A las 9 tengo que estar en el ayuntamiento, segundo piso, Zona “salas de cursos” y he de ir a la “Sala, el Container”, vaya tela de nombre le han puesto. Me he duchado, afeitado, he meado en la ducha, como siempre, es algo que no puedo remediar. Después, todo limpito, he tomado un desayuno mediterráneo, bocata de panceta viendo un documental de la costa brava, mediterráneo a tope.

Me he puesto mi traje de Emilio Tucci o tuchi, como se escriba, que llevé el otro día a la tintorería de mi tia Paca, que me hace precio, ha quedado niquelado, voy hecho un pincel. Gotitas de colonia “Gotas de lluvia”, del Mercadona y p’alante.

Ya en la calle, de camino al cursillo, miro mi superpeluco de oro chapado de los chinos, mira voy con tiempo, llevo mi estuche de colores, mi goma de borrar y la carpeta con folios, en la carpeta hay una foto medio rota de los Pecos, es que no la he podido quitar toda, oye que me hacía ilusión llevar la carpeta que llevaba a la Uni.

Me he liado la manta a la cabeza y he ido paseando, mala idea, pensaba que estaba más cerca, una hora y cuarto he tardado, he llegado sudando, hecho un cerdo, los zapatos me aprietan, bueno no son los zapatos, es al pie que se hincha, pero todo el mundo lo dice así. Me duele este zapato, mentira, te duele el pie.

Empapado de sudor que llego ya, no se de que me sirve ducharme, ni gastarme 3 eurazos en colonia, siempre me pasa igual.

Bueno, como digo, ya llegando al ayuntamiento, mira voy con tiempo, me voy a tomar un cortado y alguna pasta, que estoy como mareado de la caminata. “Bar Casa Macario, bocadillos fríos y calientes”, vamos p’alla, entro en el bar, pestazo a fritanga, a paella revenia, y está petao de gente, deben de ser los currelas, todos con chándal y sudaderas, el único con traje, yo. Me dirijo al barman.

– Un café con leche descafeinado, con leche descremada y sacarina y una madalena de estas rellenas de chocolate.

– Oído caballero… Un café leche y una madalena!!!

Joder con la gente esta, como grita, y ya me han empujado tres veces, ya viene el café con leche y la magdalena, joder peazo Magdalena, parece un pan de pueblo.

Voy a tomar un sorbo del café, empujon de toro de miura, joder la mitad del café con leche en mi preciosa camisa color perla y la corbata gris, ahora camisa de camuflaje y corbata color mierda. Me giro para decirle algo.

– Oiga, joder que no ve por dónde va? Me cago en….

Hostias, el presidiario!!!

– Hombre, el carapapa, dónde vas tan guapo!! Bueno ya no, estás hecho una mierda, que pena de camisa, de chaqueta y de corbata, jajajaja, que te ha pasado!!!

– Joder si me has empujado

– Eeeeeeeehhh – me dijo amenazndome de darme un puñetazo – yo no te he tocado, me han empujado a mi, no me pongas nervioso que no controlo vale?

Joder, tenía una vena el la frente que parecía un bajante, creía que me iba a matar, me mareé y todo.

– Vale, vale, pero míra para otra vez.

Se fue, el reo, para el fondo y hablaba con otros reos, daban miedo oye.

Cojo mi Madalena y la muerdo, la jodía Madalena se habia mojado con el café con leche sobrante del accidente, explotó como un globo de agua, todo el chocolate de dentro y fue a parar al cuello de mi camisa, las solapas de la chaqueta y al nudo de la corbata, mi nariz y parte de la frente, hostias, no me lo puedo creer, he salido hecho un Dandy y voy ya que parezco un mendigo que se ha caído por un barranco. Estoy lleno de mierda, los zapatos llenos de papeles y goterones de cerveza y aceite.

Al fondo veo al hijoputa del reo y sus compinches que se estám descojonado. De mi claro.

A las nueve menos diez hubo estampida, todos salieron corriendo, trabajarán en una fábrica o algo así.

Me termine lo que me quedaba del cortado y el puto amasijo de la Madalena. Y me fui para el curso.

