No por hacer algo.

Sí, estoy vacunado, dos dosis mas la de refuerzo… Y, no, no sé de qué se compone esta vacuna. Pero es que de esta, ni de las que me pusieron de pequeño. Tampoco sé de qué se componen muchísimos otros medicamentos para cualquier tratamiento, grave o no, ya sea para el cáncer, para el SIDA o para un resfriado. Tampoco sé qué hay realmente en lo conocido como ibuprofeno, paracetamol u otros medicamentos que se venden libremente. Los uso, porque palían mis dolores de cabeza, de rodilla u otros síntomas molestos. La verdad es que tampoco sé de qué esta compuesta la tinta de los tatuajes, ni de que están hechos los famosos hot dogs, ni las hamburguesas, la coca cola o el chocolate. Tampoco sé cuales son los ingredientes que componen mi jabón de manos, champú o desodorante. No sé que efecto tiene sobre mi salud, a largo término, el uso del móvil, ni tampoco a la de los míos. ¿Como puedo saber si en el restaurante en que acabo de comer realmente utiliza alimentos limpios y frescos o si el personal toma todas las medidas higiénicas necesarias y obligatorias? De todas formas hay muchas cosas que no sé y que nunca conoceré.

Solo se una cosa que es muy cierta: La vida es muy corta, demasiado corta y mi intención es hacer bastantes cosas mas que ir a pasear y trabajar cada día o quedarme encerrado en mi casa. Quiero poder viajar, abrazar gente sin miedo y recuperar un pequeño sentimiento de vida, como antes.


De niño y de adulto, me vacunaros contra las paperas, el sarampión, la poliomielitis, el tétanos y muchas otras enfermedades. Mis padres y yo mismo confiamos en la ciencia y nunca padecimos ni trasmitimos ninguna de estas enfermedades antes mencionadas (y, por cierto, que tantas vidas destrozarón antes de que existieran sus vacunas correspondientes).


Por eso confié en mi medico cuando me dijo que la vacunación era necesaria. Estoy vacunado, no para complacer a un gobierno, ni mucho menos, y no, no soy un tonto que hace lo que le dicen, pero me vacuné por muchas, muchas razones, pero algunas puede que interesen:
– Para no morir por las complicaciones que produce el Covid19
– Para no utilizar una cama hospitalaria si caigo enfermo por Covid19.
– Para poder abrazar a mis seres queridos, sin que me invada el pánico.
– Para no tener que hacerme tantas pruebas PCR o antigénicas y, por cierto, no tener que avergonzarme por hacérmelas o vacunarme urgentemente, simplemente para poder salir a beber y a viajar. Es lo más vergonzoso que he vivido en este país.
– Para poder vivir la vida. Solo hay una, por cierto.
– Para que el maldito virus sea un mal recuerdo cuanto antes mejor.
– Para protegerme y protegernos.

Lo sé, cada uno toma sus propias decisiones y sus consecuencias. Yo ya tome la mía.

Actualidad Nepalí

Os cuento algo impresionante que me han comunicado.

Un monje tibetano llamado Takame  Duhermo, ha sido descubierto en las montañas del Nepal. Se le considera la persona más longeva del mundo con 178 años.
Está en un estado de trance o meditación profunda denominado «takatet».
Fue encontrado el pasado mes de octubre del presente año, estaba curiosamente envuelto en pieles y algunos científicos lo consideran una momia, pero en realidad tiene signos vitales.

Entre sus pertenencias, en un bolso de perro flauta budista encontraron un papel que decía:

«Si seguís creyendo todo lo que te envían por las redes vais a llegar muy lejos, por los cojonesQue sois mu tontos«

Este es Takame Duhermo, conocido como Jesús Villacisneros, albañil de las montañas del Nepal, en todo el medio del Himalaya.

© Javier Sánchez Noviembre de 2021

Huir no es viajar, emigrar no es viajar.

La oscuridad ha invadido mi vida
Ha contaminado mis alegrías
Después de veinte años, he de partir
Camino de donde no me quieren hacia donde tampoco me quieren.

Vengo enseñando los jirones de piel de  mi sufrimiento, herida el alma, profundos agujeros insondables que da la tristeza, el miedo a la ignominia, a la humillación, la esperanza perdida y lejana, ya muy lejana.

Voy por… a días barro, a días lluvia, a días nieve, a días enfermos, a días hombres, mujeres, niños, gente sin vida en los ojos, con la boca abierta, mirando al cielo perdido. Tumbados a un lado del camino de la huida. Muerte.

Con el alma sangrante y la mirada perdida, veo lo que no quería ver y todos ven tras las cajas de luz. Ni siquiera quiero que nadie lo vea.
Dejó atrás la edad de la oscuridad y me dirigo hacia no sé dónde.

Voy caminando encogido, encorvado por la tristeza de mi pasado, aquel feliz pasado en una mano, el atillo y mi vida, y en la otra mi pequeño futuro incierto, que camina a pasito corto, con su osito mugriento, pero bien cogido para que no caiga a los infiernos.

