Curioso país el nuestro.

Es curioso este país, pais de idiotas dónde los haya, si, oye, visto lo visto, ya sin respeto ni hostias y el que se cabree que hable, pero no me sirve el “y más tú” o “el otro gobierno” o el rollo del “gobierno comunista bolivariano”, eso no son explicaciones, son estupideces sin fundamento.

De idiotas, si, dónde todos callan y los fachas sonríen y callan para ver lo que pasa, a ver si así vamos cogiendo votos.

Es que pensamos que en este país ya todo está solucionado, los bares llenos. Asunto solucionado. Las playas llenas. Asunto solucionado. Los aviones petados de gente. Arreglado. Los trenes hasta la catenaria. Solucionado. Los autobuses la gente se sale por las ventanas. Arreglado.

Y claro, como no, las comuniones, bodas, bautizos. Sin problemas todo lo que pidas.

Los cines, a medias, pero a medias y abiertos.

Centros comerciales llenos.

Fiestas, jóvenes, si, afirmo, jóvenes, me remito a los telediarios para que se certifique. Esos jóvenes que se creen inmortales. Les digo: Vuestros padres y familiares no lo son.

Pero vamos, fiestas vikingas y todo abierto, y funcionando con “normalidad” dentro de las medidas de seguridad. (Esto último es un sarcasmo). En este país las medidas de seguridad se pasan en las terrazas de los bares. Chupito va chupito viene. Abrazo va abrazo viene. “Ven p’aca que somos de confianza”. País de Gilipollas.

Pero.. es que, lo más grave y que a la gran mayoría ni le interesa el problema. Y esto lo que a la mayoría le da igual.

A saber:

Los ayuntamientos cerrados al público. No vaya a ser quee… la chusma pida algo. “Dirigase a la web del ayuntamiento, que nunca saldrá en ella ni encontrará nada de lo que buscax. Doy fe.

El Inem cerrado al público. Claro, es que la chusma no necesita nada de nosotros. Para que vamos a abrir. Pida cita previa, si es que alguien le contesta al teléfono. Más de doscientas llamadas he hecho. La web, mejor no hablamos.

El Sepe cerrado al público. Y cientos de miles de personas sin cobrar desde marzo. ¿Que hacen?. Nada. Teletrabajo. Las mismas llamadas que al INEM, para ver si solucionamos algo vital. La web, mejor lo dejamos correr.

Las Administraciones públicas, en general, cerradas, no vaya a ser que nos pidan algo complicado. Dirigase a la web.

Los médicos de atención primaria, siguen con la atención telefónica. Diagnosticando faringitis y alergias en la piel con la famosa bola de cristal de la vía telemática. Y si es algo complicado te cascan una PCR para ganar tiempo a ver si va a ser el bicho. Y si no, pues llama otra vez.

Emmmm. Joder, no sé, algo falla, alguien está pasando de todo y no haciendo nada de nada. Joder, el SEPE tiene fallos informáticos, en el siglo XXI !!!, En el año 2020 se manejan los datos de la gente en hojas de cálculo (Excel)!!!, dónde están la bases de datos, dónde coño están los informáticos, los responsables de esta catástrofe administrativa. Y la gente sin cobrar. Sin dinero, sin nada, incluso hay alguno que cobro 28 céntimos de euro.

Y luego, como no, la derecha saca las fotos de las colas del hambre. (Que por cierto no eran de este país). No comento ya, porque cansa.

Pero hay gente que pasa hambre. Hay gente que necesita ver a un médico, que le miré la garganta, que le ausculte, que le diga que no se preocupe, que no es nada.

Joder es que la gente está trabajando ya y algunos (esenciales) están cómodamente en su casa o donde sea, tramitando la vida de sus conciudadanos en bañador. Invisibles.

Que país.

© Javier Sánchez 2020

Pregunta. Su respuesta convincente vale una cena

“País comunista” dicen los atontaos, los manipuladores de la derecha, los mileuristas y obreros que votan a la derecha y los pseudo periodistas incendiarios.

Pero es que…


La iglesia … Derecha
Primeros medios de comunicación… Derecha
Empresas estratégicas… Derecha
Cúpula militar y policial… Derecha
Poder judicial… Derecha
Jefatura de estado… Derecha

¿Donde está ubicado el comunismo dictatorial en este país.?


Si alguien me lo argumenta y, por supuesto, me convence, le invito a comer en el sitio que elija.


© Javier Sánchez 2020

Malos meses

No sabía si escribir esto, pero en un comentario con Sabius, Roque y Rovica, en una publicación mia, me impulsaron a ello La verdad es que no sé por dónde empezar.