Subí a la planta y le pregunté al bedel por la “Sala Container”, para el curso de técnico, el cabrón me indico entre risas, yo no sé qué pasa cuando digo lo de técnico. Me acerqué a la “Sala Container”, se escuchaba un escándalo terrible, entre, allí estaban todos los del bar, pero todos, el reo y sus amigos también.

– Ehhhhhh carapapa que pasa, ha era hora!!! O día!!!

Yo estaba alucinando. De pronto entró un chaval joven, melenas, camiseta y chaleco de tela de saco igual que los pantalones. Y saldalias con calcetines blancos. Que horror, por dios.

– Ehhhhhhhh, venga sentaos, vamos a empezar, abrir el libro por la página 100.

– Como? Página100? , Oiga hay un error no? Empezamos por la página 100?

Cachondeo general.

– Empezamos dice

– Carapapa, que empezamos el día 5 de febrero !!!!

– Queeeeeee? Me cago en mi estampa, – coji el papel y me fijé bien, me dio un bahido, vi que había doblado por dónde estaba el número 1. Y encima no era en marzo, era en febrero. Llevaban ya las 300 horas de cursillo, hoy era el último dia

– Hostias, profe, me.he equivocado de fechas…

– Oiga yo que quiere que le diga, léase el libro de texto, mañana hay el examen final para las tres plazas de barrendero.

– Como barrendero!! Pero esto no era de TÉCNICO EN TRATAMIENTO DE RESIDUOS URBANOS?

– Pues eso, barrendero, pero que es lo que ha entendido usted, y la verdad, permítame que me diga, esto del traje sobraba, pero si lo trae, traigalo limpio, y no venga hecho un guarro lleno de.manchurrones, es una falta de respeto a sus compañeros, mirelos, todos en chándal, pero limpitos.

Yo me quería morir ahogado en el mar de Alaska.

Toda la clase descojonandose de mi persona, me senti ridículo y también como una bomba atómica.

– Me cago en la puta!!! Me cago en todo!!! Ma cago en el curso de TÉCNICO EN TRATAMIENTO DE RESIDUOS URBANOS, la madre que parió al “cursillos’, la madre que te parió a ti profe, al ayuntamiento y al alcalde. Mañana se va a examinar tu tía la que vive en el pueblo saharaui, perroflauta. Y a todos los cabrones estos que les den. Delincuentes. – la gente se descojonaba más todavía – Yo iba hecho un Dandy está mañana y mira como me han puesto!!! En el asqueroso bar ese. Me cago en todo, me va a dar algo…..!!!!

Cachondeo general en clase, todos partiéndose el objete de risa, que vergüenza que pasé, me levanté se la silla y me fui. La ira invadía todo mi cuerpo, iba a matar al “cursillos”….

Pero después de la siesta, o ya si eso mañana. Al.fin y al cabo me quedan seis meses de paro todavía.

© Javier Sanchez 2019

BUSCANDO EMPLEO – CAPITULO 2

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Capítulo 2

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Salí de casa, de mañana, con la cita de ayuntamiento enarbolada al viento, por fin un trabajo que coincidía con mis expectativas, de técnico oye y nada menos que de “técnico de tratamiento de residuos urbanos” , genial, estoy contentísimo, esta noche he dormido como un bebé, por eso me he despertado cada dos horas llorando, pero vamos de 3 a 5 de la mañana no he llorado ni nada, ni me he hecho pipi.

Estaba muy nervioso esta noche, pero ya estoy en la calle, he pasado por una parte de la calle y el viento azota mi melena, me he parado es una sensación estupenda que el viento te de en la cara, así calentito… joder, ah no!!, que es la maquina del aire acondicionado del bar, Casa Pepe, bocatas calientes y fríos, joder que asco y que peste. Diez euros de Blumel a la mierda, huelo a fritanga que te mueres, pero es igual la adrenalina me invade, estoy feliz y contento.

He cogido el móvil y le he puesto la dirección.

Calle/ Nohago Na 17 bis, Barcelona.