Camino entre arboles, entre lenguas que no entiendo, entre gente que no me entiende, que me teme o me odia y me hacen temerles. La oscuridad me va atrapando día día, frío a frío.

Pero es que solo quiero llegar a algún cielo, porque camino huyendo del ensordecedor silencio de la muerte, del hambre, de la humillación, de la pérdida, huyendo de mi suelo lleno de sangre y odio que no comprendo. Malditas religiones, maldito dinero, malditos seres.

Vengo del infierno, que otros han creado, por su avaricia y su ansia de poder, por los que habítan las tierras que cruzo, o a las que me dirijo, si es que hay algo tras esa bruma.

Observo a mi futuro incierto, a mi pequeñito futuro, que camina a mi lado, indefenso, con sus grandes ojos mirándome siempre, para no ver a los lados, porque la noche le aterra. Y siento como su miedo corre por mi mano, por mi brazo y atraviesa mi pecho hasta mi alma, como un rayo demoledor.

Y mis lágrimas limpian mi cara a surcos. Mi alma hueca se va durmiendo poco a poco. Cojo en brazos a mi pequeño futuro y lo abrazo fuerte para que rellene ese hueco.

Es que vengo de tan lejos que a dias pienso que todavia estoy allí. En el terror de la religión, de la incomprensión, de la humillación. Terrible vida esta vida que me han inventado los que sonríen en lujosos eventos.

Huyo, que no viajo, con mi futuro hacia un futuro. Porque emigrar no es viajar.

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©Javier Sánchez Noviembre de 2021

A todos los seres humanos que huyen de otros seres humanos.

El poeta, cubrió de flores las Ramblas de Barcelona

Tal dia como mañana, 18 de agosto de 1936, el genio de pluma y tinta, Federico García Lorca, fue asesinado, si asesinado, por otros locos, por su forma de pensar y por su forma de ser, por la molestia de su presencia, de su arte, de su intelecto, que en aquella época no cabía en las mentes tabernarias de aquella gentuza.

Hoy, día diecisiete, mas que nunca, vale la pena recordar uno de sus escritos. Me apena, me llena de asombro y de premoción pensar en la proximidad de las fechas. Me asusta.

Lloro tu muerte Federico, lloro que este pais de ladrones, pandereta y peineta, de chato vino en la taberna, nadie, que nadie se haya preocupado de buscarte, por las cunetas, en los bosques, en los palacios, entre paredes o en el cielo entre flores blancas. Y lloro las muertes producidas por los otros locos, ciegos de odio convulso.

Y recuerdo tu escrito.

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«La calle más alegre del mundo, la calle donde viven juntas a la vez las cuatro estaciones del año, la única calle de la tierra que yo desearía que no se acabara nunca, rica en sonidos, abundante de brisas, hermosa de encuentros, antigua de sangre: Rambla de Barcelona».

Federico García Lorca

Federico García Lorca regaló estas bellas palabras a las floristas del paseo, a finales de 1935, tan solo unos meses antes de ser fusilado, el 18 de agosto de 1936.

Hoy, hoy, hace cuatro años de aquel espantoso acontecimiento y me acuerdo de ti, de tu precioso texto dedicado a mi ciudad, a las floristas de las Ramblas.

Federico, ciudadanos de Barcelona, lloremos. Y que el recuerdo no se desvanezca. Nunca.

©Javier Sánchez 17 de agosto de 2021

Confinamiento extradigital, casi exitoso.

Hola a todas y a todos los que me leéis. Digo esto último, «los que me leéis», porque los que no me leeis, no a los que solo me siguen para que les siga y les de «me gusta».a sus publicaciones,(si chicos y chicas, me he dado cuenta del tema, lo he estado estudiando e investigando, gracias a que soy un gran Private Investigator, tengo una inteligencia superior a la media y un don innato para ello) la verdad es que ellos no sabrán nunca que me ausenté durante casi un mes para deshacerme de muchas cosas, ataduras digitales, amueblamiento de mi cabeza y aproximación a la gente.

Después de 1 mes de revisión, valoración, de desconexión de redes digitales que no me dejaban vivir, había una dependencia de ellas, no necesarias, por cierto, os aconsejo que onseveis este tema, de veras, el exceso de información no es bueno para el buen estado mental de la persona humana, pero ha de ser humana sino no sirve de nada el experimento, a ver, aunque yo esté un poco loco, que los que me conocen saben que lo estoy, la verdad sea dicha, es que me ha ido muy bien. Tanto Facebook, como demás redes estúpidas, tiktok, tweeter, Instagram, no sé, la verdad es que no caigo en más nombres, han quedado eliminadas de mi vida. Ciertamente estás redes son como el corrillo de viejos que había en mi barrio, con una mesa en la calle jugando a las cartas y criticando hasta el color del tricornio del picoleto Paco, que siempre es negro, el tricornio, no Paco.

Decidí hacer mi retiro digitoespiritual a ver si me reencontraba con la humanidad de carne y hueso, o sea, la gente, algo importante después de una pandemia que no acaba nunca. Y tambien dedicarme a maquetar, avanzar y perfilar mis libros, cosa que he conseguido, un adelanto, a fecha de hoy muy importante. También arreglar la lavadora, el baño y la bañera que estaba rota. Si, sirvo para todo. Tanto te hago un grupo de reparto, como que te defiendo de una multa de un madero cabrón.