De esta pandemia, la que todo el mundo habla en pasado, y que no es pasado, ha dejado una huella profunda y terrible en mi vida. Si, psicologica y físicamente violenta. Perdí tres amigos, a mediados de abril, bueno unos días antes, no pude despedirme de ellos, Juan, Robert y Lluisa, desaparecieron de mi vida de una manera cruel y silenciosa. Me enteré cinco días despues, cuando me lo comunicaron sus familiares.

Las noches en vela sin entender nada. Eran mis amigos, uno de mi infancia, Juan, bellísima persona, buena persona porque si, lo mejor que se puede decir de alguien que se ha ido. Robert, de la universidad, la persona con más sentido del humor que he conocido, los dos éramos los que no dejábamos comer a nadie en las cenas de amigos, un genio de la biología, amante de la naturaleza y de la vida y Luisa, de la universidad también, la mujer más inteligente que he conocido, abogada laboralista, madre de dos hijos, melómana, es lo que nos unía. Los tres se me fueron a la vez.

Hecho este del cual intento recuperar la esencia de mi vida.

Queda este este escrito como mi despedida, os llevo en el alma y todas mis lágrimas son vuestras y estáis en mis recuerdos todos los días.

Está pandemia se ha llevado también a Jepe, amigo de mi hijo, de treinta años, un desastre para la vida, treinta años, por dios, que poca vista tienes. Mi hijo destrozado, caído en depresión, miedo, espanto a todo lo que ve, del incivismo y encima su padre, o sea yo, ingreso en hospital para intervención quirúrgica, ya se han abierto los quirófanos para no patologías COVID19, palabra que odio, la odio sin fin, me la han metido constantemente y sin ningún miramiento por todos los sitios. Psicológicamente oir o leer esta palabra me produce un desgarramiento de todo mi ser.

Pues el padre de mi hijo, yo, ingresa para intervención. Cirugía mayor en el hospital de la Cruz Roja de Barcelona. Lo he pasado bastante mal, de hecho muy mal. Casi no despierto. Pero aquí estoy. Con esta gente maravillosa, vestida de azul y verde, con un alma que se les sale por los pocos espacios que les quedan visibles. Guardando horror que han vivido durante la gran ola de la pandemia. Conocí a Patrick, enfermero de turno de noche, alérgico a unas fibras de las mascarillas, llevaba dos, eso es amor a su trabajo.

A mi me dolía todo, pero verles y sentirles con ese amor tratando a los pacientes me llenaban los ojos de lágrimas.

En sus ojos y comentarios me cuentan el horror del pico de pandemia, “entraba uno y moría otro” y así todo el día, todos los días.

Y se enervan al pensar lo que está sucediendo en la calle, la gente haciendo lo que le da la real gana. Sin pensar, es que en este país no se piensa, que dentro, aquí dentro ha muerto muchísima gente, y celebramos que han abierto las terrazas, con risas, ni ápice de decoro, sobre 30000 fallecidos. Vergüenza de pais.

Estoy triste, porque no veo nada de futuro en un país que disfruta de lo que le da la gana sin hacer caso a nadie, e insisto, tenemos 30000 muertos, y la gente sigue creyendo que no va con ellos, se cree inmortal.

Y aquí, les están esperando esta encantadora gente, vestida de colores, tapadas hasta los ojos, con una sonrisa sincera en la boca y el llanto por dentro.

Sanitarios, os admiro e idolatro. Sois especiales.

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© Javier Sánchez 2020

Hospital de la Creu Roja de Barcelona

(Paciente)

A ver, a ver, niños y niñas.

A ver, a ver, vamos a centrarnos, es que al final nos vamos a hacer daño.

Vivimos en un trozo de piedra y agua que da vueltas sobre sí mismo a una velocidad de 1.670 km/h. y sin marearnos. A una velocidad de 106.560 km/h, todo ello girando alrededor de una puta bola de fuego, que combustiona a unos 6.000 grados centígrados, que viaja hacia no sabemos dónde coño se dirige y cuánto queda para llegar.

Y somos tan gilipollas que llevamos toda la vida preocupados por tener todo controlado y en su sitio. A veces, bueno, hace milenios que somos muy tontos.



© Javier Sánchez 2020

Como en 1936

COMO EN 1936

¿Todavía no os da miedo?
Imbéciles.

Los salvadores de la patria, su patria. La que han tomado discretamente, como en 1936, ¿Todavía no os habéis dado cuenta?.

Ah no!! Que estáis en la playa y en las terrazas de los bares contaminando todo.
Imbéciles, irresponsables.

Mirad bien, ELLOS serán los responsables de lo que suceda y tú de cañas.

Y en unos meses, les votais, si es que se puede votar claro.

Y lo peor no es lo que se ve. Si no lo que no se ve, y lo aterrador son los que callan.

Javier Sánchez 2020