Se ha quedado en blanco casi diez minutos con la puta rueda ese, y de pronto me ha indicado un descampao, en en Cracovia, al lado de un cementerio…. osea lo primero que ha pillado.

– Joder que mierda de Google maps…, Cogeré un taxi.

Hago ese gesto fascista para parar un taxi y se acerca uno, ¡¡¡un Seat 131 supermiriafiori!!! del año de los Beatles. Hostias, ¿todavía funciona esto?
Entre en el taxi, asientos de Sky de color verde, techo amarillo, no natural, no quiero ni pensar por qué es amarillo y el taxista, un caballero, esto es literal, por que solo le faltaba el yelmo, tenía por lo menos 120 años, delgadísimo, se parecía a Paul Mcartney, me daba verdadero miedo el tío. Y me dijo.

– Hola muchacho.

Hostias, ¡muchacho!, Hacia 30 años largos que nadie me llamaba muchacho. Claro que comparado con él yo era un niñato, de cincuenta y largos, pero niñato.

– Dónde vamos?
– Pues mire, vamos a… Calle/ Nohago Na 17 bis.

El taxista, miró la GUÍA DE BARCELONA, un libro guía que se había dejado de usar, hacia 20 años. A los cinco minutos ha dicho:

– Vale. Bamos allá, si, si, si lo ha dicho con b. Castellano antiguo supongo.

Pegó un acelerón que se me clavaron las gafas en la frente. Hostia puta, el tío era como Raikonen pero después de tres días metido en una piscina.
Yo, que estaba leyendo el papel del ayuntamiento se me puso literalmente en la cara, y no había manera de quitármelo. Y el taxista hablándome.

– Pues si chico, allí en la guerra, en Verdún cayeron muchos amigos míos – se oía un claxon y un insulto… cabrooooon!!!- ¡calla malandrín, que no te he cerrado!

Pensé, ¿Malandrín?, ¿en la guerra de Verdún?, madre mía menudo elemento, quien utiliza esa palabra, por dios, vamos y yo que seguía sin ver nada con el puto papel en la cara. Y de pronto, frenazo y …

– Ya estamos en la casa del pueblo muchacho… son 6 euros.

Madre de Dios, pague al Cid Campeador y baje del taxi, todavía con la citación en la cara. Me la quite y vi el ayuntamiento… Vamos allá Javi. Al futuro curro, con clase. Soy el mejor coño.

Un edificio de 22 plantas, un vestíbulo impresionante, ocho bedeles (conserjes IBM, i veme a buscar esto, etc, ya sabéis el chiste), cinco ascensores, y en cada uno unos paneles que indicaba donde estaba cada cosa. Yo… a lo fácil, a preguntar al bedel, que para eso estaba allí.

-Oiga, donde esta esto, es que me han citado para un cursillo de técnico…

El bedel me miro con cara de, me voy a reír de un momento al otro, entre casi risas me dijo:

– De técnico… Si coja usted el ascensor 4 y suba a la planta 2 allí coge otro ascensor, el 3 y sube a la planta 4, a la derecha y pasillo recto, vera unas escaleras a la izquierda, esas no, las de la derecha súbalas y va al piso 4 bis y ya allí vera un cartel que pone, “Departamento Técnico de tratamiento de residuos Urbanos”.

Yo me quede ojiplático, a esas horas de la mañana y semejante parafernalia de datos. Le di las gracias. Y me dirigí al ascensor 4, mientras iba para allí el bedel rompió a reír, a carcajada limpia, me giré, y paro de reír pero con la cara compungida. En cuanto me metí el ascensor se escucho una sonora carcajada en el vestíbulo. Serán hijos de puta, se ríe todo el mundo de mí desde ayer. ¿Que pasa?.

Después de dos transbordos y escaleras y preguntar a funcionarios, que ninguno sabia nada y todos eran del mismo departamento, “Este no es mi departamento, no lo se”, debe de ser enorme ese departamento. Llegue a un sitio recóndito que indicaba “Departamento Técnico de tratamiento de residuos Urbanos”. , una flecha que indicaba el dibujo de unas escaleras. Joder, pensé, quien ha sido el cabrón de arquitecto que ha diseñado esta mierda de edificio. Venga, escaleras arriba. Por fin llegue al departamento.