Pero, oyes, también he tenido un fracaso, respecto a la gente no lo he conseguido, solo me he encontrado con más problemas y el circulo se ha reducido más si cabe, me he quedado con menos gente. Joder, me han llamado de todo, pero sorprendentemente de todo, cosas que me han dolido y cosas que la verdad es que no, porque no las he entendido. Bueno en todo ello, también ha ayudado la puta pandemia, está pandemia que ha descubierto silencios y pensamientos ocultos, ha hecho aflorar los pensamientos reales, los que se escondían de lo que realmente pensaban de ti. Vamos, que con respecto a la gente, ha sido un fracaso, moriré entre cartones rodeado de gatos, al lado de mi piscina ubicada en mi mansion de la playa de Tamariu, a lado del restaurante donde sirven los mejores mejillones a la belga que he comido en mi vida.

Pues oye, que ahora ya tengo mis dos dosis de Astra Zeneca y mis tres de Jansen (es que mi sobrina es enfermera y me ha vacunado dos veces, pobre, a parte de enfermera es que tiene poca memoria), ya puedo salir a chupar barandillas y dar besos a la gente por la calle. Lo he hecho y me he llevado varios guantazos y eso que iba con mi QR de que estaba vacunado hasta las cejas, pero nada, no ha habido éxito. Solo un tío se me ha acercado a darme un beso y me lo ha dado en la mejilla. Me ha dicho Algo como «All you need is love»…y name is «John Lennon», me ha sonreído y ha marchado con la guitarra en una mano y el bastón en la otra, joder es que está muy mayor. No sé, ha sido todo muy místico, pero muy real, sin parafernalias ni luces raras. Me ha convertido en alguien feliz.

Pues bueno oye, después de librar batallas con personas, con adicciones, con aprender a guardar silencio, reprimir opiniones que se me convierten en tóxicas, emociones que se me convierten en tumores.
Pues como os comentaba, solo me quedo con esta red, este blog, con menos gente, seguidores, pues la verdad que nadie se ofenda, pero desde hace mucho tiempo, dediqué una hora al día, aprox, a leer todo lo que he podido de toda la gente que me sigue y he comprobado que no hay quid pro cuo. A mi me da igual un me gusta, pero me gusta la interacción. Es por ello que he eliminado a más de 200 seguidores. Igual supongo que habrán hecho lo mismo conmigo.

Pues lo dicho, exitos y fracasos en este confinamiento extradigital. En breve volveré, si la audiencia me acepta y si no, la verdad, es que me da igual, el blog es mío y volveré a escribir. El resto es historia o futuro.

Saludos a todos y a todas. Y gracias por echarme de menos, aunque sé que es mentira, pero queda bien.

Hasta ahorita mismo guey!!!

© Javier Sánchez julio de 2021

Las indicaciones de Pau para la vida

Que sepamos vivir el presente

Que no perdamos el tiempo pensando en el futuro

Que dejemos de creer en la suerte y creamos en nosotros mismos

Que dejemos de hacer montañas de granitos de arena

Que la tristeza nos dé ganas de reír. Que nos riamos mucho

Que cantemos en la ducha, en los bares, en las bodas, en las cenas con los amigos o donde nos apetezca cuando nos venga en gana.

Que aprendamos a decirnos «te quiero» sin que nos dé vergüenza.

Que nos besemos, nos toquemos y nos achuchemos mucho

Que nos escuchemos tanto como sepamos compartirnos en silencio

Que nos queramos, a los demás y sobre todo a nosotros mismos

Que nos peleemos lo menos posible. Estar enfadado es una gran y estúpida pérdida de tiempo. ¡A la mierda el ego y el orgullo!

Que nos dejemos de rollos, de chorradas, de hacer ver lo que no somos, que eso no sirve pa’ ná.

Que le perdamos el miedo a la muerte, pero también le perdamos el miedo a vivir.

Que decidamos por nosotros mismos. Que nunca dejemos que los demás decidan por nosotros.

Que cuando la vida nos cierre una ventana sea cuando más abramos las alas para romper el cristal y salir volando.

Que las cosas nos lleven adonde sea, pero que nos vayan bien.

Que los cerebros de zafios, hipócritas, memos, mamelucos, corruptos, pesaos, estúpidos, tocapelotas, mentirosos, gilipollas… se reprogramen y entiendan que en la vida no hace falta ser así, que la vida va de otra cosa.

Que a las penas, puñaladas y al mal tiempo, buena cara. O mala, que tampoco pasa nada.

Que la vida sea siempre un sueño.

Que la vida son cuatro días y tres han pasado ya.

Y, en fin, que a la vida le demos calidad, porque belleza sobra.

Y que por un beso de la flaca daría lo que fuera.

Pau Dones Cirera, músico y poeta

Un hombre que nunca dejó de sorprenderme.

© Javier Sánchez febrero de 2021