Hostias allí había tres mil quinientas dos personas por lo menos. Y todos con el mismo papel amarillo. Me dirigí al que parecía que estaba el ultimo.

-Buenos días caballero, es aquí para lo del puesto de técnico?

El tío se giro. Hostias!!! Era el presidiario.

-Hombre el carapapa!! Si es aquí. Para lo del… técnico has dicho?, jajajaja, bueno no se, a mi me han citado aquí para un puesto.

-Vale, vale. Ya si eso, pues vale, eso ya que me quedo si eso. – de que coño se ríe el delincuente este ,pensé.

-Tranqui carapapa. Todos estamos para lo mismo.

Después de cinco horas de cola, meandome, con hambre, con ganas de llorar, porque el presidiario se altero de la espera y me dijo que me mataría con una cuchara de café mañana por la tarde que no tenia nada que hacer y se reía, me llego el turno.

-Buenos días, bueno ya tardes. Es para lo del cursillo técnico

– Si, jajajajaja, uy perdone. Mire es un curso de 300 horas, seis horas cada día, de seis de la mañana a 12 del mediodía, cuando acabe el cursillo se hará un examen para poder acceder al puesto.

-Muy bien gracias, me apunta no?

-Ya esta usted apuntado.

– Y de técnico se sale nada mas empezar?

-Por supuesto, con su chaleco amarillo, sus pantalones amarillos, coche de empresa, y visitas por todas las calles de Barcelona. Mañana empieza el curso.

– Ah estupendo, coche de empresa y todo, lo que no entiendo es lo del chalec..

– Venga, venga, espabile, mañana lo ve en el curso…siguienteeeeeee!!!

Pues nada me fui mas contento que unas pascuas (que no se que significa, pero queda muy bien). Mañana empiezo el curso de TÉCNICO EN TRATAMIENTO DE RESIDUOS URBANOS. Miraba a la gente de la cola y les iba sonriendo con el papel en la mano, ninguno me devolvió la sonrisa, pandilla de idiotas. Saldré el primero de mi promoción, a ver quien se ríe mas. Venga para casa a echar la siesta que estoy agotado.

CONTINUA EN CAPITULO 3

© JAVIER SANCHEZ 2019

BUSCANDO EMPLEO

Capítulo 1

Es una mañana fría de enero, salgo a la calle y me encamino a la oficina de empleo (lo primero es un topicazo y esto último es un eufemismo literario) para ver si hay algo nuevo, llevo dos años en paro forzoso, en mi empresa han reducido la plantilla y se ve que con mi metro setenta y seis soy demasiado grande y me han reducido a mi, oye esto de ser un poco alto trae problemas, ya lo decía mi amigo “Julito el cura” (es que era cura), esto de ser tan alto te va a traer problemas y serás un desgraciao toda la vida. Un lumbreras el jodio y un gilipollas tambien. Y envidioso, media metro sesenta y uno.

Y le dije:

– Mira Julio, yo tendré problemas y seré un desgraciao, pero tú tienes 35 años, que sepas que tu jefe, a tu edad, ya la había palmado, eso sí, pero resucitó, todo el mundo le hacía caso y le publicaron un libro, el más famoso de la historia de la humanidad. Quien es el más desgraciao de los dos… tú o yo.

Joder, se cabreo como una mona y se fue, no lo he visto más. Tenía mal aguante el curilla.

Pero bueno, a lo que iba, que me distraeis. Oye pues que nunca me sale ningún empleo que encaje con mis prespectivas, yo solo pedi un puesto de acuerdo a mi estatus, director de marketing de una empresa de coches, de BMW o algo así por ejemplo, ejecutivo de farmacéutica, no se algo con clase, como soy yo.

Pues llevaba esperando más de diez meses (unos18 exactamente) y no había salido nada de nada, solo empleos en el McDonals, de reponedor fregonero en Mercadona y cosas de esas… Nada. Era horrible. Mala época para los directivos como yo.

Llegue a la oficina, una cola espantosamente larga, casi doscientas cinco o seis personas y un exconcejal del PP, pensé, empezamos mal Javi, ya me estaba agobiando y solo eran las 8 menos cinco de la mañana, ya veía toda la mañana pérdida, sin poder echarme la siesta ni nada, pero vamos que me quedé. He hecho de tripas corazón, que no se qué coño significa, pero mi yaya lo decia mucho. Y me he puesto educadamente en la cola.

– Buenos días… – Le dije al último de la fila…-

El tío que esta delante mío se ha girado lentamente, joder es como un quesito, pero al revés, esta apretao, no tiene cuello, oye unos músculos increíbles, parece que se esta cagando, y tiene tatuajes de esos de “amor de madre”, cuchillos cruzados y serpientes. He pensado, joder le habrán hecho los tatus con una katana, eso con una aguja no se pinta. El presidiario, eso creo que es, tiene una cicatriz que le cruza toda la mejilla derecha, el resto de la cara llena de agujeros, unicejo, pero mucho, tiene una sola ceja de lado a lado de la frente, muy poblada, pero con mucho pelo, creo lleva gomina en en las cejas, es un espécimen acojonante oye, no lo había visto nunca. Y una cara de asesino que hace que me tiemblen las piernas. Espero no desmayarme, yo soy mucho se desmayarme.

Flash Back..

Cuando era joven me dsamaye una vez soplando la sopa. Mi madre se asustó muchísimo, me llevo al hospital, me hicieron muchísimas pruebas y al final el médico muy serio le dijo a mi madre.

– Señora Eufrasia su hijo no tiene nada, creemos firmemente que es gllipollas.

Y con ello me quedé, mi madre me llamaba siempre, el gllipollas cada vez que me desmayaba. Un misterio, nunca han averiguado porque. A lo mejor es verdad y soy gllipollas.

Presente…

Pues eso, el reo, se gira lentamente…

– Buenos días – me dijo con una voz ronca de reo cabreado recién levantado.- usted es el último, y antes de que me lo pregunte, no, no hace buen día, ni nada de nada, no quiero hablar con nadie. Y contigo, menos carapapa. ¿Estamos?

Hostias… empezaba bien el día, me había encontrado con scarface con la almorrana activa, y nada más levantarme. Vaya tela.

Y… comenzo a llover…

– Me cago en el hombre del tiempo, acabo de ver en la tele que haría sol, será cabrón.

Scarface se gira otra vez… Y echándome el humo a la cara me dijo.

– Callate. Atontao. Solo es lluvia. Nada más que lluvia. Disfrútala.

Me ha dado un bahido, pero me he controlado, ni me he desmayado, ni llorado, ni nada…

Entramos en la sala, las 8.00 am, los funcionarios abren a las 08.00.00 am, ni un segundo de regalo y si llegas a las 14.00.01pm, ya no te atienden, son la hostia, me encanta su puntualidad. A las 08.00.00 am abren, a las 10.20.00 am, este como esté, como si está hundiéndose el mundo se van a desayunar versión 1.1, la 1.0 la han hecho en casa, ya puedes estar explicando que te vas a morir el miércoles, ellos se levantan y se van.

Y allí estábamos, los parados y los funcionarios, ya nos conocíamos todos, esta el jefe, “el carapasillo” soso como un bocadillo de pan rallado, la “cara sapo”, ella no habla, es la que pone el sello de asistencia a todos, solo hace eso, también está “el pantallas”, uno que tiene en su mesa dos pantallas, no hace nada pero parece que si, hay una porra para averiguar qué hace realmente, hay un fondo de 14.000 euros ya. Y sobre todo esta “el cursillos”, este es el terror de los paraos, es el que no te da trabajo nunca, pero siempre te dice.

– Haga este cursillo y cuando termine miramos a ver.

Vaya fauna.

Y me tocó, ya había pasado por la “cara sapo” y ahora me tocaba “el cursillos”.

– Que tal Javier, como va, buscando todavía.

He pensado, no gilipollas, es que me aburro y vengo a ver tu cara de sieso.

– Si, ya ves… “Curs…” digo Luis.

– Mira, no hay nada de lo que pides, pero tengo un cursillo que…

– Joder Luis ¿otro?

– Es lo que hay, vas y lo haces, solo son quince días.

– ¿Y de que se trata?

– Es de frigorista.

– Amos, no me jodas, que estamos en enero, menuda salida, que tiene, ¿No?

– Tengo otro, y es lo que hay. Es de “técnico en procesamiento de residuos urbanos”. 300 horas.

– Ostras, suena bien, y ¿dónde he de ir?

– Al ayuntamiento. Tú ve allí y le llevas este papel.

Y el cabrón se le escapó la risa.

Me mosquee, pero bueno he cogído el papel. Ya saliendo a por el pasillo se oyen las carcajadas de los funcionarios. Me cagué en todos ellos, varias veces.

Ya de camino para casa, me siento agotado de tanto meneo, y pensaba ya en echarme una siesta, he leído el papel, citado mañana a la siete de la mañana en el ayuntamiento.

Calle/ Nohago Na, 17 bis

“Departamento Técnico de tratamiento de residuos Urbanos”

Zona 2 Escalera B, Planta 4 piso A bis, Grupo de trabajo 4, Despacho 5B Puerta 7.

Hostia puta, – pensé – me llevaré el GPS. Ya me veía de directivo del ayuntamiento.

Sigue en CAPÍTULO 2

© Javier Sánchez 2019

Ya tengo el alta. Yupiiii!!!

Una foto mía de ayer, creo, saliendo del hospital. Un amigo mio, que conocí en el hospital, un tal Patton me la sacó (la foto)

Los médicos me han dicho que estoy bien de la manía esa de creer que soy Paul Mccartney.

Ya me han hecho entender que no soy yo, que Paul esta mas estropeado. Y eso… Ya no tiemblo ni nada. Ya estoy mejor.

Gracias por el interés.

Esta es la foto en la puerta del hospi. Toy guapo eh?

©Javier Sánchez 2019

Defensa propia

Estoy en busca y captura por la zona norte de España, solo por agredir a un cocinero de estos de nouvelle coucine, e incendiar el restaurante, con él atado a una olla de aceite hirviendo.

Es que me vendió esto (ver foto) como Fabada Asturiana. 60€ más el vino y el postre, sin café ni nada, más 49€ de cenar en otro sitio, porque me quedé con hambre.

Vosotros como lo veís?

Se me ha ido la mano?

© Javier Sánchez 2019

El experimento

Me comentaron que un estudiante a monje Lama, Jose Mari, de Albacete le pregunto a su maestro.

-“Maestro ¿A qué situación le tiene más miedo la gente?.

Dos horas después, el Lama estaba en trance, roncando como un caballo desbocao.

-“A la oscuridad, estimado estudiante.”

Lama Yuan Yaai

Y creo que es muy cierto, en ella viven nuestros miedos y duermen nuestros secretos. Descansan nuestras batallas diarias, en un rincón, esperando el día. Mientras el alto el fuego diario nos deja dormir.

En ella no nos sentimos cómodos, nunca, es un sentimiento ancestral, la oscuridad no es nuestro medio. Nunca lo fue ni lo será. Siempre ha producido miedo, inseguridad y sobre todo, golpes en el pie con la pata de la silla.

Hay un experimento muy acreditado, lo ley en una revista científica, creo, “Que me dices oyes” se llama, y decía tal que así:

“Probad a apagar luces, y dejar en silencio toda la casa, si es posible. Al mínimo posible.

Y sentaros, es la manera más cómoda y segura. De pie se sufre más. Y esperar acontecimientos.”

Os lo aseguro. Estas más expuesto. Lo hice. Y…. experimente lo siguiente:

Al momento el cerebro comienza a acelerarse, estado de alerta, y los sentidos se acentúan asombrosamente, como consecuencia de lo mismo, el ritmo cardíaco se acelera poco a poco, sin problemas, pero se va acelerando. Lo notas.

Y comienzas a “oír” el sonido de la circulación de tu sangre, empiezas a oír ruidos que antes no oias. La sensibilidad de tu cuerpo se acentúa de forma asombrosa. El bello de tu cuerpo es sensible a cualquier movimiento del aire lindante y circundante tu cuerpo.

El cerebro comienza a captar cosas, empieza a procesar cosas incomprensibles, cuestión de la aceleración cardíaca y la hiperoxigenacion del cerebro. No es que te vuelvas más listo, o tengas superpoderes, no os hagáis ilusiones.

Hasta que llega el momento, en plena locura sensitiva, que sientes que algo pasa por tu lado, mueve el aire y el bello del brazo lindante se eriza, y la piel. Y ese algo se sienta a tu lado.

Esa sombra oscura, que estaba oculta en la oscuridad, que surge de los más profundo del abismo, o algo así… En lo mas profundo del miedo, esto último si es acertado.

Y todo tu ser entra en lo que se llama pánico, te levantas como un resorte a encender la luz, nuestro moderno y amado medio. Y te giras poco a poco a ver que es lo que te ha aterrorizado.

Y mi hijo te dice.

– Hola papa, que haces aquí a oscuras?? Hay leche.???

Así es el miedo. La oscuridad. Asi es el cerebro y así es el cabrón de mi hijo que se ha sentado a mí lado, en pleno ataque de experimento, sin decir nada, como un puto ninja.

Esto es lo que se ve en la oscuridad

©Javier Sánchez 2019

¿Irracional?

Ya lo preguntaba aquel productor cinematográfico interpretado por Kirk Douglas en la película”Cautivos del mal”

¿A qué crees que le tiene más miedo la gente?.

Y solo hay una respuesta:

“A la oscuridad”

Y es cierto, en la oscuridad viven nuestros miedos y duermen nuestros secretos. Descansan nuestras batallas diarias.

En ella no nos sentimos cómodos, nunca, es un sentimiento ancestral, la oscuridad no es nuestro medio. Nunca lo fue ni lo será. Siempre ha producido miedo, inseguridad y golpes en el pie con la pata de la silla.

Hay un experimento muy acreditado, lo ley en una revista científica, creo, “Que me dices”, y decía así:

“Probad a apagar luces, y dejar en silencio toda la casa, si es posible. Quedad a solas, de pie o sentados, como queráis. Y… preparaos s sentir”

Comencé… sentaos, es la manera más cómoda y segura. De pie se sufre más. Os lo aeeguro. Estas más expuesto. Lo hice. Y…. experimente lo siguiente:

Al momento el cerebro comienza a acelerarse, estado de alerta, y los sentidos se acentúan asombrosamente, como consecuencia de lo mismo, el ritmo cardíaco se acelera poco a poco, sin problemas, pero se va acelerando. Lo notas.

Entonces empiezas a oír el sonido de la circulación de tu sangre, empiezas a oír ruidos que antes no oias. La sensibilidad de tu cuerpo se acentúa de forma asombrosa. El bello de tu cuerpo es sensible a cualquier movimiento del aire lindante y circundante tu cuerpo.

Y el cerebro comienza a captar cosas, empieza a procesar cosas incomprensibles, cuestión de la aceleración cardíaca y la hiperoxigenacion del cerebro.

Hasta que llega el momento que algo pasa por tu lado, mueve el aire y lo sientes. Y se sienta a tu lado.

Esa sombra oscura, que estaba oculta en la oscuridad. En lo mas profundo del miedo.

Y todo tu ser entra en lo que se llama pánico, te levantas como un resorte a encender la luz, nuestro moderno y amado medio.

Y te giras poco a poco a ver que es lo que te ha aterrorizado.

Y tu hijo te dice.

– Hola papa, que haces aquí a oscuras?? Hay leche.???

Así es el miedo. La oscuridad. Asi es el cerebro y así es el cabrón de tu hijo que se sienta al lado tuyo, en pleno ataque de pánico, sin decir nada.

Esto es lo que se ve en la oscuridad.

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©Javier Sánchez 2019